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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 61 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
CAPÍTULO 61: El legado del Dios de la Espada, la verdad de la guerra celestial y la transformación de Karen Punto de vista — Miguel, Karen Tanaka Sánchez y el Dios de la Espada Del otro lado del campo de batalla, Miguel quedó completamente atónito, con la boca abierta como si hubiera presenciado a un fantasma resucitando frente a sus ojos. Lucifer, ese maldito cabrón, había detenido su ataque cargado de maná con la ridícula facilidad de un solo dedo. Ambos se miraron fijamente durante una fracción de segundo, emulando la tensión sofocante de dos guerreros en la víspera de un duelo ancestral. En un abrir y cerrar de ojos... ¡PUM! Ambas figuras se desvanecieron del plano visual. Un rayo de luz deslumbrante atravesó el cielo de la academia con pura furia destructiva, haciendo crujir la bóveda celeste como si el mismísimo sol hubiera estallado sobre el campus. —Veo que tienes algo que consideras muy valioso dentro de ti, mocoso —se burló la voz de Lucifer retumbando en el aire—. Dices con tanta soltura que deseas salvarlo, pero... ¿cómo diablos piensas llevarlo a cabo? Si Carlos ya ni siquiera se encuentra en este plano mental. Yo solo tomé prestado su recipiente mortal para mis fines. ¿De verdad crees que alguien tan insignificante como tú puede llegar a comprender la magnitud de nuestro ser? Lucifer reapareció flotando con gracia macabra entre las corrientes de aire. —¿Y se puede saber por qué hacemos todo esto? —prosiguió el Rey Demonio con una carcajada fría—. Es la cosa más simple del mundo: a nosotros no nos importa en lo absoluto la vida humana. Solo queremos verlos sufrir, y asegurarnos de que sea de la forma más brutal e inimaginable posible. ¿Qué clase de emoción podría existir si nadie suplica por su vida antes de morir? Todos ustedes deben padecer. Eso es algo que tus insignificantes e infantiles problemas jamás alcanzarán a comprender. —¡¡CÁLLATE LA BOCA!! —rugió Miguel perdiendo por completo la paciencia, mientras su furia resonaba en el área como una promesa de sangre. Miguel, con el cuerpo al límite y exhausto de tanto hablar, notó de pronto una presencia deslumbrante a la distancia. Vio a Karen Tanaka Sánchez sosteniendo la espada de su hermano con una firmeza impecable, con la mirada teñida de un hielo helado fijado exclusivamente en Lucifer. —Abandona el cuerpo de mi hermano inmediatamente... o te juro que no me contenderé en lo absoluto —sentenció Karen con una voz cortante que erizó los vellos del cuello de todos. En un parpadeo fulminante, Karen desapareció del terreno. Reapareció instantáneamente a la espalda de Lucifer; la aceleración pura fue tal que hizo temblar la masa de aire alrededor. La hoja que empuñaba brilló con un aura dorada tan intensa que cegó temporalmente el campo de visión de los espectadores. Sus ojos ardiendo con una determinación implacable proyectaban un dominio absoluto. Con el simple hecho de contemplar su postura, Miguel comprendió en lo más profundo de su ser que jamás podría rivalizar contra ella en una contienda directa. Karen ejecutó su técnica sagrada: «Poder Sagrado». Un pilar de luz celestial descendió directamente desde los cielos sobre la figura de Lucifer, iluminando cada rincón de las ruinas de la academia y desatando una onda expansiva sagrada que pulverizó las rocas a su paso. Lucifer fue proyectado con violencia extrema hasta estrellarse contra un árbol ancestral; el entorno circundante quedó reducido a cenizas humeantes. —¿Pero qué demonios fue eso…? —murmuraron varios de los sobrevivientes de la vanguardia, completamente asombrados desde el suelo. —Mira a la chica que acaba de propinarle semejante impacto… —Esa energía pura… —añadieron otros con la voz temblorosa—. Es sencillamente impresionante. Lucifer, visiblemente desconcertado por la magnitud del daño sagrado, se mordió el labio inferior mientras se incorporaba entre los restos del tronco. —Conque así están las cosas… Eres la hija del mismísimo Santo de la Espada —dedujo el demonio limpiándose un hilo de sangre—. Y no solo eso… posees la mismísima bendición divina corriendo por tus venas. Ahora todo cobra un sentido absoluto. La revelación cayó sobre el campo de batalla como una verdad innegable. —Sobreviviste a mi estocada inicial —respondió Karen con una frialdad glacial—, pero tu presencia ya no inspira el menor miedo en este lugar. —Cállate, chiquilla. Tener a tu Dios de tu lado no te salvará de tu propia arrogancia —espetó Lucifer apretando los puños. —¿Desde cuándo los demonios tienen derecho a hacer reclamaciones? Devuélveme a mi hermano ahora mismo. De pronto, una voz distante, antigua y resonante que solo Karen podía escuchar en el núcleo de su espíritu intervino: —Karen, te advierto que no te confíes demasiado... —¿Dios de la Espada? —preguntó alguien en las cercanías, escuchando el murmullo de la chica. \> En el plano espiritual de Karen: “¿Por qué lo mencionas en un momento como este?” \> —Debes ser muy consciente de que te estás enfrentando a uno de los demonios más poderosos y antiguos que jamás hayan existido en la historia —advirtió el ente divino—. Él ya debió haber detectado mi presencia albergada en tu interior. —¿Es de verdad posible superar esto, Dios de la Espada? —inquirió Karen en su mente, oscilando en un frágil equilibrio entre la duda y la confianza. —Así es. Pero bajo ninguna circunstancia debes subestimar a ese sujeto. Es imperativo que aprendas a controlar y encauzar la totalidad de tu poder divino. El Dios de la Espada hizo una pausa reflexiva antes de continuar: —Recuerda minuciosamente lo que sucedió hace cuatro años, cuando tu hermano y yo mantuvimos aquel combate en la sala de entrenamiento. No te lances a atacar a lo ciego. Si logras anticipar la trayectoria de sus movimientos con frialdad, podrás sobrevivir a este encuentro. Sin embargo, mientras él mantenga el dominio sobre el recipiente de Carlos, nuestras manos están atadas. No podemos permitirnos el lujo de matarlo en este instante. —Tienes toda la razón... Pero si la situación continúa escalando de forma crítica, no nos quedará más remedio que terminar con su vida para salvar al resto —admitió la voz divina con evidente pesadumbre. —¡Tiene que haber una forma de salvarlo sin llegar a eso! —murmuró Karen angustiada. —Si tu deseo real es salvar la vida de tu hermano, existe un único camino —reveló el Dios de la Espada—. Debes localizar la Espada Separadora de Almas. Es la única solución viable en todo el cosmos. Sin embargo, solo posee un único uso. Si llegas a fallar el trazo, la técnica quedará anulada. El impacto debe ser asestado con precisión quirúrgica: directamente en el pecho superior. —¿Acaso tendremos más oportunidades de lograrlo? —preguntó ella con una chispa de viva esperanza. —Sí —respondió el Dios—. Y no te he elegido a ti únicamente por ser su hermana de sangre. Hay una chispa especial en tu alma que valoro enormemente, algo que ni yo mismo sabría explicar con palabras exactas. Deseo de corazón que te conviertas en la heroína de esta era, en la próxima Diosa de la Espada. Realmente no sé cuánto tiempo más podré permanecer atado a este mundo mortal. —¿Acaso... vas a desaparecer para siempre? —inquirió Karen, mientras su rostro perdía el color por completo. —No saquemos conclusiones apresuradas todavía —dijo el ser celestial—. Pronto dejaré de existir en este plano, al igual que el resto del antiguo reino de los dioses. Mi gran amigo, el Rey de los Héroes, desapareció de la faz de la tierra hace ya varios siglos. Su legendaria espada aún permanece en nuestro mundo, pero él ya no está para empuñarla. Cuando salí en su búsqueda, solo hallé rastros de su sangre derramada. No quedaba absolutamente nadie con vida en el plano celestial; todo indica que fue asesinado por aquella entidad que busca desestabilizar la totalidad de la existencia. La voz del Dios de la Espada se volvió aún más grave y sombría: —No cometas bajo ningún motivo el mismo error trágico que yo cometí en el pasado. Hace un milenio estalló una guerra titánica de proporciones bíblicas. Un simple humano, que logró ascender hasta alcanzar la divinidad, se lanzó a la contienda en soledad contra un ejército entero. Aquello fue una auténtica masacre sanguinaria. Mis compañeros cayeron uno a uno; mis hermanos de armas perecieron en el fuego. Nos vimos enfrascados en un combate eterno que se prolongó por mil años. Al final, fui derrotado por aquel que terminó convirtiéndose en la criatura más peligrosa que este universo haya presenciado jamás. Ni en tus mejores sueños podrías aspirar a vencerlo en tu estado actual. —No te relato estas atrocidades con la intención de causarte temor, sino para advertirte: prepárate con el alma. La posibilidad de que ese monstruo regrese a la vida es una amenaza aterradora y real. Si te elegí a ti no fue únicamente por el prestigio de tu padre, sino porque albergas en tu interior un potencial que bien podría rivalizar con el de ese ser. Tanto tu hermano mayor como el menor poseen también facultades sumamente especiales. Pero jamás te confíes: existen entidades infinitamente más aterradoras que este demonio. No sabemos si saldremos con vida de esta tormenta. Si te confío todo esto es para que comprendas de una vez que el futuro que nos aguarda puede ser drásticamente más oscuro de lo que alcanzas a imaginar. Prepárate. Inmersa en la vorágine de pensamientos y recuerdos de aquel tumulto, Karen tomó una decisión inquebrantable en lo más profundo de su corazón: Decidí volverme infinitamente más fuerte que mi hermano. Sí: más fuerte que él. Y decir eso en nuestra familia... es decir demasiado. —Me alegra profundamente verte tan relajada y abstraída en mitad de la batalla —comentó Lucifer con evidente molestia por la falta de atención de la chica—. ¿Acaso me estás tratando de insultar, mocosa? ¡Mide muy bien tus palabras, Karen! —¡Es el momento perfecto para atacar, y debemos hacerlo ya! —exclamaron las voces de la vanguardia reincorporándose. La batalla recobró toda su furia desenfrenada. Lucifer comenzó a esquivar las ráfagas de ataques combinados con una elegancia letal, moviéndose como si danzara sobre una pista de hielo. Respondió al instante desatando su habilidad insignia: \> Técnica de la Espada Abisal: «Golpe del Dragón de la Muerte» \> Los impactos del dragón de sombras chocaron frontalmente contra los tajos sagrados de Karen, desatando una explosión colosal que hizo temblar la estructura misma del cielo. Karen avanzó en medio de las detonaciones con una determinación sencillamente brutal. Se sucedieron intercambios fiero de estocadas, bloqueos perfectos y retrocesos calculados, en una danza mortal coreografiada minuciosamente por los hilos del destino. —¿Es que esta mierda no tiene un fin cercano? —resopló Miguel cubriéndose el rostro del viento abrasador—. Es absurdamente fuerte, pero no me pienso rendir aquí. Haría cualquier cosa por ayudar a salvar a mi compañero. Fue en ese instante crítico cuando Karen despertó una nueva transformación espiritual. Una columna de luz dorada e inmensa emergió desde su cuerpo, erigiéndose como un faro de esperanza en medio de la tormenta. Sus ojos resplandecieron con el filo cortante de una espada divina, mientras su reserva de maná desbordaba sin control como un río torrencial desatado. —¿Pero qué carajos es esta presión que emana de ella...? —preguntaron los presentes, totalmente impactados por la metamorfosis. —Has logrado despertar un poder monumental en un lapso récord —comentó la voz del Dios de la Espada—. Tal vez impulsada por el deseo de rescatar a tu hermano. —¿Estás verdaderamente lista para emplear esta fuerza, no solo para salvar la vida de Carlos, sino para responder al clamor de todos aquellos que buscan desesperadamente a un héroe? —inquirió la voz alentadora. —Tengo mis dudas y mis temores internos... —respondió Karen entre dientes—, pero por mi hermano lo haré sin dudar. Estoy dispuesta a sacrificar absolutamente todo con tal de protegerlo. Una sonrisa tensa y cargada de adrenalina se dibujó en su rostro. Lucifer la contempló con un desdén mal disimulado, confiado en que su victoria sobre los mortales era inevitable... sin saber que acababa de cometer el peor error de toda su existencia. De pronto... ¡BUM! Miguel irrumpió salvajemente en la escena como un héroe improvisado, posicionándose codo a codo para brindarle soporte a Karen. —¡Vaya por Dios! Te ves completamente diferente... ¿Pero qué demonios te ocurrió, Karen? —exclamó Miguel boquiabierto al contemplar el aura dorada de la chica. Karen lo miró de reojo y replicó con un tono de leve sorna en medio de la tensión: —No te vayas a emocionar ni a hacerte ideas, Miguel. Estoy aquí exclusivamente para pelear, no para salir con chicos. Te recuerdo que mi hermano es un absoluto maniático sobreprotector, y si alguien tuviera la osadía de querer salir conmigo, tendría que ir a pedirle permiso a él primero. Miguel, completamente confundido y descolocado por la respuesta fuera de lugar, se puso rojo como un tomate. —¿P-Pero qué demonios estás diciendo...? —balbuceó el chico. —Da igual, no importa —dijo Karen soltando una breve risa—. Nuestra única prioridad en este momento es ganar esta batalla. —¿En qué estado se encuentran todos los demás? —preguntó Karen recuperando la seriedad y con evidente preocupación. —Cayeron bajo la presión de ese monstruo —respondió Miguel con gravedad—. Afortunadamente siguen con vida, pero están gravemente heridos. Es un absoluto desastre. —¡En ese caso, ponte en guardia de una buena vez! —ordenó ella ajustando el agarre de su espada. Ambos guerreros avanzaron en una pose épica y sincronizada, mientras la percepción del tiempo a su alrededor parecía ralentizarse; las auras de ambos resplandecían con un brillo deslumbrante. Lucifer también dio un paso al frente, con su sonrisa malévola ondeando al viento de la noche. La tensión en el ambiente era tan densa que podía cortarse con un hilo. La batalla decisiva por el destino de Carlos estaba a punto de estallar. La noche misma contuvo la respiración. Continuará…
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Estás leyendo el capítulo 61 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.