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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 54 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
CAPÍTULO 54: La calma tras la tempestad, el lazo de sangre y la promesa de venganza Punto de vista — Profesor William, Carlos Tanaka Sánchez y Miguel —¡Muy bien, chicos! Es hora de que me demuestren todo lo que han avanzado desde la lección de ayer —anunció el profesor William con un tono alegre y comprensivo—. No se me estresen, recuerden que esto es solo una práctica evaluativa. Es perfectamente normal no dominar el control de maná en un solo día, así que tómenselo con calma, ¿entendido? A pesar de sus palabras reconfortantes, la gran mayoría de los estudiantes lucía visiblemente insegura; la poca confianza que tenían parecía haberse evaporado por completo ante la presión del ejercicio. Sin embargo, en la esquina del salón, la figura de Lucia permanecía inmutable. Con los ojos cerrados y una postura perfecta, comenzó a enfocar y canalizar su energía. Para el absoluto asombro del profesor William, la chica plateada logró estabilizar y moldear el flujo de su maná en escasos diez segundos. \> En la mente del profesor William: “¡Sencillamente increíble…! —pensó William, ajustándose los lentes con estupor—. ¿De dónde demonios saca semejante potencial destructivo? ¿Quién es verdaderamente esa muchacha?” \> El maestro recorrió el resto de la clase con la mirada. Al final de la prueba, solo siete alumnos habían conseguido dominar la canalización con éxito. Pero lo que verdaderamente captó su atención fue la interacción entre Melissa y Carlos. \> En la mente del profesor William: “¿Qué estarán tramando exactamente esos dos…? —se preguntó William en un susurro casi imperceptible—. Esto podría ser una pieza crucial para el futuro… pero también una absoluta locura. Pensar que dos jóvenes practicantes de primer año estén rozando el nivel de esa chica…” \> Aun así, al ver cómo el resto de la clase se esforzaba al máximo por no quedarse atrás, una cálida sonrisa se dibujó en el rostro del docente. \> En la mente del profesor William: “Estos chicos… realmente lo están dando todo. Quizás, solo quizás, entre estas paredes se estén formando los nuevos héroes que salvarán al mundo.” \> —Ojalá pudieras presenciar este espectáculo, profesora Saranshi Yoshai… —murmuró el maestro con una profunda nostalgia—. Pero claro… estás demasiado ocupada con tus asuntos en el consejo superior. William dejó escapar un largo suspiro, cargado de preocupación por el panorama global. —Últimamente han estado ocurriendo demasiadas anomalías en las fronteras. La amenaza de los demonios no es el único problema al que nos enfrentamos: las tensiones con las facciones de los elfos, los reinos de los enanos, las tribus de los hombres bestia… e incluso la actividad reciente de los dragones ancestrales. Y para colmo, solo faltan cinco meses para la apertura del festival anual inter-academias… ¿Serán capaces mis alumnos de competir al tú a tú contra los monstruos de las otras sedes? No lo sé con certeza… pero elijo creer en su potencial. Sin embargo, el momento de calma se rompió cuando un chasquido de energía inestable resonó al fondo del aula. Carlos había perdido por completo la concentración. —Maldición… ¿por qué justo ahora? —gruñó Carlos entre dientes, apretando los puños. \> Punto de vista de Carlos Tanaka Sánchez: “Hay algo que no deja de atormentarme… Cada vez que intento vaciar mi mente para canalizar el maná, los recuerdos de mi vida anterior regresan con la fuerza de un golpe. Vuelvo a presenciar cómo mis amigos y camaradas caen muertos frente a mí, envueltos en sangre. Sé que es extremadamente difícil cargarlo, pero debo superarlo. Tengo que volverme infinitamente más fuerte.” \> En medio de su frustración, las palabras de un antiguo maestro resonaron en su memoria: “Para dominar verdaderamente el flujo de tu energía, debes aprender a desprenderte temporalmente de tus pensamientos y emociones. Solo cuando alcances el vacío absoluto, hallarás la calma interior.” Una sonrisa serena se dibujó en los labios de Carlos mientras cerraba lentamente los ojos. —Lo entiendo… por fin lo comprendo todo. En ese instante, el maná de Carlos estalló de forma limpia y expansiva, envolviendo su cuerpo como un vendaval invisible de energía pura. La presión mágica se desató en un pulso brillante que iluminó por completo el campo de práctica del aula, haciendo vibrar los cristales. —¡¿Pero qué demonios?! ¡¿Vieron eso, chicos?! —exclamó uno de los estudiantes, cubriéndose el rostro. —¡Sí! —respondió su compañero, impresionado—. ¡Es sencillamente colosal! Su reserva de maná es gigantesca… realmente es alguien digno de admirar. —¿Tú qué opinas de todo esto, Miguel? —preguntó otro alumno girándose hacia la hilera central. Miguel observaba la escena con los ojos entrecerrados y una expresión calculadora. —Carlos… —dijo Miguel con suma gravedad—. Posee un potencial monstruoso, pero es evidente que no cuenta con un talento nato refinado como el de Lucia. Sin embargo… si continúa a este ritmo de crecimiento, no cabe duda de que se convertirá en un dolor de cabeza gigantesco para las Diez Grandes Familias. Miguel hizo una breve pausa antes de añadir: —Aunque no debemos olvidar que él no es el único fuera de serie en esta generación. Hay otros practicantes aún más fuertes ocultos en las sombras. Todo dependerá de su entrenamiento. Miguel desvió la mirada hacia el cielo a través de la ventana, sumiéndose en sus propios pensamientos. \> En la mente de Miguel: “La vida en este mundo puede ser hermosa… pero también despiadadamente cruel. Hay personas que disfrutan lastimando a los demás sin razón alguna. Sinceramente no logro entender qué es lo que motiva a Carlos a seguir empujándose al límite día tras día… Tal vez sea el dolor de su pasado lo que alimenta ese fuego inagotable dentro de su pecho.” \> El profesor William dio un par de aplausos, dando por concluida la sesión. —Bueno, muchachos, la clase ha terminado por hoy. Ya pueden retirarse a descansar. —Bien, es hora de irnos —dijo Miguel poniéndose de pie. —¡Sí, vamos contigo! —respondieron sus acompañantes. Miguel fruncio el ceño, observando el panorama general del instituto. \> En la mente de Miguel: “Espero de todo corazón que las cosas no se compliquen a un punto irreversible en el futuro… o de lo contrario, todos seremos aniquilados sin remedio.” \> La mayoría de los estudiantes se retiraron rápidamente del salón. Al cabo de unos minutos, solo un pequeño grupo permanecía reunido cerca del escritorio principal. —¿Se puede saber por qué demonios siguen atascados aquí, par de idiotas? —gruñó Carlos mirándolos con fastidio. —No seas tan grosero con tus compañeros, Carlos —replicó Shiro esbozando una sonrisa burlona—. Aunque hay que admitir que es verdad lo que dice sobre el estudiante más inútil de toda la escuela. —Exactamente, tal como lo menciona Gojo siempre —añadió otro chico entre risas. Gojo apretó los puños y los nudillos le crujieron con fuerza. —¡¿Qué mierda acabas de decir, pedazo de imbécil?! —bramó Gojo con una vena marcándosele en la frente. Shiro estalló en una carcajada limpia. —¡Es que no sé si eres extremadamente torpe o sencillamente el tipo más tonto que he conocido en toda mi vida! Sin embargo, el alboroto se cortó de golpe cuando una presencia imponente se aproximó a la puerta. Era Natsuki, quien caminaba hacia el grupo con un aura visiblemente irritada y peligrosa. —Carlos… —dijo Natsuki con una voz helada que hizo estremecer a los presentes—. ¿Se puede saber por qué demonios no fuiste a buscarme ayer por la tarde como lo habías prometido? —¡Natsuki, espera un segundo! —exclamó Carlos dando un paso atrás con las manos alzadas en señal de paz—. ¡Antes de que se te ocurra molerme a golpes, déjame explicarte que mi crédito del comunicador venció ayer mismo! ¡Por favor, regresa más tarde y te prometo que te lo aclaro todo! Al escuchar semejante excusa barata, Gojo y Shiro estallaron en risas descontroladas. —¿Te parece muy gracioso, verdad, Carlos? —murmuró Natsuki con una sonrisa dulce pero aterradora. Antes de que Carlos pudiera siquiera intentar esquivar, el puño cargado de Natsuki impactó de lleno en su cara. El golpe fue tan brutal que Carlos salió disparado por el aire y se estrelló estrepitosamente contra la pared del fondo. —Maldición… —se quejó Carlos sobándose la mejilla mientras intentaba levantarse con dificultad—. Siempre olvido que los puños de Natsu son literalmente mi mayor debilidad física… —En fin —dijo Natsuki cruzándose de brazos y recuperando la compostura—, vine hasta aquí porque necesitaba hablar seriamente contigo sobre un asunto familiar urgente. —¿Un asunto familiar? ¿De qué se trata? —preguntó Carlos desconcertado. —Se trata sobre la niña pequeña que trajiste secretamente a la academia ayer. Carlos se quedó completamente paralizado en su sitio. \> En mi mente: “¡¿Yue...?! ¡Maldición, estuve tan ocupado con la clase que lo olvidé por completo!” \> Sin perder un solo segundo, Carlos tomó a Natsuki firmemente de la mano y la arrastró fuera del salón de clases a paso apresurado antes de que los demás siguieran indagando. —¿Cómo es posible que sepas sobre la existencia de esa niña? —inquirió Carlos en un susurro mientras avanzaban por el pasillo. —Me lo contó tu hermana Karen —respondió Natsuki mirándolo de reojo—. Tenía muchísima curiosidad… Dime la verdad, Carlos: ¿de verdad esa niña es tu hija legítima? ¿Acaso me estuviste siendo infiel todo este tiempo? —¡No, no, no! ¡Para nada, Natsu! —protestó Carlos agitando las manos desesperadamente—. ¡Nada de eso es cierto! Te voy a contar exactamente qué fue lo que pasó y de dónde viene Yue. —Está bien —asintió ella suavizando la mirada—. Te escucharé con atención mientras caminamos hacia el dormitorio. Pero quiero conocerla en persona hoy mismo. A lo largo del trayecto, Carlos le explicó con lujo de detalles la situación de la pequeña semi-dragona, su rescate y la razón por la que debían mantenerla oculta de las autoridades del campus. Natsuki escuchaba cada palabra en absoluto silencio. —No puedo creerlo… —susurró Natsuki, bajando la cabeza apenada—. De verdad fui una completa tonta por llegar a pensar que me estabas engañando con alguien más. —Descuida, Natsu, entiendo por qué te confundiste. Pero era necesario que supieras la verdad absoluta detrás de esto. —Muchísimas gracias por confiar en mí… Ahora me siento infinitamente más tranquila —dijo ella regalándole una sonrisa tímida, aunque un rastro de nerviosismo volvió a asaltarla—. Oye, Carlos… ¿tú crees que le vaya a agradar mi presencia? —La verdad no lo sé con certeza —sonrió él—, pero estoy completamente seguro de que le va a encantar tu compañía. Natsuki comenzó a morderse el labio inferior, sumida en una marea de pensamientos encontrados. \> En la mente de Natsuki: “¿Será capaz de aceptarme como una figura materna…? ¿O simplemente me rechazará por ser una extraña?” \> —No lo sabremos con certeza hasta que entremos a la habitación —comentó Carlos soltando un suspiro fatigue—. Solo espero que la pequeña no esté triste o enojada conmigo por no haber venido a verla el día de ayer. A pesar de que el dolor de cabeza por el puñetazo de Natsuki aún le latía en la sien, Carlos no pudo evitar sonreír para sus adentros. Sabía perfectamente que ella lo amaba con locura, incluso si de vez en cuando terminaba mandándolo a volar de un golpe. Finalmente, llegaron frente a la puerta del dormitorio asignado a Karen y Shirou. Antes de que Carlos tuviera tiempo de tocar el pomo, la puerta se abrió de par en par. La pequeña Yue salió corriendo atropelladamente y se abalanzó contra las piernas de Carlos, rompiendo en un llanto desconsolado. —¡Papá! ¡Pensé que ya no querías volver a verme nunca más! ¡Pensé que me ibas a abandonar para siempre! ¡No quiero quedarme sola, papá! Carlos se agachó de inmediato, tomándola por los hombros con evidente sorpresa. —Yue… ¿estabas llorando por eso? —Sí… —hipó la pequeña secándose las lágrimas con sus puñitos—. Tuve un sueño muy feo anoche. Soñé que te ibas para siempre de mi vida… —¿Qué…? Natsuki se adelantó y le colocó suavemente una mano sobre el hombro a Carlos, haciendo un gesto para que no la presionara. —No la angusties más, Carlos. Creo que entiendo perfectamente lo que la niña está tratando de decirte. Ella no soñó que la abandonabas… soñó que alguien te asesinaba. —¿Que alguien me… asesinaba? —repetió Carlos sintiendo un escalofrío helado recorrerle la espina dorsal. —Así es. Esa persona misteriosa… la que aparece recurrentemente en sus pesadillas. Carlos sostuvo la mirada de la pequeña con extrema seriedad. —Yue… ¿quién es esa persona de la que hablas? La niña bajó la cabeza, intimidada por la gravedad de la pregunta, incapaz de articular palabra. Natsuki, notando la incomodidad de la pequeña, decidió cambiar drásticamente el rumbo de la conversación con una sonrisa radiante. —Oye, Yue… ¿sabes quién soy yo? Yo soy… tu mamá. —¡¿Mamá?! —exclamó la pequeña abriendo los ojos de par en par. —Así es, mi vida —confirmó Carlos, siguiéndole el juego con una sonrisa cálida—. Esta señorita tan bonita que ves aquí es tu madre. Al escuchar la confirmación, el rostro de Yue se iluminó por completo. Corrió desbocada hacia Natsuki y la rodeó con un abrazo apretado alrededor de la cintura. —¡Mamá! ¡Mamá! —gritó la pequeña con pura felicidad. Natsuki, profundamente sonrojada y con lágrimas de emoción asomando en sus ojos, la levantó en brazos y la estrechó contra su pecho. \> En la mente de Natsuki: “¡Me dijo mamá… dios mío, es absolutamente adorable! No solo es hermosa, es bellísima… Se parece muchísimo a su padre en la mirada, pero definitivamente heredó mi lado infantil y expresivo.” \> Natsuki sonrió con el corazón henchido de gozo. Era una sensación indescriptible saber que la pequeña la había aceptado instantáneamente como su madre. Mientras Natsuki y Yue reían y jugaban juntas en el centro de la habitación, la expresión de Carlos se volvió sombría y distante. \> Punto de vista de Carlos Tanaka Sánchez: “Esa pesadilla… esa persona de la que habla Yue… ¿Quién demonios podría ser? Me preocupa enormemente. Debo investigar y averiguar la identidad de ese sujeto a como dé lugar. Pero si no se trata de ninguno de los enemigos que ya conozco… podría ser alguien completamente nuevo. El verdadero asesino de mi destino anterior.” \> Las palabras del Dios antiguo retumbaron en su memoria con la contundencia de un trueno: “No importa cuán desesperadamente intentes cambiar el flujo de los acontecimientos, tarde o temprano él vendrá por ti y te quitará la vida.” \> En mi mente: “Si eso es verdad, hay un misterio crucial que debo resolver. Se me ha concedido una segunda oportunidad en este mundo, y no pienso desaprovecharla bajo ninguna circunstancia. Aunque ahora disfrute de estos momentos de paz y felicidad junto a Natsu y mi pequeña Yue —a pesar de su naturaleza de semi-dragona—, no puedo olvidar el fuego que me quema por dentro. Tengo razones de sobra para seguir luchando. Mi venganza contra mi hermano Kronos… esta vez no saldrá como él tiene planeado. Te haré pagar con creces todo el dolor y la devastación que causaste.” \> Carlos apretó los dientes, recordando la traición de su hermano. \> En mi mente: “Por tu culpa lo perdí absolutamente todo en mi vida anterior. Mis camaradas… mis amigos más leales… todos murieron debido a tus manipulaciones. La guerra sangrienta, el sufrimiento de los inocentes, el odio desmedido… todo lo soporté porque en el fondo confiaba ciegamente en ti. Mis propios amigos terminaron dándome la espalda por tus mentiras… pero sé con certeza que sus almas y sus reencarnaciones están aquí, caminando dentro de esta misma academia. Tarde o temprano nos volveremos a cruzar en el camino. Y esta vez, no permitiré que ninguno de ellos tenga un trágico final.” \> En su mente surgieron las imágenes desgarradas de Kratos y Charlotte, completamente devastados, sin un rastro de la sonrisa que solían portar. ¿Qué clase de infierno habrían tenido que atravesar para que sus rostros quedaran reducidos a cascarones vacíos? —Llegaste demasiado lejos con tus juegos macabros, Kronos… —murmuró Carlos en un susurro cargado de veneno—. Buscaré la verdad oculta tras de todo esto. Y cuando finalmente los encuentre a todos… los salvaré de las garras de la desesperación. \> En mi mente: “Vas a caer, hermano. Y cuando tu imperio de mentiras se derrumbe y pagues por tus crímenes, solo entonces mi sed de venganza quedará saciada. Solo entonces podré descansar en paz y liberar a mi antiguo yo. Cambiaré el destino con mis propias manos, aunque para lograrlo tenga que derramar hasta mi última gota de sangre.” \> La pequeña Yue interrumpió sus oscuros pensamientos, mirándolo con curiosidad mientras tiraba de la falda de Natsuki. —Mamá… ¿por qué papá se está comportando de una forma tan rara y seria allá en la esquina? Natsuki dejó escapar una suave y comprensiva risita. —No te preocupes, mi amor. Tu papá simplemente tiene muchísimas cosas rondándole por la cabeza en este momento. —¿Eh…? ¿De verdad? —Claro que sí, pequeña —dijo Natsuki despeinándola con ternura—. Y hablando de eso… ¿qué te parece si salimos juntas a comprarte un delicioso helado? Los ojitos de Yue brillaron como dos zafiros resplandecientes. —¡Sí! ¡Quiero ir a comer helado contigo, mamá! —Perfecto —dijo Natsuki tomándola delicadamente de la mano antes de girarse hacia Carlos—. Oye, Carlos, vamos a ir a comprarle su helado a la pequeña. ¿Nos acompañas? —Me encantaría ir con ustedes, de verdad… pero tengo un par de asuntos pendientes que— Antes de que pudiera terminar la frase, Yue lo miró directamente a los ojos con un gesto irresistible de súplica que le partió el corazón. Carlos dejó escapar un suspiro de rendición absoluta. —está bien, de acuerdo… las acompañaré. —¡¿Oíste eso, mamá?! —gritó Yue dando saltitos de pura alegría—. ¡Papá va a venir con nosotras! Natsuki lo miró con una sonrisa dulce y sincera que iluminó la habitación. —Sí, Yue… Estoy verdaderamente feliz… profundamente feliz. Continuará…
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The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 54

Estás leyendo el capítulo 54 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.