Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 102 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al pensar en esto, Ye Tianci disipó cualquier preocupación y no tardó en fundirse con la piel de hielo y los huesos de jade de la doncella vestida de blanco.
……
"¡Te voy a matar...!"
No se supo cuánto tiempo transcurrió antes de que una voz cargada de indignación y vergüenza resonara de pronto por todo el templo en ruinas.
¡Una intención asesina arrolladora barrió el lugar, haciendo que la temperatura circundante descendiera varios grados en un instante!
Con el cabello revuelto y las vestiduras desaliñadas, la mujer comprendió a la perfección lo que acababa de ocurrir.
"¿Por qué eres tan irracional? Fuiste tú quien me suplicó que te tomara. ¿Y ahora que recuperaste el juicio pretendes matarme?"
Ye Tianci estaba prevenido. En cuanto la mujer recobró el sentido, retrocedió varios pasos con presteza para asumir una postura de guardia.
"¡¿Aún te atreves a abrir la boca?!"
Un destello gélido se condensó en la punta de los dedos de ella, apuntando directo a la garganta de Ye Tianci. De haber descargado ese ataque, con el cultivo que Ye Tianci poseía en el Reino Dominio Profundo, ¡jamás habría sido capaz de resistirlo!
La mujer lo forzó a retroceder hasta dejarlo sin escapatoria, ¡pero, en el preciso instante en que no le quedaba salida, frenó su golpe en seco!
A Ye Tianci le dio un vuelco el corazón. Si esa mujer hubiera avanzado medio palmo más, no le habría quedado más remedio que convocar a Yue Ji para darle un castigo ejemplar; nadie esperaba que fuera a detenerse a medio camino.
"¿Ya no me vas a matar?", preguntó Ye Tianci con la zozobra aún latiéndole en el pecho.
"¡Hmph...!"
La doncella resopló con frialdad: "De lo acontecido esta noche, haz como si jamás hubiera tenido lugar. Si te atreves a divulgar media palabra en el exterior, ¡te juro que no me apiadaré de ti...!"
"¡Bien, trato hecho!"
Ye Tianci soltó un suspiro de alivio y volvió a mirarla, pensando para sus adentros: 'Al menos razona un poco...'.
Si se hubiera tratado de una desquiciada incapaz de distinguir lo correcto de lo incorrecto, ¡de verdad habría tenido que llamar a Yue Ji para ponerla en su lugar!
La mujer también le dirigió otra mirada. Al percatarse de que Ye Tianci era de porte esbelto y rostro sumamente apuesto, la cólera en su interior se apaciguó un tanto.
La atmósfera se tornó en extremo sutil. De manera tácita, ninguno de los dos indagó sobre la identidad o el nombre del otro, prolongando aquel silencio durante unos instantes.
"¡Hermana mayor!"
En ese instante, un resplandor en forma de arcoíris surcó la noche y descendió a una velocidad vertiginosa justo a las puertas del templo en ruinas.
Se trataba de otra dama de deslumbrante belleza, vestida con túnicas de color cian verdoso, de figura grácil y seductora. Sus facciones eran tan perfectas como las de un hada bajada de un lienzo inmortal, emanando un aire etéreo e incorpóreo.
"¡Hermana menor!"
Al divisarla, la dama de blanco se apresuró a componer sus ropajes y salió a recibirla.
Al contemplar a la recién llegada, Ye Tianci se estremeció por dentro: ¡aquella también era una cultivadora del Reino Trascendencia Mortal, y su base de cultivo se hallaba ya en la etapa intermedia!
"Hermana mayor, ¿te encuentras bien? ¿Quién es él? ¿Por qué estás con él?", preguntó la doncella de ropajes verdes, escudriñando a Ye Tianci con la mirada.
La mujer de blanco explicó: "Caí en una emboscada de los discípulos del Palacio del Demonio Venenoso de Tianniuzhou; me envenenaron. Fue este joven noble quien me salvó".
"¿Él... te salvó?" La joven frunció el ceño. "Apenas se encuentra en el Reino Dominio Profundo, ¿cómo pudo auxiliarte?".
Al oírla, la mujer de blanco se azoró visiblemente y se apresuró a replicar: "¡No te preocupes por los detalles, este joven noble aprendió medicina!".
"¿Aprendió medicina? ¿Y con solo saber medicina pudo disipar el veneno del Palacio del Demonio Venenoso?" El desconcierto en el semblante de la doncella de verde se acentuó de golpe.
"No hagas más preguntas, llévame primero de vuelta a la secta...", suplicó la dama de blanco con voz lánguida.
La joven de verde le tomó el pulso e, inmediatamente, su semblante se tiñó de angustia: "¡Tu respiración y tu energía interna son un caos absoluto! ¡Te llevaré de regreso ahora mismo!".
Dicho esto, sostuvo a la mujer de blanco por los hombros y ambas se transformaron en un haz de luz, perdiéndose a toda velocidad en dirección al sureste.
"¿El sureste?"
Ye Tianci oteó la lejanía y advirtió que el rumbo que tomaban coincidía con la posición geográfica de Qingzhou.
'¿Será posible que ambas provengan también de Qingzhou?'
……
Mientras tanto, en la estancia donde Gu Lingyin aguardaba a solas, dominada por una creciente impaciencia, una silueta oscura franqueó la ventana desde el exterior. El recién llegado no era otro que Ye Tianci.
"¡Por fin regresas! ¡Comenzaba a creer que habías muerto!".
Ye Tianci sentía la garganta reseca. Se acomodó junto a la mesilla de té, apuró un cuenco de agua y, tras dejarlo sobre la madera, inquirió: "¿Por qué? De haber muerto, ¿no te habrías alegrado?".
Gu Lingyin replicó: "Si pereces, ¿no quedaría atrapada aquí para siempre? Ya intenté quebrantar tu sello restrictivo, ¡es inquebrantable!".
Ye Tianci sonrió con ironía: "Si fuera un sello que pudieras disolver con facilidad, ¿de qué me habría servido aprenderlo?".
"..."
Gu Lingyin guardó silencio, resignada, antes de interrogarlo: "¿Qué ocurrió allá afuera para que te demoraras tanto?".
"Además... ¿por qué llevas encima un aroma tan dulce? Es una fragancia sumamente familiar...".
"¿La llevo?" Ye Tianci se olió las mangas y comprobó que, en efecto, persistía la fragancia residual que desprendía la mujer vestida de blanco.
"Hace un momento salvé a una mujer que huía de los miembros del Palacio del Demonio Venenoso. Este aroma debe pertenecerle".
"¡¿El Palacio del Demonio Venenoso?!" La expresión de Gu Lingyin mudó drásticamente. "El Palacio del Demonio Venenoso es el enemigo jurado de mi Secta Piaomiao. Pensar que con la apertura del Reino Secreto Xuantian, ¡se han atrevido a presentarse aquí...!".
"¿El enemigo jurado de la Secta Piaomiao?"
Ye Tianci parpadeó, desconcertado, pero no le concedió mayor importancia. Poniéndose en pie, se dirigió a ella: "La noche está avanzada. Descansemos temprano para recuperar energías; en cuanto amanezca nos dirigiremos al Reino Secreto Xuantian".
Dicho esto, Ye Tianci estiró los brazos con pereza.
Ciertamente, el Reino Dominio Profundo no admitía comparación con el Reino Trascendencia Mortal. Únicamente al cruzar el umbral de la Trascendencia Mortal podía un cultivador despojarse de los grilletes carnales y alcanzar la inedia absoluta, prescindiendo del sustento y del letargo.
Por debajo de ese peldaño, aunque la complexión de un cultivador superara por leguas a la de un mortal común, ¡aún estaba sujeta a la necesidad de reposo!
Al escuchar sus palabras, Gu Lingyin quedó perpleja y, frunciendo el entrecejo, preguntó con recelo: "Esto... ¿acaso no vas a practicar la absorción esta noche?".
"¿La absorción?"
Ye Tianci se quedó de una pieza. Clavó los ojos en ella y exclamó: "Si no lo mencionas, por poco lo olvido por completo".
"Sube y espérame".
Ye Tianci señaló el lecho con el dedo.
"..."
Las mejillas de Gu Lingyin se tiñeron de un vivo carmesí en una fracción de segundo. Balbuceó por lo bajo: "De haberlo sabido, no habría abierto la boca...".
Pese a sus quejas entre dientes, obedeció dócilmente y se acomodó al borde de la cama.
Al presenciar la escena, Ye Tianci parpadeó perplejo, cavilando en su fuero interno: 'Esta Gu Lingyin...'.
'¿Por qué, lejos de resistirse, da la impresión de aguardarlo con ansias e incluso disfrutarlo?'
……
Al alba del día siguiente.
¡Ambas figuras se presentaron en los lindes exteriores del Reino Secreto Xuantian!
La entrada al Reino Secreto se hallaba enclavada en la cuenca del Valle Sanhe, una garganta oculta por cordilleras abruptas en todos sus flancos, constituyendo un paraje de excepcional discreción táctica.
Para entonces restaba menos de media hora para que el Reino Secreto Xuantian abriera sus puertas, y la antesala de la gran formación de teletransportación bullía ya convertida en un auténtico mar de gente.
A simple vista, la multitud de jóvenes de ambos sexos congregados para las pruebas del reino secreto era sobrecogedora. La mayoría lucía una altivez desmedida y miradas desdeñosas, ¡derrochando una soberbia que miraba a todos por encima del hombro!
Junto a cada grupo de discípulos solían avanzar uno o dos ancianos de porte venerable, ¡designados sin duda para salvaguardar la vida de aquellos jóvenes prodigios!
No obstante, debido a las restricciones que el propio Reino Secreto Xuantian imponía para su ingreso, la base de cultivo de estos protectores mayores se limitaba a la etapa tardía o al pico del Reino Dominio Profundo.
Visto de ese modo, Ye Tianci daba la impresión de hallarse desprovisto de respaldo y en clara desventaja: su cultivo alcanzaba únicamente la etapa intermedia del Dominio Profundo, mientras que Gu Lingyin, a pesar de haber restaurado una fracción de su poder, apenas rozaba la etapa inicial del mismo reino, ¡quedando muy lejos del vigor imponente e implacable que ostentaban aquellos ancianos custodios!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 102
Estás leyendo el capítulo 102 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.