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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 339 online gratis en español

El camino parecía lento. Pero se movían a una velocidad aterradora. Era la velocidad de la Ascensión Mundial. Habían pasado 4 días desde que Adrián se había subido al carruaje. Por el momento había dejado de cultivar. No tenía sentido hacerlo. Su cultivo había llegado a lo máximo que uno podría esperar luego de absorber aquel mundo. Ahora estaba planeando buscar la manera de aumentar su numero de hilos de sentido espiritual. Solo así podría darle una nueva forma a su Alma Naciente, y su deposito inmortal. En estos cuatro días, el anciano y la hermosa joven limitaron sus palabras y preguntas. Incluso si quisieran hacerlo, tenían miedo de que su salvador se marchara. Se sentía más seguro con él, en este lugar. Volar por el mar prohibido sin protección, incluso con este tipo de carruaje, podría despertar la codicia de las bestias del mar. Además, en estos cuatro días no había pasado ningún incidente. Sin embargo, en este lejano lugar en medio del cielo. Otro carruaje apareció por las frondosas nubes. Era otro carruaje de sacrificio, o así eran como los llamaban. Ambos ancianos se saludaron, pero no dijeron ninguna otra palabra más. Parecía que se estaban acercando a su destino. Por lo cual, muchos otros carruajes de sacrificio seguían apareciendo. “¿Debe ser bonito haber visto otros lugares?”- De pronto la hermosa joven pregunto hacia Adrián. El Anciano se asusto de tal pregunta e iba a reprenderla, pero antes de que lo hiciera, Adrián respondió. “Si, es muy hermoso” – Adrián respondió sinceramente, había visto muchos lugares, y conocido diferentes partes de este mundo. Los paisajes que miraba, podrían ser el sueño para una persona. Adrián movió su mano, de pronto varios de hilos de sentido espiritual dorados, iluminaron el lugar. Adrián recreo el continente Suaking, además de la décima gracia, con sus múltiples anillos de arcoíris. La hermosa joven se maravilló de lo que miraba, así como a los cultivadores humanos que habitaban en ese lugar, era gigantesco, como podría existir un lugar así. “Me hubiera gustado mirar estos lugares por mí mismo, le agradezco al señor por mostrármelos” “Déjeme compensarle, tocándole una canción” La hermosa imagen de todos los lugares que Adrián le mostro, parecía haber curado su corazón. Del anillo de Almacenamiento en su dedo, un arpa apareció, sus hermosas manos empezaron a entonar una melodía suave, y de su pequeña boca, una canción que hablaba sobre su visión de esta tierra. Era reconfortante. No había guerras, solo una unión como personas. No había sacrificios, solo armonía entre naciones. No había conspiraciones, solo notas de amor. No había dolor, solo risas y diversión. Era como la visión de un niño. Sin embargo, esa visión, hace mucho que había desaparecido de la mente de todas las personas en este lugar. Los seres humanos vivían bajo el yugo de la raza de los Diablos. Con constante miedo de que toda su tribu desaparezca. Quizás había ingenuos que piensen que, saliendo de la raza de los Diablos, encontrarían paz. Pero, afuera de este lugar, tampoco había paz, las guerras constantes en la capital Imperial, razas no humanas, con rencores pasados iniciando guerras contra potencias humanas, Dioses desconocidos despertando. Y una sociedad humana mas decadente. Junto con la amenaza constante de que el Rostro Demoniaco despertara. Era un panorama que provocaba un miedo inmenso. Sin embargo, no por esa razón, la gente no seguiría viviendo sus vidas. Adrián seguía entiendo la vida a su manera, una vez que su esencia toco el principio, solo seguiría creciendo de una forma u otra. Después de algunas horas. El Ambiente cambio por completo. Lo que Adrián pudo sentir, fue algo familiar en el ambiente. Eso era el miasma. Era un sentimiento que conocía el mismo. Solo suspiro, no sabía, si lo que estaba haciendo, era un favor, o se convertiría en su perdición. Solo Dialo dentro suyo se reía por el plan que Adrián tenia en mente. “jejeje….¿Acaso quieres asustarlos?” Fue lo único que dijo Dialo. Adrián solo sonrió, al recibir tal pregunta. En ese momento. El Reino de los Diablos, solo era un nombre a una jerarquía. Los Diablos se organizaban debido a su nivel de poder, y con eso se adueñaban de tierras, y de la vida que había en esas tierras. Para esta cosecha el Reino esperaba recibir casi un millón de genios del cielo de la raza humana. De todas las tribus dispersas por las pequeñas islas que el Reino dominaba. Tenían reglas estrictas para criar a los humanos, y usarlos cuando los necesitaban. Los humanos eran solo su cosecha, y los genios del cielo los frutos de tal cosecha. El campo protector del Reino de los Diablos estaba encendido a su máxima potencia, el Reino tenía cuidado de que ningún otro Reino atacara durante el festival de la cosecha. Había reinos de Diablos enteros que habían devorado a cada ser humano dentro de sus límites, o algo había salido mal en la cosecha, por lo cual, mandaban a miles de subordinados a comprar humanos, o a raptarlos. Había en el cielo dos ancianos Diablos con el poder de la cúspide del Vacío Mundial. Sus cuerpos eran oscuros como una mancha, y sus ojos rojos como la sangre, estaban llenos de miasma, y eran quienes controlaban el trafico de carruajes. Quienes permitían el paso. “¿Este año, el Reino de los Diablos del Cielo Negro también han atacado?” “Hemos perdido cerca de cien mil cosechas” “Esos desgraciados, robando nuestras pertenencias” “Si no fuera, porque tienen dos Reyes, los hubiéramos destruido hace mucho” “Déjalos, el tiempo cobrara forma, aunque tenga dos Reyes, uno de sus Reyes está en la última etapa de su vida, no pudo traspasar el castigo del cielo y pronto morirá” “y cuando muera, nuestro Reino de los Diablos de la Luna Roja acabara y tomara sus tierras, mi avance está a la vuelta de la esquina, pero aun necesito el miasma de un Diablo de la Ascensión Mundial para avanzar, esperemos que en esta cosecha algunos de estos humanos sirvan como fruto” “Sabes que yo también lo espero con Ansias hermano, disfrutar de tal fruta jajaja” Ambos Diablos Ancianos se rieron. Mientras los carruajes siguieron pasando. Pero mientras, se entretenían hablando. De pronto, mientras hablaban, la barrera detuvo un carruaje. Lo detuvo por la mitad, y en ese pequeño instante se puso roja como la sangre. Cuando apareció el rojo. Decenas de guardias de diablos se movilizaron. Además, de varias estatuas gigantescas con formas de Diablos aterradores. Los Dos Ancianos movieron sus manos, había varias fichas, las cuales al momento de aplastarlas encenderían las gigantescas estatuas de Diablos y eliminarían al instante al enemigo. “La barrera nunca se pondría en rojo, solo se torna de tal color cuando un ser de la Ascensión Mundial aparece” Ambos ancianos fruncieron los ceños. Decenas de guardias miraban aquel carruaje con un poco de miedo. Después de todo, ¿Que era un ser de la Ascensión Mundial? Estaban casi en la cúspide del cultivo mismo. El primer anciano Diablo movió sus manos, y grito. “¡Quien quiera que seas baja en este momento, si no, haremos polvo todo el carruaje!” Todos los carruajes se detuvieron, y miraban la escena que estaba sucediendo. Dentro del carruaje. Adrián se levantó, su increíble fuerza salió a flote. El Anciano y la hermosa chica sintieron tal fuerza, era algo horroroso, nunca antes habían sentido una fuerza sin igual. “Un…un ser de la Ascensión Mundial” – Dijo el Anciano, pensó que el joven misterioso a su lado, solo tenía la fuerza de la transformación del Alma. Pero nunca se imagino que tal ser, era un ser de una dimensión distinta a la suya. Adrián observo hacia afuera. Y estiro su mano. “¿Señor yo…?” “No me dijiste que querías ver el mundo, te estoy dando una oportunidad, luego no sé qué pasara” La hermosa chica sabía que no saldría de ser una simple cosecha, se convertiría en un fruto que los Diablos comerían. Cual era la diferencia, entre la vida y la muerte, vivir antes y morir después. La hermosa chica no lo pensó dos veces, y agarro la mano de Adrián. “¡Por favor déjame ver el mundo tal y como es!” Fue su suplica. “¡¿Qué estás haciendo nieta?! ¡¿Acaso quieres que nuestra tribu sea destruida?!” Grito el Anciano. Adrián regreso a mirar el anciano, el anciano se encogió con una simple mirada. “Déjeme el cuidado de su tribu a mi anciano” “¡¿Eh?!” Dijo el Anciano, sin que su pregunta fuera respondida. Adrián cargo a la hermosa chica y ambos bajaron al suelo. Dos Ancianos diablos, junto con estatuas de diablos gigantescos, los cuales tenían una mirada y aura aterradora, así como casi mil guardias. Si que era un recibimiento especial. Los Diablos no sintieron ninguna presencia exterior, por lo cual lo miraron como un humano. “¡Humano te atreves a poner un pie sobre el Reino de los Diablos de la Luna Roja!” “¡No eres de estos lugares! ¿Para que tengas un cultivo tan aterrador siendo humano? ¿De dónde eres? ¿De la capital Real? Los Ancianos se reían mientras miraban a tal prodigio de los humanos, ahora que se encontraba en este lugar su destino estaba sellado. Sin embargo, Adrián no respondió como lo hacia antes, de pronto su lenguaje empezó a volverse arrogante. “¡Estúpidos ancianos! ¡Hablarme de tal manera, solo para que les corte la lengua!” Los ojos violetas de Adrián brillaron cuando dijo tales palabras. Ambos ancianos al escucharlo, pusieron una sonrisa juguetona. “¡Humano, no le temes a la muerte! ¡Tu arrogancia solo será tu perdición!” “¡Mátalo de una vez! ¡Luego acaba con la tribu que se atrevió a amenazarnos!” El primer anciano Diablo aplasto la ficha de una de las estatuas gigantescas. Esta estatua tenia un poder gigantesco, tanto que incluso con toda su fuerza podía amenazar a un Rey si era desatado. Servían como una doble protección, dados por el Emperador de los Diablos. Los ojos rojos de la estatua gigantesca brillaron como la luna en la noche mas sangrienta. Un solo disparo seria necesario para borrar a Adrián de la existencia. Sin embargo, el disparo nunca llego. A pesar de que la ficha fue aplastada. La estatua nunca disparo. Pero, empezó a moverse. Primero una pierna suya cayo al suelo, luego todo su cuerpo se inclino mientras extendía su mano. Un aura terrorífica salió de su cuerpo, aniquilando a los guardias que estaban cerca suyo, incluso los ancianos tuvieron que dar varios cientos de pasos hacia atrás. La gigantesca estatua, así como las otras, se habían inclinado ante un humano. “¡Como….cómo es posible! ¡Se están postrando ante un humano…!” Ambos ancianos no creían lo que estaban viendo. Sin embargo, Adrián y la hermosa joven se subieron a la mano de la estatua. En ese momento Adrián cambio. El miasma empezó a salir de su cuerpo. Y su cuerpo mismo, se hizo oscuro como la noche, solo sus ojos violetas no cambiaron, y unos pequeños cuernos crecieron en su cabeza. “¡Quien dijo que soy un humano! ¡Ancianos muestren su respeto!” Las estatuas gigantescas miraron hacia el cielo, hacia el par de Ancianos. Esas miradas crearon un terror inimaginable. Estas estatuas solo podían moverse con una ficha especial dado por el mismo Rey. Pero esa persona los controlaba solo con sus propias palabras. La sofocante presión, provoco que ambos ancianos cayeran del cielo al suelo, aplastando su cabeza con las rocas. “¡Esto debería ser imposible, incluso si es un Diablo! ¡¿Qué tan fuerte es su linaje?!” “¡¿Solo un linaje superior puede comandar tales estatuas?! ¡¿Con quién nos hemos metido?!” “¡Ofrecemos nuestras disculpas, perdone mi vida y lo serviré para siempre…!” “¡Igualmente perdone mi vida y lo seré leal hasta la muerte…!” Había una línea que ningún diablo, ni tampoco ni una estatua podría sobrepasar, eso era perjudicar a una línea de sangre superior. Las estatuas no atacarían si el Linaje era igual o superior al de su creador, y estas estatuas fueron creadas por el Emperador de los Diablos. Eso significaba que, dentro de este Diablo, existía una sangre de Línea superior, incluso mas que el del mismo Rey. Todos los ancianos y genios del cielo en los carruajes miraban a tal Diablo, y también se inclinaron con miedo. Estos humanos habían sido sometidos por tal raza superior, por lo cual, al ver a un ser de un linaje superior al suyo, sintieron el deber de arrodillarse. Adrián quien sintió la lealtad que estas estatuas le demostraban, lo único que querían era una gota de su sangre. Eran cinco enormes estatuas, quienes sintieron el Linaje del Diablo Celestial.
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Estás leyendo el capítulo 339 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 3 de octubre de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.