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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 90 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
Capítulo 90: El Peso de las Sombras y el Odio Latente Carlos se había quedado profundamente dormido durante toda la noche en la habitación de Alefa. Sin embargo, para la joven elfa, pegar el ojo resultó ser una tarea completamente imposible. Era la primera vez en toda su vida que un chico dormía en su propio cuarto, en su espacio más íntimo. Y aun así… al observarlo allí recostado, escuchando su respiración constante y suave sobre la almohada, sintió brotar en lo profundo de su pecho algo que no experimentaba desde hacía muchísino tiempo: una paz absoluta y sanadora. Quiso recostarse a su lado. Quiso abrazarlo con fuerza para no sentirse sola. Quiso susurrarle al oído que se quedara a su lado para siempre. Pero algo en su interior —una voz débil, prudente pero sumamente firme— le advirtió que no debía cruzar esa línea. En silencio absoluto, para no interrumpir su descanso, se sentó sobre la alfombra justo al lado de la cama. La luz de la luna llena penetraba a través del ventanal de la estancia, iluminando con delicadeza el rostro relajado de Carlos. Puedo estar tranquila y en paz… al menos mientras él siga durmiendo a mi lado, pensó con una dulce sonrisa. La noche continuó su curso lento, pero Alefa… apenas pudo cerrar los ojos un par de minutos. Mientras tanto, en otro sector de la residencia palaciega… —Oye, Yue —preguntó Natsu con una notable nota de preocupación en su voz—, ¿has visto a tu padre por algún lado? No lo he cruzado en todo el día… y de verdad estoy empezando a preocuparme bastante por él. —Mm… no te preocupes tanto, mamá —respondió la pequeña Yue con total serenidad en el rostro—. Estoy segura de que solo tuvo algún pequeño contratiempo para regresar al palacio. —¿A qué te refieres exactamente con regresar? —¿Eh…? ¿Acaso no lo sabes, mamá? Papá se fue junto a las personas que él mismo había traído aquí. Ayer por la tarde mencionó que los llevaría personalmente de vuelta a su hogar. Natsu guardó un silencio denso. La pequeña Yue bajó ligeramente la mirada y, adoptando una expresión sorpresivamente seria para su edad, añadió: —No tienes por qué angustiarte de esa manera. Confía en él, mamá. Al pronunciar aquellas palabras, le regaló a Natsu una cálida y diminuta sonrisa que iluminó la habitación. —Tienes toda la razón, Yue… debo aprender a confiar plenamente en tu padre. Aunque lo expresó de boca para afuera para calmar a la niña, Natsu no podía evitar cuestionarse por dentro si realmente confiaba en él… En la academia, siempre solía verlo en compañía de Gojo o de Shirou, entre risas y gastando bromas pesadas a todo el mundo. A veces Miguel terminaba discutiendo acaloradamente con ellos por sus imprudencias, pero al final del día siempre lograban entenderse como verdaderos camaradas. Hace solo unos pocos días tuve la oportunidad de conocer a ese chico llamado Farid, reflexionó Natsu en la soledad de sus pensamientos. Tiene muchísimo más talento e intelecto de lo que jamás me habría imaginado. Es tan ridículamente inteligente que ni siquiera alguien como yo podría competir contra él. Posee un don natural… un intelecto privilegiado que lo empuja mucho más allá de los límites normales. Ama apasionadamente los libros antiguos, la tecnología, reparar artefactos complejos; es una persona desbordante de pasión en todo lo que emprende. Y precisamente por eso… da la impresión de ser capaz de resolver cualquier problema, por imposible que parezca. Su figura me recuerda de inmediato a un tomo de historia antigua que leí hace tiempo… un relato sobre un héroe del pasado que logró vencer a sus enemigos utilizando únicamente su ciencia y su prodigiosa inteligencia. Su nombre era Nicolás Tesla, uno de los legendarios 10 Héroes. En su batalla final y decisiva, se enfrentó cara a cara contra el demonio abismal más antiguo que haya pisado la tierra… y lo derrotó completamente solo. Tesla le demostró al mundo entero que la fuerza bruta y el mana no lo son todo en la guerra: la ciencia, el cálculo y la estrategia pura pueden convertirse en armas infinitamente más destructivas. Fue un hombre profundamente respetado por todos gracias a su valentía inquebrantable y su esfuerzo sobrehumano. Un científico apasionado por sus creaciones e inventos… y es gracias a su legado que hoy en día conocemos y disfrutamos de tantas maravillas. Sin embargo… al observar detenidamente a Farid, siento que son seres completamente diferentes. Ninguno de los dos puede compararse con el otro; cada uno brilla con su propia luz. Entonces no pude evitar preguntarme… ¿Será posible que él, Kimberly y los demás muchachos logren alcanzar una proeza que nadie en la historia ha conseguido jamás? Kimberly… solo pensar en esa mujer me hace temblar involuntariamente, continuó analizando. Su sola presencia transmite un aura fría, glacial y extremadamente tranquila… pero su mirada es como una amenaza de muerte silenciosa. La presión mágica que emana de su cuerpo es tan aplastante que me infunde un verdadero terror. Su nivel de poder y su magia sencillamente están en otro plano dimensional. Tengo entendido que esos tres ostentan la posición de generales dentro de la academia, un título reservado exclusivamente para los vigilantes y protectores más despiadados y poderosos. El Poder Solar… una manifestación elemental completamente inédita para esta era. Por más que investigué minuciosamente en los tomos y archivos más antiguos de la biblioteca real, jamás encontré un solo registro sobre semejante energía. Es como si nunca hubiera existido en el pasado… y de la nada, justo en nuestra época, hubiese nacido alguien dotado de un poder tan aterrador y abrumador. Definitivamente existen demasiados secretos ocultos en este lugar, de eso no me cabe la menor duda…, pensó Natsu mientras contemplaba fijamente el manto estrellado sobre la terraza, acompañada por la pequeña Yue. —Es momento de irnos a la cama, hija. La noche ya está muy avanzada. —¡Siiiii, mamá! ¿Me vas a leer un cuento antes de dormir? —preguntó Yue con los ojos chispoteando de ilusión bajo la penumbra nocturna. Natsu fue completamente incapaz de negarse. Ante una criatura tan dulce, adorable y rebosante de vida… no había defensa posible. —Por supuesto que sí, mi amor —respondió esbozando una sonrisa maternal—. Vamos a la habitación. La noche transcurría en un silencio sepulcral. La pequeña Yue descansaba plácidamente en su cama mientras Natsu le leía las páginas de un cuento con un hilo de voz calmado y pausado. Sin embargo… la mente de Natsu era incapaz de hallar el descanso. Las dudas y la angustia respecto a Carlos regresaban a su cabeza una y otra vez, martillándole las sienes. ¿Habrá logrado llegar a salvo? ¿Se encontrará atrapado en algún peligro mortal? Mañana mismo tenemos que emprender el viaje de regreso a la academia… y si él no regresa a tiempo… ¿qué demonios se supone que debo hacer? El pánico de que algo terrible le suceda allá afuera en la oscuridad me devora por dentro… mientras yo no puedo hacer más que quedarme aquí sentada… esperando de brazos cruzados. Han transcurrido varios años desde la primera vez que lo vi. Mi padre me habló detalladamente sobre él y sobre cómo logró despertar su núcleo mágico a la cortísima edad de cinco años… siempre sostuvo la firme convicción de que Carlos poseía un aura completamente distinta a la de cualquier otro ser humano. Mi padre y el suyo eran amigos increíblemente cercanos. Solía fascinarme contándome historias de cuando ambos eran jóvenes guerreros… pero… ¿qué tiene que ver todo ese pasado con el calvario que estoy viviendo? Mi verdadero tormento es mi maldición. Aquella estigma oscura que aquel hechicero tenebroso me infligió sin una razón comprensible… sin darme explicaciones… sin mostrar la más mínima piedad. \> —Lo lamentamos en el alma, princesa… no hay nada que nuestras artes sanadoras puedan hacer por usted. La naturaleza de esta maldición es rotundamente más fuerte y compleja de lo que jamás llegamos a imaginar… \> Las palabras desgarradoras de los sanadores reales resonaron en su memoria. Toda su esperanza se había derrumbado estrepitosamente aquel trágico día. Sintió cómo su mundo entero se teñía de sombras… como si su corazón hubiera sido arrojado a un pozo negro y sin fondo. Esa maldición se hallaba arraigada profundamente en su abdomen. En ocasiones, durante las noches más frías, sentía como si una entidad destructiva… o algún tipo de monstruo abominable… habitara y cobrara vida dentro de sus entrañas. Una mirada malévola y constante acechándola desde el interior. Un dolor tan agudo y vil que resultaba imposible de describir con palabras humanas. Me duele… Me consume la carne por dentro… Natsu desvió la mirada hacia Yue. La niña por fin se había quedado profundamente dormida, respirando con apacible tranquilidad. Le acarició el rostro con inmensa suavidad y, antes de ponerse de pie, le depositó un tierno beso en la frente. —Que tengas una hermosa noche de sueños… mi niña linda. Salió de la recámara de la niña cuidando de no hacer el menor ruido al cerrar la puerta. Fue en ese momento cuando divisó la figura de Melissa. La chica se encontraba completamente sola en mitad del pasillo, con la mirada perdida en la nada… claramente distante de la realidad. Como si su espíritu estuviera vagando en un plano lleno de agonía. —¿Te encuentras bien, Melissa? —preguntó Natsu acercándose despacio. —…Sí, estoy perfectamente bien —respondió la joven con un tono de voz sumamente débil y apagado. —No me mientas de esa manera, Melissa —se posicionó frente a ella, mirándola con estricta seriedad—. Se nota a leguas que estás sufriendo por dentro. Puedes desahogarte y contarme lo que te ocurre… para eso somos compañeras. Estoy aquí para apoyarte. Melissa dudó durante varios segundos, apretando los puños en un gesto de indecisión… pero finalmente terminó por ceder. —Está bien, Natsu… Ven conmigo al patio exterior. Hay algo extremadamente pesado que necesito decirte en privado. Natsu la siguió sin formular preguntas. Ambas caminaron en absoluto silencio hasta llegar al centro del jardín real, donde la luz helada de la luna las observaba desde la inmensidad del firmamento. —Hay sueños… —comenzó a relatar Melissa con un hilo de voz tembloroso y roto—… pesadillas recurrentes en las que veo con absoluta claridad a mi padre tirado en el suelo sobre un charco de su propia sangre. Y justo frente a su cuerpo inerte… hay una persona sosteniendo la espada de mi padre. Ese sujeto se giró, me miró fijamente a los ojos… y me dijo: “Niña, no deberías estar viendo esto.” Fue una sensación aterradora… como si esa persona supiera exactamente quién era yo. Como si conociera mi nombre desde antes. Natsu se quedó helada en su lugar, sintiendo cómo se le erizaba la piel. Tragando saliva con profunda dificultad, preguntó con extrema cautela: —Melissa… ¿tu padre acaso… murió? Melissa bajó la mirada hacia la hierba del jardín. Su voz tembló violentamente, como si sus cuerdas vocales estuvieran a punto de quebrarse por el llanto retenido. —Sí… mi padre murió. En su momento solo me dijeron que se había enfrentado a alguien ridículamente fuerte en combate… pero jamás se atrevieron a revelarme quién fue el miserable que le arrebató la vida. Y yo… necesito saber la identidad de ese asesino, Natsu. Los ojos de Melissa, habitualmente brillantes, se inundaron de una oscuridad abismal. Una furia y un odio contenido durante años amenazaban con desbordarse de su alma. —Quiero vengarme. Nadie en este mundo movió un solo dedo para hacerle justicia a mi padre. Y si el odio termina por consumirme y destruirme el alma en el proceso… me importa absolutamente nada. Nadie en este lugar tiene la menor idea del infierno por el que he tenido que pasar… Natsuki. Una ráfaga de viento helado cruzó el jardín en ese preciso instante, haciendo silbar la arboleda. Un frío sepulcral se apoderó del ambiente, como si la noche misma estuviera atestiguando el dolor y la sed de sangre de la joven. Natsu la contempló con una profunda y sincera tristeza en la mirada. Esa noche… en lo más recóndito del palacio, algo dentro de ambas se rompió para siempre. Continuará.
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The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 90

Estás leyendo el capítulo 90 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 351 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.