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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 39 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
A la mañana siguiente, Ye Tianci salió temprano de su cabaña y se dirigió a paso firme hacia las puertas principales de la montaña. Aún se encontraba a cierta distancia cuando divisó a lo lejos dos figuras, un hombre y una mujer, aguardando junto al arco ceremonial. El primero era el Anciano Chi Xiao, mientras que la segunda era nada menos que Zhao Mei'er. Zhao Mei'er vestía la túnica cian característica y exclusiva de los discípulos del patio exterior, acicalada con evidente ostentación y descaro; en marcado contraste, Ye Tianci lucía la humilde túnica gris de los sirvientes, con un porte discreto y austero. 'Tal como imaginaba, Zhao Mei'er tenía que estar involucrada...', pensó Ye Tianci para sus adentros. Exactamente como había previsto, en esta expedición al Valle de los Lobos Salvajes no participaba nadie más: únicamente Chi Xiao, Zhao Mei'er y él mismo. Al llegar frente a ellos, Ye Tianci unió las manos con aparente sumisión y declaró: "Este discípulo se ha demorado unos instantes; ruego al Anciano Chi Xiao que me disculpe". "¡Humph!", resopló Zhao Mei'er con desdén altanero, señalándolo con un dedo acusador: "He conocido a gente maleducada, ¡pero jamás a alguien tan insolente como tú! Un mísero sirviente de tareas varias haciéndonos esperar medio día a mi maestro y a mí... ¡qué falta de respeto!" Ye Tianci desvió la mirada hacia ella con absoluta indiferencia, prefiriendo no gastar saliva en responderle. Chi Xiao soltó una carcajada displicente y apaciguó los ánimos: "No pasa nada, es apenas una nimiedad. Mei'er, no te desgastes guardando rencor por pequeñeces". "El maestro tiene toda la razón; Mei'er comprende", asintió ella con zalamería fingida, aunque por dentro siseaba con veneno: 'De todos modos, ¡no te queda mucho tiempo de vida...!' "En marcha; sigan a su maestro hacia el Valle de los Lobos Salvajes". Apenas terminó de hablar, Chi Xiao entrelazó sus dedos ejecutando un veloz sello marcial. Al instante, una espada voladora envuelta en resplandor azur se materializó suspendida frente a los tres. Ye Tianci observó la hoja mientras la voz seductora de Yue Ji resonaba de pronto en las profundidades de su mente: "Mi pequeño Tianci, este Chi Xiao domina la etapa inicial del Reino Formación del Núcleo y maneja la técnica de vuelo sobre espada con bastante soltura; ¿tienes la plena certeza de poder liquidarlo?" Ye Tianci respondió mentalmente con voz pausada y rotunda: "La tengo..." "¡Excelente!", celebró Yue Ji con una sonrisa sanguinaria: "Recuerda que solo tendrás una oportunidad: ¡el éxito es la única opción admisible; el fracaso está prohibido...!" "Tianci lo tiene muy claro...", una chispa de homicidio helado brilló fugazmente en las pupilas del joven. "¿Qué estás esperando ahí parado como un pasmarote? ¡Sube de una buena vez!", increpó Zhao Mei'er desde la hoja flotante con evidente fastidio. Ye Tianci dio un paso en el aire y aterrizó con absoluta estabilidad sobre la superficie de la espada voladora. ¡Fiuuuush! Acompañada por un agudo zumbido metálico, la espada surcó los cielos propulsada por la energía de Chi Xiao, disparándose hacia el sudeste a una velocidad fulgurante y perdiéndose entre las nubes en un parpadeo. El Valle de los Lobos Salvajes constituía el territorio con concentración de bestias demoníacas más próximo a la Secta Qingxuan. En sus profundidades habitaban incontables manadas de Lobos de Espalda de Hierro, criaturas clasificadas como bestias demoníacas de tercer rango. Su fuerza equivalía a la de cultivadores humanos en el Reino Condensación de Qi, por lo que su letalidad no podía tomarse a la ligera. Por dicha razón, la secta rara vez permitía que los discípulos se adentraran en solitario en aquel paraje; por lo general, solo se organizaban cacerías bajo la supervisión directa de discípulos del patio interior o de ancianos del patio exterior. La distancia no era excesiva; para un experto capaz de surcar los cielos como Chi Xiao, el trayecto resultó un mero paseo, y en cuestión de minutos los tres descendieron sobre el linde del Valle de los Lobos Salvajes. Al contemplar el paisaje, una hilera interminable de cumbres escarpadas se extendía hasta donde alcanzaba la vista, elevándose una tras otra en un laberinto sombrío. El entorno era lúgubre y denso; una fetidez a descomposición flotaba en el aire estancado, mientras rugidos guturales resonaban ocasionalmente desde la espesura del bosque, dotando al valle de una atmósfera opresiva y siniestra. "Maestro... Mei'er tiene mucho miedo...", gimoteó de pronto Zhao Mei'er, aferrándose al brazo de Chi Xiao con el cuerpo tembloroso, fingiendo una vulnerabilidad conmovedora. Chi Xiao le dio una palmada cariñosa en el hombro y la consoló con arrogancia: "No temas, Mei'er; tu maestro está a tu lado. Unas miserables bestias de tercer rango jamás podrán ponerte un dedo encima". "Uff, si el maestro lo dice, entonces Mei'er se siente tranquila", suspiró la muchacha, dejando entrever una sonrisa cargada de astucia. De inmediato volvió los ojos hacia Ye Tianci, esperando verlo temblando de pavor; sin embargo, para su furia, descubrió que el joven mantenía una calma sepulcral, contemplando la agreste geografía circundante con una curiosidad casi placentera. La indignación estalló en el pecho de Zhao Mei'er: 'Maldito imbécil, ¿qué pretendes fingiendo tanta serenidad? Eres un insensato que no conoce el peligro mortal; ¡este es el Valle de los Lobos Salvajes, un nido de bestias de tercer rango...!' 'Pero qué más da... ¡cuando nos adentremos en la garganta del valle, tendrás tiempo de sobra para llorar lágrimas de sangre!', juró con saña en su interior. En ese instante, Chi Xiao ordenó: "Andando, entremos de una vez. En cuanto cacemos diez Lobos de Espalda de Hierro emprenderemos el regreso". "¡A la orden, venerado maestro~!", respondió Zhao Mei'er con voz melosa. Los tres se adentraron en el desfiladero. Apenas cruzaron la entrada, una sombra colosal se precipitó colina abajo a una velocidad aterradora, mostrando los colmillos mientras clavaba un par de ojos sanguinolentos en los intrusos. "¡Aaaah! ¡Un Lobo de Espalda de Hierro!", chilló Zhao Mei'er tapándose los ojos con fingido espanto. La mirada de Ye Tianci se concentró en la fiera. La criatura poseía una corpulencia imponente, rozando el metro y medio de altura; su pelaje lucía una tonalidad púrpura negruzca, erizado con la rigidez de agujas de acero templado que despedían un brillo gélido. Sus colmillos eran afilados como dagas y de sus fauces abiertas goteaban hilillos de sangre fresca. 'De modo que estas son las bestias espirituales...', murmuró Ye Tianci para sus adentros. Chi Xiao cubrió a Zhao Mei'er tras de sí y reprendió en voz baja: "Baja la voz, discípula; los alaridos estridentes solo atraerán a más manadas". "Sí... Mei'er lo siente, maestro...", susurró ella con docilidad asustadiza. "Permite que tu maestro se encargue". Dicho esto, Chi Xiao movió los dedos con rapidez formando sellos marciales mientras murmuraba un encantamiento. De repente, un destello gélido cruzó el aire: la espada voladora salió disparada de su vaina, surcando la niebla con precisión quirúrgica directo hacia el cuello del lobo. ¡Plaaash! Un sordo crujido resonó en el claro mientras un surtidor de sangre carmesí brotaba por los aires. La hoja atravesó limpiamente la garganta de la fiera, dejando una estela escarlata en la maleza. ¡Booooom! La descomunal mole del Lobo de Espalda de Hierro se desplomó pesadamente contra el fango, levantando una nube de polvo y tierra. "¡Guau! ¡El venerado maestro es verdaderamente invencible!", exclamó Zhao Mei'er con ojos rebosantes de admiración desmedida. Chi Xiao disfrutó con evidente vanagloria los elogios de su concubina. Recuperó la espada voladora haciéndola levitar a su lado y sonrió con suficiencia: "Apenas se trataba de una insignificante bestia de tercer rango; tu maestro ha llegado a cazar bestias de quinto rango en sus días de gloria". "¡El maestro es todopoderoso!", celebró ella; no obstante, al notar que Ye Tianci seguía imperturbable con los brazos cruzados, la ira volvió a encenderse en sus entrañas: 'Sigue haciéndote el valiente... ¡en unos momentos te haré rogar por una muerte rápida...!' Ye Tianci permaneció en silencio, analizando con agudeza cada maniobra del anciano: 'A pesar de hallarse en la etapa inicial de la Formación del Núcleo, el dominio que Chi Xiao tiene sobre la espada voladora es bastante tosco; está muy lejos de la maestría que exhibía mi señora Liu Feiyan...' "Maestro...", Zhao Mei'er tironeó sutilmente de la manga de Chi Xiao, haciéndole una seña cómplice con la mirada para instarlo a liquidar al muchacho. Chi Xiao le devolvió una sonrisa tranquilizadora: "Continuemos; acompañen a su maestro hacia las zonas más profundas". El trío avanzó internándose en la espesura del valle. No tardaron en emerger dos enormes Lobos de Espalda de Hierro que, al percibir a los invasores, se abalanzaron en una maniobra de pinza desde ambos flancos, rugiendo con ferocidad carnicera. "Malditas bestias...", bufó Chi Xiao con desdén. Liberó nuevamente su espada voladora y, desplegando su mayor velocidad, degolló con certera frialdad a ambos lobos en un abrir y cerrar de ojos. Envainando su arma, se volvió hacia Zhao Mei'er para instruirla: "Presta mucha atención, discípula: el punto más vulnerable de un Lobo de Espalda de Hierro es su garganta; al cazar a estas bestias, jamás debes perder tiempo atacando su lomo acorazado: siempre debes apuntar directo a sus puntos vitales". "¡Mei'er lo recordará siempre, maestro!", asintió ella con fervor, para luego clavar en Chi Xiao una mirada cargada de frenesí e insistencia. Chi Xiao escudriñó los alrededores y, al constatar que el paraje estaba completamente desolado y que el momento era inmejorable, se dio media vuelta y encaró a Ye Tianci con fingida naturalidad: "Tianci, la parte más valiosa de un Lobo de Espalda de Hierro es su pelaje acorazado; suele emplearse en los talleres de la secta para forjar armaduras y protectores de combate". Mientras hablaba, extrajo una daga corta y se la extendió al muchacho, ordenando con voz severa: "Ve hacia allá y desuella la piel de estas dos bestias". \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 39

Estás leyendo el capítulo 39 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.