arrow_back

Leer Wortenia Senki (Novela) Capítulo 67 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Día 275 después de ser invocado a otro mundo: (Hacia la península 1) “Me pregunto, ¿cuánto tiempo ha pasado desde entonces?” Cielo azul despejado. Una brisa suave recorre la capital real, Preaus. Nadie diría que el reino donde se ubica la ciudad acaba de sufrir una guerra civil. El paisaje que se extendía ante los ojos de Elena era tranquilo y lleno de vitalidad. Elena murmuró esas palabras mientras contemplaba el paisaje a través de la ventana. “¿Hablas de Mikoshiba-dono? Hace medio mes que se fue. Si no encuentran ningún obstáculo en el camino, deberían llegar a la península ahora mismo.” Su ayudante, que estaba revisando unos documentos, respondió al murmullo de Elena. “Ya veo… supongo que así son las cosas…” Sus ojos se volvieron hacia el norte. ¿Te arrepientes? “…………………” Elena respondió a la pregunta de su ayudante con silencio. O mejor dicho, no hay necesidad de que diga nada. “No hay otra manera… Su majestad Lupis lo había ordenado. Esa fue la decisión de la gobernante…” A pesar de tener en cuenta los sentimientos de Elena, el propio ayudante apoyó la decisión de la reina Lupis. No tiene ningún motivo oculto, simplemente piensa con profesionalidad. Y muchos caballeros y nobles piensan igual. (Elena-sama… Ciertamente, le debemos mucho… Pero, por la nación…) Ryouma es alguien demasiado poderoso como para que la nación lo deje en paz. Por lo tanto, parecía lógico que el ayudante pensara tal cosa. “Dejemos este tema para más tarde; ahora quisiera hablar sobre el nombramiento de Mikhail como general. Sé que Elena-sama está descontenta al respecto, pero por favor, intente contener sus pensamientos por ahora.” Elena asintió con la cabeza en respuesta a la sugerencia de su ayudante. Los errores de Mikhail ya eran bien conocidos en todo el reino. Sin embargo, para Lupis, es el hombre en quien más confía. Para los caballeros, nobles y ciudadanos, muchos desean que Elena continúe como general, pero todos conocen los pensamientos de Lupis. Si Lupis dudara, aunque sea mínimamente, de la lealtad de Elena, no dudaría en destituirla y proponer a Mikhail como general. Elena, como persona, jamás subestimó a Mikhail. Sin duda, Mikhail y Meltina serían los futuros líderes militares del Reino de Rozeria. Pero Elena pensaba que era demasiado pronto para que lideraran el ejército. Les faltaba serenidad, profundidad de conocimientos, habilidades marciales y estrategia. Supuestamente, uno de ellos perdió sus cualificaciones para ser ascendido por abandonar su misión simplemente por impaciencia. (Lo sé. Pero no puedo dejar el puesto de General al actual Mikhail… Y, además, yo también he traicionado a ese hombre… Aunque, en teoría, lo haya hecho por la nación…) Ella sabe que pensar así es un indicio de ingenuidad. Ella también comprende que ni siquiera él la ayudó a resolver su problema por buena voluntad. Sin embargo, gracias a él, tuvo la oportunidad de matar a Hodram. En su interior, la arrepentimiento la invadía. Pero, aun así, no podía abandonar el país que la vio nacer. Actualmente, el Reino de Rozeria se encuentra en peligro. Desde el punto de vista de Elena, la reina Lupis era demasiado inmadura como líder. Capacidad política, diplomacia, economía. Excepto en el ámbito militar, carecía de todo lo demás. Como jefa de la nación, no es muy fiable. La razón también es evidente. Carecía de experiencia en asuntos internos y, para bien o para mal, de una buena naturaleza humana. En cuanto a conocimientos, al menos posee un nivel suficiente debido a que se crió como miembro de la realeza. Y como la gente del reino la aprecia, al ser de la realeza, no es tan mala. Pero el problema radica en cómo se comporta como gobernante. En particular, la estructura de poder que Lupis pretende construir busca mantener todo el poder centralizado bajo su control. Eso es un punto en contra. Una gobernante incapaz de tomar decisiones decisivas. Ayudantes sin la capacidad intelectual necesaria. Nobles que comenzaron a moverse en secreto entre bastidores. Y, por último, la bondad que demuestra hacia su familia y sus allegados. Apenas dos meses después, ya ha reintegrado a Mikhail. Todos comprenden que, como gobernante, necesita gente de confianza a su alrededor para reconstruir la nación. Sin embargo, para una persona que cometió errores tan graves y recibió un castigo tan leve, mientras que el plebeyo que realmente puso fin a la guerra civil está siendo enviado a la península de Wortenia, ¿acaso su majestad era incapaz de ver las cosas con claridad? Eso era lo que Elena había pensado. Su Majestad no lo entiende. Puede que la guerra civil haya terminado y que el debilitamiento de la nación se haya reducido al mínimo. Sin embargo, la disputa interna no ha disminuido en absoluto. O mejor dicho, ha empeorado. En apariencia, el reino parecía haber recuperado su estabilidad y paz. Sin embargo, en realidad se trata de una situación similar a la de una torre de castillo construida sobre cimientos de arena. Es muy frágil y propenso al colapso. Esa es la situación actual del Reino de Rozeria. La situación podría ser distinta si quienes asisten a la reina fueran más ingeniosos. O al menos, si la propia reina fuera una persona con gran determinación, la situación podría cambiar. Pero la realidad es diferente. La brecha social entre el pueblo llano y la clase dirigente del reino era muy alta; tanto los caballeros como los nobles odiaban al joven que se había atribuido todo el mérito durante la guerra civil. Si ese hombre se hubiera convertido en ayudante de Lupis y hubiera contribuido a gobernar el país, la crisis actual se habría podido evitar. Elena se opuso a la decisión que obligaba a Mikoshiba Ryouma a abandonar el país. Ella desea que él permanezca en el Reino. Sin embargo, Lupis acabó teniéndole miedo. Y, en lugar de eso, Lupis lo arrojó a la península de Wortenia. “¡Haaah…!” Elena suspiró profundamente y volvió a dirigir la mirada hacia el documento. Por muchos problemas que tenga, la realidad no cambiará. Ella ya tomó su decisión. Como actual general del reino, se esfuerza por reconstruir el país. Por eso no dijo nada cuando Lupis tomó su decisión. En este momento, Elena, quien actualmente ostenta el cargo de General, no puede oponerse a la decisión de la nueva Reina. Si expresa su opinión imprudentemente, el ya de por sí frágil estado actual terminaría por desmoronarse. “La reconstrucción de la nación es lo primero ahora. Aunque estés descontento, no puedes cambiar el futuro de este país con imprudencia. Además, a pesar de ser plebeyo, fue elevado a la nobleza y se le otorgaron tierras. Si bien difiere de la promesa inicial, no debería haber problema.” “Espero que sea cierto…” Elena sintió temor al escuchar a sus ayudantes hablar del tema. La mayoría de los nobles parecían compartir su sentir. Solo unos pocos al servicio del conde Bergston comprendían las implicaciones de aquella decisión. (Era como soltar una serpiente venenosa en tu propio jardín…) En los ojos de Elena, Ryouma oculta una ira y un odio profundos. Como magma que fluye bajo tierra, emergiendo silenciosa, lenta e inexorablemente. Ella lo comprendió porque ya había pasado sus días ocultando esos sentimientos mientras esperaba el momento de vengarse de Hodram. (Odio hacia los que ostentan el poder y hacia esa clase privilegiada… Todavía los recuerdo con claridad…) Si bien la elección de Lupis como opción no era digna de elogio, tampoco era algo que debiera condenarse. Sin embargo, cometió un error en la forma en que procedió. Todo debería estar bien si ella simplemente le pide amablemente el consentimiento a Ryouma y le explica la situación que lo provocó. Sin embargo, la diferencia de estatus entre ambos se interpuso entre ellos. Su Majestad creía que el pueblo llano debía guardar silencio y escuchar sus palabras, puesto que ella era la gobernante. O al menos eso es lo que indica el comportamiento de Lupis. Es común en este mundo que una clase dominante oprima a la gente común simplemente por su identidad. Elena nació plebeya, y debido a ello sufrió mucho. A pesar de ello, decidió convertirse en caballero del reino y ascender en el escalafón. Pero eso se debe a que ELLA ES ciudadana del reino. Por eso, a pesar de haber experimentado muchos remordimientos, aún ama a su nación; pero ¿qué sucedería si la persona en cuestión no sintiera afecto por el país? El resultado sería una ira y un odio profundos. (Me pregunto si algún día tendré que luchar contra él). Esa ansiedad surge en su interior. Sin embargo, no tiene ninguna intención de expresarla. De hecho, si él viniera a ejecutar su venganza, ella arrojaría su espada en silencio. Después de todo, para ella, su venganza es justa y correcta. (¿Cinco años, eh?) El día antes de que Ryouma abandonara la capital real, El Pireo, él le dijo algo. Era el último tiempo de gracia que le quedaba a esta nación. El estatus de Gerhardt ha sido degradado al de vizconde, y su territorio también ha sido cambiado a una tierra cercana a la frontera al sur del Reino de Rozeria. Existe una diferencia notable en términos de ingresos en comparación con su territorio anterior. Sin embargo, el reino no puede hacer mucho con respecto a sus bienes personales, por lo que no tiene problemas económicos. Había transcurrido un mes desde el fin de la guerra civil. Elena se enteró de que él ya había tomado la iniciativa de acercarse a los nobles que sobrevivieron a la purga y los mantenía cerca de él. Ese fue el único resultado de que la reina Lupis nombrara al conde Bergston, perteneciente a una facción neutral, para un puesto importante; quienes perdieron sus empleos a causa de ello, acudieron en masa al bando de Gehardt. Parece que están reconstruyendo la facción de los nobles con Gerhardt a la cabeza. Por supuesto, también está el asunto de la princesa Ladine. Gracias a Gerhardt, fue reconocida oficialmente como miembro de la familia real. Eso en sí mismo no basta para causar un problema. Pero como la reina duda en ejecutar a Gerhardt, él logra empezar de nuevo. No, más bien, Elena sentía que Lupis estaba siendo acorralada a pesar de haber sido la vencedora de la guerra civil. Hodram, quien tenía vínculos con el reino de Thalluja, muere, tensando aún más la relación entre ambas naciones. Zalda y el Reino de la Niebla están lejos de tener una relación cercana. Nadie sabe cuándo podría estallar la guerra entre ambos países. El Reino de Rozeria aún no está a salvo. Mientras se preocupa por los enemigos que hay fuera del reino, surge el problema del período de gracia que le queda a la reina Lupis para consolidar su autoridad. Y ese plazo de gracia es solo una estimación. Viendo la realidad, parece que sería más corto que la estimación. “Lupis morirá a menos que logre consolidar su autoridad en cinco años… Bueno, supongo que ya lo entiendes… Simplemente no quiero que Elena-san se vea involucrada en esto.” Ryouma le dijo esas palabras riendo. Al ver eso, Elena se dio cuenta de que el corazón de Ryouma ya había abandonado a Lupis. Y sus palabras nacen únicamente de la preocupación por Elena. Le da consejos para que no sufra las consecuencias de un gobernante incompetente. ¿Cinco años, eh? ¿Eh? ¿Qué dijiste? Su ayudante formula esa pregunta tras oír el murmullo de Elena. “No, no es nada… Continúa ordenando el documento…” De acuerdo con sus palabras, su ayudante le entrega nuevos documentos. Le echó un vistazo rápido, lo firmó y le puso un sello. Hasta el día en que Ryouma le habló de venir, todavía hay tiempo. (Ryouma-kun… Por favor, sobrevive… Y una vez más…) Elena rezó desde lo más profundo de su corazón por el joven que estaba lejos de ella, como una abuela que reza por sus propios nietos. Con la esperanza de que algún día vuelvan a encontrarse. El sol, elevándose sobre nuestras cabezas, derramaba su luz sobre la gente que caminaba por la carretera. Debido a la guerra civil, la distribución logística dentro del Reino de Rozeria se vio afectada, pero debido a una disputa administrativa interna, el problema se retrasó más de dos meses después de finalizada la guerra. Actualmente, la vida de la población ha vuelto a la calma de antes del conflicto. Mientras tanto, un grupo de personas que portaban un distintivo escudo se desplaza por la autopista. Bandera con fondo negro puro. En el anverso, un escudo con dos serpientes de ojos rojos que enroscan una espada. Los ojos de las serpientes dan la impresión de observar fijamente el entorno. Cuando Mikoshiba Ryouma asumió el cargo de barón, ese fue el escudo de armas que mandó hacer en la capital real, el blasón de la casa Mikoshiba. La espada representa el poder militar y las serpientes simbolizan la astucia y la sabiduría; se puede decir que el escudo representa a un hombre llamado Mikoshiba Ryouma. ¡Chico! ¡Estamos a punto de llegar a la ciudad fortificada de Epiroz! Mientras su cabello carmesí se mecía con el viento, Lione gritó hacia atrás. “Sí. Por fin… Ya me duele el trasero…” “Ma~ Ma~, Ryouma-sama, por favor, aguante un poco más, ¿de acuerdo? Le aplicaré una medicina cuando lleguemos a la posada más cercana.” “¿Si quieres, qué te parece si cambiamos a un carruaje? Si subimos al carruaje, podemos aplicar la medicina inmediatamente.” Ante las palabras de Laura, Sara intervino. Parece que las dos hermanas están enfrascadas en una lucha por ganarse el afecto de Ryouma como su maestro. “Oh, está bien… necesito acostumbrarme a montar a caballo después de todo…” Ryouma les respondió a ambos mientras soportaba el dolor en su trasero. No tiene mucha experiencia montando a caballo. Ni hablar de un asiento de coche, incluso el sillín de una bicicleta es más blando que la silla de montar de un caballo. Siendo una persona del Japón moderno, no es de extrañar que le acabe doliendo el trasero después de montar a caballo durante tanto tiempo. Cuando perseguía a Hodram, las hermanas le enseñaron a montar a caballo, pero claro, aquello fue una medida de emergencia. Y tras haber sido utilizadas para marchar durante medio mes durante la campaña militar, las placas de la silla de montar ya se han desprendido. “¡Bueno, un poco de paciencia! Un poco más y podremos ver las murallas de la ciudad de Epiroz.” El número total de personas en este grupo, incluyendo a Lione, es de 30. Además de Lione, Bolts, Genou, Sakuya, las hermanas Marfisto y Ryouma, hay 23 mercenarios. Podría decirse que es impresionante en cuanto al empleo de mercenarios. Sin embargo, en lo que respecta a la gestión del territorio, ese número de personas resulta muy insuficiente. (Supongo que necesito gente que pueda encargarse del trabajo de oficina, ¿eh…?) Ryouma es una persona con buena mentalidad y orientación en lo que respecta a lo militar. Si bien el poder que ostenta actualmente solo puede considerarse una pequeña unidad en comparación con el ejército de una nación. (Bueno, supongo que no me queda otra opción que ir paso a paso… Es imposible que el país que planeo crear se establezca de repente.) Mientras Ryouma pensaba eso, dirigió su mirada hacia adelante. (¡Sobreviviré! Y… ¡Lupis! ¡Definitivamente te haré pagar por lo que has hecho… ¡Y con intereses añadidos!) En su mente surge una nueva determinación. ¿Quién se iba a imaginar que el grupo que estaba a punto de entrar en la ciudad fortificada de Epiroz influiría en la situación del continente occidental? Calendario del Continente Occidental, 5 de agosto de 2812. Se está a punto de escribir una nueva página en el libro de la historia del continente occidental.
Wortenia Senki (Novela)

Continúa leyendo

Wortenia Senki (Novela)

Capítulo 68

Siguiente Capítulo ›

Wortenia Senki (Novela) Capítulo 67

Estás leyendo el capítulo 67 de Wortenia Senki (Novela), un novela. El estudiante de secundaria Mikoshiba Ryouma fue convocado a un mundo diferente en medio de una guerra. Al percibir la malicia de quien lo convocó (un invocador del imperio O'ltormea), utiliza sus artes marciales para… Este capítulo tiene publicado el 11 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Wortenia Senki (Novela) tiene 224 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.