Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 338 online gratis en español
En algún punto de la historia.
La poderosa raza de los Diablos.
Acumulo demasiado poder, como una especie que dominaba el Miasma, su fuerza era impactante, tanto, que podían usar la imaginación en cualquiera de sus formas.
En su pico mas alto de existencia.
Su nación había procreado cinco Grandes Emperadores, y mas de treinta Emperadores.
Fue la gloria de toda su nación.
El Epitome del poder Absoluto.
Sin embargo, cuando más se sintieron orgullosos.
El hijo prodigo regreso.
Una mirada suya basto para que los Emperadores se postraran y nunca más levantaran la cabeza.
Una orden suya provoco que el Dao de los Diablos se trizara pedazo a pedazo.
Incluso cuando los cinco Grandes Emperadores se postraron y hundieron su cabeza en barro.
Una súplica de perdón ante uno de los suyos.
Esta persona solo se rio, podría haber acabado con toda la raza de los Diablos con un solo pensamiento.
Estaba en su derecho.
Era el Inmortal Supremo de la Luz.
Quien llevaba el odio de su raza grabada en su pecho.
Incluso en tal odio, que podía desgarrar huesos. Eligio perdonarlos.
Había elegido el perdón antes que la Destrucción.
Se estableció como uno de sus Emperadores Supremos, y la raza los recibió con los brazos abiertos.
Su vida en aquella raza fue de sumo secreto.
Su línea de sangre se extendió, como la Línea Inmortal Suprema de sangre, una herencia, que merecía el más grande de todos los respetos.
Su sangre la extendió por toda la raza de los Diablos.
Antes de su partida, se llevo a su familia, y algunas familias que decidieron seguirlo hacia lo mas profundo del Universo.
Aunque la raza de los Diablos perdió poder.
Nadie se atrevería a amenazarlos.
Pero el tiempo paso.
Aunque la sangre del Inmortal supremo aun aparecía de vez en cuando.
El cultivo de los Diablos empezó a declinar. Nadie sabia la razón.
Su Dao del Diablo estaba en perfectas condiciones.
No era como el Dao Celestial de los humanos, pero era suficiente como para permitirles superar el cielo.
De alguna forma, poco a poco los poderosos cultivadores de su raza empezaron a dejar de nacer.
Fue en ese instante, que la raza de los Demonios, empezó su asedio.
Como si supieran lo que estaba sucediendo.
Decidieron atacar con toda su fuerza.
La raza de los Demonios tenia contrato con grandes Dioses de la antigüedad.
Usaron una fuerza demencial solo para atacarlos de todas las maneras posibles.
Mas de diez grandes Emperadores, y mas de veinte Dioses despertados.
Atacaron en simultaneo.
Los tres Grandes Emperadores de la raza de los Diablos no tuvo otra opción que desplegar la gran protección que el Inmortal Supremo de la Luz había dejado.
Con el Sacrificio de dos grandes Emperadores.
Una luz cubrió a todos los Grandes Emperadores y a los Dioses, y a las mas de cien millones de tropas.
Fue una masacre, los Tesoros Celestiales de grado Alto se hicieron polvo al instante que la luz lo toco.
Los Demonios nunca habían pensado que la raza de los Diablos tenia algo tan poderoso, pero el precio a pagar fue devastador.
Sin embargo, la raza de los Demonios era sumamente poderosa, incluso con tal perdida.
El Emperador Demoniaco quien manejaba todo el poder de su raza.
Ataco nuevamente con la ayuda de Diez grandes Emperadores, arrasaron todas sus tierras.
El único gran Emperador que les quedaba a los Diablos, amenazo a toda la raza de los Demonios, que usaría nuevamente la luz del Inmortal si esta masacre no se detenía.
Su amenaza fue tomada seriamente por el Emperador de los Demonios.
Pero, no iban a detener su marcha, incluso si eso significaba sacrificar mas vidas lo harían.
El Emperador Demoniaco lo único que pidió para que esta guerra se detuviera, fue el secreto completo del Miasma de los Diablos.
Los Demonios podían unirse con este Miasma, y los hacia mas fuertes.
Fue esta razón, por la cual, no dudo en atacar a la raza de los Diablos con todas las fuerzas disponibles, incluso si las que envió perdían, enviaría más, nunca se acabaría, y finalmente, toda la raza de los Diablos cedería.
Era un final trágico.
El gran Emperador de los Diablos, formalizo el trato, no les importaba perder sus tierras, pero si a toda su gente.
Era el único que había quedado, por que era el mas joven de los tres grandes Emperadores.
Al final el acuerdo se selló, aparte de los secretos de su Miasma, cada año, un millón de cuerpos de Diablos de bajo nivel serian enviados a la tierra de los Demonios.
Las bastas tierras de los Diablos, tenían suficiente capacidad para dar a miles de hijos, fue un acuerdo que quebró a toda la raza de los Diablos, habían perdido su identidad, y pasaron a ser una raza sublevada ante los Demonios.
Quizás era mejor desaparecer que ser una raza esclava, sin embargo, el Gran Emperador eligió vivir, y todos respetaron su decisión.
Una decisión que marcaria a cada uno de los Diablos hasta el fin de sus días.
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Adrián abrió los ojos luego de pasar por el portal.
Al lado suyo no había nada mas que un inmenso mar de color negro.
Sus pies en la arena, era rasposa.
“Las flores deben ser cuidadas, y yo debo sobrevivir, ¿Realmente me dejo solo?”
Miro a su alrededor, no había nadie.
Ni siquiera sabia donde estaba, o si esto era la raza de los Diablos.
Solo podía suspirar, las palabras del Maestro Gu ahora tomaban sentido.
Sin embargo, cuando respiro el aire de su alrededor.
Su mente se agitaba.
El miasma salió de su cuerpo y lo envolvió.
“Solo he respirado unos momentos, pero el miasma se está fortaleciendo”
Fue algo que descubrió al llegar a este lugar.
El Miasma de su cuerpo se fortalecía, en cada instante, mientras el aire a su alrededor entraba a sus pulmones.
“Bien, es hora de moverme, no puedo quedarme en este lugar, tampoco puedo sentir la presencia de alguien vivo, parece que por el momento debo sobrevivir hasta que pueda encontrarlos”
Dijo Adrián.
Mientras pisaba el suelo y desaparecía.
Empezó a volar sin un destino claro, pero cubierto con el miasma, lo primero que tenia que hacer era buscar una ciudad o un asentamiento.
El mar negro era gigantesco.
Pero no podía sentir que había algo vivo a su alrededor, sin embargo, nunca era descuidado, reforzó su sigilo aún más.
Paso algunos días volando sin saber a donde iba realmente.
Incluso con su sentido divino, era cuidadoso, no sabia que tipo de bestias existían en este lugar.
Si alguna se interesaba por su poderoso sentido divino, entonces, estaría acabado.
Pero…mientras volaba.
De pronto noto aves…o eso era lo que esperaba ver.
No eran simples aves, eran aves gigantescas con cuerpos parecidos a los humanos.
Eran como buitres, pero eran miles.
Era la primera señal de vida que Adrián notaba en este lugar.
Sigilosamente los siguió, había mas de mil que volaban a la misma dirección.
Hablaban entre sí, pero no comprendía su lenguaje.
Después de volar por unas horas.
Adrián observo al lugar donde se dirigían.
Era una pequeña isla, pero estaba habitada por….
“¿Humanos?”
Ese fue su primer pensamiento.
Parecían una caravana que se movía de un lugar a otro, después de todo, había carpas provisionales.
No debía haber mas de cien humanos.
Los miles de aves gritaban algo mientras se lanzaban a capturarlos.
Había guardias con armaduras que se lanzaron contra los miles de aves, pero su numero inferior provoco la baja de decenas en tan solo minutos.
Las aves no les importaba morir, su pico atravesaba las armaduras como el papel.
En el medio de la formación, existía un anciano con el cultivo del Alma Naciente.
“¡Protejan a la señorita! ¡Den sus vidas por esta noble causa! ¡Si ella muere, nuestra tribu dejara de existir!”
Gritaba el anciano, mientras había un carruaje el cual todos protegían con su vida.
Ante las palabras del Anciano, los guardias que apenas tenían un cultivo de la Formación del Núcleo se llenaron de valor, y cargaron sus armas contra las aves.
El Anciano también desplegaba hechizo tras hechizo.
Las aves no eran tampoco tan poderosas, su cultivo solo era del Establecimiento de la fundación.
Pero su numero era aterrador.
Adrián no tenia nada que ver en esto.
¿Por qué debería actuar?
Sin embargo, donde había conflicto, había una oportunidad.
Adrián solo suspiro.
Mientras alzaba su mano.
En ese momento cientos de miles de ramas de sentido espiritual se esparcieron por todo su cuerpo.
Estas ramas de sentido espiritual se expandieron alocadamente hacia todos los lados.
Apuntando a las cabezas de las aves, quienes apenas podían verlos.
Era una velocidad aterradora a la que fueron atacados.
Mientras Adrián se movía hacia donde estaba el anciano.
El cielo se lleno de explosiones mientras las aves explotaban al entrar en contacto con las ramas de sentido espiritual.
Los guardias alrededor del campamente, miraron tal escena con miedo.
Mientras miraban a la persona que lo provocaba acercarse hacia ellos.
Podían ver los sus ojos violetas, pero no su rostro.
“¡¿A….Anciano que hacemos?!”
Tenían miedo, el cielo se lleno de sangre y gritos de las aves.
Ninguna pudo acercarse, mientras el cielo se llenaba de ramas de sentido espiritual, como una capa protectora.
El Anciano miraba a la persona con mucha atención, sintió la fuerza proviniendo de aquellas ramas de sentido espiritual, el reino en el que se encontraba la otra persona, no era algo normal.
Por lo cual, cuando se acercó se arrodillo.
“¡Agradecemos al señor por salvarnos! ¡Si gusta algo de nosotros, puede pedírnoslo! ¡Se lo daremos con todo gusto!”
Dijo el Anciano, mientras su cabeza tocaba el suelo.
Adrián quiso decir que no era necesario, pero viendo que ya estaba en el suelo solo suspiro nuevamente.
En el cielo las aves se retiraron, gritaron con rabia, mientras se marchaban hacia el horizonte.
Adrián retiro sus ramas de sentido espiritual, y los regreso a su cuerpo.
“¿Quiénes son? ¿y si tienen un mapa me ayudarían bastante?
Fue la primera pregunta de Adrián, a un grupo desconocido.
El Anciano asintió ante las preguntas de Adrián.
Ordenando a uno de los guardias traer un mapa.
“Veo que el señor no es de esta zona, nosotros somos una tribu pequeña de estas pequeñas islas, apenas somos diez mil personas, y en este lugar las tribus humanas como nosotros abundan, sin embargo, ha llegado el tiempo de la cosecha”
“¿La cosecha?”
El Anciano se sorprendió de esta pregunta, sus dudas seguían creciendo. Pero trato de que su rostro no diera alguna pista, solo respondió.
“Tenemos un trato vigente con la ciudad Real de los Diablos, cada año, debemos llevar un talento espectacular, no importa si es varón o mujer, y entregárselo a la familia real”
“La familia real es muy poderosa en estos lugares, mantienen siempre el número de familias humanas calculadas solo en cien mil, y también controlan la población, no puede haber más de diez mil personas en una sola tribu, si una tribu ignora las leyes, pronto serán erradicadas, y una nueva tribu nacerá”
Comento el Anciano, mientras le enseñaba en el mapa que Adrián sujetaba, donde se ubicaba la familia real.
Por lo que Adrián podía ver, estaban muy al norte, si volara sin descansar llegaría a ese lugar en diez días. Pero eso sería cansado, quizás allí podría encontrar mas información.
Sin embargo, lo que le preocupaba lo poderoso que era esta familia real de la raza de los Diablos.
“¿Qué hacen con las personas talentosas que son entregadas a la familia real?”
“Perdóneme mi señor, esa información no lo sé con seguridad, solo sé que si la cosecha no es entregada la vida de nuestra tribu está en riesgo”
Adrián no se quería imaginar que pasaba con tales talentos, o porque razón obligaban a casi cien mil familias entregar un talento espectacular cada año.
Eran demasiadas personas, sin embargo, de algo estaba seguro, no era para el consumo.
Si a los diablos les gustara comer carne humana, las tribus hubieran desaparecido con el pasar del tiempo.
“¿Ustedes van ahora a ese Reino?”
“Si, con mi orden hemos levantado el campamento improvisado, como ve nuestro carruaje no es uno normal, se puede sentir por las fluctuaciones, es un regalo de la raza de los Diablos, aunque, solo es usado durante la cosecha, llegaremos en cinco días si usamos su velocidad máxima”
Adrian observo el carruaje realmente era un tesoro, sus fluctuaciones igualaban la velocidad de un ser de la Ascensión mundial.
Entonces… ¿Porque se quedaron en este lugar para ser atacados?
Antes de que su salvador siguiera pensando mal.
El Anciano movió las manos en alarma.
“No es lo que piensa mi salvador, realmente nos detuvimos, porque la hija noble de nuestra tribu quería disfrutar el paisaje una última vez”
Cuando el Anciano hablo de la hija noble de su tribu.
Del majestuoso carruaje
Una hermosa y joven chica salió, vestida de blanco, sus pasos eran gráciles, mientras se inclinaba hacia Adrián.
“Agradezco a mi salvador por salvarnos” – Su sonrisa seria un cuento de hadas si alguien la viera.
Realmente era una hija bendecida del cielo, apenas tenia 18 años, y su cultivo ya estaba en la Formación del Núcleo.
“Ya veo, si no les molesta quisiera acompañarlos” – Dijo Adrián.
Realmente quería conocer el Reino de un Diablo.
Quizás en ese lugar encontraría mucha mas información, aunque estuviera exponiéndose a ser descubierto.
“Entonces, por favor mi señor, déjenos llevarlo”- Después de decir tales palabras, la hermosa joven subió primero, luego el anciano, y por último Adrián.
Adrián observó hacia la lejanía, esperaba pronto reunirse con sus amigos.
De esta forma, comenzó el viaje de Adrián, hacia el Reino de los Diablos.

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UN ETERNO FINAL (Novela)
Capítulo 339
UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 338
Estás leyendo el capítulo 338 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 26 de septiembre de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.