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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 341 online gratis en español

El Anciano Derorio, era un diablo con una fuerza comparable a la Ascensión Mundial de nueve mundos Ilusorios. Realmente un Anciano poderoso, que era sumamente fiel al Rey de la Luna Roja. Su dominio se extendía por miles de Kilómetros. Y su fuerza, aplasto a todos los enemigos que amenazaron al Reino. Sin embargo. De pronto apareció un ser que no podía ser vencido solo con fuerza. De hecho, no podía ser vencido por nadie. Solo se podía escuchar sus deseos y cumplírselos sin ningún retraso. El Anciano Derorio, llevo a Adrián y a la hermosa joven hacia el palacio del Rey. La hermosa Joven no hablo durante todo el recorrido. Adrián creo una plataforma en sus pies con su miasma, para que ambos puedan moverse. Lo que miraba debajo suyo. Era como una sociedad humana. Había muchos Diablos caminando de arriba para abajo. Las casas no eran iguales, había muchas casas con formas cilíndricas y de metales pesados. En este lugar vivían millones de Diablos. El miasma era diferente, había muchos diablos que ni siquiera lo tenían. Los expertos en esta ciudad no faltaban. Al igual que las poderosas sectas. Sintió algunas miradas, pero fueron breves, sin atreverse a menospreciarlo. El castillo del Rey estaba ubicado en la zona norte de todo el Reino. Era gigantesco, mas grande que los nueve arcoíris de la decima gracia. Una enorme cascada caía desde su centro, pero no era agua, si no algo dorado lo que se movía. Era desagradable ver ese mar dorado. Lo que podía sentir dentro de lo dorado, eran cientos de miles de Almas Humanas. El Anciano Dedorio, al verlo mirar la cascada dorado explico. “¡Fue un regalo de nuestro Emperador! ¡Es un océano de más de cien mil millones de Almas Humanas, solo se permite una entrada al año para un elegido del Cielo de la corte, o de las distintas sectas! ¡Puede elevar el poder del miasma a un nuevo nive…!” De pronto sintió una sensación de muerte inminente, y se dio la vuelta rápidamente. Empezó a sudar a mares, y todo empezó cuando nombro las mas de cien mil millones de Almas humanas. “¿Sucede algo Anciano?” – Dijo Adrián tranquilamente. Había tenido que guardar su aura rápidamente. El Anciano no encontró nada diferente. Se seco el sudor de la frente y continuo. “¡Como dije, el poder de este océano ahora convertido en cascada, puede elevar el miasma de un Diablo a un nuevo nivel! ¡Aunque no muchos diablos lo logran! ¡Para uno lograr una iluminación debe primero perfeccionar el manejo y entender su miasma! ¡Aunque creo que mis palabras lo aburren!” Adrián no respondió, solo miro la cascada. Suspiro para mantenerse tranquilo. Realmente podía escuchar a las almas gritar en una pena y agonía que se extendería hasta el final de la existencia. No podía hacer nada para ayudarlos. La hermosa joven al lado suyo, solo se aferro a Adrián, realmente escuchar lo que le hacen a los humanos era realmente desgarrador. Y no era lo único que Adrián sentía, en esta ciudad. Había humanos siendo vendidos como píldoras para el miasma. Cientos de miles de puestos vendían desde la mayor calidad, hasta el peor. Adrián podía notarlo solo con ver a aquellas personas con su sentido divino. Era tal y como había dicho Xu Wudao, los humanos que se quedaron atrapados en otras razas, se han vuelto píldoras para que las razas puedan cultivar. Era un destino cruel, sin embargo, no podía ayudarlos, ni a ellos ni a nadie. Fue suficiente con salvar a unas pocas tribus, aunque no sabía cuánto tiempo duraría la palabra del Rey. Lo único que existe en este mundo del cultivo es el Dolor. No importa cuantas veces lo ha visto, siempre ha sido lo mismo. La única manera en la que uno puede permanecer tranquilo, es solo volviéndose más fuerte. Pero al final que era la fuerza misma, luego de la Ascensión Mundial, tenia otro significado. Los niveles de cultivo escalaban, y poco a poco se alejaban de lo que era un mortal, y se acercaban a un campo que era casi Divino. “¡Hemos llegado! ¡Guardias preparen el cuarto más lujoso para que nuestro invitado pueda quedarse!” Cuando el Anciano Dedorio indico a los guardias que venían a saludarlo, al igual que a las sirvientas. Este era un palacio real. Tan gigantesco como montañas enteras. Pudiendo llegar a tocar el cielo. Una casa para un Rey. “¡Por aquí!” El Anciano le indico el camino. Adrián lo siguió junto a la hermosa chica. Los pasillos eran gigantescos, y seguían por cientos de metros. Una sala normal no sería de este tamaño. Aunque Adrián mostraba una sonrisa arrogante, como si este palacio no fuera nada. En medio de esta enorme habitación. De pronto dos presencias se presentaron. Los Diablos femeninos tenían atributos muy parecidos a las mujeres humanas, el cuerpo de esta Diabla era de esta forma, atributos grandes, y parecía de mediana edad. Si no fuera por su piel oscura, y el rastro de venas, sería una hermosura, pero para los Diablos esta clase de mujer, seguía siendo la más bella de toda su raza. Aparte de esta bella mujer, había un Diablo Joven que no parecía rozar más allá de los veinte años, pero el miasma que desprendía, tenía la fuerza suficiente como para asesinar a seres de la Ascensión Mundial. Ambos se inclinaron ante la llegada de Adrián. “¡Ella es nuestra Reina, y él es uno de los hijos de nuestro Rey! ¡El Príncipe Eligos!¡Si desea algo puede pedírselo a él, desde este momento será como su sirviente!” La Reina se inclinó, pero el príncipe se arrodillo. “¡Espero que me acepte como su sirviente!” El linaje era lo más fuerte en esta raza, y se demostraba en la forma de que un príncipe quedo reducido a tan solo un sirviente. Adrián solo asintió. Luego de pasar por ellos. El Anciano los guio hasta su cuarto. Fue un piso demasiado grande. Una habitación llenada de cosas materiales como si se tratara de un cuarto humano. El lujo se desbordaba. Nunca pensó que los Diablos fueran igual de materialistas que los seres humanos. Sin embargo, cada raza que ha visitado, ha tenido algo en común, sus estructuras son parecidas a los de los seres humanos. Quizás en el pasado como esta tierra pertenecía a los Seres humanos, su arquitectura se quedó grabada en la mente de todas las razas. Adrián se acercó hacia el balcón de este enorme cuarto. Solo suspiro mientras se sentaba. La hermosa joven, no sabía que decir o que hacer, era un sentimiento extraño, pensó que era un humano, y en cuestión de horas, resulto ser un Diablo poderoso, que incluso asustaba a un Rey. Que era un Rey para un mortal como ella, era una cima del cultivo que todos los seres humanos temían. Su sola presencia podría convertir el cielo en un infierno para todas las tribus. “¡Señor…yo...!” Hablo con timidez, mientras se acercaba lentamente. “Eres libre de irte, nadie detendrá tu paso, ni tampoco tu salida de este recinto, me asegurare de ello, puedes volver con tu tribu y vivir en libertad” Dijo Adrián con una sonrisa. Aunque viéndose como un Diablo, no parecía muy amigable. “¡¿Puedo saber porque me ayudo…?!” Pregunto, mientras se acercaba. “Me gustó mucho tu canción, me recordó el propósito por el cual sigo aun vivo” Había una mirada solemne en Adrián. Realmente esperaba vivir en paz en el futuro. La hermosa joven escucho las palabras de Adrián, no se fue de inmediato. Saco el arpa de su anillo de almacenamiento, y volvió a cantar y tocar la canción. Adrián dejo que hiciera lo que quiera. Mientras estaba en este lugar, también decidió estudiar. No sabía casi mucho de la raza de los Diablos. Por lo cual, llamo a los sirvientes para que le traigan libros. Sobre todo, la raza, y libros sobre sus técnicas de cultivo, quizás estaba siendo demasiado descuidado, pero sabía que el Rey no le haría nada mientras tuviera el Dao del Diablo en sus manos. Aunque por el momento, solo podía amenazar a un Rey, el Dao del Diablo no están poderoso como para detener a un Soberano, después de todo, los Soberanos ya superan el Dao Celestial, están por encima de ellos. Las cosas normalmente se calmaron, en todo el Reino de la Luna Roja. Las estatuas volvieron a sus lugares. Pero ya no miraban hacia fuera de las murallas, si no que miraban hacia el castillo. Era extraño como las estatuas habían cambiado su mirada. Adrián raramente salía. Se pasaba leyendo casi todos los días. Empezaba a entender la raza de los Diablos, sus técnicas de cultivo derivaban de su miasma. El cual era un factor que se daba desde su nacimiento, y que se manifestaba por la pureza de su sangre, más células sanguíneas, permitían que naciera un miasma mas poderoso. Mientras la pureza de su sangre se acercará al linaje del antiguo Inmortal Supremo de la Luz, entonces su miasma sería demasiado poderoso. Había categorías para enlistar el tipo de miasma que uno tenía. El miasma de categoría regular, normal, y alto, eran los más comunes, entre los Diablos que no nacían con una línea de sangre especial. Luego estaban los miasmas de Linaje Real, linaje Soberano, Linaje Imperial, y el más poderoso de todos el Linaje Supremo. Sin embargo, había varios problemas en el miasma, el cual había provocado que, desde hace mucho tiempo, la raza de los Diablos entrara en guerra constantemente. Eso era por más poder. La única forma para que un Diablo pueda elevar su miasma, era consumiendo el miasma de otros diablos. Eso desde la antigüedad, provoco decenas de miles de millones de muertes. Aunque eran una raza poderosa, el miasma era lo que les daba una fuerza tremenda, ya que con ella podían usar el poder de la imaginación. Crear objetos, incluso copiar esencias. Adrián ya tenía los dos niveles del Miasma. Sin embargo, solo podía copiar una esencia, y eso era porque su miasma era de un Linaje Supremo. Un Linaje Real tendría problemas de hacer lo que él hizo, cuando copio la esencia del Destino de Seiji. Por suerte la raza de los Diablos encontró otra manera de seguir creciendo como especie, luego de llegar al continente Supremo, el Inmortal Supremo de la luz los perdono, y también, les regalo una solución al problema de la matanza innecesaria. Primero creo el Dao del Diablo, algo que controlaría el nacimiento de toda la especie de la raza de los Diablos. Ahora el Dao del Diablo controlaría el nacimiento de los Linajes, y los Linajes no se perderían como en el pasado si un Diablo fallecía en combate. Pero lo que termino las guerras fue también el nacimiento de la Cosecha. El Inmortal Supremo de la Luz conocía que el miasma debía ser fortalecido. Pero solo se fortalecía absorbiendo el miasma de otro diablo. Las investigaciones del miasma del Inmortal Supremo, fueron tan profundas, que descubrió una forma de usar el Dao del Diablo para pasar el miasma hacia seres inferiores. Usarlos como cosecha, para luego madurarlos como frutas. Fue un proceso doloroso, que antes solo se hacía con bestias. Pero con el pasar del tiempo, las bestias ya no eran suficientes. Después de que el Inmortal de la Luz partiera. Grandes Emperadores, usaron sus investigaciones, para usarlos en humanos. Como la raza Humana estaba en declive, usaron el cuerpo de los humanos como contenedores. Fue un proceso de investigación de prueba y error, millones murieron. Pero se encontró una forma de usarlos como Cosecha. A la vez que se dieron cuenta, que el miasma era más refinado, y más fuerte. Los Seres Humanos se habían convertido en una píldora viviente para los Diablos. Sin embargo, sus investigaciones también les jugaron en contra, los Demonios quienes deseaban el poder de miasma de los Diablos, usaron esas investigaciones, para encontrar una forma de apoderarse del Miasma. Fue una investigación de doble filo, el cual termino con la raza de los Diablos, como una raza esclava de los Demonios. El Inmortal Supremo de la Luz quizás los hubiera detenido, porque sabía que seguir investigando atraería miradas de otras razas. Quizás solo los dejo a su suerte cuando se fue, y quizás dejo grandes tesoros para defender a la raza de los Diablos. Porque quizás pensó que algo así sucedería. Los humanos y los Diablos no eran tan diferentes. Ambos eran codiciosos e impulsivos. Adrián solo suspiro, mientras terminaba de leer casi una montaña de libros. Habían pasado casi diez días. “El día de mañana empieza la cosecha” Se dijo así mismo. Mientras dejaba los libros a un lado.
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Estás leyendo el capítulo 341 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 10 de octubre de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.