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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 103 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Santo Hijo Ye, ¿acaso nunca habías visto un despliegue tan imponente?" Al ver que Ye Tianci se detenía, Gu Lingyin dejó escapar una risita burlona. Ye Tianci volvió la cabeza y la miró: "¿Qué pretendes decir?" "Esta hada se pregunta si el Santo Hijo Ye no estará acobardado, ¿o me equivoco?", dijo Gu Lingyin entre risitas. "¿Miedo?" Ye Tianci entrecerró ligeramente los ojos y respondió con voz grave: "Si tuviera miedo, ni siquiera me habría molestado en venir". "Vamos". Apenas terminó de hablar, descendió en raudo vuelo hacia la entrada del Reino Secreto Xuantian. "¿De verdad no teme a nada o solo se hace el valiente?" Gu Lingyin frunció el ceño y enseguida fue tras él. Al llegar frente al acceso, Ye Tianci divisó, en efecto, una gigantesca estela de piedra. Una multitud se congregaba ante ella, señalando y comentando con fervor las inscripciones talladas sobre la roca. Alguien exclamó en voz alta: "¿Lo ven? En esta estela está consignado con total claridad: ¡en el interior del reino yacen tres tesoros de Rango Celestial, repartidos en las orientaciones este, norte y oeste!" "¡Y este Reino Secreto Xuantian solo permanecerá abierto durante cinco shichen! Eso significa que, en el mejor de los casos, apenas podremos aspirar a conseguir uno solo. En cuanto a los otros dos, ¡será prácticamente imposible alcanzarlos!" Ye Tianci entrecerró levemente los ojos y paseó la mirada por los caracteres de la estela. En ellos se estipulaban los requisitos de entrada y la distribución cardinal de los tres tesoros, pero no se especificaba la naturaleza exacta de dichos artefactos. Gu Lingyin murmuró a su lado: "Vaya uno a saber qué eminencia legendaria habrá dejado este Reino Secreto Xuantian para molestarse en grabar tales advertencias en la entrada... Es bastante curioso, jamás había visto un reino secreto con semejantes características". Ye Tianci la miró de reojo, mas prefirió guardar silencio. En ese instante, la mujer llevaba el rostro cubierto por un velo traslúcido que ocultaba sus facciones originales, impidiendo que los presentes reconocieran su identidad. 'Vaya hombre más seco y distante...' Al no recibir réplica, Gu Lingyin no pudo evitar torcer los labios con fastidio. De súbito, un joven vestido de blanco se aproximó a paso ágil hacia Ye Tianci y le preguntó con una franca sonrisa: "Compañero daoísta, perdone mi atrevimiento, ¿acaso proviene usted de Qingzhou?" Ye Tianci se mostró ligeramente sorprendido. Recorrió con la mirada al recién llegado y cuestionó: "¿Ocurre algo?" El joven de blanco rio amablemente: "Ah, no es nada grave. Tan solo me resultaba familiar su porte, propio de nuestra tierra de Qingzhou, ¡así que me acerqué a saludar!" Acto seguido, continuó presentándose: "Este humilde servidor es Zhu Junfei, de la Secta Shuimo. ¿Podría saber cómo debo dirigirme a usted?" La Secta Shuimo... Ye Tianci se giró por completo. Aquella orden, al igual que la Secta Qingxuan, formaba parte de las Diez Grandes Sectas de Qingzhou. "Ye Tianci, de la Secta Qingxuan", respondió con tono neutro. "¿De la Secta Qingxuan?" Al escucharlo, el semblante de Zhu Junfei se iluminó de gozo: "¡Parece que mi intuición no me falló! ¡El hermano Ye realmente es un compatriota de nuestra Qingzhou!" "Hermano Ye, este reino secreto rebosa de peligros ignotos. Los cultivadores provenientes de Yunzhou y Tianniuzhou nos acechan como bestias hambrientas. Veo que se encuentra en solitario; dado que ambos compartimos el origen en Qingzhou, ¿por qué no forjamos una alianza y avanzamos codo a codo? Así podremos respaldarnos las espaldas dentro del dominio, ¿qué le parece?" Ye Tianci evaluó con mayor agudeza a Zhu Junfei, advirtiendo que este poseía una base de cultivo en la etapa tardía del Reino Dominio Profundo, de calibre ciertamente formidable. Alcanzar tal reino a una edad tan temprana bastaba para consagrarlo como un prodigio dentro de su secta. Frente a la cordial propuesta, Ye Tianci ahuecó las manos en un saludo marcial y declinó con mesura: "Le agradezco la deferencia, hermano Zhu, pero este Ye está habituado a andar por su cuenta y no gusta de formar alianzas. Mis disculpas". "¡Vaya, entiendo, hermano Ye...!" Zhu Junfei no perdió la compostura y sonrió con desprendimiento: "¡En tal caso, no seré una molestia para usted!" "Se lo agradezco". Ye Tianci asintió ligeramente. "¿Por qué rechazaste su ofrecimiento de viajar juntos?", intervino Gu Lingyin en voz baja. "Ese muchacho es el joven señor de la rama del vicemaestro de la Secta Shuimo. Goza de fama de ser alguien honesto y desprendido; le fascina trabar amistades y detesta los pleitos innecesarios. ¿Acaso no te fías de su palabra?" Ye Tianci negó despacio con la cabeza: "Por naturaleza soy cauto, pero no es que desconfíe en particular de su persona. La cuestión reside en que solo podremos optar a un único tesoro. De viajar en grupo, me temo que las desavenencias a la hora del reparto terminarán engendrando resentimientos y traiciones". "Comprendo..." Los bellos ojos de Gu Lingyin brillaron con un destello de aprobación: "No imaginé que meditaras las cosas con semejante prudencia". "Únicamente por este juicio, superas con creces a ese inepto de mi discípulo, Lin Feng". Ye Tianci no emitió comentario alguno y devolvió su atención a la estela de piedra. En ese momento, una jovencita ataviada con un elegante vestido púrpura se plantó frente a Zhu Junfei y, dedicándole una reverencia graciosa, dijo: "Joven maestro Zhu, esta modesta hermana es Ji Ziyi, de la Secta Tianyun. Al igual que usted, pertenezco a Qingzhou. Para esta incursión en el reino secreto, ¿tendría la amabilidad de permitirme acompañarlo? Si logramos hacernos con algún tesoro, el joven maestro podrá disponer de él a su antojo; a mí me bastará con haber tenido el honor de ampliar mis horizontes". Al oírla, Zhu Junfei soltó una carcajada sincera: "¡Hermanita Ji, te equivocas de medio a medio!" "Si la fortuna nos concede un tesoro, lo correcto será repartirlo en partes iguales entre nuestras partes. ¿Qué clase de hombre sería este Zhu si se lo adueñara por completo?" "Incluso si el objeto quedase en mi poder, ¡compensaría a la hermana entregándole la mitad de su valor en piedras espirituales!" Ji Ziyi dibujó una sonrisa radiante: "El joven maestro Zhu hace honor a su fama de rectitud y generosidad. En ese caso, ¡le ruego que cuide de esta doncella!" "Además, estos dos caballeros son ancianos de mi clan, asignados exclusivamente para mi resguardo". Al hablar, Ji Ziyi señaló a dos hombres de mediana edad apostados a sus espaldas. "¡Excelente, no hay ningún inconveniente!", celebró Zhu Junfei, señalando a su vez a un varón de mirada severa que lo escoltaba: "Este es mi segundo tío, también en la etapa tardía del Reino Dominio Profundo. Tal como en tu caso, ¡su único deber es garantizar mi seguridad!" "¡Es una noticia maravillosa!", festejó Ji Ziyi con entusiasmo. "¡Siendo así, reunimos a cinco poderosos expertos del Reino Dominio Profundo! Nuestra travesía por el reino secreto será inmensamente más segura y las posibilidades de alzarnos con un tesoro se multiplicarán exponencialmente..." "¡Ciertamente!", convino Zhu Junfei asintiendo una y otra vez, visiblemente complacido. Ye Tianci captó cada matiz de aquel intercambio. El cultivo de Ji Ziyi se hallaba en la etapa media del Reino Dominio Profundo, a la par del suyo propio y un escalón por debajo del de Zhu Junfei. Por su parte, los dos escoltas que la flanqueaban sí se encontraban en la cúspide de la etapa tardía del Reino Dominio Profundo. No obstante, Ye Tianci percibió una anomalía discordante. Pese a que aquella mujer exhibía modales dóciles y un trato melifluo, su semblante rezumaba una intencionalidad velada que despertaba en él un profundo recelo. Gu Lingyin volvió a susurrarle al oído: "Esta expedición aparenta ser una simple cacería de tesoros, pero una vez dentro, los enfrentamientos a vida o muerte entre los discípulos de los tres estados serán inevitables. Por ende, procurarse aliados no es en absoluto una mala estrategia". Ye Tianci sonrió con socarronería: "Paso. No tengo tantas luces para la intriga y prefiero evitar que me apuñalen por la espalda". "¿A qué le temes? ¡Si a ti te faltan luces, a esta hermana mayor le sobran astucias!", se vanaglorió Gu Lingyin entre risas. "¿Tú?" Ye Tianci le dirigió una mirada cargada de escepticismo: "Me da la impresión de que eres aún más ingenua que yo". "¡¿Cómo dijiste...?!" Gu Lingyin ardió en cólera de inmediato. Abriendo los ojos con indignación, alzó un níveo brazo y apuntó con su dedo acusador a la nariz de Ye Tianci: "¡Maldito mocoso apellidado Ye, ¿te atreves a mirarme por encima del hombro?!" Ye Tianci esbozó una tenue sonrisa y prefirió no replicar. ¡En ese preciso instante, tres imponentes siluetas de ancianos cayeron desde lo alto como meteoros ante la entrada del reino secreto! Uno de ellos portaba una cabellera y barba tan blancas como la nieve, con el rostro surcado de profundas arrugas; sin embargo, sus pupilas fulguraban con un vigor penetrante y formidable. A su costado caminaba una doncella vestida de rosa: pese a su corta edad, emanaba un aura de pureza incorpórea y trascendente... ¡cuyo cultivo ya había pisado con firmeza el Reino Trascendencia Mortal! Los dos ancianos restantes, de edad similar, mantenían las manos cruzadas a la espalda. Sus presencias eran insondables como abismos y cada uno de sus ademanes imponía una sobrecogedora majestad marcial. "¡Son los ancianos de los Tres Grandes Clanes de la Ciudad Principal de Dongzhou!" Ante la llegada de aquellas figuras legendarias, el bullicio cesó de golpe. Los presentes contuvieron el aliento y se apresuraron a inclinarse en señal de reverencia, rindiéndoles el más absoluto de los respetos. \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 103

Estás leyendo el capítulo 103 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.