Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 337 online gratis en español
La destrucción de la habitación llego a todos los niveles de la dimensión Oscura.
En el momento menos esperado, puertas aparecieron por todos los lugares.
Sacaron a tantos como fue posible de la destrucción inminente.
Al salir del lugar.
Se encontraron en la devastación de la capital de los Necrófagos.
Pero la energía oscura y de muerte casi había desaparecido, en los cuatro puntos cardinales, se alzaron poderosas estatuas de Inmortales.
Los cuales estaban poco a poco purificando todo el cielo y la tierra de la contaminación.
Las cuatro familias supremas lo habían logrado.
La Coalición de la Décima Gracia había ganado la guerra.
Pero las bajas fueron devastadoras.
Cerca del 58% de los cultivadores habían perecido.
En las cuatro grandes familias supremas, sus bajas eran demasiado aterradoras.
Quienes tuvieron menos bajas, fueron la Décima Gracia.
Pero en si el poder de toda la coalición declino bastante.
Sin embargo, la muerte de tantos cultivadores solo quedo en el corazón de quienes los recordarían para siempre.
Porque la siguiente noticia impacto a todas las regiones circundantes.
Un nuevo Soberano había nacido.
Su fuerza impacto en todas las sectas lejanas, y sumió un caos en lo desconocido.
Tales noticias llegaron incluso a la capital del Imperio Humano.
El Rey Motzu, cambio su nombre, y se volvió el Soberano de las Nueve Serenidades.
Se apoderaron de las diez regiones de la raza de los Necrófagos, y su fuerza no hizo más que aumentar, cuando también se enteraron, que una de las familias de su coalición, también tenía el Reino de un Rey.
Era el Rey de la familia Shion, quien luego de traicionar a la raza de los Necrófagos, recibió el perdón del Soberano de las Nueve Serenidades.
Sin embargo, las noticias de que su Tesoro Celestial de nivel Medio fue destruido también sonaron por todas partes.
Perdieron un Tesoro Celestial de Nivel Medio, pero ganaron un Soberano y un Rey.
Era algo inimaginable.
Todas las sociedades, y sectas circundantes que se escondían en el páramo primordial, empezaron a mirar hacia la Coalición de la Décima Gracia con miedo.
Un Soberano era un poder inmenso, el cual podía declarar una guerra al paramo primordial, las criaturas de esos lugares eran poderosas, incluso había bestias dormidas con el poder suficiente para amenazar a los Soberanos, pero eran tan raras de encontrar.
Por lo cual, si un Soberano les declara la guerra lo único que podían hacer era escapar.
Sin embargo, el Soberano de las Nueve Serenidades no deseaba expandir su dominio por el momento.
La reconstrucción de la Coalición de la Décima Gracia comenzó, y tomaría mucho tiempo recuperarse de la guerra contra los Necrófagos.
En el centro donde alguna vez existió la capital de los Necrófagos. Nuevas estructuras empezaron a aparecer, incluso los nueve arcoíris cambiaron de lugar.
Como un Soberano había nacido, un nuevo cielo había nacido dentro de toda la coalición.
Era un cielo que solo le pertenecía al Soberano de las Nueve Serenidades.
Mientras ese cielo existiera, la coalición de la décima gracia existiría por siempre.
Adrián, Xu Wudao, y Su Ming.
Estaban sentados en una montaña ubicada muy cerca de la capital de los Necrófagos.
Adrián solo suspiro, no hubo ningún reconocimiento, ni tampoco un entierro apropiado para el Antepasado Moj, fue como si, no le dieran la mayor importancia, como si solo hubiera sido un objeto.
El Soberano de las Nueve Serenidades, tampoco le pidió regresar el espejo del Destino, de hecho, no se había pronunciado ante nada.
Ese día cuando salieron, su fuerza se esparció por todo el cielo, las cuatro familias se pusieron de rodillas, al igual que todos los seres vivos.
Un nuevo sol se levantó, y brillaría por toda la eternidad, daría nueva luz a los cultivadores, y su energía seria cultivada por miles.
Era como si se hubiera convertido en un faro para toda la Coalición.
Adrián ya estaba cansado de todo esto, de las guerras, de las peleas internas, mucha gente había muerto por el deseo del Rey Motzu.
Y el Soberano de las Nueve Serenidades no era la excepción.
Por lo cual en los días siguientes permanecieron fuera del alcance de la Décima Gracia, se quedaron en una de sus montañas.
Adrián siempre miraba hacia el lugar donde el Antepasado Moj había desaparecido.
Sentía que le debía mucho.
Su Discípulo Seiji, fue el único que brindo por su memoria.
Luego de la muerte del Antepasado Moj, dejo unas palabras, y desapareció, sin un maestro, ya no tenía caso estar en la Décima Gracia.
Nadie lo detuvo, después de todo, su viaje dentro de aquella grieta.
Lo había vuelto un ser de la Ascensión Mundial.
Buscaría su camino por sí solo, su partida fue melancólica.
Adrián le hablo, sobre el tesoro que le dio antes de que el Antepasado Moj se sacrificara para que todos pudieran escapar.
“Mi maestro siempre fue caprichoso, a mí ya me dio todo lo que podía, no puedo pedirle más, si te lo dejo como regalo, atesóralo, es un recuerdo de ambos, si el cielo así lo decide, nos volveremos a ver”
Fueron las únicas palabras de Seiji antes de despedirse.
Adrián podía sentir sentimientos complicados en Seiji, su mente solo mostraba una imagen en negro, lo cual significaba que estaba de luto, sufriría a su manera la pérdida de su maestro, y también seguiría cultivando todas sus enseñanzas.
El primer discípulo también había desaparecido, luego de que las puertas se activaron, una luz dorada salió de una puerta, y como un rayo, se alejó hacia el sur, o eso era lo que muchos comentaron. Sea como sea, lo único que importaba era que seguía vivo.
Mei Motzu y Jina, volvieron a su hogar junto con sus familiares que sobrevivieron ante el encuentro del títere.
Tal títere había acabado con los ancianos, y los jóvenes genios de las ramas secundarias de la familia Motzu, había sido un daño devastador.
Pero, la rama principal se encontraba aun viva, la cual era la más importante.
Sin embargo, el enojo de las ramas secundarias no fue apaciguadas con una simple disculpa.
Pero Adrián no quería saber cómo lo iban a resolver, después de todo, ahora la familia Motzu, tenía un nuevo Soberano, y su territorio y fuerza habían crecido en general.
Adrián también le envió un mensaje a su hermana y a Misa, para reunirse en secreto en esta montaña.
Realmente no pensaba dejarlas en este lugar, por alguna razón, luego de que el Rey Motzu lo usara de tal manera para abrir una simple puerta, ya no le confiaba mucho en la seguridad de su familia.
La ficha que el Maestro Gu le había dado estaba cargada por completo.
Incluso más de lo que pensaba, todos los preparativos estaban listos.
Era hora de ir hacia la raza de los Diablos.
Era hora de rescatar al Maestro Sonu.
Ya tenía la fuerza para cuidarse por sí mismo, no moriría tan fácilmente.
“Tenemos exactamente dos meses para explorar toda la raza de los Diablos, en ese lugar hay muchos tesoros y también muchos peligros, pero mientras sigamos juntos podemos explorar toda esa raza con solo ocultarnos”
La razón de los dos meses, era el ataque inminente que la Santa Iglesia de Motzu recibirá por parte de las familias Reales del Imperio para obtener el legado a cualquier costo.
“Conozco muchas tumbas dejadas por antiguos patriarcas, si las encontramos, podremos elevar nuestro cultivo aún más, aunque será peligroso, a diferencia de nosotros, la raza de los diablos dividió cada metro de su territorio en sectores, actualmente hay tres territorios controlados cada uno por familias que tienen a un Emperador vivo, pero será muy difícil que un Emperador salga de su sector, así que tenemos bastantes oportunidades de obtener recompensas”
Siguió hablando Xu Wudao, esperando levantar el ánimo de Adrián.
Adrián solo suspiro, conocía que su hermano no se callaría, hasta que se riera, o asintiera.
“Vamos a por esos tesoros hermano mayor” – Respondió Adrián, mientras se alejaba.
Xu Wudao y Su Ming solo suspiraron con intranquilidad, era la primera vez que lo miraban de tal forma.
El tiempo paso, cerca de casi tres horas.
Hasta que una voz familiar se escuchó.
“¡Hermano mayor!”
En un bote.
Bai Guoer, y Misa llegaron a la montaña.
Bai Guoer se acercó a Adrián y lo abrazo.
“¿Estas bien?” – Pregunto preocupada, nunca antes había visto a su hermano de tal forma.
Se veía diferente.
“…..Alguien se sacrificó para salvarme…nuevamente no pude hacer nada”
Fueron los pensamientos que pensaban en su subconsciente, el dolor era lo que lo invadían.
Era una promesa que no podía devolver.
Bai Guoer lo abrazo con toda la fuerza que tenía.
Quizás solo ella podía aliviar el dolor que Adrián sentía, y capaz era la única que lograba comprenderlo.
Misa no se acercó, nunca había visto tal mirada en Adrián.
Quien dirigía el barco era Liu Me.
Liu Me, la mano derecha de Xu Wudao, era quien se encargaría de supervisar a todos los discípulos de la Santa Iglesia de Motzu en esta nueva etapa, en este nuevo territorio, así como armar nuevamente una base más grande.
Liu Me se comprometió a todo, Aeguer y Jazmín también habían sido contactadas por Adrián, para partir.
Pero ellas habían decidido quedarse en la reconstrucción de la base de la Santa Iglesia de Motzu, ellas dos, habían pasado mucho tiempo dentro de la Décima Gracia, las conexiones y los amigos que hicieron en este lugar, eran demasiados como para abandonarlos.
Aunque no era un adiós para siempre, solo algo temporal.
Mientras Adrián abrazaba a su hermana.
De pronto el cielo en esta parte de la montaña, se agrieto.
Fue como si un espejo se rompiera.
Detrás de ese espejo, un anciano elegante de traje, con un sombrero y un bastón negro, con una sonrisa se mostró.
“Si tienes tiempo para lamentarte, también tienes tiempo para volverte más fuerte”
“Saludando al Maestro Gu”
“Saludando al Maestro Gu”
Adrián y Bai Guoer se inclinaron ante el Maestro Gu.
Los demás, solo se inclinaron ante su presencia.
Xu Wudao estaba interesado en el Maestro Gu, después de todo, era un maestro de la antigua era.
Además, uno muy poderoso por lo visto.
El Maestro Gu asintió ante el respeto mostrado.
“¡El Antepasado Moj debió haber encontrado una fortuna inmensa como para poder sacarlos de aquel lugar! ¡Uso toda su fuerza para salvarlos, así que no te lamentes! ¡Vive el recuerdo de aquella persona que te protegió y vuélvete más fuerte!”
“¡Lo entiendo Maestro Gu!”
Adrián sabía que no podía seguir lamentándose, no era algo que el Antepasado Moj quisiera.
Al verlo nuevamente renovado, el Maestro Gu asintió.
Mientras movía su mano.
En la cual apareció una pequeña ficha negra.
“Todos ustedes ya saben porque estamos aquí, todos tomaron su decisión…”
Adrián, Xu Wudao y Su Ming asintieron.
Misa y Bai Guoer también lo hicieron, pero con un poco de miedo.
El Maestro Gu movió su mano, y una plataforma roja apareció debajo de Bai Guoer y Misa.
“¡Las flores deben ser protegidas! ¡Ustedes que son como espinas, deberán demostrar que pueden sobrevivir! ¡Al lugar donde vamos, un paso en falso puede resultar en la muerte absoluta! ¡Si ninguno tiene objeciones podemos marcharnos!”
Luego de decir tales palabras.
Las dos fichas, una en la mano del Maestro Gu, y otra en la mano de Adrián se rompieron.
Creando un vórtice a su lado.
El Maestro Gu entro con Misa y Bai Guoer.
Mientras que Adrián solo miro el portal.
Era el momento que estaba esperando toda su vida.
Además, era diez veces más fuerte que en el pasado.
“¡Te salvare Maestro Sonu!”
Dijo con gran determinación, mientras apretaba los puños.
“¡Esto será interesante, hace mucho que no visito la raza de los Diablos!”
“¡Vamos!”
Adrián, Xu Wudao, y Su Ming entraron en el portal, desvaneciéndose de la Décima Gracia.
Apenas se desvanecieron.
Una persona apareció en el cielo.
Su rostro era hermoso como la máxima creación, su pelo largo y verde como un ser celestial.
Vestía una túnica blanca.
Su porte transcendental podía sacudir el mundo entero si quisiera.
“VEO QUE YA NO CONFIAS NI SIQUIERA EN LA DECIMA GRACIA”
“BIEN, QUE ASI SEA”
“PERO EL KARMA ENTRE LOS DOS AUN SIGUE PRESENTE EN EL CIELO”
“ESE NIÑO TUVO LA CAPACIDAD DE UNIR SU KARMA CON EL MIO”
“MIENTRAS NO PAGUE ESA GRATITUD SU KARMA SEGUIRA INFLUENCIANDO EN MI”
“COMO DIJO EL MAESTRO GU, ES UN HERMANO INTERESANTE”
Era el Soberano de las Nueve Serenidades.
Después de decir tales palabras.
Se dio la vuelta y desapareció de aquel lugar.
Su historia no había terminado, aun debía pagar el acto de gratitud, o si no, el cielo nunca lo dejaría en paz.

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Estás leyendo el capítulo 337 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 26 de septiembre de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.