Leer Una estrella en el cielo (Novela) Capítulo 3 online gratis en español
—nunca habíamos atravesado más allá del bosque y ahora vamos al norte
—yo estoy feliz con mis gafitas…
—y yo ahora tengo un arma nueva para protegerte…
—tengo hambre
—ni toques las provisiones del Rey
—¡pero tengo hambre!
—comiste hace menos de una hora
—agh… bueno
007 se detuvo.
Frente a ellos, en lo profundo de un valle, apareció una ciudad.
Era hermosa.
Techos rojos, enormes edificios, luces naranjas y cientos de pequeñas luces que ascendían desde el centro de la ciudad hacia el cielo.
—Ni tan mal a la vista.
—¡Mira cómo brillan! ¿Son estrellas?
—No lo sé. Míralo con las gafas.
María sacó la cabeza de la mochila, activó las gafas con una sonrisa y observó el horizonte. Las luces que ascendían lentamente hacia el cielo fueron analizadas por los cristales.
—Son lámparas.
—¿Lámparas?
—Papel, fuego y aire caliente.
María sonrió.
—Qué divertido. Entonces comprobamos que sí funcionan.
007 comenzó a avanzar.
Al llegar al pórtico, los tres levantaron la mirada.
Allí había dos enormes máscaras demoníacas.
Una sonreía con un rostro aterrador.
La otra parecía llorar, con lágrimas hechas de metal desgastado recorriendo sus mejillas.
—linda entrada
—se ven raras, no me gustan ni un poquito
—a mí me parecen bonitas
—entra ya que me da yuyu verlas…
Abrieron la puerta, no son absolutamente nada, solamente silencio dentro empezaron a caminar en un camino de tierra, tras ellos el muro se alzaba enormemente, aunque la puerta estuviera abierta para entrar o salir
—para tanta luz que había fuera no hay casi gente por aquí…
—a lo mejor andan echándose un sueñito
—con esa estrella ahí arriba no creo
—a lo mejor le tienen miedo a la estrella y están en sus casas
—lo averiguaremos
Unos metros bastaron para dejar atrás el camino de tierra y este fuera reemplazado por rocas en el suelo, hierbas al lado del camino con flores rosas y una misteriosa nieve que cubría la entrada a la civilización, el cielo quedó cubierto por enormes nubes que parecían tragarse la luz de la estrella y que hacían caer incesantemente copos de nieve
—pero si no había nubes…
—yo no vi nada desde lo alto de la montaña
—esto está muy raro, escanéalo
María vio hacia el cielo, activo las gafas y estas mostraban líneas moradas recorrían las nubes como venas luminosas. Algunas desaparecían entre los edificios; otras se elevaban hasta perderse en la tormenta. Todas parecían nacer del mismo lugar: una ventana abierta en lo alto del castillo.
—es morado lindo
—si tú dices que es algo lindo entonces muy bueno no ha de ser…
—¡oye!
—vamos anciana… avanza
007 siguió avanzando entre casas iluminadas desde dentro todas parecían silenciosas, aunque podían distinguirse las siluetas de personas dentro, Gabriel llevaba su hacha en la mano por si acaso, un hombre con una máscara, una capucha y guantes blancos corrió hacia el
—eres un forastero... ¿verdad?
—sí, eso supongo
—¡guarda eso ya mismo!
—¿mi hacha?
—sí, no puedes llevarlo en las manos…
Gabriel hizo un rostro extrañado y el hombre parecía más nervioso
—¡no hagas esa cara! Maldita sea… solo hazlo y estarás bien, no quieres que te vea uno de los gobernadores con eso en las manos y te ejecuten por insurrección
—que vengan si quieren y lo intenten
—Gabriel…
—bueno, bueno
La loba le gruño hasta que este guardo el hacha en el bolso, miro al hombre correr mirando hacia todos lados evitando que lo vean ayudar al forastero, pronto un hombre con traje se acercó a él, también tenía una máscara, pero vestía un traje formal
—señor! ¿viene usted de fuera? ¿trae usted de casualidad algo para vender o lindas reliquias para tradear?
—ah... si... tengo alguna que otra joya
—bien! Dígame usted… de que trabaja normalmente ¿Cómo vive?
—cazamos… cortamos arboles pues, lo que hacen todos
—entonces le encantara todo lo que hay en mi tienda
El hombre los guio directamente hacia más adentro de la ciudad donde todos vestían siempre sus máscaras, todos llevaban ropa ancha y con capucha, nadie iba sin sus guantes, el hombre jalo suavemente el pelo de 007 para guiarla dentro de una tienda donde podían ver espadas, hachas, máscaras y muchas cosas mas
—mire señor, todo es de calidad le prometo que ninguna presa se le escapara con ninguna de estas espadas, todas traídas de la tierra del colmillo y me imagino sabrá usted que allí se hacen las mejores
—de allí… de allí venimos
—del colmillo? Pero... sí… de allá nadie… bueno, no importa ¿podría mostrarme usted que gemas tiene? y le diré que se puede permitir
—de allí nadie…?
—bueno, es bien conocido por estos lares que bueno, como le digo…
El hombre vio hacia todos lados, se acercó a su oído y susurro bastante suave conteniendo su voz lo máximo posible
—se sabe que allí el tirano… es una persona terrible que masacra a su pueblo porque si, en estas tierras no llega nada que no sea por las rutas oficiales
—rutas oficiales?
—sí, vera bueno… en este mundo nadie puede vivir sin vender o comprar algo y el colmillo a pesar de su… situación no era la excepción, vendía armas especialmente poderosas al resto de países de esta región
—ah… entonces no le gustara saber qué bueno, esa ciudad fue destruida gracias a nosotros
—¡¿Qué?!
—sí, bueno nosotros…
El hombre les tapo la boca, los arrastro dentro de la tienda y les dio una cachetada
—bien, bueno… ¿ustedes son idiotas?
—que...?
—si un gobernador los escuchara los mataría sin pensarlo dos veces, ¿ustedes fueron los que quemaron esa ciudad?
—sí, fuimos enviados por el nuevo rey de esa zona a liberar esta
—no queremos su ayuda, lárguense de esta ciudad
—¿Qué?
—esta ciudad está bien, todos vivimos bien, todos comemos varias veces al día como reyes y todos tenemos suficiente
—pero… mi rey me dijo que estaban bajo una tiranía...
El hombre bajo la voz sacando la cabeza para que nadie lo oiga
—las paredes tienen oídos y el piso también así que… hablen bajo, si… en cierto modo porque no podemos decir nada, pero oigan no podemos hacer nada y no queremos perder todo lo que tenemos
—pero mi rey dijo…
—ese malnacido del Churchill no tiene ni idea de lo que pasa en esta ciudad
—no hablamos de Churchill
—espera, espera… espera…
—que pasa?
—el rey de esa zona es Churchill ¿de qué Rey hablan ustedes?
—nosotros matamos a Churchill…
—sí, está muerto
—están mintiendo, eso es completamente imposible
—no, si lo hicimos
—miren bajen la maldita voz… primero que nada, es imposible o están locos o quieren morir ahora… no digan eso a nadie y salgan de mi tienda
Las gafas de María sonaron, del otro lado de la línea sonaba la voz del Rey yeti que parecía intrigado
—agh... entonces si le doy aquí hago una llamada… y si le doy… no entiendo tendrás que explicarme de nuevo
La voz de un servidor a su lado sonaba muy estresada, como si llevara horas explicando lo mismo una y otra vez
—mi rey… si le das a el botón verde llamas y al rojo cuelgas la llamada
—ya estoy en llamada?
—si…
María rio y rápidamente Gabriel empezó a presionar botones pues la voz sonaba muy fuerte, logro dar con un botón que bajaba el volumen de la voz y suspiro
—sí, te escuchamos mi rey
—ah, oigan chicos se me olvido decirles… en esa ciudad deben tener cuidado con los llamados gobernadores
—ese es tu rey…?
—si
—pero no suena como Churchill
—ese está muerto -dijo el rey- ahora yo gobierno por aquí
—ósea que no era mentira
El hombre cayo de espaldas, suspiro y se sostuvo la cabeza
—no se atrevan a matar el dios de la zona
—¿Qué?
—sí, es solo un niño asustado… el pobre esta abrumado por todo lo que hace, es muy inteligente, pero es que es un pobre niñito…
—a quien debemos matar?
El hombre se alarmo, les tapo la boca y casi tira las gafas al piso de no ser porque 007 le dio un gruñido que lo echo hacia atrás
—a los gobernadores, son políticos menores que consiguieron poder a través de el catalizador del dios y lo usan para someter al pueblo
—entiendo… pues haremos eso
—como… como cuelgo?
—por décimo quinta vez mi rey al botón rojo!
La llamada se cortó abruptamente mientras el hombre intentaba procesar que tenía en frente, si eran monstruos o algo
—si ustedes mataron a ese tirano… deben ser muy poderosos, dios, no puedo tenerlos en mi tienda
El hombre los empujo hasta sacarlos y cerró la puerta de un portazo, se podía escuchar como temblaba detrás de la puerta
—pues nada… no pude comprar nada
—a mí me gustaba esa espada con llamitas
—sí, se veía linda
007 seguía caminando, todos parecían asustados de la enorme Loba, pero los vendedores parecían encantados con ellos, varios se acercaron, pero un gruñido los hacia para atrás, se les acerco pronto un hombre con un traje, el no llevaba mascara, tenía un bigote enorme y rizado, era casi igual de grande que 007
—señores… primero que todo bienvenidos al país del Rayo, ¿tienen ustedes algún pendiente por esta zona? ¿tal vez vienen de visita o turismo?
—y tú eres…?
—soy el gobernador de esta zona mis disculpas por no presentarme me llamo Francis, a sus servicios
María pensó un poco, miro alrededor y vio a todos asustados, reconoció al vendedor que les hacia una seña de silencio por sobre la mascara
—señor somos aventureros, venimos a comprar suministros para explorar mazmorras
Dijo maría, intentando esconder sus verdaderas intenciones
—oh, entonces déjenme guiarlos hacia la zona comercial, amaran intercambiar sus hermosos botines por comida, armas y muchas cosas muy interesantes
El hombre los guio caminando frente a ellos, señalando tiendas, hablando de los propietarios y pronto su rostro cambio un poco
—bueno chicos, primero que todo debo preguntarles ¿de dónde vienen? O serán errantes
—venimos del colmillo
—y como llegaron aquí… ¿sin pasar por las rutas convencionales?
—n-nosotros escapamos porque… queríamos llegar aquí e iniciar de nuevo
—entonces son revolucionarios… eso no nos gusta por aquí, pero respeto su decisión ese sitio es horrible
—sí, este sitio es… encantador sí, claro
—deben ser muy competentes para escapar de esa prisión… el colmillo es tan horrible, pero aquí, en este hermoso país podrán finalmente ser libres
Ellos se miraron entre sí, Gabriel sonrió y María volvió a entrar en la mochila, 007 siguió caminando junto a Francis
—por allí está la tienda de armas, por allí la de comida, por allí queda el hospital, pero antes de comprar algo deberán conseguir la papelería necesaria, pero tranquilos yo podría ayudarles con eso
—vaya, usted es sin duda muy amable…
—claro, debo ser el mejor gobernador, aunque el de la capital siempre se lleve ese merito aunque nunca haga absolutamente nada
—el de la capital…?
—ah sí, cierto ustedes no son de aquí bueno, aquí gobernamos por zonas, esta es llamada la ciudad de la nube pues es lo primero que ven al llegar al Rayo, yo le puse ese nombre claramente
El gobernador los miro de reojo mientras los examinaba, seguía caminando hasta la comisaria donde les señalo
—bueno, por allí queda la comisaria, si alguien comete alguna infracción a nuestras sagradas leyes entonces tendrán que denunciarlo, será encarcelado por ello, ejecutado si es algo muy grave
—q-que se considera muy grave…
—las protesta, la insurrección o la revolución
Francis se acercó a ellos, miro hacia todos lados y luego les susurro
—pero tranquilos, esto no es la capital aquí no ejecutamos por todo, ese maldito de la capital sí que le gusta eso…
—ah, vale entonces… tú no eres tan malvado
—solo asesinamos a los realmente revolucionarios contra nuestro hermoso sistema, no soy un santo, pero sin duda creo que soy el mejor, ese malnacido de la capital sin duda si es malvado... si tuviera su cargo ¡la capital seria 10 veces mejor!
—porque odias tanto al de la capital?
—¿Qué porque? Gana muchísimo más que yo, hace mucho menos y es mucho peor que yo, vaya... yo he ejecutado tan solo 12 personas en este ciclo de estrella y el en cambio ha ejecutado 182… ¡es un 1000% más!
—h-has ejecutado personas?
—si… claro, como todos, tranquilos no serán ejecutados a menos claro que quieran hacer una revolución ¿no quieren eso no?
Una gota de sudor bajo por el cuello de Gabriel y María trago saliva, el gobernador se agacho hacia ellos y los miro
—parecen nerviosos ¿pasa algo?
—no, solo estamos nerviosos por… si ese gobernador quisiera visitar por aquí y ejecutar, si eso
—no se preocupen ese inflado tiene más aire en el cerebro que cerebro así que no sale de su ciudad, tiene miedo que el resto le reportemos ante el senado…
—senado?
—sí, nosotros gobernamos siguiendo las leyes que el senado discute con el dios, pero claro, también tenemos muchísima autoridad, por ejemplo, yo he hecho esta ciudad la mejor
Siguieron caminando y Francis los dejo en un hostal, él les señalo la puerta y la abrió para ellos de una manera muy cordial
—bueno, mis queridos visitantes, les recomiendo especialmente este hostal es administrado por la señorita Dorothy que es muy buena amiga mía
—g-gracias señor…
—oh por favor, que mi autoridad, mi inteligencia y mi belleza no los engañe pueden llamarme Francis, el día de mañana consideren cambiar un par de sus gemas en este pueblo en lugar de hacerlo en algún otro
—lo consideraremos
—los dejo descansar…
El gobernador se dio media vuelta y camino lejos, ambos hermanos suspiraron pesadamente y entraron al hostal, dejaron dos gemas del tamaño de una mano en el mostrador, la señorita del mostrador abrió los ojos enormemente
—dios mío! Como es que… ¿cómo es que ustedes consiguieron esto?
—las encontramos por ahí…
—pero, dios mío esto debe valer tantísimo
—pues nosotros encontramos de esas a cada rato… las cuevas y las mazmorras están llenas de esas piedras inútiles
—por favor pasen, pasen, quédense todo lo que quieran estas dos pagan todo lo que pidan
—entonces ¿eres amiga de Francis?
—amiga…? ¿El idiota les dijo que soy solo su amiga? Hoy que llegue a casa voy a degollar
—no… lo eres?
—soy su mujer, este hostal se hizo bastante importante y cuando el antiguo gobernador murió mi idiota esposo se lanzó a el puesto y bueno ya era bastante reconocido así que gano sin problemas
—oh vaya, eso suena increíble pero…
—sí, ya se, se ha vuelto muy diferente a el hombre con el que me case pero sigue siendo un idiota muy noble…
—pero mato a 12
—le gusta presumir eso a los otros gobernadores que han matado cientos… el solo lo hizo porque el senado hizo un paseo por aquí y bueno… ellos son muy estrictos con eso pidiendo ejecuciones publicas todo el día
—entonces debe ser muy bueno
—para nada!
—agh… entonces será malvado o..
—tampoco, solo es un idiota que no sabe cómo decir que no a sus jefes aunque en parte me gusta… porque tampoco sabe decirle que no a su mujer
Ella se rio y les empujo a el segundo piso, les asigno una habitación premium con cada comodidad, ella les hizo una seña de adiós antes de cerrar la puerta
—qué hacemos?
—no sé, pero por ahora dormir tengo mucho sueño
—llevas en la mochila todo el día…
—ey! hoy tuve que pensar mucho para que no nos corten el cuello…
—sí, supongo que es verdad
—deberías agradecerme tu vida
Gabriel cayó sobre la cama y miro por la ventana, la ciudad cubierta por las nubes se veía muy diferente al resto del mundo, la luz era solamente la artificial, en aquellas horas pudieron ver a todos caminar, intercambiar, conversar, reír y simplemente vivir mientras ellos caían rendidos a el sueño
—chicos… chicos…
Francis los despertó al día siguiente, tomando a Gabriel de los hombros y sacudiéndolo
—oigan, necesito que me… que me expliquen algo
—q-que? ¿Qué pasa?
El gobernador señalo un pedazo de papel con una imagen, los miro a los ojos y les acerco el papel
—estas figuras… ¿son ustedes?
El periódico decía “la ciudad tecnológica ha caído, la última maravilla del viejo mundo arde en llamas” se podía ver la imagen de 007, María y Gabriel, la loba se levantó al oír eso preparada para atacar
—si así fuera… ¿Qué?
Gabriel tomo el mango de su hacha, María tomo sus gafas y se preparó, Francis se acercó a ellos y simplemente se quedó mirándolos
—a que vienen a esta tierra…
Dijo el con un tono sombrío, Gabriel saco finalmente su hacha y la apunto hacia el mientras su otra mano sostenía una de sus capsulas
—venimos a liberar esta tierra… no queremos pelear contigo
—así que no quieren pelear conmigo…
—no buscamos pelear con cualquiera
—podría llamar los guardias, podría simplemente matarlos justo ahora pero primero les daré una oportunidad de explicarse
Francis tomo una silla y se sentó justo frente a la puerta, los miro a los ojos a cada uno y los suyos propios empezaron a brillar en azul antes de que el aire empiece a enfriarse
—¿Quién los envió?
—venimos en representación del colmillo… nuestro rey quiere que liberemos esta zona de la tiranía
—así que somos tiranos?
—matar gente por hablar es una actitud tiránica cuanto menos
—entonces no vienen por mi… si los dejo ir morirán en cualquier otra ciudad
—no queremos pelear contigo, tu esposa nos ha dejado claro que no eres de su calaña
—van a la capital?
—tal vez… si allí hay alguien que liberar entonces si
—estaré vigilándolos… si los vuelvo a ver los matare así que escóndanse bien, hare la vista gorda esta vez
Francis se levantó, dejo la silla a un lado de una patada y se dio la vuelta para mirar por la ventana
—no los estoy mirando… tienen 10 segundos para largarse o tendrán que pelear conmigo
—no tienes que hacer esto…
—no estoy haciendo nada, solo miro por la ventana
Ambos hermanos se miraron, María se acomodó en la mochila y Gabriel salto por la puerta, bajo, se encontró con la esposa de Francis que los saludo, Gabriel antes de irse le dejo una joya más, en el mostrador, le agradeció, pero corrió en cuanto escucho los pesados pasos de Francis bajar las escaleras
—aun te queda bondad en ese corazón mi amor
—esos dos… si acaban con esto no tendré más trabajo… si el consejo se entera de esto me matan
—hiciste lo correcto
Ella le dio un beso en la mejilla, acaricio su pecho y le extendió la gema, este la puso a contra luz, reviso que fuera real y cuando la encontró real simplemente la volvió a dejar en la mesa
—siempre tendremos el hostal si esta ciudad cae para subsistir
—los matarías?
—no me perdonaría por hacerlo, pero es lo que mi trabajo me pide
—no creo que los vuelvas a ver, saldrán de la ciudad lo antes posible
—eso espero, no quiero decidir entre mi trabajo y mi humanidad
Cuando ambos hermanos desaparecieron entre la ciudad volteo y vio a 007 detrás de él, le miro a los ojos, ambos se quedaron quietos
—les dije que si no se iban tendrían que pelear…
La loba no le aparto la mirada, ella comprobó que no se movía ni un poco y ante su vista salió por la puerta, Francis tembló, sus manos contenían rabia y su rostro se volvió de impotencia
—no fui capaz… esos chicos son especiales, no pude…
—tranquilo, está bien, por eso me case contigo
—debo ir a trabajar, hay mucho trabajo que hacer en la gobernación
La loba alcanzo a sus amigos unos metros más adelante, ambos hermanos la vieron y María salió de la mochila con la intención de abrazarla, la loba se dejó montar por la pequeña niña mientras esta se hundía en su pelaje y 007 solo caminaba
—dónde estabas?
—seguro se quedó dormida y no salió a tiempo
—eres una dormilona
—sí, tiene el sueño pesado
La loba siguió caminando mientras ambos la acariciaban, finalmente llegaron a una estación, todos los miraban mientras estos subían al tren, la Loba tuvo que entrar agachada e ir acostada todo el camino pues era demasiado grande
—qué bonita…
Una niña se acercó y antes de que pudiera tocar a 007 fue jalada por su madre, ella se disculpó por lo que hace su hija
—perdón, ella es muy amante de los animales
—se parece a pelusa!
—y tiene un conejo blanco… le gusta el pelaje blanco
La mujer se les quedo mirando, sus manos, sus rostros y toda su apariencia
—y sus mascaras? ¿se les han perdido?
—no tenemos…
—pero van a la capital, las van a necesitar es más…
La mujer metió su mano en su propio bolso y saco 2 máscaras de conejo, se las extendió y las movió ofreciéndolas
—tomen, no les va a ir bien allí sin una máscara, compren su capucha y guantes… necesitaran guantes, les puedo dar solo esto porque me sobran y como agradecimiento por dejar que mi niña acaricie su mascota
Ambos hermanos tomaron la máscara, se vieron y se pusieron las máscaras, 007 se dejó acariciar por la niña simplemente disfrutando el cariño de un ser tan inocente
—porque es tan importante?
—los gobernadores… gustan de bueno...
La mujer se acercó a ellos, les susurro para que nadie más escuche mirando a lado y lado
—gustan de ejecutar y un rostro demasiado amargado o una expresión fea… podría hacer que piensen que eres un revolucionario y no queremos eso
Los hermanos acomodaron sus máscaras, se acomodaron en su asiento, vieron a la madre y su hija simplemente irse, unos minutos después llegaron a la capital
—“todos sean bienvenidos a la ciudad del trueno”
Ambos se bajaron para justo después 007 saliera, agachada ante la vista de todos, algunos se echaron para atrás, otros tomaron fotos y otros simplemente alzaron un poco la cabeza, al salir vieron edificios que parecían infinitos
—wow… que cosas más lindas
La ciudad se veía altamente iluminada, las personas seguían cubiertas, todos llevaban su mascara, algunas mascaras eran muy lindas, otras estaban menos decoradas y otras llevaban piedras preciosas en ellas
—pues parece una ciudad muy linda
Pronto pasaron por la plaza del pueblo, ambos quedaron sin palabras, en la plaza colgaban 3 personas, con sogas alrededor de su cuello, ya no tenían máscaras, su cuerpo estaba lleno de heridas y cada uno llevaba un cartel con la palabra “revolucionario” en su pecho clavado con una estaca directamente en el cuerpo inerte
—okey… ahora entiendo porque Francis… odia esta ciudad
—sí, entiendo…
Ambos siguieron caminando, pasaron por el frente, pero no se detuvieron, no querían que alguien los viera mirando demasiado ese simbolismo.
007 se paró frente a los 3 cuerpos, se sentó para verlos, ella simplemente los vio antes de soltar un aullido al cielo como rezando, luego se levantó y siguió su camino junto a los hermanos, todos se quedaron quietos al ver la escena de la loba aullando a los muertos, varios le tomaron fotos y otros solo agacharon la cabeza
—conocen a alguno de esos hombres?
Les dijo un policía, el los detuvo del brazo, los miraba como con desprecio mientras sacaba su arma
—no señor, no tenemos idea de quienes son
—seguros? Su mascota parece conocerlos
—señor… nosotros…
—no me mientan
El guardia los tiro al piso y les puso las esposas, los subió a una patrulla entre golpes y amarro una cuerda alrededor del cuello de 007 intentando obligarla a moverse, aunque no logro moverla solo, 007 sin embargo se puso al lado de la patrulla pues ahí estaban María y Gabriel, amarro la soga en el cuello de 007 al auto y arranco, el auto no se movió porque 007 no se quería mover
—díganle a su mascota que se mueva
—no es mi mascota…
—pues dile que se mueva! ¡O te disparo!
007 vio lo que pasaba dentro y se levantó, tiro de la cuerda y el auto se movió en dirección contraria a la que debería moverse, la fuerza del auto no parecía ganar a la fuerza de la loba
—ya está… les voy a disparar
El oficial saco su arma y la apunto a ambos, Gabriel reacciono rápido y clavo el arma con su hacha en el techo, esta disparo al aire y llamo la atención de todos, el oficial soltó el acelerador para bajarse y tomar su radio
—código R, código R, parque central, dos revolucionarios con mascara de conejo, agresivos y armados
En menos de un minuto ya había varios autos de policía en los alrededores, todos apuntaron a los hermanos y con un megáfono les gritaron
—al suelo! ¡O abriremos fuego!
Gabriel se tiro al piso y María se escondió en la mochila, 007 simplemente se acostó al lado de Gabriel, las fotos no tardaron en sonar, los policías se acercaron y los llevaron, 007 siguió el auto que llevaba a Gabriel por su cuenta
—una de los revolucionarios escapo, no sabemos dónde está…
María estaba dentro de la mochila, reviso la batería de la mochila y simplemente se quedó oculta dentro, saliendo de su escondite solo para revisar la batería unos segundos y volver a esconderse
—pero este será ejecutado
—este no es el que sale en el periódico?
—sí, ganaremos mucho con la recompensa de este
—harán una de esas ejecuciones especiales, ya quiero verla
Al llegar a la comisaria, los policías intentaron bajar la mochila, pero tuvieron que hacerlo entre 3 por el peso de esta, María la había bloqueado desde dentro por lo que no podían abrirla, 007 finalmente había sido amarrada entre 20 policías, atada al piso junto a Gabriel, ambos fueron llevados a la plaza principal, aún estaban vivos pero golpeados y Gabriel fue despojado de su mascara
—vendrán todos los gobernadores, no había una de estas hace mucho tiempo
—shh… aquí está el gobernador
Frente a Gabriel se puso un hombre con una máscara de gas que le ocultaba solamente la boca y la nariz, sus ojos eran rojos brillantes, tenía guantes negros con picos de metal y un traje formal negro con una corbata roja
—así que ustedes fueron quienes mataron a Churchill… pero fueron detenidos por mi estación de policía ¿hum?
—y tú que sabrás… si estamos aquí por gusto…
—no te hagas el machito, estas atrapado y bajo mi merced
La loba gruño, le enseño los dientes y el gobernador la miro, bajo su mascara hizo una mueca de rabia mientras le daba un puñetazo a Gabriel, las cuerdas evitaron que 007 reaccione, pero ladro, gruño e hizo retroceder a el gobernador con la fuerza con la que golpeo las cuerdas
—tu mascota sí que es impresionante… sin duda
El gobernador saco una pistola verde, con varias gemas en ella, tenía grabada la imagen de un libro en el mango, la sostuvo y le dio vueltas mientras miraba hacia ambos atados
—pero yo tengo una de estas… y esta es la que usare mañana para tu ejecución, mañana conocerás a los 4 gobernadores y va a ser el día que los conozcas y el día que des tu ultimo respiro
—y todavía crees que saldrás vivo…
—tu eres el que esta amarrado frente a mí, podría dispararte y podría matarte
—y aun así… con todo y eso soy más libre que tu
—…
El gobernador se dio la vuelta y los dejo allí, los guardias volvieron a ponerse a su alrededor apuntándolos con sus armas en todo momento, ni bien estuvieron solos los guardias temblaron intentando no reírse
—si… si lo hago me ejecutaran…
—pero eso fue muy gracioso
—viste sus ojos…?
—cállate o me reiré…
Durante la noche María logro salir de la mochila, llevaba el hacha en su espalda junto a dos capsulas en sus bolsillos, se escondió entre la gente esta vez con una máscara de lobo, se compró con una de sus gemas una capucha y guantes
—tú no eres…
—una palabra más y mueres
—no preguntare…
Por la calle pudo ver a Francis, listo para asistir junto a su esposa a la ejecución, pero primero lo vio entrar a un bar, María entro junto a él amenazando al guardia con el hacha para que la deje entrar
—entonces… dejaras que lo ejecuten…
—tu otra vez?
—van a matarlo
—él se lo busco, lucho contra algo contra lo que no podrá ganar
—has visto la calle?
—vengo de allí y a ser sincero… esta ciudad da miedo
—no, mira bien
Al mirar hacia fuera, vio un grafiti de un lobo aullando en un muro cercano, luego al salir junto a María empezó a ver otro y otro, de reojo le pareció ver un tatuaje de un lobo aullando
—la gente se cansó, si sigues en este sistema vas a caer con el
—tonterías… los mataran
—a todos?
—pues… dios… mañana será una locura
—tú decides de qué lado estar
Al darse la vuelta Francis no encontró a la pequeña figura a su lado, simplemente pudo ver como aparecían más y más grafitis de lobos aullando, la noche paso, el día inicio y todos los gobernadores estaban allí, Gabriel y 007 estaban quietos en el centro del podio mientras se llenaba de gente el parque
—estamos todos aquí, todos juntos para ver como cae la revolución, como cae el representante de este asqueroso pensamiento revolucionario
Francis, el gobernador de la capital estaban juntos lado a lado en el podio, en las sillas estaban 2 gobernadores más, una era una mujer, de traje blanco con acabados dorados y una máscara de búho y la otra era una mujer de traje negro con corbata blanca y sin mascara más allá de una pañoleta que le cubre la boca y la nariz, más arriba en el podio estaba el consejo, solo 2 hombres que no se lograban ver más allá de sus ojos dorados brillando entre sus mascaras inexpresivas
—hoy dejaremos que nuestra adquisición más reciente a este sistema realice esta ejecución, que haga parte por fin de este sistema, este amigo mío es tu bautizo
El gobernador de la capital le extendió el arma verde, Francis la tomo, la miro y la apunto hacia Gabriel, miro al público y logro ver varios tatuajes de lobo, pudo ver uno que otro grafiti, pudo ver armas ocultas bajo las capuchas y dudo
—que pasa…? Dispara
—…
—hazlo! ¡Mátalo!
Francis desvió el arma y le dio un disparo justo en la frente al gobernador de la capital, este cayó muerto al piso, los guardias no reaccionaron, dispararle a un gobernador era ilegal así que no podían reaccionar, este le dio dos disparos más a el cuerpo inerte del gobernador y luego el consejo y las gobernadoras le apuntaron
—¿! que acabas de hacer?!
Una gobernadora alzo su arma, alcanzo a ver a todos levantar sus brazos, mostrar sus tatuajes mientras mostraban también sus armas, algunos sostenían pistolas, otros sostenían hachas, espadas, trinches o incluso bombas molotov caseras
—dios… de qué lado del arma estoy…
La gobernadora levanto su arma y disparo a su compañera justo a su lado, miro al pueblo y de repente se puso en el borde de la tarima, mirando al pueblo mientras se quitaba la máscara de búho
—vieron...? también soy revolucionaria, no me maten… estoy de su lado… estoy de su...
Sus palabras fueron detenidas por el disparo de un consejero que le atravesó el cráneo e hizo su cuerpo caer ante el público, esto inicio una ola de disparos directamente al palco del consejo, pero estos se refugiaron rápidamente en el edificio de la gobernación, Francis, Gabriel y 007 fueron llevados lejos de allí tras ser liberados, María estaba justo donde fueron llevados
—aquí estabas…
—sí, inicie una revolución yo solita
—ahora tenemos que huir de aquí
—no, al contrario, tenemos que pelear
—ustedes dos…?
—sí, vamos a pelear
—pero son niños!
—pero no somos cobardes
María le dio agua a Gabriel, este la tomo, se la bebió de un sorbo y luego tomo su hacha, las dos capsulas y se preparó para salir a la calle
—y la mochila?
—se quedó en la estación de policía
—no podemos ir a esa estación…
—tranquilo, hay varios policías de este lado
—cuanto son varios?
—un poco más de la mitad
—si... varios, bueno, necesitamos recuperar la mochila antes de seguir peleando
Francis los vio, luego se levantó y recargo el arma con un par de balas dentro del refugio, tomo dos cargadores más por si acaso
—los acompaño…
—seguro?
—ya mate un gobernador, no tengo redención a ojos del sistema
Ambos asintieron y maría se acomodó las gafas oscuras, Francis cargo el arma y todos salieron directamente hacia la comisaria, mientras esto pasaba el consejo se reunía con el dios
—mi dios, le rogamos por favor use su poder y mate a todos en esa plaza
—matarlos…? Pero son muchos
—mi dios ellos están intentando matarlo, ellos intentan hacer una rebelión y asesinarlo porque no entienden su grandeza
—pero es que son… casi todos los habitantes y se ven enojados, no quiero matarlos
El dios los miro, siguió mirando por la ventana mientras todos gritaban “libertad” otros aullaban mientras disparaban al aire
—Pero mi dios, si no los detiene ahora, vendrán por usted.
—¿Van a matarme?
—Eso es lo que desean.
—Pero...
—¿Acaso quiere morir?
El dios guardó silencio, mientras seguía mirando los disparos y el fuego en la plaza
—No...
—Entonces protéjase, debe defenderse
—no…
—¿Qué?
—no, si están enojados por algo será…
—claro que están enojados, son revolucionarios, no entienden la grandeza de nuestro sistema
—pero son mis súbditos, no debería matarlos solo por… eso
—señor están quemando todo lo que usted con tanto amor les dio, merecen morir
—no, no lo hare
Ambos consejeros se miraron entre sí, suspiraron y solamente hicieron una reverencia ante el dios
—bien, entonces se hará todo según su voluntad
Ambos salieron de la recamara del dios, este siguió soplando por la ventana buscando que las nubes no se calmaran y dejaran entrar la luz de la estrella
—que hacemos ahora?
—lo de siempre… aprovechar nuestra posición
Ambos salieron y miraron el caos, uno de ellos dio 3 tiros a la multitud por pura rabia y recibió a cambio una ráfaga que no le impacto, se cubrió y luego lanzo su arma
—maldita sea! ¿le creció una consciencia o qué?
—tranquilo, siempre lo hemos convencido no creo que esto sea diferente…
—esto se acabó, ya está, estoy harto de su maldita infantilidad
El consejero salió directamente y agarro al general de las fuerzas armadas, lo estampo contra un muro y le hablo directamente de frente con su mascara sin expresión
—el dios dice que los maten a todos…
—pero… él no ha dicho nada y…
—aquí el que habla con el soy yo, no tú, ahora lárgate y más te vale que resuenen los disparos hasta que yo pueda oírlos
El general salió corriendo directamente y los soldados que hasta el momento solo estaban aguantando en las puertas sin disparar a la multitud recibieron a su general
—oigan todos ustedes! ¡Disparen!
—mi mama… está ahí general, no quiero disparar
El general disparo y mato a el soldado en el acto, todos los demás tomaron sus armas y empezaron a disparar contra la multitud, los cuerpos caían uno detrás de otro mientras el resto corría a esconderse
—eso es! ¡apunten bien!
Cuando un soldado bajaba el arma una bala pasaba cerca de su pie y cuando este se negaba una bala quebraba su cráneo, mientras más avanzaba el ejercito la oposición se disolvía más por miedo, los soldados caminaron sobre los cuerpos muertos de sus amigos y familiares entre lágrimas, temblando y con miedo
—no podemos… ellos tienen armas… nosotros solo tenemos unas pocas pistolas
Cuando el ejercito acorralo a la mayoría de personas en los edificios cerrados, cuando todos iban a disparar fueron detenidos por una voz infantil proveniente de la torre
—deténganse! ¿¡que hacen!?
Todos los soldados voltearon en la cima aquel dios gritaba, su voz resonó entre todos como si estuviera a su lado, el dios descendió de la torre, su apariencia era casi angelical, tenía una aureola flotando sobre él, tenía alas como de insecto, su rostro era el de un niño pequeño, con ojos azules, su ropa era una túnica blanca con decoraciones doradas
—¿Qué se supone que están haciendo?
—mi señor… mi dios solo seguía sus ordenes
El dios alzo al general con un halo de luz que rodeo su cuello, lo elevo ahogándolo levemente
—yo no ordene esta masacre… ordene específicamente que no se hiciera esto
—pero señor… el consejo
—el consejo…?
El dios suspiro, ya que no estaba soplando en la cima de su torre nubes estas se disiparon, la estrella apareció justo detrás de el sobre su cabeza mientras este quebraba el cuello del general
—desvíen sus armas… busquen a esos dos y tráiganlos hasta mi
Los soldados obedecieron al instante, todos se voltearon y alzaron sus armas para buscar a ambos consejeros, los soldados eficientemente y protegidos por un halo de luz sobre ellos que les iluminaba el camino
—cuando los encuentre…
El halo del dios desapareció, su piel se volvió negra, sus ojos se volvieron rojos, sus ropas se volvieron rojas también, mientras más caminaba el seguía enojándose más y más, se arrodillo ante cada cuerpo y lentamente empezó a llevarlos todos uno a uno hasta una pila, luego se arrodillo ante los cuerpos y rezo, las heridas de bala aparecieron en su cuerpo, el dolor le hizo chillar, pero no se detuvo, uno a uno cada uno de ellos se levantó solo para verlo allí, sufriendo por ellos
—mi dios…
—sigo viva… sigo respirando
Cuando el dejo de rezar por dolor solo una parte de todos habían vuelto a la vida, el resto dio finalmente su último momento, el haz de luz sobre ellos desapareció, los recién revividos se apresuraron a sostenerlo mientras el caía al suelo llorando de dolor
—señor!
—si…?
—gracias… en serio… gracias
Cuando el dios se levantó, su aureola volvió, sus alas se recuperaron, su ropa se volvió blanca y finalmente volvió a ver a sus súbditos
—solo me hice cargo de mis acciones…
En otro sitio finalmente los dos consejeros fueron encontrados, pero no fue por los soldados, fueron encontrados primero por Francis
—ohh Francis… el dios nos ha ordenado matar al pueblo, debemos ir y hacer varias ejecuciones
—no…
—no…?
—el dios ha ordenado ejecutarlos a ustedes
—que bromista eres… claramente es mentira
Ambos se levantaron, se acomodaron sus máscaras, ambos tomaron sus armas y cuando intentaron disparar sus manos fueron atravesadas por una bala, la pistola verde brillo con la luz de la estrella que entraba por la ventana
—no se lo tomen personal, esto es solamente parte de mi trabajo solo obedezco a mi jefe
—Francis… Francis por favor… nosotros hablaremos con él, déjanos hablar con él y podremos solucionar este malentendido
Francis los tomo a ambos de la túnica, los levanto mientras sus manos sangraban atravesadas justamente en la palma y los tiro por la ventana, estos cayeron desde el segundo piso del edificio justo encima de los cuerpos que no pudieron ser revividos
—ahí… están
La luz de la estrella quemo sus ojos, ni siquiera la máscara pudo cubrir el ardor de esta luz que dolía hasta la parte de atrás de su cabeza
—ustedes dos… ¿Qué han hecho?
Dijo el dios mientras se elevaba para no pisar ni tocar los cuerpos de su pueblo, los levanto con un rayo de luz que se enredó en sus cuellos, los lanzo hacia el pueblo que ya estaba listo para golpearlos, pero la presencia del dios les impidió esto
—tienen mucho que explicar…
—tratamos de… tratamos de que no le hicieran daño mi dios
—tu dios? Ya no soy tu dios… -señalo el pueblo- soy SU dios… no el tuyo…
—pero mi señor, nosotros hemos obedecido cada orden…
—menos la más importante… ¿saben qué? Dejemos al pueblo decidir…
El dios se apartó, les dio la espalda y se dirigió directamente a todos los presentes
—hagan lo que quieran con ellos, lo que consideren que merecen
Él se elevó dejando a ambos consejeros solos contra el pueblo, ya sin brazos defenderse era imposible, todos se miraron y pronto se acercaron
—la muerte rápida… es muy piadosa
—no merecen nada rápido
—porque no iniciamos con algo lento…
El pueblo se reunió para desmembrarlos lentamente, iniciando por cortar sus manos
—con estas... con estas señalaste a mi madre ¡bastardo! Por ti la mataron…
Cuando cortaron sus pies varios más los golpearon
—pisaste mi cabeza cuando fuiste a mi ciudad…
—tu pateaste a mi perro… malnacido
—no volverás a poner tu pie sobre ningún cadáver nunca mas
Pronto cortaron sus piernas y brazos, los dejaron colgados en la plaza desangrándose mientras de sus cuerpos colgaba un cartel con la palabra “traidor” por delante y por detrás clavado directamente en sus cuerpos
—por fin… justicia…
Francis llego justo donde el dios estaba, soplando nubes nuevamente para calmar la luz de la estrella no arda sobre la piel de su pueblo
—mi señor…
—tu, fuiste el que inicio todo esto no?
—no… de echo no fui yo
—ah no? ¿Quiénes fueron?
—bueno mi señor, fueron 2 niños, vienen del colmillo
—ah si, esa ciudad que cayo
—quieren hablar con usted
—oh… diles que entren por favor
Ambos hermanos entraron, María estaba dentro de la mochila recién recuperada y Gabriel entro con un poco de miedo
—h-hola… venimos del colmillo con una propuesta
—propuesta?
—sí, vera nuestro rey nos ha enviado para liberar este pueblo y… nos ha pedido que le pidamos una alianza
—continúen
—el colmillo está reconstruyéndose, ustedes tienen muchos recursos y bueno… nos gustaría poder hacer una alianza
—y ustedes que ofrecen?
—bueno mi rey… lleva mucho tiempo siéndolo y creemos que podría ayudarte a hacer feliz a tu pueblo
—he hecho muchas cosas mal… no me vendría mal un consejo
—mi rey podría ayudarte a ir por el buen camino
—Lo intentaré... pónganme en contacto.
Gabriel sonrió.
—¿Con nuestro rey?
—Sí.
El dios miró por la ventana hacia la ciudad.
—Creo que ya es hora de que alguien me enseñe a ser un buen rey.
Tras la disolución del consejo y los gobernadores, el pueblo volvió a la normalidad, el dios cambio su estatus, esta vez adquirió un nombre como Samael y empezó a escuchar a su pueblo, se crearon estatuas de ambos hermanos por toda la ciudad mientras se reconstruía todo lo que fue quemado.
Se realizo un enorme velorio con todos aquellos que no pudieron revivir, ambos esqueletos de los consejeros quedaron allí hasta que fueron cremados y tirados a una fosa común con dos estatuas de sus cuerpos mutilados encima.
Con el tiempo las estatuas fueron vandalizadas, todos se reunían para escupirlas, para pintarles más veces “traidor” por toda la estatua, durante unos meses ambos hermanos vivieron dentro del hostal de Francis que paso de ser un gobernador a solamente “el dueño del hostal más hermoso del rayo” mucha gente se mudó directamente al colmillo que ya empezaba a construirse, con varias casas y un par de comercios que iniciaban a prosperar
—debo darles las gracias
—no debe agradecernos nada… su pueblo es bastante hermoso
—me parece mal, pero debo pedirles un favor
—¿Qué seria?
—una plaga no deja de venir por el noroeste a mis fronteras
—una plaga?
—anarquistas… no los soporto, llegan, hacen lo que quieren, cometen delitos son tan molestos, son como cucarachas
—y quieres…?
—elimínenlos, vayan a su maldito nido, las tierras de nadie así lo llaman ellos y prendan fuego a esa plaga
—pero son…
—criminales, malnacidos, escoria? Si... lo son
—humanos
—es lo de menos, si pudiera ya los habría quemado
—tan malos son?
—son asquerosos… pero tranquilos no los dejare ir así… como así
Samael extendió una aureola, esta floto y Samael la hizo girar un poco mientras los miraba
—solo me queda una de estas… ayuda a despertar el poder mágico de las personas, es un artefacto mágico de alto nivel ¡ASI QUE CUIDENLO!
—para nosotros…?
—no, para ti no, para ti tengo otro regalito este es para la pequeña veo un potencial mágico en ella y siento que le será más útil que a ti
—para mí?!
—póntelo en la cabeza y flotara solo, no es algo instantáneo así que no esperes nada muy impresionante más allá de un accesorio bonito mientras despiertas ese poder mágico
Samael le extendió la pistola, aquella pistola verde, con gemas y decorada, esta vez brillaba en dorado, dentro del cañón se podía ver aquel brillo cegador
—lo máximo que pudieron hacer mis magos por esta arma fue darle munición ilimitada… perdón, esta tan modificada que no hay forma de encantarle más allá de esto
—es perfecta para mí, no se preocupe
—bueno, ahora como pago por estos regalos… quemen esa plaga malnacida
Cuando dijo eso por un momento mostro su forma oscura, sus ojos rojos, su ropa roja, sus alas negras y su aura oscura
—s-sí señor…

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Una estrella en el cielo (Novela)
Capítulo 4
Una estrella en el cielo (Novela) Capítulo 3
Estás leyendo el capítulo 3 de Una estrella en el cielo (Novela), un novela. **La estrella lleva siglos brillando sobre el mundo.** Nadie sabe exactamente de dónde vino ni qué ocurrió la noche en que apareció, pero una antigua leyenda habla de cinco personas que se enfrentaron a algo que no… Este capítulo tiene publicado el 19 de septiembre de 2026. Una estrella en el cielo (Novela) tiene 6 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.