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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 42 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Tras abatir a las dos bestias, una sonrisa de frío desahogo se dibujó en los labios de Ye Tianci. Sin embargo, al girar la mirada descubrió que el lobo alfa lideraba al resto de la manada, observándolo fijamente con ojos inyectados en sangre desde lo alto de una loma. Su osadía había enfurecido por completo a la jauría; emitiendo sordos gruñidos guturales, las fieras comenzaron a avanzar hacia él paso a paso. Ye Tianci escudriñó los alrededores, aferrando con fuerza la daga corta mientras retrocedía un par de zancas, manteniéndose en guardia ante cualquier embestida repentina. "Ese lobo alfa es una bestia demoníaca de cuarto rango". En ese preciso instante, la voz de Yue Ji resonó en su mente. "¿Cuarto rango? ¿Equivalente a un cultivador humano en el Reino Formación del Núcleo?", murmuró Ye Tianci mientras su expresión se volvía severa. Fijó la vista en el macho alfa y constató que, en efecto, existía una marcada diferencia con los demás ejemplares: su pelaje era mucho más lustroso, sus colmillos eran descomunales y el aura opresiva que desprendía resultaba abrumadora. El lobo alfa lo contemplaba desde las alturas con ojos colmados de tiranía y sed de sangre, considerándolo claramente como una presa más. Los otros veinte lobos se limitaban a cercarlo sin atacar, aguardando la señal de su líder. Ye Tianci respiró hondo y reflexionó: 'Estas criaturas son incluso más problemáticas que el propio Chi Xiao...' Yue Ji le aconsejó: "Para dispersar a una jauría, primero debes decapitar al líder. En cuanto el lobo alfa caiga muerto, la manada quedará acéfala y huirá despavorida". Ye Tianci asintió en silencio. Apretando la empuñadura de la daga, se impulsó hacia adelante cargando en línea recta contra el alfa. El gran lobo inclinó la cabeza hacia el suelo con una mirada encendida en ferocidad homicida y emitió un aullido ensordecedor. Al instante, los más de veinte lobos de tercer rango se abalanzaron simultáneamente sobre el muchacho. "¡Malditos animales!", bramó Ye Tianci. Flexionó las piernas y se elevó por los aires, descargando la daga en un tajo vertical fulminante. ¡Fwoooosh! La hoja cortó el viento con una ráfaga de presión marcial, estrellándose con violencia contra el cuello del primer lobo que intentó interceptarlo. La defensa corporal de los Lobos de Espalda de Hierro era formidable; un arma ordinaria apenas lograba arañar su lomo acorazado sin causar daño letal. Sin embargo, Ye Tianci conocía con exactitud su punto más vulnerable: ¡la garganta! El tajo atravesó la tráquea limpiamente, desatando una lluvia de sangre hirviente que salpicó la tierra. ¡Awoooo...! La fiera soltó un alarido agónico, dio dos traspiés y se desplomó sin vida. Ye Tianci ejecutó los Pasos de la Sombra Lunar, zigzagueando entre los lobos a una velocidad pasmosa; en sus manos, la daga danzaba como un dragón plateado entre sombras y destellos. ¡Slash! ¡Slash! ¡Slash! En cuestión de segundos, cinco o seis lobos cayeron abatidos bajo su filo. La tierra se tiñó de escarlata y una densa fetidez a sangre fresca impregnó la atmósfera del valle. El macho alfa rechinó los colmillos con rabia y lanzó un aullido de convocatoria. Desde las profundidades del bosque, una marea incesante de nuevos lobos comenzó a emerger para sumarse a la refriega. Ye Tianci echó un rápido vistazo a su alrededor: eran demasiados. Con el macho alfa convocando refuerzos de forma continua, jamás terminaría de aniquilarlos a todos. Clavó sus ojos en el alfa, sus pupilas brillaron con determinación y su figura se transformó en una estela espectral que se disparó directo hacia la fiera líder. ¡Zas! Lanzó una estocada frontal hacia la garganta del monstruo. Sin embargo, para su sorpresa, la piel del cuello de este ejemplar de cuarto rango era dura como el acero templado: la hoja impactó provocando una lluvia de chispas incandescentes, incapaz de penetrar la carne. Ye Tianci frunció el ceño y giró la muñeca, encadenando una ráfaga de puñaladas feroces. ¡Tin! ¡Tin! ¡Tin! Pese a los múltiples impactos, el alfa permaneció intacto; por el contrario, el filo de la daga del muchacho comenzó a mellarse. '¡Maldición, qué piel tan impenetrable...!', masculló Ye Tianci dando un salto hacia atrás. El lobo alfa aprovechó la oportunidad para abrir sus fauces ensangrentadas, aún con restos de la carne de Zhao Mei'er entre los colmillos, y se abalanzó con una velocidad supersónica sobre el muchacho. La mirada de Ye Tianci se endureció. Esquivando la mordida en el último milisegundo, saltó sobre el lomo del lobo y, cerrando el puño derecho, descargó un impacto brutal contra la cabeza de la bestia: "¡Puño Sísmico de la Montaña!" ¡BOOOOM! Un estallido atronador similar a un trueno en plena tormenta sacudió todo el bosque. Al recibir semejante golpe demoledor, el lobo alfa se tambaleó con la visión nublada, a punto de colapsar. "¡A ver cuántos golpes eres capaz de resistir!", sentenció Ye Tianci con frialdad. Al comprobar la efectividad de su técnica, descargó una andanada furiosa de puñetazos sísmicos directo sobre el cráneo de la fiera. ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! Una densa sucesión de impactos sordos retumbó por todo el desfiladero. La potencia descomunal de Ye Tianci fracturó los huesos craneales del lobo, haciéndolo tambalearse entre convulsiones de agonía. Tras varios golpes despiadados, el alfa no pudo resistir más: una cascada de sangre brotó de su hocico y su gigantesca mole se desplomó pesadamente contra el fango, inerte. "Al fin cayó... Ciertamente era mucho más resistente que el propio Chi Xiao", murmuró Ye Tianci respirando aliviado. Al presenciar la caída de su líder supremo, el pánico se apoderó del resto de la manada. Clavando miradas aterrorizadas en el muchacho, los lobos sobrevivientes dieron media vuelta y se dispersaron en estampida hacia la espesura, desapareciendo en cuestión de segundos. "El núcleo demoníaco de una bestia de cuarto rango es un recurso valioso; te será de enorme utilidad cuando intentes quebrar la barrera hacia la Formación del Núcleo; extráelo antes de irte", le recordó Yue Ji desde la pagoda. Ye Tianci asintió. Con la daga abrió el vientre del alfa, extrajo la brillante perla de energía que constituía su núcleo demoníaco y la guardó con cuidado en su túnica. Tras culminar la tarea, dirigió una última mirada a los restos de Zhao Mei'er y Chi Xiao. Ambos cuerpos habían sido despedazados hasta los huesos por los lobos; únicamente por los jirones de vestimenta y ciertos rasgos óseos se podía deducir vagamente quiénes habían sido en vida. Cubierto de sangre de lobo de pies a cabeza tras la encarnizada batalla, Ye Tianci esbozó una sonrisa calculadora: "Es hora de regresar a la secta a rendir cuentas". ... En el Salón de Deliberaciones de la Secta Qingxuan. Cinco ancianos del patio exterior y dos severos ancianos del Salón de la Ley se encontraban reunidos en solemne asamblea. En una esquina también estaba presente Sun Shouzheng, el diácono encargado de los sirvientes. En esos momentos, un velo de sombría gravedad cubría los rostros de los dignatarios mientras observaban al joven de túnica gris que permanecía de pie en el centro del gran salón. "Ye Tianci... ¿afirmas que el Anciano Chi Xiao pereció luchando contra un lobo demoníaco de cuarto rango con el fin de proteger a su discípula Zhao Mei'er?", cuestionó uno de los presentes con voz severa. "Así es, anciano", asintió Ye Tianci con rostro compungido y reverente: "Aquel lobo de cuarto rango emergió de improviso entre la maleza; el Anciano Chi Xiao no tuvo tiempo suficiente de reaccionar y fue mordido mortalmente en una arteria vital..." "Por su parte, la hermana mayor Mei'er fue rodeada por docenas de lobos de tercer rango y, en medio del pánico, cayó en sus fauces..." El Anciano de la Ley, Zou Yuchu, clavó en él una mirada penetrante como un taladro: "¿Y qué hay de ti? De las tres personas que partieron hacia el Valle de los Lobos Salvajes, ¿cómo es posible que únicamente tú hayas regresado con vida?" Ye Tianci juntó las manos con ademán tembloroso: "Este discípulo se encontraba lejos acarreando suministros. Gracias a que el venerable Anciano Chi Xiao y la hermana mayor Mei'er atrajeron la atención de la manada, pude huir a trompicones y salvar milagrosamente la vida..." El anciano del patio exterior Shi Zhihong se acarició la barba blanca con un prolongado suspiro: "Ciertamente tu fortuna es inmensa... Qué lamentable pérdida. Todo un Anciano en la etapa inicial de la Formación del Núcleo terminar perdiendo la vida bajo los colmillos de una bestia salvaje..." En ese preciso instante, una discípula del Salón de la Ley ingresó apresurada al salón y se arrodilló para informar: "Reportando a los venerables ancianos: la patrulla de inspección ha corroborado los hechos en el Valle de los Lobos Salvajes. En el lugar se hallaron los restos desollados de un lobo de cuarto rango abatido, lo que confirma que dicha criatura atacó al grupo de Chi Xiao". "Ya veo...", Shi Zhihong asintió aliviado: "Es tranquilizador constatarlo. Con las Sectas Demoníacas causando disturbios en las fronteras de Qingzhou, temía que el deceso de Chi Xiao fuese obra de espías del camino oscuro; pero puesto que ha quedado demostrado que se trató de un trágico accidente de cacería, no hay motivo para mayor alarma". Miró a Ye Tianci y decretó con desinterés: "Ye Tianci, puedes retirarte". "Este discípulo agradece a los venerables ancianos...", Ye Tianci realizó una profunda reverencia ceremonial, dio media vuelta y abandonó con paso firme el Salón de Deliberaciones. En su interior, no pudo evitar una sonrisa de triunfo. Agradecía infinitamente las técnicas de ocultación de Qi que Yue Ji le había transmitido: a ojos de cualquier examinador superficial, él seguía aparentando ser un simple siervo en el Reino Templado Corporal. Jamás en la vida se le ocurriría a un anciano sospechar que un humilde sirviente de primer grado de linaje pudiera haber exterminado a un experto en la Formación del Núcleo. De ese modo, había logrado engañar al cielo para cruzar el mar con absoluta impunidad; de lo contrario, conforme a las férreas leyes de la Secta Qingxuan, el fratricidio de un anciano se castigaba con el desmembramiento del alma. Con la satisfacción en el pecho, Ye Tianci cruzó el umbral del patio exterior del salón. Sin embargo, antes de dar el siguiente paso, una voz gélida y punzante resonó a sus espaldas: "Fuiste tú quien asesinó al Anciano Chi Xiao". \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 42

Estás leyendo el capítulo 42 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.