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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 340 online gratis en español

El cielo seguía siendo oscuro como la noche. Pero en medio de esta oscuridad. Dos pares de ojos aparecieron en el horizonte. Tal par de ojos, contenían una energía celestial inigualable. Como si fuera dueño de toda la creación, y el cielo fuera uno con él. Cuando este par de ojos miraron las estatuas. Todos los diablos, al igual que todas las personas, se arrodillaron y pusieron sus cabezas en el suelo. “¡SALUDAMOS AL REY DE LOS DIABLOS DE LA LUNA ROJA!” Gritaron ambos ancianos, quienes clavaron su cabeza lo mas fuerte que pudieran en el suelo. Sin embargo, estos ojos no miraban a los ancianos. Si no, miraban a las estatuas. Estas estatuas ya no respondían a sus órdenes. En todo caso, los ojos de todas estas gigantescas estatuas se pusieron rojos. Proyectando una fuerza capaz de sacudir incluso a un Rey. Cada estatua era un bien invaluable en la escala de poder del Reino de la Luna Roja. Ahora esas cinco estatuas, que debían servir como protectoras, estaban mirando a su Rey con un aura combativa capaz de desgarrar los cielos. No dejarían que nada le sucediera al señor que tenían en sus manos, después de todo, se guiaban por el Linaje, y su señor, tenia el Linaje mas poderoso que hayan sentido. El aura de las cinco estatuas y del Rey chocaron en el cielo. Tan poderosos que incluso la voluntad del Rey tuvo que retroceder. En medio de este cielo oscuro. El cielo se partió. Como un ojo que se abre, el espacio se quebró. En un instante, varias figuras salieron de aquel espacio. Varios ancianos Diablos con la fuerza de la Ascensión Mundial hicieron presencia. Cada anciano que aparecía, era diferente, el miasma que desprendían ya no era negro. Sino se acercaba más al color rojo. Hasta que de pronto de esa grieta. Una Luna de tamaño desproporcionado apareció, tan gigantesca y de color sangriento, que engullía tanto a las montañas como a todo ser existente dentro de su presencia. Además, que un miasma rojo apareció sobre todos los presentes, se derrumbó como la caída de una avalancha sobre toda la ciudad. Un miasma tan rojo como la misma sangre, al sentir este miasma todos los presentes se arrodillaron hacia el cielo, todos los diablos se inclinaron ante el ser mas poderoso de toda su raza. El Rey de los Diablos de la Luna Roja apareció. Un Diablo imponente de casi tres metros de altura, su cuerpo era oscuro, pero sus ojos eran rojos, dos cuernos afilados en su cabeza sobresaltaban sobre toda su raza. Vestía una túnica dorada, lo cual contrastaba su estatus real, además, que estaba sentado en un trono negro metálico, el cual expulsaba un aura putrefacta. Su rostro mostraba disgusto. Incluso con su poderoso sentido divino que ocupaba todo el Reino, no pudo ni siquiera averiguar si Adrián era realmente un diablo o un humano. Si era un humano disfrazado, las estatuas lo descubrirían de inmediato, los humanos podían engañar al cielo, pero nunca el Linaje de un Diablo. La sangre que había en sus venas, demostraba su capacidad desde su nacimiento. Había pocos Diablos que habían nacido con sangre Imperial, los cuales andaban escondidos realizando pruebas diferentes alrededor de todo el continente Supremo. Si realmente estaba delante de uno, entonces, todo el Reino debía darle la bienvenida a uno de los hijos del Linaje Imperial. Uno de los Ancianos de la Ascensión Mundial, parecía tener una aparecieron amable. Pero era un Diablo puro. “¡Estamos sorprendidos por la visita de uno de los hijos del Cielo de nuestra raza! ¡Aun, sin embargo, no quisiera sonar grosero, nuestro Rey pido una demostración!” “¡Como sabrá, hemos tenido muchos espías de todas las razas infiltrándose!” “¡¿Piensan que soy un espía?!” Cuando Adrián dijo esas palabras, las estatuas miraron al Anciano. El Ancianos sintió esas miradas rojas, podían asesinarlo con solo una orden. Ante tal reprimenda, y viendo lo arrogante que era la otra parte, el Anciano se inclinó. “¡No creemos que fuera un espía! ¡Pero por el respeto que la generación mayor merece! ¡El Rey espera que al menos nos deje examinar una gota de su sangre!” El Anciano sudaba profusamente, estaba ante un Diablo arrogante, y si quisiera podía matarlo sin pestañear por las palabras que había dicho. Se decía que quienes tenían el linaje Imperial eran seres arrogantes hasta la medula. Sin embargo, lo que no sabían era que Adrián era quien más miedo tenía. Aunque estaba protegido por las estatuas, la mirada de un Rey podía hacer temblar todo por debajo del Cielo. Su miasma rojo era aterrador, a tal punto, que había rodeado toda la ciudad. Si no demostraba ser un Diablo, estaba dispuesto a usar toda su fuerza para erradicarlo. Adrián se cruzó los brazos. Dio una sonrisa ante el Rey de la Luna Roja. “¡POR RESPETO LES DARE UNA GOTA DE MI SANGRE! ¡PERO A CAMBIO QUIERO ALGO DE IGUAL VALOR, COMO DIEZ GOTAS DE ESENCIA DEL REY!” Adrián quería hacer un trato con el Rey de los Diablos de la Luna Roja. Todos los ancianos observaron a su Rey. Ninguno más que él podía responder. Era la figura mas poderosa de todo este Reino. Ningún discípulo, ni ningún elegido del cielo se atrevería a hablarle así al Rey de la Luna Roja, incluso los Ancianos serian cuidadosos. Pero, delante suyo había un Diablo arrogante, pidiendo diez gotas de esencia de un Rey. Cada gota de esencia era extraída de la sangre más fina del linaje, y tenían un poder tan puro, que podía ayudar a un Diablo a crecer enormemente. Cada gota de esencia era preciada, un Rey solo podía haber creado 24 gotas de esencia en toda su vida, aunque si alguna de ellas se diera o fuera extraída, tomaría cientos de años reponerla. El Rey de la Luna Roja no estaba furioso. En cambio, solo sonrió. “¡PARECES UN HIJO LEGITIMO DE LA RAZA DE LOS DIABLOS!” “¡TU ARROGANCIA NO VIENE SOLO DE TU FUERZA, SI NO DE TU LINAJE!” “¡ASI ES COMO UNO DEBE SER! ¡ASI ES COMO DEBE ACTUAR UN DIABLO, TODO BAJO EL CIELO NO IMPORTA!” “¡LO UNICO QUE IMPORTA ES EL LINAJE!” De pronto del cielo mismo, una grieta se abrió. Dos pares de ojos monstruosos miraron hacia las estatuas. A la vez que una gigantesca mano rasgo el espacio mismo. En sus manos una pequeña botella de sangre era sostenida, era una sangre tan áspera y oscura, como si se tratara de una oscuridad imperceptible. “¡Acepto el trato!” Dijo con una frialdad que podía helar los huesos, la pequeña botella bajo a las manos de Adrián. Los Ancianos a su lado se quedaron sorprendidos por las acciones de su Rey. “¡Ahora muestra tu linaje!” Esa misma mano monstruosa en el cielo, esperaba una gota de sangre de Adrián, para culminar el trato. Era como el Dao de los Diablos esperando una resolución para tal conflicto. El Rey había cumplido con su trato. Adrián solo sonrió. Una gota de sangre violeta cayo de su mano hacia la gran mano monstruosa. “¡VIOLETA…NO ES UN DIABLO!” Miraron los Ancianos. Todos sabían que los Diablos tenían sangre oscura como su alma. Pero antes de que pudieran actuar, el Rey alzo su mano. “¡Dejen que el Dao del Diablo dicte su sentencia!” – Dijo ante toda la multitud. Mas y mas diablo se reunían para ver que estaba sucediendo. La gota de sangre fue llevada hacia el cielo por la mano monstruosa. En ese momento el par de ojos en el cielo. Absorbió la esencia de la gota de sangre. Los ancianos que lo vieron sonrieron y su aura de matar empezó a cubrir el cielo. “¡PUDO HABER ENGAÑADO A LAS ESTATUAS, PERO NO AL DAO DEL DIABLO! “¡UNA VEZ QUE NUESTRO DAO DESCUBRA SU IDENTIDAD, SERA ASESINADO EN CARNE Y ALMA!” “¡ESA CHICA A SU LADO, BUSQUEN A QUE TRIBU PERTENECE Y ERRADIQUEN TODAS LAS TRIBUS ALREDEDOR DE DIEZ MILLONES DE KILOMETROS!” Todos esperaban ver el castigo del Dao del Diablo. Era el Dao que les pertenecía, estaba en toda la tierra de los Diablos, no era tan fuerte como el Dao Celestial de los humanos, pero era tan antiguo como el Inmortal Supremo que lo creo. Las sonrisas de los Diablos no se hicieron esperar. En medio de esta incertidumbre. Solo el Rey miraba el Dao de los Diablos. Sin embargo, cuando absorbió por completo la esencia de la sangre violeta. Los dos pares de ojos en el cielo, se volvieron oscuros como la noche. Mientras dos manos bajaban hacia el suelo. Pero no hacia donde Adrián, si no hacia donde los Ancianos que trataban de acercarse. Inmediatamente esos Ancianos fueron aplastados hasta la muerte por estas dos monstruosas manos. Al ver tan terrorífica escena, todos miraban hacia el cielo. “¡¿QUE SIGNIFICA ESTO DAO DEL DIABLO?!” Pregunto el Rey, al ver que Dos poderosos ancianos habían sido eliminados en un par de segundos. De pronto una voz se escucho en todo el Reino. “¡SANGRE NO CORRESPONDIENTE A LA RAZA DE LOS DIABLOS!” “¡SANGRE NO RECONOCIDA!” “¡PERO SANGRE…….SER DE LINAJE SUPERIOR!” “¡LINAJE SUPREMO DEL DIABLO!” La voz del Dao del Diablo se escucho por toda esta tierra. Quienes la escucharon, sintieron miedo cuando miraban hacia donde estaba Adrián. Incluso el Rey se levantó de su trono, el Linaje lo era todo en los Diablos. Los Linajes Imperiales eran raros de ver, y eran protegidos por Emperadores. Pero…En este lugar tan alejado de la capital apareció. ¡¿UN LINAJE SUPREMO?! El Dao del Diablo estaba eufórico por la esencia de tal sangre, tanto que sus ojos regresaron a mirar hacia el Rey y todos los demás Diablos. “¡UNA GOTA DE SANGRE, Y UNA ORDEN! ¡Y TODO ESTE REINO SERA DESTRUIDO Y SU ESENCIA SERA SOLO PARA TI! ¡LINAJE SUPREMO!” El Dao del Diablo volvió a hablar, pero esta vez, su voz fue amenazante, mientras miraba al Rey y a todo el Reino, esta vez el cielo se despedazo, y miles de manos monstruosas aparecieron. Una sola orden de Adrián, y todo el Reino desaparecería. El Rey miro hacia el cielo mientras su miasma aumentaba de tamaño, al sentir peligro de muerte inminente. El Dao del Diablo no estaba mintiendo. Una sola orden y todo el Reino seria entregado en forma de esencia hacia tal persona. Esto lleno de miedo los corazones, al observar que a la persona que habían provocado. Tenía un Linaje Supremo. El Rey miro hacia Adrián. En un solo instante, había dominado a toda la raza de los Diablos. Con una sola gota de Sangre. Adrián nunca pensó que tal cosa sucedería, aunque, por la reacción de Dialo, estaba seguro de que estaba provocando un gran alboroto. Pero tenia que seguir con su actitud arrogante. Tenía que seguir engañándolos por mas tiempo. “¡EL REY HA CUMPLIDO, DAO DEL DIABLO NO DESTRUYAS NADA! ¡LO QUE ES MIO LO TOMARE CON MI PROPIA FUERZA!” “¡ENTIENDO, SI ME NECESITA SOLO LLAMEME!” De pronto del cielo bajo una ficha de color oscuro. Solo tenia que inyectar su sentido divino y podía llamarlo. “¡No me quedare mucho tiempo! ¡Solo busco un lugar donde poder descansar! ¡También espero que esta chica y toda su tribu se les permita ser libres, y ya no participar en la cosecha!” La voz de Adrián tenía mucho peso. Los Ancianos que antes querían rodearlo, lo miraban con miedo. El Rey de la Luna Roja debía seguir actuando como un Rey. Pero era la primera vez que se sentía tan pequeño. Llamo a uno de sus Ancianos. “¡Cumplan todos sus caprichos! ¡Si algo no sale como quiere, yo mismo les cortare la cabeza!” El Anciano inmediatamente asintió. Adrián solo suspiro tranquilo. No sabia que tenia que hacer, pero ahora que estaba en este lugar, también podría aprovechar para comprender aun mas su linaje del Diablo Celestial, y mejorar su miasma. Era solo cuestión de tiempo, que las noticias de su linaje Supremo se escucharan por todos lados, y eso era lo que buscaba. Todas esas voces hablando. Todas esas personas buscando respuestas. Y todas esas hablando de sí mismo. Lo ayudarían a buscar a su maestro, y a sus amigos. Ese era su verdadero objetivo.
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Estás leyendo el capítulo 340 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 3 de octubre de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.