Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 52 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¡Que suban al cuadrilátero los discípulos del primer grupo!", resonó el mandato del anciano juez.
"¡Hagan resonar los tambores de guerra!".
Apenas se extinguió la orden, dieciséis descomunales tambores ceremoniales —ocho dispuestos a la izquierda y ocho a la derecha de la plaza del templo principal— comenzaron a repicar al unísono.
¡Bum! ¡Bum! ¡Bum!
Un redoble grave, profundo y electrizante retumbó en los pechos de los presentes; una fuerza mística e invisible parecía infundir ardor en los corazones de los combatientes, haciendo que la sangre les hirviera en las venas presa de una incontenible agitación.
"¡Comenzó! ¡Al fin da inicio la contienda!".
"¡En este certamen me aseguraré de conquistar una posición destacada cueste lo que cueste!".
¡Fwoosh! ¡Fwoosh! ¡Fwoosh!
De entre la marea de aspirantes se destacaron de inmediato cien siluetas que se abalanzaron sobre el estrado central compitiendo por ganar terreno.
Aquel cuadrilátero era una plataforma monumental de cien zhang de largo por cien de ancho; aun con un centenar de guerreros apostados sobre sus losas de piedra, el espacio resultaba sumamente holgado.
¡Clang!
El estruendo metálico de un gong dorado rasgó el aire, dando comienzo formal a la salvaje batalla campal del primer grupo.
"Ji, ji, hermana menor... ¿prefieres descender por tu propio pie o prefieres que este hermano mayor te arroje al suelo?", se burló un joven cultivador de túnica cian sobre la plataforma, transformándose de inmediato en una ráfaga que cargó en línea recta contra una joven vestida de verde.
"Hermano mayor, ¡aún está por verse quién resultará vencedor!", replicó la doncella con un bufido gélido.
Entrecerró los ojos, esquivó con pasmosa ligereza la embestida frontal del joven y descargó un golpe de palma relampagueante envuelto en una potente onda de choque de energía espiritual.
El atacante no esperaba semejante velocidad de reacción; el impacto lo pilló con la guardia baja, expulsándolo por los aires fuera del cuadrilátero. ¡Se había convertido en el primer discípulo eliminado del Gran Torneo!
A un lado del estrado, Li Hai señaló el caos desenfrenado del combate y le advirtió a Ye Tianci: "Hermano Ye, ¿lo estás viendo? En esta primera ronda eliminatoria, todos buscan aplastar a las presas más fáciles para limpiar la arena. Nosotros vestimos túnicas grises; cualquiera que nos vea sabrá al instante que somos sirvientes... ¡Con toda certeza seremos el blanco principal de los ataques! Y en cuanto toquemos el suelo fuera de la tarima, estaremos fuera... ¡Ay!".
Ye Tianci sonrió con calma imperturbable y señaló con el mentón al joven que acababa de morder el polvo: "Aquellos que aparentan ser blancos fáciles no siempre resultan ser presas indefensas. Mira a esos dos".
Al pie del estrado, el joven expulsado se incorporó frotándose el pecho con indignación: "Hermana menor Yu... ¡¿tú?! ¡¿Cuándo lograste romper la barrera y avanzar al Reino Condensación de Qi?!".
La muchacha, Yu Yao, se cruzó de brazos con orgullo: "¡Para este torneo derramé incontables ríos de sudor en secreto! Hermano mayor, ¡limítate a contemplar mi gloria desde el suelo!".
Dicho esto, la joven fijó la vista en otro oponente y descargó una segunda palma; el desafortunado salió despedido del cuadrilátero sin comprender qué lo había golpeado.
Ye Tianci observaba la arena en absoluto silencio. A simple vista, aquella carnicería de cien guerreros parecía un caos anárquico y desordenado; sin embargo, en realidad constituía una prueba implacable de los fundamentos marciales, los reflejos, la capacidad de improvisación, la gestión de recursos de defensa y ataque, y la experiencia de combate bajo presión.
Ninguno de aquellos factores podía faltar; la secta buscaba seleccionar a cultivadores integrales capaces de sobrevivir en el mundo exterior.
Por ende, mientras la brecha de reinos no fuese un abismo insalvable, el combatiente con mayor cultivo no siempre era quien reía al último, ni el más rezagado estaba condenado a ser el primero en caer.
Con noventa y nueve enemigos rodeándote por todos los flancos, ¡la habilidad para evitar quedar atrapado en una pinza mortal era lo que determinaba la supervivencia!
La refriega del primer grupo fue encarnizada, pero el desenlace llegó con celeridad.
Al extinguirse el polvo del cuadrilátero, únicamente cuatro figuras permanecían en pie: un discípulo central del patio interior de túnica blanca, dos discípulos ordinarios del patio interior vestidos de púrpura y una sola discípula de túnica cian del patio exterior: la astuta Yu Yao.
"¡Clasificados del primer grupo: Deng Rong, Wu Shoudao, Tian Fengrui y Yu Yao!", proclamó el árbitro.
"¡Jajaja, lo logré! ¡Cuando termine el torneo, tendré un pase garantizado al patio interior!", celebró Yu Yao con el rostro encendido de júbilo. El joven que había sido humillado por ella solo pudo agachar la cabeza con amargura.
"¡Que suban al cuadrilátero los participantes del segundo grupo!".
El gong resonó nuevamente y la segunda batalla dio inicio.
Ye Tianci giró la vista hacia su lado y vio a Li Hai caminando de un lado a otro como un alma en pena, frotándose las manos nerviosamente con la frente empapada en sudor frío: "Se acabó... me tocó el tercer grupo, mi turno es el siguiente... Solo espero no ser el primero en caer y aguantar aunque sea un par de minutos...", murmuró angustiado.
Ye Tianci le dio una palmada en el hombro: "No te sugestiones. Mantén la calma y entrega lo mejor de ti".
"¡De acuerdo!", Li Hai apretó los dientes: "¡He practicado el Puño del Tigre a la Carga sin descanso estos días; resistiré hasta el final!".
...
¡Clang!
El segundo combate concluyó rápidamente; los cuatro vencedores fueron todos discípulos ordinarios del patio interior vestidos de túnica púrpura.
De inmediato, sonó el llamado para el tercer grupo y Li Hai subió a la tarima.
Con su cultivo estancado en el séptimo nivel del Templado Corporal, todos daban por sentado que saldría despedido en los primeros compases de la lucha.
Sin embargo, para sorpresa mayúscula del público, el muchacho peleó con una tenacidad feroz: aprovechando la confusión generalizada y empleando con destreza el manual del Puño del Tigre a la Carga que Ye Tianci le había obsequiado, logró noquear a un discípulo del patio exterior y resistió hasta que solo quedaban quince hombres en la arena antes de ser arrojado fuera.
Apenas cayó al césped, Li Hai estalló en un grito de euforia, corriendo hacia Ye Tianci y sacudiéndolo por los hombros: "¡Hermano, ¿lo viste?! ¡Casi llego a los últimos cuatro! ¡E incluso me cargué a un vanidoso del patio exterior con el Puño del Tigre a la Carga! ¡Jajaja, qué satisfacción tan inmensa!".
Ye Tianci sonrió complacido: "Felicidades, te lo ganaste".
Con un desempeño tan sobresaliente para un simple siervo, era seguro que los ancianos del patio exterior lo tendrían presente para concederle un ascenso formal el próximo año.
"¡Cumplí con mi palabra! No te dejé en ridículo, ¿verdad?", preguntó Li Hai emocionado.
"Para nada; estuviste formidable", reconoció Ye Tianci con honestidad.
"¡Je, je!", Li Hai sonrió de oreja a oreja: "¡Hermano Ye, tú eres mucho más fuerte que yo! ¡Cuando subas, no vayas a ponerte nervioso!".
"Descuida...", asintió él.
La primera ronda continuó avanzando a paso firme hasta alcanzar el noveno grupo.
En esa tanda, una figura familiar acaparó instantáneamente la atención de toda la plaza: ataviada con un vaporoso vestido púrpura que destacaba su silueta volcánica y exhibiendo una sonrisa cargada de seguridad absoluta, la Hermana Mayor Principal, Qin Shuang, pisó el cuadrilátero.
"¡Cielos!", Li Hai tragó saliva y exclamó consternado: "¡La hermana Qin en el noveno grupo...! ¡Esa tarima se ha convertido en otro matadero!".
Ye Tianci enarcó una ceja y clavó los ojos en la doncella.
El poder marcial de Qin Shuang sobrepasaba las expectativas de los espectadores: apenas sonó el gong, los combatientes a su alrededor comenzaron a salir disparados en masa fuera de la arena como hojas secas barridas por un vendaval otoñal. Sus movimientos eran limpios, implacables y demoledores, limpiando el terreno con una facilidad pasmosa.
En lo que tomaba beber una simple taza de té, ¡la batalla del noveno grupo había concluido con Qin Shuang de pie en el centro de la tarima!
En el estrado de honor, el Gran Anciano del patio interior Zuo Qiuyang se acarició la barba blanca con evidente orgullo y miró de reojo a su colega Zhao Lingxu: "Anciano Zhao, ¿qué le parece el desempeño de mi discípula?".
Zhao Lingxu respondió con indiferencia templada: "Digna de ser una joya del Dao; tener a la sobrina Qin es sin duda una bendición para la secta. No obstante, si llegase a cruzarse en el camino de mi discípulo Xiao Han, quién saldrá victorioso es una incógnita reservada a los cielos".
Zuo Qiuyang frunció el ceño: "¿Acaso el Anciano Zhao insinúa que mi alumna Qin Shuang es inferior a su pupilo Xiao Han?".
"Quién es superior y quién inferior solo se sabrá cuando crucen sus aceros en la arena", sentenció Zhao Lingxu con una media sonrisa, devolviendo la vista a la plaza.
Abajo, entre la multitud, Ye Tianci entrecerró los ojos tras evaluar las ondas de energía que Qin Shuang había liberado: 'De modo que el cultivo real de la Hermana Mayor Qin se encuentra en la etapa tardía de la Formación del Núcleo...'
"¡Hermano, es el décimo grupo! ¡Te toca subir, pon todo tu esfuerzo!", advirtió Li Hai dándole una palmada en la espalda.
Ye Tianci asintió en silencio; sus ojos centellearon con un destello gélido y avanzó con paso firme hacia el cuadrilátero de la muerte.
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 52 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.