Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 343 online gratis en español
Lanzas, espadas, cuchillos, dagas, flechas de arcos.
Enormes carruajes, cabezas de bestias que gritaban.
Cabezas de bestias que lanzaban bolas de fuego.
Manos que salían de la nada.
Todos y cada uno de esos ataques aparecieron en un instante.
Se decía que la Ascensión Mundial es otro muro.
Para todos los cultivadores de la Inmortalidad, sin importar si eran humanos o de otras razas.
Seguía siendo un muro muy difícil de romper.
Adrián lo comprendió, aunque solo estaba usando una pequeña parte del depósito de Dios.
Lo suficiente para luchar contra un solo mundo ilusorio de la Ascensión Mundial.
Los ataques que iban directo hacia el anillo de almacenamiento, los ataques que iban directo hacia su persona.
Ataques que iban solo como distracción.
Podía verlos todos.
Con un solo paso, se movía de un lado a otro.
Su miasma usaba el destino para bloquear todos los ataques provenientes.
Si alguna acertaba lo cambiaba inmediatamente, hacia un Diablo en otro lugar.
Adrián solo caminaba.
Quizás solo el Rey y diferentes ancianos con ocho y nueve mundos Ilusorios podían ver lo que estaba haciendo.
Quizás esta era la razón por la que los seres de la Ascensión Mundial podían asesinar fácilmente a seres del Vacío Mundial.
Parecía que solo se trataba de un reino.
Pero la comprensión de las esencias era un mundo aparte.
El Reino del Vacío Mundial podría ser una imponente montaña, pero los seres de la Ascensión Mundial eran mundos enteros.
Una diferencia descomunal.
Adrián movía su mano y el miasma lo protegía en los trescientos sesenta grados.
No importa si los cuatro genios que se presentaron atacaban con todas sus fuerzas.
Apenas podían encontrarlo.
El miasma del destino cambiaba de una manera atroz por cualquier otro destino.
Adrián solo usaba un remanente del Destino que había copiado de Seiji.
Pero era tan poderoso en este momento, que ningún Diablo pudo acercarse.
“¡Esto…esto es imposible!”
“¡Apenas puedo verlo, y cuando lo ataco, desaparece y vuelve a reaparecer más lejos!”
“¡Nos hemos enfrentado a otros seres de la Ascensión Mundial, pero…este señor es diferente!”
“¡Es más fuerte que un ser normal de la Ascensión mundial, porque controla el segundo mandato!”
Los Diablos más poderosos retrocedieron, y miraron hacia Adrián.
Sus energías estaban casi agotadas, pero ni siquiera pudieron acercarse.
Lo más que pudieron era que cambiara de posición.
Incluso con el ataque combinado de más de cien de ellos.
Ninguno logro atrapar el anillo de almacenamiento.
Pronto los diez minutos de la prueba pasaron.
Adrián no sudo ni un poco.
Su miasma se encargó de todo.
Era un arma después de todo.
El segundo mandato de los Diablos ya era tan aterrador, el Diablo ordena e imagina.
Usar la imaginación.
Incluso estos diablos del Vacío Mundial, solo usaban el primer mandato, para darle forma a sus miasmas.
Luego de que ningún diablo pudo derrotarlo.
Los cuatro genios, así como los demás, se inclinaron ante Adrián.
“¡Agradecemos sus enseñanzas!”
Dijeron los cuatro en conjunto.
Después de perder ninguno se molestó, ni se mostró arrogante, respetaban el linaje y la fuerza.
Si esto hubiera sucedido en la raza humana, más que uno y otro genio del cielo hubieran terminados enfadados.
Adrián solo asintió ante su respeto.
Debía mantener su actitud arrogante.
Por lo cual regreso a mirar al público.
“¡Espero que ahora todo el público este convencido! ¡Lo que es mío, nadie podrá quitármelo!”
Sus palabras no eran tan fuertes
Pero su sonrisa arrogante demostraba lo contrario.
Esa demostración de fuerza, provoco que incluso los diferentes patriarcas sintieran respeto hacia Adrián.
El respeto vino de la fuerza y del linaje, era un Diablo con el Linaje Supremo, era su raza.
Mientras más fuerte se volvía uno de su raza, más respeto y más reconocimiento ganaba.
Esto era una contradicción absoluta ante la raza humana, donde incluso el más fuerte no prevalecía.
Pero mientras nadie decía nada.
De pronto del palco del Rey, una sombra se desdibujo, bajando al escenario.
Esta sombra de diablo era muy fuerte, tanto que aparecieron tres mundos rojos.
Era el príncipe Eligos.
Su fuerza como el segundo príncipe más fuerte dentro del Reino estaba siendo demostrada.
Incluso con estos tres mundos rojos que brillaban como linternas en la oscuridad, y cubrían con un manto todo este cielo.
El Príncipe Eligos se inclinó ante Adrián.
“Deseo poder enfrentarme con el Señor, espero que esto no le cause mucha molestia, no quiero la cosecha, solo quiero enfrentarme ante el linaje supremo, espero que el señor, acepte mi estúpida demanda”
Los tres mundos brillaban con su miasma, poco a poco se estaba volviendo rojo como el de su padre.
De lo mucho que Adrián había estudiado los linajes estos días, el color del miasma también representaba poder.
Un color rojo como la sangre, podría dar a entender que su linaje era tan fuerte como un linaje Soberano.
Sin embargo, el color del príncipe Eligos y del Rey no era del todo rojo.
Su linaje solo era Real, por lo cual no tenían el derecho de volverlo mas fuerte.
La fuerza del Miasma, también venia acompañada con una presión sin igual.
“¡Acepto!”
Dijo Adrián, mientras su miasma negro se expandía por todo el lugar.
El miasma carmesí choco contra el miasma negro con una fuerza atronadora que empezó a destruir el suelo del recinto.
“¡Entonces no me contendré!”
Una vez dicho, el príncipe Eligos se movió con una velocidad atronadora, con solo levantar su pie, el suelo se destruyó por la velocidad a la que se movía.
Convirtió su miasma de tres mundos, en una armadura carmesí completa, y una espada.
Una espada con tres mundos ilusorios dentro.
La agarro de su mango, y desato un corte.
“¡EL MUNDO SE VUELVE CARMESI! ¡CORTE DESTRUCTOR DE ESTRELLAS!”
Un corte que apareció en el cielo, como una manifestación cayó del cielo, y corto el suelo entero del recinto.
El suelo exploto por toda la fuerza que utilizo.
El cielo se partió por tal corte.
Pero Adrián nunca fue afectado, Adrián apareció detrás de Eligos.
Cuando Eligos se dio cuenta, el corte que desato, había caído sobre todo su cuerpo.
“¡BUAGH!”
Un corte horizontal carmesí, recorrido desde su hombro hasta su abdomen.
Su armadura se hizo pedazos, y uno de sus mundos ilusorios desapareció.
Mientras botaba sangre al suelo.
Adrián solo había cambiado el destino, tal y como alguna vez Seiji lo hizo.
Aunque su control solo se limitaba a copiarlo, mientras mas experimentado se volvía.
Mas tenebrosa se volvía el segundo mandato del Diablo Celestial.
Quizás fue por esa razón que los Demonios quisieron apropiarse de algo tan terrorífico.
Sin embargo, no pudieron llevarse lo esencial, y eso era la imaginación del Segundo mandato.
Las esencias de Seiji eran las bases del fuego carmesí.
Por lo cual, cuando corto también, el cielo y la tierra se llenaron de fuego.
Al igual que todo su pecho.
Incluso el Rey quien miraba todo este asunto, frunció los seños.
“El segundo mandato, la imaginación latente…incluso yo no puedo usarla de tal forma”
El Príncipe Eligos, bajo la mirada, y se inclinó nuevamente, aun con el dolor recorriendo su cuerpo.
“¡Me rindo ante mi señor”
Dijo mientras, aun votaba sangre al piso.
Al terminar de decir tales palabras, ancianos al lado de la Reina se acercaron al príncipe y se lo llevaron.
Cuando el encuentro termino.
Todos los diablos se levantaron de sus asientos.
Uno por uno se inclinó.
Estaban reconociendo al Linaje Supremo.
Adrián solo sonrió arrogantemente, mientras volvía a su asiento.
Derroto a los máximos genios del Reino, derroto al príncipe, incluso había derrotado a todo el Reino y a su Rey si quisiera.
El Dao del Diablo aun le debía un ataque con toda su fuerza.
Las estatuas que protegían el Reino, ahora solo lo protegían a él.
Realmente, era aterrador pensar, que todo el Reino estaba en la palma de su mano.
Su Linaje Supremo solo lo volvía más glorioso ante todos los presentes.
Era la manifestación digna de la arrogancia que un Diablo tenía que poseer.
Solo así, algún día podrían volver a su grandeza.
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Adrián regreso al palacio.
Y empezó a examinar las frutas que tenía en el anillo de almacenamiento.
Eran cien mil en total, ni una más ni una menos.
La pregunta era, ¿Por qué le habían dado tanto?
Incluso el Rey de la Luna Roja, solo recibiría una porción de cincuenta mil frutos.
Pero Adrián tenía encima cien mil.
Un genio del cielo como los seres del Vacío Mundial que enfrento, recibirían un dote de cien frutas, incluso con todas sus contribuciones, solo podrían conseguir máximo quinientas frutas.
El número que Adrián tenía era desmedido.
Aunque quizás no tanto, después de todo, quizás era un regalo por no eliminar todo el Reino de la Luna Roja.
Adrián nunca trato de mejorar su miasma.
Ya era lo suficientemente fuerte.
Eso era porque en parte, también era el miasma de Dialo.
El solo lo controlaba, no era su propio miasma.
Adrián cerro sus ojos.
En su conciencia, estaban los dos mandatos del Diablo.
El primer mandato “El Diablo Ordena”
El segundo mandato “El Diablo Imagina”
Su conciencia se había expandido mucho.
Por ambos mandatos.
A la vez que su cultivo había crecido de forma monstruosa.
Pero este miasma no le pertenecía.
Era como tomar prestado algo, y seguir pagando.
Hace mucho, por seguir usando el mandato del Diablo con el miasma de Dialo, el precio había sido su vida.
Sin embargo, ese reloj se había detenido cuando su vida se expandió mucho más allá de lo que podía sostener.
Los seres de la Ascensión Mundial no podían vivir para siempre, había un límite máximo de diez mil años, antes de cada tribulación.
Las tribulaciones del cielo, son la forma en la que el Dao Celestial mantenía la vida y muerte de los cultivadores, para que no existieran para siempre.
Los único que estaban por encima del Dao Celestial, los Soberanos, los Emperadores, y los seres Supremos, eran los únicos que, en realidad, en teoría podían vivir eternamente, siempre y cuando no mueran en una pelea.
Esa era la razón, por la que el Rey Motzu, casi se había vuelto loco, las tribulaciones, habían partido su conciencia, y fragmentado su memoria.
Quizás si no lo lograba esta vez, hubiera muerto como todos los Reyes del pasado.
Adrián suspiro, realmente ahora que conocía la ventaja de tener un miasma propio.
Estaba realmente deseando conseguirlo.
Pero…no sabía si al crear algo nuevo, los dos mandatos que ya dominaba desaparecerían.
No tuvo otra opción que buscar respuestas.
Cuando cerro y abrió los ojos nuevamente.
Volvió hacia donde estaba la máscara en su corazón, dentro suyo, donde Dialo lo esperaba.
Dialo siempre era enigmático.
Su fuerza se expandía como tentáculos, sobre un sol Violeta y otro Dorado, antes Adrián no podía verlo.
Pero ahora se daba cuenta, la cantidad de fuerza que Dialo estaba usando.
“Parece que finalmente el niño ha crecido, esos ojos con los cuales me miras, ya no hay miedo alguno”
“Se lo que estás pensando Adrián, ¿Estas buscando una forma de crear tu propio miasma?”
“Si lees mi mente, y sabes lo que busco, ¿Existe alguna forma de crear mi propio miasma?”
Pregunto Adrián.
Quizás Dialo era el único que podría ayudarlo en tal situación.
Dialo sonrió ante tal pregunta.
“Lamentablemente no eres un Diablo por completo, aunque tengas el linaje del Diablo Celestial, también en parte tienes el linaje del Dios”
“Si hubieras aceptado completar el segundo hechizo, y seguir el camino del Diablo Celestial, quizás hubiera una oportunidad, pero tus caminos son varios”
“Es casi como Hyu lo hizo una vez, y el también logro crear su propio miasma”
“¿Como?”
Dialo movió su mano.
Con solo el movimiento de su mano, el miasma de Dialo que estaba en el cuerpo de Adrián fue retirado.
“He quitado hasta la última parte de mi Miasma de tu cuerpo, mi miasma es muy fuerte, por lo cual has ganado fácilmente en las batallas en las que las has usado, aun conservaras los Dos mandatos, pero ahora, si quieres crear tu propio miasma, deveras recurrir a cada gota de tu sangre”
“¿Gotas de sangre?”
“Dentro tuyo aun tienes el linaje del Diablo Celestial, realmente, lo que tienes que hacer, es explotar cada gramo de sangre…usarlo para formar el miasma, una y otra vez, transformándolo sin parar, aunque si no tienes cuidado esto podría matarte, pero conociéndote, sé que lo vas a intentar… ¿No es verdad, Adrian?”
Dialo seguía actuando como todo un Diablo, su sonrisa seguía siendo espeluznante, pero tenía un poco de calidez.
Adrián entendió lo que debía hacer, solo asintió mientras se iba.

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Capítulo 344
UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 343
Estás leyendo el capítulo 343 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 13 de octubre de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.