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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 38 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Con esa determinación grabada en el alma, Ye Tianci volvió a cruzar las piernas sobre el lecho de madera para reanudar el cultivo de la Técnica Divina del Instinto de la Gran Libertad. La noche cayó con un manto oscuro sobre la montaña. Tras haber desbloqueado y refundido su primer canal profundo, la velocidad con la que circulaba su energía marcial se había multiplicado de forma abrumadora. La luz de la luna descendía como un velo de gasa plateada sobre el silencioso patio de su cabaña; el canto rítmico de los grillos rompía la quietud, insuflando una sutil vitalidad a la penumbra. Sentado en postura de loto, Ye Tianci mantenía los párpados entornados. Su respiración era lenta, profunda y regular, mientras una suave aureola de resplandor espiritual titilaba alrededor de su figura. Sus manos formaban sellos en constante mutación, con las yemas temblando sutilmente. Al compás de la técnica, la energía profunda de su interior fluía como un torrente cristalino que surcaba el canal recién abierto, dispersándose con vigor hacia cada articulación y rincón de sus cuatro extremidades. Cada filamento de energía que recorría sus vías era como lluvia de primavera nutriendo madera marchita, haciendo florecer una vitalidad exuberante y vigorosa. Instantes después, Ye Tianci abrió despacio los ojos, dejando escapar un destello fulgurante de sus pupilas. Inhaló una honda bocanada de aire nocturno y, al percibir el oleaje de poder que bullía en su interior, una media sonrisa se dibujó en la comisura de sus labios: "Etapa inicial del Reino Condensación de Qi... El poder de los canales profundos es verdaderamente insólito. Al fin he quebrado el umbral hacia la Condensación de Qi". El Reino Condensación de Qi constituía una auténtica línea divisoria en el sendero marcial. Los dos reinos anteriores, Templado Corporal y Apertura de Meridianos, se enfocaban primordialmente en pulir el cuerpo físico y fortalecer la estructura muscular y ósea; en contraste, cruzar la frontera de la Condensación de Qi permitía absorber directamente la energía espiritual del cielo y la tierra, así como la esencia pura del sol y la luna, otorgando la capacidad de ejecutar artes marciales infinitamente superiores, ¡e incluso desatar hechizos arcanos y habilidades divinas! La brisa nocturna sopló con suavidad, colándose a través de la celosía de la ventana y agitando los mechones que caían sobre la frente de Ye Tianci. "Todavía puedo volverme mucho más fuerte". Murmuró para sí con voz queda mientras apretaba los puños, deleitándose con la corriente de energía que pulsaba en sus venas; aquel caudal le infundía una seguridad y confianza en sí mismo jamás antes experimentadas. No obstante, la complacencia no duró mucho tiempo. Desvió la mirada hacia el añoso árbol que descansaba en el exterior del patio; las ramas proyectaban sombras quebradas que danzaban bajo el viento, susurrando entre las hojas con un crujido metálico. Él era plenamente consciente de que, pese a haber ingresado a la Condensación de Qi, frente a los titanes y auténticos maestros de este mundo su cultivo seguía siendo insignificante. ¡No podía permitirse bajar la guardia ni un solo instante! ... En un abrir y cerrar de ojos transcurrieron siete u ocho días enteros. A lo largo de aquellas jornadas, Ye Tianci se sumergió por completo en un estado de cultivo ininterrumpido. Su avance fue vertiginoso como una marea desatada: no solo consolidó la etapa inicial de la Condensación de Qi, ¡sino que cruzó en sucesión vertiginosa la etapa media y la etapa tardía! ¡En este preciso instante, su base de cultivo había alcanzado la cima absoluta: la Gran Perfección del Reino Condensación de Qi! Dentro de la pagoda, Yue Ji contempló su progreso con una sonrisa cautivadora: "Vaya, mi pequeño Tianci... en verdad eres impresionante. En tan solo un puñado de días, ¡has escalado desde la etapa inicial hasta la mismísima Gran Perfección de la Condensación de Qi...!" "La hermana Yue solo se burla de mí; apenas ayer se quejaba de que mi velocidad era demasiado lenta", replicó Ye Tianci sacudiendo la cabeza con picardía. Yue Ji rió con coquetería: "¡Eso lo hacía únicamente para motivarte a no aflojar el paso...!" "Semejante velocidad de cultivo es cualquier cosa menos lenta. No olvides que en esta Secta Qingxuan, los discípulos de élite del patio exterior apenas rondan la etapa inicial o media de la Condensación de Qi; en cambio, tú dominas la Gran Perfección absoluta. ¡Tu fuerza actual rivaliza sin problemas con la de los discípulos ordinarios del patio interior!" "El patio interior...", sonrió Ye Tianci con cautela: "Aun así, comparado con Su Qingyue sigo estando muy por detrás; ella domina la Gran Perfección del Reino Formación del Núcleo..." "¿Cuál es la prisa? ¡Todavía falta más de un mes para el gran torneo!", bromeó Yue Ji: "¡Esa jovencita terminará en tus brazos tarde o temprano!" Sin embargo, su expresión se tornó seria a continuación: "No obstante, en estos momentos lo más apremiante para ti es acudir al Pabellón de las Escrituras para agenciarte una técnica de cultivo del elemento rayo". "¿Una técnica del elemento rayo?", Ye Tianci arrugó el entrecejo con extrañeza. Yue Ji asintió con solemnidad: "Así es. Tu Físico Divino Primordial del Dao porta por naturaleza el Origen del Rayo. Ahora que has consolidado la Condensación de Qi, eres el recipiente perfecto para dominar artes marciales y técnicas elementales de atributo relámpago". "El Origen del Rayo..." Una oleada de entusiasmo inundó el rostro de Ye Tianci. Asintió de inmediato hacia la experta: "Entendido, muchas gracias por la guía, hermana Yue". "El único inconveniente es que para acceder al Pabellón de las Escrituras se exige poseer el rango de discípulo del patio exterior como mínimo; con mi estatus actual de sirviente carezco de autorización. Pero la hermana Yue no debe preocuparse; encontraré la forma de cruzar esas puertas". "Je, je... mi muchacho tonto se está volviendo cada vez más perspicaz~", celebró Yue Ji con una risita zalamera. Ye Tianci sonrió y empujó la puerta de la cabaña, saliendo al aire libre del patio. Para ingresar al Pabellón de las Escrituras, la condición ineludible era ascender formalmente al patio exterior de la Secta Qingxuan. Sin embargo, esta secta valoraba por encima de todo el grado del linaje marcial; con su aparente aptitud clasificada como un linaje inservible de primer grado, pretender ingresar por recomendación propia o examen convencional era un callejón sin salida. Por otro lado, revelar abiertamente su verdadero cultivo antes de tiempo estaba fuera de toda consideración. Yue Ji le había advertido reiteradamente que un avance tan monstruoso sin un linaje de respaldo solo despertaría sospechas, intrigas y la codicia letal de los ancianos más poderosos. Con su fuerza actual, si caía bajo la mira de los viejos monstruos de la secta, difícilmente podría garantizar su propia supervivencia. 'Debo idear una estratagema distinta...', meditaba Ye Tianci con la mirada fija en el suelo. De pronto, el chirrido de la verja del patio interrumpió sus pensamientos. Una figura de mediana edad cruzó el umbral a paso tranquilo; se trataba de Sun Shouzheng, el diácono encargado de supervisar a los discípulos de tareas varias. "¿Diácono Sun?", Ye Tianci juntó las manos en un saludo respetuoso. Después de todo, Sun Shouzheng era quien administraba las labores diarias y las raciones de los sirvientes en la montaña trasera. Al verlo, Sun Shouzheng esbozó una sonrisa cordial: "Tianci, ¿cómo van las cosas por aquí últimamente?" Ye Tianci asintió con cortesía: "Todo en orden; estos días las labores no han sido demasiado pesadas". "Me alegra escucharlo", asintió el diácono complacido: "Si he venido en persona esta tarde, es para comunicarte una disposición importante". "El diácono tiene la palabra". Sun Shouzheng explicó: "Verás, mañana a primera hora el venerable Anciano Chi Xiao, del patio exterior, partirá hacia el Valle de los Lobos Salvajes para cazar bestias espirituales, específicamente Lobos de Espalda de Hierro. Para dicha expedición solicitó la asistencia de un discípulo sirviente; y he aquí que ayer mismo vino a buscarme, exigiendo con nombre y apellido que fueras tú quien lo acompañara". "Intenté asignarle a otros muchachos más veteranos, ¡pero se negó rotundamente!" Al escuchar aquello, los ojos de Ye Tianci se entrecerraron en dos rendijas gélidas. Miró al diácono y comentó con aparente inocencia: "Pero... yo no tengo ninguna familiaridad con el Anciano Chi Xiao..." Él no guardaba vínculo alguno con Chi Xiao ni habían cruzado palabra jamás; ¿por qué razón un anciano del patio exterior exigiría su presencia específica por su nombre de pila? ¡Quien viene sin motivo no abriga buenas intenciones! Una sospecha sombría se instaló de inmediato en su pecho. "El anciano también se quedó perplejo; con tantos sirvientes en la montaña trasera, ¿por qué insistir en llevarte precisamente a ti...?", rió Sun Shouzheng con complicidad antes de bajar la voz con tono misterioso: "Y por si fuera poco, hace un par de días la mismísima Santa de nuestra secta estuvo indagando con insistencia sobre tu persona... Verdaderamente no sé qué clase de fortuna colosal te acompaña para haber captado la atención de semejante deidad celestial..." "¿La Santa estuvo preguntando por mí?", Ye Tianci se quedó sorprendido. "¡Por supuesto, y en dos ocasiones distintas!", asintió Sun Shouzheng: "La primera vez vino a cerciorarse de si habías desaparecido de la montaña, y la segunda me interrogó minuciosamente sobre tus orígenes y tu aptitud de cultivo... Este servidor le respondió con la más estricta verdad". "Ya veo...", una sutil sonrisa brotó en la comisura de los labios de Ye Tianci, mientras pensaba para sus adentros: 'Vaya con la fría Santa... parece que todavía recuerda nuestra apuesta en la cumbre'. "En fin, muchacho, esfuérzate al máximo", lo animó Sun Shouzheng dándole una palmada en el hombro: "Mañana acompaña al Anciano Chi Xiao al Valle de los Lobos Salvajes. Si demuestras diligencia y logras ganarte su favor, ¡quién sabe si no te conceda un ascenso excepcional para ingresar al patio exterior!" "Este discípulo acatará la orden...", asintió Ye Tianci tras meditarlo unos segundos, despidiendo al diácono con una reverencia mientras lo veía marcharse. "Chi Xiao... el Valle de los Lobos Salvajes..." Ye Tianci entrecerró los ojos en la penumbra del atardecer. Que Chi Xiao exigiera de forma repentina llevarlo a un paraje infestado de fieras carnívoras solo podía deberse a una única causa... ¡Zhao Mei'er! Zhao Mei'er había sido acogida como su discípula predilecta; los rumores entre los discípulos afirmaban que ambos compartían una intimidad escandalosa y que la joven residía directamente en los aposentos del anciano dentro del Pabellón Observador de Nubes... Las oscuras intenciones detrás de esta maniobra eran más que evidentes. Una frialdad implacable invadió las facciones de Ye Tianci, quien dibujó una sonrisa cargada de sarcasmo letal: "Zhao Mei'er... ¿tan rápido perdiste la paciencia?" \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 38

Estás leyendo el capítulo 38 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.