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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 43 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al escuchar aquellas palabras, el corazón de Ye Tianci dio un vuelco repentino. El tono de aquella voz rezumaba una certeza tan absoluta que parecía como si la persona hubiese presenciado con sus propios ojos cada instante de la matanza de Chi Xiao. Aparentando una serenidad imperturbable, giró la cabeza hacia la esquina del muro. Allí, recortada contra la penumbra de la mampostería, se encontraba de pie una esbelta mujer ataviada con inmaculadas túnicas blancas. Poseía una belleza celestial y sobrecogedora: su piel era tan nívea y pura como la nieve recién caída, sus curvas eran gráciles y sinuosas, sus piernas largas y torneadas exhibían una proporción perfecta, y su cintura resultaba tan delicada que parecía que uno podría abarcarla con una sola mano, incitando el anhelo involuntario de ceñirla entre los dedos. En esos momentos, contemplaba a Ye Tianci con un par de pupilas glaciares y distantes, desprovistas de cualquier rastro de calidez. "¿Eres tú...?", murmuró Ye Tianci con las pupilas ligeramente contraídas. Aquella mujer no era otra que la Santa de la Secta Qingxuan, Su Qingyue, a quien había conocido la tarde anterior en la caverna secreta del Pico Yuxian. En cuanto sus miradas se cruzaron, la mente de Ye Tianci evocó inevitablemente aquella estampa imborrable: el cuerpo esculpido en jade puro y bañado por la niebla espiritual que había presenciado en el estanque de la caverna. Lo que jamás imaginó era encontrarla allí, en los pasillos exteriores del consejo de ancianos, sosteniendo con tanta convicción que él era el verdugo de Chi Xiao. "Responde a mi pregunta: ¿fuiste tú quien asesinó a Chi Xiao y a Zhao Mei'er...?", inquirió Su Qingyue sin apartar sus fríos ojos de él. "¿A qué se refiere la honorable Santa?", respondió Ye Tianci con una expresión de desconcierto ensayado. "El Anciano Chi Xiao y la hermana mayor Mei'er sucumbieron ante la furia de los lobos demoníacos. ¿Por qué la honorable Santa insiste en achacarle semejante atrocidad a este humilde discípulo?" Ye Tianci echó un rápido vistazo a sus espaldas. A escasos metros se hallaba el Salón de Deliberaciones; los cinco ancianos del patio exterior y los severos jueces del Salón de la Ley aún permanecían en su interior, por lo que ni siquiera se atrevía a alzar la voz. Su Qingyue dejó escapar una leve risa burlona: "¿Qué ocurre? ¿Acaso sientes remordimiento o temor?" Ye Tianci sonrió con calma: "Este discípulo apenas posee un cultivo insignificante en el Reino Templado Corporal. ¿Qué clase de habilidad milagrosa podría tener para quitarle la vida a todo un anciano del patio exterior? No es que sienta temor, es simplemente que este lugar no es el más prudente para mantener una conversación semejante". "Muy bien", concedió Su Qingyue con indiferencia. "Puesto que es así, hablemos en otro sitio". Apenas terminó de pronunciar aquellas palabras, juntó dos dedos de su mano diestra formando un sello. Al instante, una espada voladora emergió con un silbido metálico que rasgó el aire, posicionándose dócilmente bajo sus pies de porcelana. Clavó de nuevo la mirada en Ye Tianci y ordenó en voz baja: "¡Sube!" "¿Puedo preguntar a dónde planea llevarme la honorable Santa?", preguntó Ye Tianci con cautela. "¡Limítate a subir!" Su Qingyue evidenció un temperamento impaciente y resuelto. Al notar la vacilación de Ye Tianci, cambió el sello de sus dedos y ejecutó directamente el Arte de Gravitación. Una fuerza invisible y arrolladora envolvió al muchacho, succionándolo por el aire hasta depositarlo de golpe sobre la hoja de la espada. Ye Tianci fue arrastrado contra su voluntad y, antes de que pudiera afianzar los pies en la superficie metálica, el artefacto se elevó en vertical hacia la bóveda celeste. En una fracción de segundo, la espada rasgó las corrientes de aire, disparándose a una velocidad vertiginosa con rumbo hacia la montaña trasera. Aquel vuelo era infinitamente más rápido y violento que el de la espada que Chi Xiao había piloteado el día de la prueba de acceso. El viento azotaba su rostro como látigos helados, provocando que incluso Ye Tianci sufriera un repentino ataque de vértigo y náuseas. "¡Más despacio! ¡Va demasiado rápido, honorable Santa, este discípulo padece de acrofobia...!", exclamó a pleno pulmón. En medio del pánico, extendió ambos brazos y rodeó con firmeza la esbelta cintura de Su Qingyue, aferrándose a ella con todas sus fuerzas sin intención alguna de soltarse. Su Qingyue, concentrada en el control espiritual de la espada, quedó petrificada por una fracción de instante. Jamás en su vida se le habría cruzado por la cabeza la osadía de que un hombre se atreviera a semejante desplante. Un intenso rubor escarlata tiñó de inmediato sus mejillas de jade, mientras sus facciones se endurecían con furia helada: "Tú... ¡qué osadía la tuya! ¿Cómo te atreves a propasarte con esta Santa?!" Ye Tianci se apresuró a justificar su conducta con voz ahogada por el viento: "¡Cómo osaría este discípulo faltarle al respeto de forma deliberada! ¡Es sólo que realmente temía caer al vacío, fue un reflejo instintivo ante la desesperación!" "¡Suéltame ahora mismo!", reprendió ella con un tono agudo y colérico. "¡No puedo soltarme! ¡Si abro los brazos, la fuerza del viento me arrojará al abismo!", replicó él sin aflojar un milímetro el agarre. "..." El rostro de Su Qingyue ardía de vergüenza e indignación contenida, pero ante la velocidad del vuelo no le quedó más remedio que tolerar el insolente abrazo del muchacho contra su cintura. Afortunadamente, el relieve de la montaña trasera se aproximaba a toda prisa. Con semblante gélido, Su Qingyue aceleró el flujo de energía espiritual: la espada voladora incrementó su velocidad y atravesó la estruendosa cortina de la cascada, adentrándose en la caverna de cultivo en la cima del pico. Ye Tianci reconoció el lugar de inmediato: era la misma gruta donde la había sorprendido la primera vez, el sanctasanctórum personal donde la Santa realizaba su cultivo aislado. Tras cruzar la cortina de agua, la espada estabilizó su curso. Sin mediar palabra, Su Qingyue lo despidió con un brusco empujón telequinético arrojándolo al suelo de piedra. Antes de que Ye Tianci pudiera siquiera incorporarse, el destello gélido de una espada desenvainada relampagueó ante sus ojos, frenando en seco a escasos milímetros de su nuez de Adán. Ye Tianci tragó saliva con dificultad y alzó lentamente ambas manos en señal de rendición, mirando fijamente a la doncella: "¿Piensas matarme?" ¡Zas! Su Qingyue giró la muñeca con elegancia marcial; la hoja siseó en el aire con un destello cortante que obligó a Ye Tianci a retroceder varios pasos a trompicones hasta pegar la espalda contra la fría pared de roca. Solo entonces la punta de la espada se detuvo, manteniéndose a una distancia prudente sin rozarle la piel. "Para ser un mero practicante en el Reino Templado Corporal, tus reflejos son asombrosamente veloces...", sentenció Su Qingyue, clavando sus ojos penetrantes en el muchacho. "De modo que no pretendías asesinarme, sino ponerme a prueba", dedujo Ye Tianci respirando con alivio. "Hum...", Su Qingyue envainó la espada con un movimiento fluido, dio media vuelta dándole la espalda y sentenció con frialdad: "Puedes engañar a esos viejos del consejo, pero jamás lograrás engañarme a mí". "¿Engañarte en qué?", preguntó Ye Tianci fingiendo perpleidad. "Tanto el anciano Chi Xiao como Zhao Mei'er perecieron bajo tus manos. Dime si me equivoco en una sola palabra", declaró ella con voz tajante. Ye Tianci protestó de inmediato: "¡Ruego a la honorable Santa que no lance calumnias tan infundadas! Esa acusación conlleva la pena capital, ¡este humilde discípulo jamás podría soportar semejante culpa! Además, el Anciano Chi Xiao era un temible cultivador en el Reino Formación del Núcleo. ¿Con qué recursos o poder podría un simple sirviente como yo arrebatarle la vida?" "¿Todavía insistes en seguir fingiendo?", replicó Su Qingyue con desdén. "Yo misma acudí en persona al Valle de los Lobos Salvajes e inspeccioné minuciosamente los restos mortales de Chi Xiao y de Zhao Mei'er". Hizo una pausa cargada de gravedad y prosiguió: "Aunque el cadáver de Chi Xiao estaba severamente desgarrado por las fauces de las fieras, él no murió a causa de las mordeduras de la jauría. Sus cinco vísceras y seis entrañas fueron pulverizadas de un solo golpe demoledor por una fuerza de puño brutal que le reventó el corazón. Aparte de eso, su cuerpo presentaba múltiples cortes limpios provocados por una hoja corta. ¿Acaso sugieres que los lobos aprendieron a blandir dagas y a lanzar puñetazos marciales?" Al escuchar aquellas deducciones, el semblante de Ye Tianci experimentó una sutil alteración, observándola con genuina sorpresa. Los cuerpos de Chi Xiao y Zhao Mei'er habían quedado casi devorados por completo; él mismo consideraba que el escenario era un crimen perfecto sin fisuras. Jamás sospechó que la perspicacia clínica de Su Qingyue descubriría tantas evidencias forenses entre los despojos... Esta Santa de la Secta Qingxuan realmente poseía talentos excepcionales. Sin embargo, si había descubierto semejantes pruebas incriminatorias, ¿por qué razón no las había presentado ante los ancianos del Salón de la Ley? ¿Qué se proponía en realidad? "¿Qué ocurre? ¿Te has quedado sin argumentos?", inquirió Su Qingyue con una media sonrisa sardónica. La mirada de Ye Tianci se oscureció ligeramente: "Puesto que la honorable Santa ha desentrañado tanto, ¿por qué no me arrastró directamente ante el Salón de la Ley para que me ejecutaran?" "¿Significa eso que al fin lo estás confesando?", inquirió ella con un destello de triunfo en la mirada. Ye Tianci negó con la cabeza: "No confieso nada". "¿Aún te empeñas en ser terco cuando tienes la soga al cuello?", frunció el ceño Su Qingyue. "¿Crees que no me atrevería a entregarte a los ancianos disciplinarios en este mismo instante?" "No lo creo". "¿Tú... cómo dices?!" "Si en verdad abrigaras la menor intención de enviarme a la muerte, no te habrías tomado la molestia de traerme en tu espada voladora hasta la intimidad de tu propia caverna de cultivo", replicó Ye Tianci con aplomo imperturbable. "Vaya...", Su Qingyue soltó una suave risita al escuchar su razonamiento. "Debo admitir que eres bastante perspicaz". Hizo una breve pausa y añadió: "Es verdad, no tengo ninguna intención de quitarte la vida..." "En ese caso, ¿cuál es el verdadero propósito de la honorable Santa?", preguntó él con seriedad. Su Qingyue explicó con serenidad: "Hace medio día, fui enviada de urgencia al Valle de los Lobos Salvajes a investigar la muerte de Chi Xiao. Poseía un cultivo en la etapa inicial de la Formación del Núcleo; incluso si no lograba vencer a un lobo alfa de cuarto rango, tenía de sobra los medios para huir surcando los cielos con su espada voladora. Que terminara muerto entre los matorrales me pareció demasiado sospechoso desde el primer momento, así que realicé un peritaje exhaustivo". Miró fijamente a Ye Tianci y continuó: "Hasta que me informaron que el tercer integrante de la expedición eras tú, Ye Tianci. Al escuchar tu nombre, mi desconcierto creció exponencialmente. Eres apenas un discípulo de tareas varias recién incorporado a la secta. ¿Cómo demonios pudiste matar a un anciano en la Formación del Núcleo? Y sobre todo... ¿por qué motivo tendrías que asesinarlo?" Ye Tianci guardó silencio, manteniendo la guardia alta. Su Qingyue concluyó en tono apacible: "Puedes respirar tranquilo. Los restos de Chi Xiao y Zhao Mei'er ya han sido reducidos a cenizas por mi propio fuego espiritual. En toda la inmensidad de la Secta Qingxuan, nadie excepto yo conoce esta verdad; mientras mis labios permanezcan sellados, jamás existirá alma alguna que sospeche de ti... Por supuesto, todo eso dependerá de si estás dispuesto a revelarme la verdad absoluta". \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 43

Estás leyendo el capítulo 43 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.