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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 328 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
(Punto de vista de Henry Ogawa) Las llamas doradas y carmesí de mi espíritu de lucha se elevaron hacia el firmamento del espacio etéreo, consumiendo los últimos fragmentos de la vida que me quedaba. Mientras apretaba la empuñadura de mi espada y observaba la galaxia que brillaba en los ojos de Carlos, mi mente comenzó a flotar más allá del presente. —Has crecido más que nadie en el mundo de los caballeros... —pensé, contemplando la postura de aquel mucho que un día salvé y que hoy se alzaba como un coloso invencible—. No hay nadie mejor que tú. Nadie es capaz de derrotarte como usuario de caballero. Tu determinación demuestra cuánto has soportado. ¿Cuántos años has caído? Has sufrido, perdiste a tus hermanos... Solo te queda tu hermana menor. Es la historia más cruel que he visto en toda mi existencia. El calor de mi aura chocó contra la abrumadora presión de su poder. El universo parecía detenerse cada vez que él daba un paso. —Algo como tú no debería acabar así... Pero saliste adelante sin que nadie pudiera detenerte —reflexioné, observando el manto oscuro y estelar que cubría su cuerpo—. Esa forma de tu Poder Nocturno... Tengo entendido que naciste en un lugar donde un clan fuerte fue borrado por las leyendas de los libros, aquellas que la historia juraba que solo eran mitos. Pero hoy veo que todo es una realidad. El Dios Nocturno... un hombre que despertó su poder a base de sufrimiento e ira, pero que eso mismo lo convirtió en un monstruo que perdió por completo su forma humana. A veces desconco todo lo que han vivido a lo largo de esos mil años. Una leve sonrisa, cargada de una paz profunda, se dibujó en mi rostro cansado. Cerré los ojos por una milésima de segundo, recordando el milagro que me permitió entender el universo tras mi caída en el lago. —Gracias a que morí, tuve la oportunidad de conocer al primer héroe legendario... Nunca creí que llegaría el día en que alguien como él me entrenara hasta el fin de todas las creencias. Y ahora que los veo... tú y él son tan similares. Alguien amable... que solo cayó bajo los engaños de la vida humana. Abrí los ojos con una convicción que hizo vibrar el aire espiritual. Agarré mi espada con ambas manos, concentrando la totalidad de mi existencia en el filo. —Pero tú no caerás como nosotros, Carlos. ¡Hoy te entrego mi vida, mi técnica y mi fe! —exclamé en mi pensamiento, lanzándome hacia el frente para el choque definitivo—. ¡DEMUÉSTRAME EL PESO DE TU VOLUNTAD! —¿Esa guadaña...? ¿Esa armadura...? Son demasiado peligrosas... ¿De dónde las sacó? No lo sé, pero se ve sumamente interesante lo mucho que has mejorado —pensó Henry en medio del caos, ajustando su agarre al sentir la abrumadora presencia de mi poder. Sosteniendo el choque con la guadaña sangrienta, intenté calcular cada milímetro de su trayectoria. Henry se agachó en el momento preciso mientras mis espadas apenas le rozaban el rostro. Con una agilidad sobrehumana, leyó mis movimientos y, antes de que pudiera reaccionar, me propinó un golpe brutal con su puño cargado de la totalidad de su Espíritu de Lucha. Salí disparado muy lejos a una velocidad descomunal, destruyendo el suelo etéreo a mi paso. Pero Henry no se detuvo ahí: apareció detrás de mí en un destello y me atacó con todas sus fuerzas. Una fuerza destructiva y una explosión masiva lo devoró todo por completo. —¡¡AAGGHH!! —un grito de dolor desgarrador escapó de mi garganta mientras la violencia del impacto consumía mi armadura sangrienta y sacudía mi propia alma. Caí de rodillas, sosteniendo a duras penas el mango de la guadaña mientras intentaba recuperar el aliento entre la densa humareda espiritual. Mis ojos galácticos temblaban por el impacto y la pura conmoción. —Esa fuerza... —murmuré entre dientes, sintiendo el dolor punzante en todo mi cuerpo—. ¿En qué momento él se hizo más fuerte? ¿Eso quiere decir que el Espíritu de Lucha es capaz de alcanzar este nivel? Henry bajó lentamente la espada, manteniéndose erguido entre las chispas doradas y carmesí de su aura indomable. —Te equivocas en muchas cosas, Tanaka Sánchez —dijo Henry con una voz profunda que hizo retumbar la dimensión espiritual—. Mi Espíritu de Lucha es usado cuando toda la humanidad queda hecha pedazos... o cuando alguien está al borde de la muerte. Tenemos que usarlo para ser el sacrificio de nuestra propia vida. Por eso no había nadie en el reino capaz de usarlo... más que yo y tu hermano, Kronos. Mis pupilas galácticas se contrajeron de golpe. La sangre se me congeló en las venas y la sorpresa me dejó helado. —¡¡¿¿...??!! ¡¿Qué carajos?! —exclamé, apretando los dientes mientras la conmoción superaba al dolor de mis heridas—. ¡¿Mi hermano?! ¡¿Él también puede usar esa técnica?! Henry dejó escapar una leve risa llena de respeto, mirándome con una seriedad absoluta desde la altura de su experiencia. —Parece que te sorprende ver algo que es difícil de creer —continuó Henry—. Yo tuve la oportunidad de verlo por mí mismo hace tiempo, antes de que se fuera a aquella misión peligrosa. Él entrenaba en secreto para mejorar en sus habilidades como control de masas de Caballero de Mitril... —Él es... un Caballero de Rango Mitril... —murmuré con la voz quebrada por el impacto de la revelación—. Eso... eso es imposible... —Henry... tengo una pregunta —dije, tratando de asimilar la abrumadora noticia mientras intentaba ponerme de pie, apoyándome en el mango de la guadaña—. ¿Qué sabes sobre esa misión? Henry soltó un suspiro pesado, y la llama carmesí de su espíritu de lucha vibró con una mezcla de ira contenida y amargura antigua. Sus ojos rojos, llenos de solemnidad, se fijaron en mí con una seriedad punzante. —Esa misión era una trampa para tu familia —respondió Henry con una voz baja y sombría que pareció congelar el plano espiritual—. Los del Imperio son los verdaderos responsables de la desgracia de tus hermanos. —¡¿Qué?! —exclamé con los ojos galácticos abiertos de par en par, sintiendo cómo una punzada de rabia y desconcierto quemaba mi pecho—. ¡¿A qué te refieres con que fue una trampa del Imperio?! Henry apretó el puño sobre la empuñadura de su espada, negando levemente con la cabeza mientras la niebla de su aura comenzaba a atenuarse, señal inequívoca de que su tiempo se estaba agotando definitivamente. —Prefiero que tú mismo lo descubras, muchacho —dijo Henry con una mirada llena de sabiduría y respeto paternal—. Eso es algo que tú mismo debes ver... y decidir qué hacer en ese momento exacto. Al fondo, Natalia apretó las manos contra su pecho, observándonos a ambos en completo silencio. Sabía que la verdad que se escondía detrás del Imperio era un abismo tan profundo que solo Carlos, en su propio camino y con sus propias decisiones, podría enfrentarlo sin ser consumido por la sed de venganza. —Henry... —murmuré entre dientes, sintiendo cómo el destino volvía a apretar el nudo alrededor de mi historia. —No dejes que el odio te ciegue, Carlos —advirtió Henry, levantando su hoja una última vez con la majestuosidad de un verdadero guerrero—. Ya tienes el conocimiento, ya presenciaste mi técnica y me has demostrado de sobra que eres el más fuerte. Ahora... ¡recibe el Cero Absoluto Espiritual y graba mi voluntad en tu alma! —Si realmente quieres destruir a los abismales y al Dios Nocturno, tengo que darte este empujón —dijo Henry con una sonrisa bastante divertida y llena de esa calidez inquebrantable que siempre lo caracterizó. Carlos sintió una opresión brutal en el pecho al ver esa misma sonrisa. Los recuerdos se agolparon en su mente, trayendo de golpe la desgarradora escena ocurrida en aquel fatídico lago. (El recuerdo del lago azota la mente de Carlos...) Bajé la cabeza con impotencia, temblando de dolor y pena. —Lo siento… lo siento tanto… —susurré con la voz rota por la desesperación. Henry colocó una de sus pesadas manos sobre mi hombro ensangrentado, sosteniéndome antes de que me derrumbara por completo. —Un caballero siempre tiene un sagrado deber que cumplir hasta el final —dijo con la voz firme. Se puso de pie con elegancia y giró el rostro hacia Sasha, David y el resto de los soldados sobrevivientes que intentaban ponerse en pie entre la masacre. —¡Retírense inmediatamente del campo de batalla! ¡Huyan a la capital! ¡Esa es mi última orden directa como su Capitán! —¡Capitán, no! ¡No podemos dejarlo solo contra ese monstruo! —gritó Sasha con las lágrimas cubriéndole el rostro. —¡Dije que se retiren de inmediato! —rugió Henry con una autoridad indiscutible que hizo eco por todo el lago. Un silencio sepulcral invadió la orilla. Ninguno de sus subordinados quería abandonarlo a su suerte, pero una orden directa de su Capitán era un mandato sagrado e indiscutible. —En esta vida, todo debe arriesgarse por un bien mayor —dijo Henry desenfundando su espada con una sola mano—. ¿De qué sirve ostentar el título de caballero si no se está dispuesto a dar la vida por los suyos? Los demás, ahogados en lágrimas de impotencia, comenzaron a retirarse a rastras, cargando a los heridos mientras el terror y el dolor los consumían. Grité con el hilo de voz que me quedaba, intentando levantarme del suelo ensangrentado: —¡No vas a poder vencerlo tú solo, Henry! Henry sonrió con calidez, sin voltear a mirarme tras de sí mientras encaraba a la sombra del Caballero Oscuro. —Un verdadero caballero vive y muere para proteger a los suyos. Ese es el único camino que elegí desde el día en que tomé la espada. (De vuelta al presente en el espacio espiritual...) El recuerdo se disipó, dejándome con los ojos galácticos empañados por las lágrimas dentro del plano etéreo. Apreté el agarre de mi guadaña sangrienta mientras el aura de Henry alcanzaba su cenit final. —Nunca cambiaste, ¿verdad, Henry? —murmuré con la voz quebrada, alzando la vista hacia él—. Desde aquel día en el lago hasta este mismo instante... siempre diste todo por los demás. Henry bajó la mirada hacia mí, y su sonrisa se volvió aún más radiante. Las llamas de su Espíritu de Lucha abrazaron su espada, dando forma al Cero Absoluto Espiritual, la técnica definitiva que estaba a punto de sellar en mi alma para siempre. —Así es, Carlos... —dijo Henry con orgullo absoluto—. Y ahora es tu turno de llevar esa antorcha. ¡Recibe mi último regalo y demuestra de qué está hecho el Caballero más fuerte! Me levanté con el cuerpo temblando, sintiendo cómo mi maná se elevaba a niveles astronómicos e incontrolables. Mi núcleo, con su estructura piramidal, comenzó a fracturarse y reestructurarse brutalmente al pasar de 8 a 9 capas. Caí de rodillas de golpe, sintiendo un dolor horriblemente agónico en todo mi ser; la energía pugnaba por romper mis canales mágicos y no pude contenerlo más, soltando un grito desgarrador que hizo retumbar el espacio etéreo. —¡¡NO! ¡Detente, Carlos!! —gritó Natalia desesperada desde el fondo, intentando dar un paso hacia mí mientras la presión devoraba el plano espiritual. (En el mundo real — Océano Pacífico) Al mismo tiempo, la manifestación de este despertar trascendió la dimensión de los espíritus. En la superficie del Pacífico, caí repentinamente de rodillas sobre la cubierta. Natsuki lo notó de inmediato y corrió hacia mí con el rostro pálido. —¡Cariño! ¿Qué tienes? ¡Me estás preocupando! —exclamó intentando sostenerme. Pero antes de que pudiera tocarme, una presión aplastante de mi aura estalló desde mi pecho. La onda expansiva impulsó a Natsuki por el aire, haciéndola salir disparada unos metros mientras una columna de luz azul gigantesca e imponente emergió del océano, elevándose hasta el firmamento e iluminando el continente entero. Por primera vez, el rostro de Natsuki se llenó de un horror puro e indescriptible. Antes de que el aura descontrolada de Carlos pudiera lastimarla de nuevo, dos personas primordiales aparecieron a su alrededor para proteger su cuerpo de la cataclísmica onda de choque. En el centro de esa columna azul, el legendario Phoenix había sido despertado en el interior de Carlos, desatando un poder ancestral que provocó que todo el lugar temblara ante él con una fuerza devastadora. (En diferentes rincones del mundo) Saleh y Alefa, quienes se encontraban en pleno proceso de teletransportación, sintieron la alteración del flujo espacial de golpe. Se detuvieron en seco, desorientados por el violento choque térmico y mágico que sacudió sus líneas de maná, comprendiendo al instante que algo colosal y aterrador estaba ocurriendo. En el lejano reino Drak'Tharion, Sage se encontraba en su trono cuando el suelo y las estructuras antiguas comenzaron a temblar con violencia. Al sentir la sacudida, salió de inmediato a los balcones reales para observar el horizonte. Allí, a la distancia, contempló atónito cómo aquella pilar de luz azul abrumadora rasgaba los cielos del planeta. (A miles de kilómetros — Los Clanes Legendarios) A lo largo y ancho de los continentes, el eco de esta energía resonó en las profundidades de la tierra. Tras mil años de silencio, desde que el Dios Nocturno aniquilara al resto de los clanes, las antiguas casas dormidas fueron despertadas de golpe. El Clan Diamante, el Clan Nightmare, el Clan Hiddendeath, el Clan Luz de Cielos de Unión, el Clan Yashida y el Clan La Oscuridad Eterna de Muerte sintieron la sacudida en sus sellos ancestrales, reaccionando ante el resurgimiento de esa presencia. (En un lugar distante) Chu permanecía mirando al suelo mientras observaba esa columna de luz que rasgaba el firmamento, sintiendo la vibración en la tierra. —Parece que todo está saliendo extraño, ¿verdad? —dijo Chu con una mirada profunda fija en esa luz—. Así que... ¿ese poder aún sigue con vida? (En las profundidades del Abismo) En las profundidades del Abismo, la atmósfera gélida y sombría del Reino Abismal se agrietó violentamente cuando la vibración del despertar de Carlos atravesó las dimensiones. Gabriel cayó de espaldas contra la piedra del trono, con los ojos desorbitados y un sudor frío recorriéndole el rostro. Un temblor incontrolable se apoderó de sus manos mientras trataba de procesar el pulso de energía que acababa de sacudir el plano abismal. —¡Mierda, mierda, mierda! —maldijo Gabriel entre dientes, apretando los puños con pura desesperación—. ¿Qué clase de poder es ese...? ¡Es simplemente imposible! ¡¿Acaso ese miserable finalmente despertó su verdadero poder?! ¡Si ese tipo despertó esa monstruosidad, ahora será diez veces más difícil matarlo! A su alrededor, las sombras del consejo abismal se agitaron. Skorn, Belcebú, Belfagor, Satán, Azazel y Lucifer emergieron de la penumbra, fijando sus miradas cargadas de tensión y perplejidad sobre Gabriel. Ninguno de ellos, a pesar de sus milenios de existencia, había sentido un pilar de maná tan brutal y amenazante desde los días de las grandes guerras ancestrales. —¿Qué demonios está pasando, Gabriel? —demandó Lucifer con una voz profunda que hizo eco en las paredes del templo, manteniendo los ojos fijos en la dirección del mundo terrenal—. Explícate. Esa barbaridad de poder que acaba de sacudir el plano... no es algo que un simple mortal o un caballero común pueda manifestar. (En las tierras lejanas) Mientras tanto, a lo lejos de su viaje, Karina se detuvo en seco, quedando paralizada por un segundo mientras la ráfaga de aura azul hacía vibrar hasta el último rincón de la tierra. —Ese poder... ¿Acaso ya lo despertó alguien del Clan Nocturno? —murmuré Karina para sí misma, ajustando la capa que la cubría del viento—. O tal vez se trate de ese chico llamado Carlos... Soltó un leve suspiro, reanudando el paso con la mirada seria y calculadora. —No me importa lo más mínimo. Lo único que quiero es buscar a Melissa y a Karen, pero parece que no se va a poder... Tengo que encontrar a la hija de Arturo. Él me dijo que yo sería su tutora para enseñarle cómo debe ser una verdadera princesa y cómo usar su poder correctamente. Pero si esa niña se encuentra con él, tendré que ir a ese lugar inmediatamente. Karina apretó los dientes, alzando la vista hacia el cielo teñido por la luz lejana. —Espero que Dragoth no haya sentido ese poder... Si él viene a este mundo, todos estarán condenados. Nadie podría ganarle a ese Rey Conquistador... Y sobre todo, hay cinco de ellos que ni siquiera se han mostrado aún. Espero que no sea demasiado tarde.
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Estás leyendo el capítulo 328 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 2 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.