arrow_back

Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 40 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al presenciar la escena, una sonrisa de arrogante satisfacción floreció en el rostro de Zhao Mei'er. Ye Tianci recibió la daga corta con expresión imperturbable. Clavó una mirada glacial en la joven y preguntó con sarcasmo: "¿Y por qué no va ella a realizar el trabajo?" "¡Ye Tianci, ¿cómo te atreves a dirigirte a mí en ese tono?!", chilló Zhao Mei'er, enfurecida por su insolencia. El Anciano Chi Xiao ensombreció el semblante y lo reprendió con aspereza: "¡Las tareas sucias como desollar y destripar bestias son labores inherentes a los sirvientes inferiores como tú!" Ye Tianci guardó silencio, limitándose a dedicarle a Chi Xiao una mirada de desdén fulminante. El verdadero propósito detrás de esta comedia era transparente como el agua. "¿Qué ocurre? ¿Acaso pretendes desobedecer una orden directa de este anciano?!", bramó Chi Xiao nuevamente, fingiendo indignación. "Que el Anciano Chi Xiao aplaque su ira; este discípulo cumplirá la orden de inmediato". Ye Tianci esbozó una leve sonrisa fría, dio media vuelta y, empuñando la daga, caminó hacia los cadáveres de los dos Lobos de Espalda de Hierro. A sus espaldas, Chi Xiao y Zhao Mei'er se quedaron inmóviles, observando su silueta con miradas cargadas de perfidia asesina. Ye Tianci se detuvo frente a uno de los lobos y se acuclilló, deslizando la hoja para abrir el vientre de la fiera; al mismo tiempo, elevó su sentido de alerta al límite absoluto. Esta era la oportunidad perfecta que ambos aguardaban: sin duda alguna, atacarían en este preciso instante... "Venerado maestro... mátelo de una vez...", susurró Zhao Mei'er al oído de Chi Xiao con una risita siniestra. Una mueca despiadada se dibujó en los labios del anciano, quien murmuró con desprecio: "Para un insignificante gusano en el Reino Templado Corporal, ¡un solo envite de mi espada bastará para borrarlo del mapa...!" Apenas terminó de susurrar aquellas palabras, Chi Xiao ejecutó un sello de mano a la velocidad del rayo. La espada voladora despidió un resplandor gélido y salió disparada por los aires, surcando el vacío directo hacia la espalda de Ye Tianci, apuntando a su corazón. La sonrisa de Zhao Mei'er se ensanchó hasta deformar sus facciones, como si ya estuviera saboreando el espectáculo del cadáver destrozado del muchacho. Chi Xiao era un experto consumado en la etapa inicial del Reino Formación del Núcleo; frente a él, Ye Tianci era apenas un miserable siervo. Por más fuerza descomunal que poseyera, a lo sumo igualaría el poder de un discípulo en la Apertura de Meridianos. ¡La brecha entre ambos era un abismo insalvable! ¡Bajo el filo de Chi Xiao, la muerte de Ye Tianci estaba sellada! Sin embargo, en el instante exacto en que la joven se disponía a celebrar, ocurrió un hecho incomprensible: los pies de Ye Tianci se deslizaron milimétricamente hacia un costado, provocando que la espada que debía perforarle el corazón rozara su túnica y pasara de largo por el aire, fallando el blanco por escasos milímetros. Los ojos de Zhao Mei'er se abrieron desorbitados por el espanto y la incredulidad. Ye Tianci giró la cabeza con violencia. Sus ojos centelleaban como cuchillas de hielo, clavándose en Chi Xiao con frialdad sepulcral: "Anciano Chi Xiao... ¿acaso pretende asesinar a este discípulo?" Las pupilas de Chi Xiao se contrajeron a un punto microscópico. ¡Jamás en sus peores pesadillas se habría imaginado que aquel muchacho pudiera esquivar un ataque a traición a tan corta distancia! Una sombra de desconcierto cruzó sus facciones, pero de inmediato recuperó la postura para lanzar una segunda acometida. Zhao Mei'er rompió a reír con histeria descarada: "¡Adivinaste a la perfección, Ye Tianci! ¡Traerte hoy a este valle fue con el único propósito de enterrarte aquí!" "¡Maestro, mátelo ya! ¡No le dé ninguna oportunidad de escapar!" Chi Xiao asintió con furia. El filo azur dio una vuelta en el aire y arremetió de nuevo con silbido letal directo a la garganta del muchacho. La mirada de Ye Tianci se tornó más fría que el invierno cósmico. Su figura se convirtió en una sombra borrosa y, como un espectro fantasmal, volvió a esquivar el golpe mortal de la espada voladora con suma elegancia. "¡¿Qué?!", exclamó Chi Xiao presa del pavor: "¡¿Cómo es posible?! ¡¿Cómo diablos puede un miserable en el Templado Corporal esquivar dos ataques consecutivos de este anciano?!" "¿Templado Corporal?" Ye Tianci arqueó los labios en una sonrisa gélida. En ese instante, liberó de golpe toda la contención de su base espiritual: una marea torrencial de Qi brotó de su cuerpo acompañada por el crepitar furioso de relámpagos plateados que envolvieron toda su anatomía. ¡Una presión titánica y asfixiante se propagó por cada rincón del valle! "¡¿Qué demonios...?! ¡¿La Gran Perfección del Reino Condensación de Qi?! ¡¿No estabas estancado en el Templado Corporal?!", aulló Chi Xiao con la voz quebrada por el terror. "¡¿Condensación de Qi...?!", la mandíbula de Zhao Mei'er cayó desencajada, paralizada de horror: "¡Es un linaje inservible de primer grado! ¡¿Cómo demonios pudo alcanzar la Condensación de Qi?!" Ye Tianci sonrió con sed de sangre: "Llevaba mucho tiempo esperando este momento". Empuñó con fuerza la daga corta manchada con sangre de lobo y fijó la vista en Chi Xiao como un depredador sobre su presa. "¡Resulta que ocultabas tu verdadero cultivo! Pero, ¿y qué con eso? ¡Este anciano es un cultivador en la Formación del Núcleo; aun así te haré pedazos!", rugió Chi Xiao tratando de infundirse valor. Hizo descender su espada a su propia mano y arremetió a toda velocidad en combate cuerpo a cuerpo; la hoja cortó el viento emitiendo un chillido agudo y penetrante. ¡Esta vez había desplegado el cien por ciento de su fuerza marcial! No obstante, Ye Tianci parecía haber leído cada uno de sus movimientos de antemano. Con una leve inclinación del torso eludió la estocada con una fluidez pasmosa, como si estuviera acostumbrado a bailar al filo de la muerte desde tiempos inmemoriales. Chi Xiao se desesperó al ver frustrada su ofensiva y lanzó una estocada frontal desesperada hacia el pecho de su rival. ¡Clang! Ye Tianci empuñó la daga con agarre invertido y bloqueó limpiamente la espada de Chi Xiao con el lomo de su arma. Acto seguido, ejecutó los Pasos de la Sombra Lunar: en una fracción de segundo su silueta se desvaneció, reapareciendo a espaldas del anciano para clavarle la daga hasta la empuñadura en la carne viva. ¡Plaaash! "¡Aaaaargh...!", chilló Chi Xiao con un alarido desgarrador mientras un chorro de sangre brotaba de su hombro destrozado. ¡Los movimientos de Ye Tianci habían sido tan endemoniadamente veloces que sus ojos de Formación del Núcleo ni siquiera pudieron rastrear su trayectoria! "Ye Tianci... ¡maldito engendro, te atreviste a apuñalar a este anciano!", gritó Chi Xiao con el rostro desfigurado de dolor y rabia, sujetándose la herida sangrante. Ye Tianci resopló con desprecio glacial: "Un maestro sin benevolencia, un viejo sinvergüenza sin dignidad moral, ¡una vil escoria de la secta! Hoy no solo te apuñalaré; ¡hoy te arrancaré la vida!" Apenas terminó de hablar, Ye Tianci extrajo la daga con un tirón seco y arremetió de nuevo: ¡clavó la hoja repetidas veces en la cintura, el abdomen y los muslos de Chi Xiao sin darle un solo respiro! "¡Aaaagh! ¡Maldito seas!", aullaba el anciano entre convulsiones de agonía, con los ojos inyectados en sangre. "¡Puño Sísmico de la Montaña!" Al girar el cuerpo, el aura de Ye Tianci estalló con una potencia destructiva descomunal. Cerró su puño derecho canalizando la fuerza de sus relámpagos internos y descargó un golpe monstruoso directo contra el pecho de Chi Xiao. ¡Baaaaang! ¡Crack! Un crujido espantoso resonó en el claro: todas las costillas y el esternón de Chi Xiao se pulverizaron en el acto. Su cuerpo salió despedido como una bala de cañón, destrozando varios troncos de árboles a su paso antes de azotar violentamente contra las rocas. ¡Crash! "¡Maestro!", chilló Zhao Mei'er con el rostro blanco como el papel. Jamás en su vida habría imaginado que todo un Anciano en la Formación del Núcleo pudiera ser masacrado de semejante forma a manos de Ye Tianci. En ese instante, el pánico hacia el muchacho alcanzó cotas demenciales en su alma. ¡Puuuuf! Chi Xiao vomitó una gran cantidad de sangre espesa, comprendiendo que su vida pendía de un hilo. Jamás concibió que aquel joven hubiera crecido hasta un nivel tan monstruoso; él, un respetado anciano en la Formación del Núcleo, ¡era completamente incapaz de oponerle la menor resistencia! Desesperado y sin importarle un comino el destino de Zhao Mei'er, Chi Xiao movió los dedos ensangrentados formando sellos para llamar a su espada voladora e intentar huir por los cielos. "¿Pretendes escapar?", la voz de Ye Tianci sonó como un decreto de muerte. En cuanto el anciano intentó ponerse de pie, Ye Tianci ejecutó nuevamente los Pasos de la Sombra Lunar y reapareció frente a él como un relámpago espectral. Chi Xiao retrocedió tambaleándose varios pasos hasta chocar contra el tronco de un árbol centenario, gritando con histeria desesperada: "¡Ye Tianci, yo soy un honorable anciano del patio exterior de la Secta Qingxuan! ¡¿Te atreves a cometer semejante magnicidio?!" "¿Por qué no me atrevería?", replicó Ye Tianci con mirada despiadada. Acorralándolo contra la corteza del árbol, sujetó la daga con fuerza y comenzó a apuñalarlo una y otra vez en el pecho y las entrañas sin la más mínima vacilación. "¡Aaaaargh... piedad... piedad...!", los alaridos de Chi Xiao se fueron apagando mientras sus ojos se desorbitaban y su respiración se convertía en un estertor agónico. Ye Tianci concentró la energía en su puño derecho y descargó un último impacto devastador: "¡Puño Sísmico de la Montaña!" ¡BOOOOOM! La fuerza colosal atravesó el pecho del anciano, destrozándole el corazón. Chi Xiao abrió desmesuradamente los ojos, vomitó una última cascada de sangre y su cabeza cayó hacia adelante, perdiendo la vida en el acto. Al presenciar la muerte brutal de su protector, el alma de Zhao Mei'er casi se desprendió de su cuerpo. Temblaba de la cabeza a los pies como una hoja en la tormenta; presa del terror más absoluto, dio media vuelta y echó a correr desesperada hacia la salida del valle. Sin embargo, ¿acaso Ye Tianci permitiría que abandonara este paraje con vida? ¡Fwoooosh! En apenas una fracción de segundo, la figura de Ye Tianci cruzó el claro y se plantó de frente, bloqueándole el paso. Las piernas de Zhao Mei'er perdieron toda fuerza y cayó de rodillas sobre la tierra, con los ojos anegados en lágrimas de puro terror. Ye Tianci dio un paso pausado hacia ella, extendió la mano y la sujetó firmemente por los cabellos, obligándola a levantar la mirada mientras sentenciaba con voz de ultratumba: "Ahora te toca a ti, Zhao Mei'er..." \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela)

Continúa leyendo

¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela)

Capítulo 41

Siguiente Capítulo ›

¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 40

Estás leyendo el capítulo 40 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.