Leer Transmutando Cadenas (Novela) Capítulo 19 online gratis en español
Había dos grandes problemas en concreto, la forma de escapar sin que nadie los viera y cómo deshacerse del cuerpo que estaba frente suyo, no podía simplemente dejarlo ahí tirado, no podía darles la certeza de que Atila había asesinado a alguien para después escapar.
Mucho menos podía darles la información de cómo había muerto la persona, tenía que dejarlos con la incertidumbre, que pensaran que habíamos desaparecido misteriosamente. Con esa hipótesis las respuestas podían ser muchas.
“La solución más fácil es usar la transmutación, ¿Pero será lo mejor?, el chico nunca la ha utilizado en una persona, no se que tan rentable será…”
Mientras Alphonse caminaba y se acostumbraba al cuerpo, pensaba en la opción más óptima. Sus siguientes pasos decidirán si se saldrían con la suya o no, o si simplemente tendrían un destino peor que la muerte.
Alphonse sabía que no tenía mucho tiempo así que no pensó la situación en demasía. c
Camino lentamente hacia el cuerpo inerte del cual emanaba un ligero olor a sangre que todavía no era prominente. Las heridas en él eran precisas, la sangre fluía tenuemente por su cuerpo.
Colocó la mano sobre el cadáver y cerró sus ojos, incluso él tenía que concentrarse en esta situación.
Comenzo a imaginar lo que quería conseguir, una píldora redonda de color jade, reluciente y que parecía no contener ninguna impureza del mundo material.
Nada más lejos de la realidad, solo era una píldora restauradora estándar, una que los alquimistas podían hacer sin mayores complicaciones, pero que sería útil para el cuerpo de Atila.
Los materiales necesarios comenzaron a destellar en su mente uno por uno, hierbas claras, hongos millados, un ginseng seco, agua espiritual básica y algunos ingredientes auxiliares más.
Luego el proceso, la trituración de los materiales, las cantidades estándar utilizadas en el proceso, el uso de catalizadores, toda la información relacionada con la creación de la píldora empezó a destellar en la conciencia compartida que tenían Atila y Alphonse.
Como Alphonse no tenía alma verdadera no podía canalizar la habilidad de Atila directamente, solo gracias a la vinculación que concretaron cuando se fusionó con el cubo es que podía utilizarla.
De hecho Alphonse ni siquiera podía utilizar su propio camino, el camino de cada uno está relacionado con el alma verdadera y la habilidad innata que despiertan dentro de ella. Con el tiempo esta cambia y evoluciona con el portador.
Cuando la vida llega a su fin esta desaparece en el río del tiempo junto con su portador, dejando el espacio a alguien más para que lo ocupe en el futuro.
Por eso al perder su alma a pesar de que su camino y habilidad innata estaban resguardadas en el artefacto para contener su legado, no podía acceder a él. Ya que Atila todavía no tenía control y como él no era más que un parásito tampoco podía, solo podía utilizar habilidades auxiliares.
“Tch porque nada puede ser fácil….” Los pensamientos eran solo estrellas fugaces mientras se preparaba mentalmente.
En un santiamén todo el desarrollo estaba en marcha y comenzó la transmutación, un torrente de energía espiritual y de energía cruda extraída de las estrellas de Atila se fusionó y puso en marcha el proceso.
El cuerpo rápidamente se transformó en algo diferente, el manejo de las energías de Alphonse no se parecía en nada al de Atila, podía combinar diferentes energías en paralelo y de manera eficiente. Incluso en situaciones que nunca antes había experimentado.
Elira pasó de ser carne y hueso, a ser una masa amorfa de algún tipo de plasma reluciente, era un tipo de caldo azulejo, que de un momento a otro comenzó a variar en color.
En menos de diez segundos alcanzó una coloración jade, el fluido de un momento a otro como si hubiera despertado algún tipo de voluntad empezó a aumentar en densidad y ha reunirse en un solo punto.
Diez segundos después frente a la mano de “Atila” había una canica de un centímetro de radio.
No se quedó viendo más que un vistazo y la recogió para inmediatamente llevarla a la boca sin ninguna inspección, había confianza absoluta en cada una de sus acciones, como si todo lo que dependiera de él inevitablemente funcionara.
“Bueno, primer asunto resuelto”
“Ahora como escapamos, aunque no utilice mucha energía necesito sacarnos de aquí cuanto antes mejor”
“No solo por los demás, sino también por Atila..”
“Atila… tch que molesto”
Mientras la píldora comenzaba a hacer efecto y Alphonse pensaba que hacer, comenzó a caminar por la habitación pensando en todo tipo de posibilidades. Pero todas le parecían imposibles y eran inmediatamente descartadas.
Estaba empezando a enojarse de verdad, incluso pensando si se había equivocado, pensando si debería haber intervenido antes, si debería haber avisado de antemano a Atila que estaba bailando frente a una víbora, y que lo estaban envolviendo con su cola.
Descartando pensamientos inútiles siguió dando vueltas dentro de la habitación, viendo las cadenas por toda la habitación, el carro de metal, le podía ser útil, también el techo y las paredes.
“Las paredes…”
Alphonse se quedó mirando fijamente las paredes pensando en ellas, hasta que comenzó a caminar, llegó frente a ellas y puso “sus manos” sobre la superficie algo rugosa.
Era la piedra que cubría toda la mina, solo que algo más lisa de lo habitual, en su conciencia destellaron muchas ideas en un instante y comenzó a sopesar los pros y contras de cada idea, descartando una por una las que incluían muchas variables.
Pero rápidamente se dio cuenta que entre todas las vías que habían para escapar solo era viable una, y para variar no podía ayudar mucho a Atila.
Solo podía guiarlo, darle el mejor plan y tener mucha fe en él.
Eso lo frustraba mucho más que cualquier situación problemática, mucho más que cualquier enemigo que parecía invencible, le recordaba a los viejos tiempos.
“Cuando no pude escapar…”
“Tch, últimamente todo es muy molesto”
“A lo mejor debería haber dejado al chico simplemente minando” Mientras Alphonse pronunciaba palabras que ni él mismo se las creía empezó a operar nuevamente la energía y a transmutar.
La pared comenzó a convertirse en polvillo lentamente, después, ese mismo polvillo desintegrándose en partículas aún más pequeñas y finalmente en energía pura.
El agujero comenzó a ganar radio desde el centro poco a poco hasta que cayó aproximadamente una persona pequeña dentro de él. Cuando alcanzó esa magnitud Alphonse siguió avanzando por el hoyo generando aún más volumen.
Se adentro dentro de la pared casi cinco metros antes de detenerse, en ese momento se detuvo y volvió hacia la entrada del túnel que había generado.
En la entrada del túnel, entre la habitación y el hoyo alzó su mano sobre el aire que había, rápidamente comenzó a operar por última vez la habilidad innata.
En medio del aire comenzó a surgir tierra que rápidamente cayó al suelo y empezó a amontonarse en la entrada, en menos de diez segundos estaba todo lleno de tierra y ya no se podía ver la habitación del otro lado.
Inmediatamente los trozos de tierra que estaban simplemente amontonados comenzaron a juntarse unos con otros y formando un todo, recreando la pared que había antes. El proceso duró casi un minuto hasta que Alphonse fue capaz de rellenar todo el agujero que había hecho.
Dejando solo un espacio vacío cámara adentro donde caía casi justo el cuerpo de Atila.
Ese era el plan para encerrarse dentro de la propia tierra, con las habilidades de Atila podía sobrevivir a duras penas pero se podía, podía generar agua por lo que podía sobrevivir casi un mes sin comer, solo bebiendo.
Tiempo más que suficiente para que aprendiera a crear algún alimento como el pan, saciando su hambre.
“Con esto está casi todo cubierto, solo queda la parte final”
Alphonse se dirigió hacia la parte posterior de la pequeña cueva que había construido y comenzó a escribir, pero no una escritura normal, el sabia que Atila no sabía leer todavía así que tuvo que hacer algo más complicado.
Inició una escritura con su propia voluntad inyectada en el texto, un testamento suyo. Lo iba a desgastar más allá de lo que él quería pero no había de otra.
“Debería haberle enseñado a leer jajajaja”
Con su dedo sobre la roca empezó a dar trazos uno detrás del otro, indicando todo lo que había hecho después de que se desvaneciera su conciencia. Como mató a Elira, porque lo hizo y porque iba a despertar dentro de una cueva.
También puso énfasis en que por ningún momento saliera de la cueva.
Cuando llegó a ese punto se detuvo un momento, estaba cansado, sabía que debería parar aquí e irse a descansar, ya había hecho lo suficiente por la seguridad de Atila. Pero no quería conformarse solo con hacer lo mínimo.
Así que siguió escribiendo su testamento.
“Deberías procurar crear agua como primera medida, además de aprender a crear pan, el pan no es más que una masa de harina horneada, y la harina es trigo refinado”
“Las proporciones son algo así del 60 al 75 por ciento del peso de harina en forma de agua”
“Osea si tomarás cinco sorbos de harina tendrías que tomar entre dos y tres de agua”
Después de esa breve explicación alphonse volvió a detenerse momentáneamente, preguntando si ya era suficiente, pero volvió a refunfuñar y siguió con el testamento.
“Una parte importante en la ascensión además de la cultivación es el desarrollo de la habilidad, pero no solo de la habilidad innata, ese es solo el punto de partida, el pilar de todo un árbol de habilidades”.
“Hay que utilizar la habilidad innata para crear nuevas habilidades, habilidades que sean auxiliares o complementarias a la innata, esto se hace con el acto repetitivo de una acción y un objetivo en específico”
“En algún momento se alcanza un culmen y tu habilidad resuena con la leyes y campos de la realidad, creando otra habilidad en tu alma”
“Mi Habilidad era la manipulación de las almas, una vez creé una habilidad que se llamaba ojo del alma, podía ver los atributos y características de los seres vivos y no vivos incluso”.
Mientras más avanzaba en el testamento más fatiga acumulaba y comenzaba a vacilar un poco, pero como estaba al final del mensaje no se detuvo.
“Te recomiendo mantener activa la transmutación al mínimo posible todo el tiempo, y acumular esa energía en algún lugar, será algo interesante”
“Como último mensaje sólo quería decir que…..”
Antes de terminar sus últimas palabras y antes de que llegara al fondo de la muralla con sus trazos, la conciencia de Alphonse abandonó el cuerpo y su cabeza chocó contra la pared que contenía sus trazos.
Había superado sus límites, no podía seguir usurpando el cuerpo de Atila, a pesar de su voluntad, había cosas en el mundo que no dependían de solamente de uno.
Con el mensaje inconcluso el cuerpo de Atila quedó apoyado en la pared esperando a su tan ansiado portador.Con una respiración constante y cerrando las heridas en el pecho y la espalda gracias a la píldora.
Habían logrado escapar por el momento.

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Estás leyendo el capítulo 19 de Transmutando Cadenas (Novela), un novela. A veces las acciones no se ven recompensadas y uno se pregunta para que seguir, para que actuar de buena fe. La vida de Edwar fue asi, estudio pero no encontro trabajo, busco amor y le devolvieron migajas, busco… Este capítulo tiene publicado el 30 de agosto de 2026. Transmutando Cadenas (Novela) tiene 32 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.