Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 325 online gratis en español
🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
—Carlos, ¿qué pasa? —preguntó Natsuki confundida, observando cómo la mirada de Carlos se perdía por un instante en la distancia.
—Sentí que Shirou estaba teniendo problemas... pero igual él puede arreglárselas solo por ahora —respondió Carlos, suavizando su expresión al volverse hacia ella—. Quiero enfocar todo mi tiempo contigo. Me gustaría pasar un rato a solas contigo, Natsu... Me siento tranquilo al saber que estás conmigo. ¿Recuerdas el día en que nuestros padres nos presentaron como prometidos?
Natsuki esbozó una ligera sonrisa llena de nostalgia, aunque sus ojos reflejaban una profunda melancolía.
—Lo recuerdo... Al principio me sentí obligada, pero cuando te conocí en persona y supe más de ti, me dio curiosidad conocerte mejor. A veces siento que mi corazón late con fuerza... Gracias por ser parte de mi vida, Carlos. Pero... hay algo que tengo que decirte. Un mago me maldijo desde que era una niña; no recuerdo casi nada, pero siento que me está matando... y tengo miedo de desaparecer.
Esas palabras atravesaron a Carlos como un puñal helado.
"Un recuerdo de mi vida anterior regresó a mí...", pensó Carlos en silencio, apretando los puños mientras la imagen del pasado golpeaba su mente con fuerza devastadora. "El día que Natsuki dio su vida por mí en la guerra... Ella no me miraba con odio, sino con una sonrisa de despedida. Yo ni siquiera soy digno de su amor... Antes nunca nos hablábamos porque yo era un caballero frío y silencioso. Siempre me pregunté por qué tú siempre estabas ahí cuando todo me iba mal, o cuando Mío murió por mí... Ella lo dio todo: su amor, su apoyo hacia mí, pero yo no fui capaz de corresponderle. Le fallé a Mío..."
Carlos alzó la mirada hacia el firmamento. El aire corría con una armonía tranquila, agitando suavemente sus cabellos.
"Siempre estás ahí para protegerme, ¿verdad... Mío Amaya...?"
"A veces todos nos arrepentimos de algo, y eso es lo que nos convierte en cobardes. Unos no corresponden a la persona amada; otros solo la usan para pasar el rato. Nadie conoce el dolor y el amor como lo haría una persona callada y que siempre está sola. Nadie estuvo ahí para uno, mientras que otros siempre juran promesas con la misma frase de siempre: 'Estaré ahí hasta el final' o 'Nunca te dejaré'. Lo típico de siempre entre hombres y mujeres... Tal vez se vea reflejado cómo son en realidad. No los juzgo, pero es injusto ver cuántas personas han sufrido. Bueno, conmigo no se compara, porque lo perdí todo en una guerra donde el infierno me atrapó... un infierno del que jamás pude escapar. Estas llamas arden, pero jamás me queman, porque las llamas me aceptan tal como soy ahora, sin importar cómo terminará mi vida o mi futuro. Debería ser más fuerte, ¿no? Mi mamá me habría dicho que soy lo suficientemente fuerte para ganar mis luchas... ¿pero quién está ahí para ver mis derrotas y mis pérdidas? Siempre me pregunté a mí mismo: ¿qué pasaría si vuelvo a fallar? 'Aprender a levantarse siempre' es la definición de un hombre que jamás se rinde... Esas eran las palabras de los recuerdos de una persona que siempre sonreía, una mujer de cabello rubio y ojos azules que me miraba con un sentimiento profundo."
—¿Tú quién eres...? —preguntó Carlos en un susurro, sintiendo cómo el espacio a su alrededor se volvía etéreo.
—¿Acaso no lo recuerdas? Soy tu primera esposa... —respondió la mujer con voz suave y tibia—. Sé que estás confundido por todo esto, pero nos conocimos en el Bosque Prohibido.
—No... es imposible... —balbuceó Carlos, incapaz de dar crédito a lo que sus ojos veían.
—Soy la Dragón de la Felicidad... —dijo ella, con una luz pura envolviendo su figura—. Gracias... por cuidar de nuestra hija. Te agradezco por protegerla y por darle todo ese amor a nuestra niña. Es difícil explicarte las cosas, Carlos, pero también tengo que agradecer a Natsuki por fingir ser su madre, aunque yo sea la verdadera madre de Yue... A veces, cada vez que los observo desde aquí, me arrepiento en verdad de haber perdido contra el Dios Nocturno. Mira, Carlos... la razón por la cual él me mató fue porque sabía lo peligroso que era mi poder, pero no solo por eso. Él está planeando destruir todo este mundo para conseguir un poder y una voluntad absolutos. Pero para serte honesta, me confié demasiado. Él está por encima de un dios, Carlos... Tienes que escucharme: cuida bien de nuestra hija, no quiero que se quede sola. Hazlo por mí...
Una sonrisa desgarradora y hermosa se dibujó en su rostro mientras daba un paso hacia él.
—¿Puedo abrazarte...?
Sin esperar respuesta, rodeó a Carlos con sus brazos en un abrazo tan cálido que pareció derretir el hielo que cubría su alma.
—Sé que has estado sufriendo, mi amor... Siempre te he estado observando. Nadie te ha abrazado tan fuerte como yo, ¿verdad, cariño? Siempre has llorado en silencio, cargando la culpa de tus compañeros caídos y las muertes que tú mismo has presenciado. Pero no temas... yo estaré contigo. Aunque solo sea mi alma, siempre estaré viva en tu corazón. Pensaba regresar a la vida, pero tal vez a mi hermano le duela verme de nuevo... Él no sabe nada de la verdad, nadie la sabe más que tú y Sage...
Ella continuó con una sonrisa sabia y juguetona:
—Además, hay cosas que debes saber sobre cómo son las grandes razas. Te daré un ejemplo de cada uno de los reyes. Por ejemplo, el rey Shima... No sé mucho sobre él, pero sé que le tienes desconfianza porque sabes que oculta algo. Bueno, su ejército de nivel Élite no es como el de tu raza; poseen más maná y un control de masas superior en cada punto de poder. Además, hay consecuencias para cada una de las razas.
Hizo una breve pausa, inclinando ligeramente la cabeza mientras sus ojos brillaban con picardía.
—No solo existe el rango Élite. Por encima están el rango Místico, el rango Loderwees —un rango que supera a una de las Grandes Familias— y, por último, el rango Leyenda, que equivale al nivel de un Héroe. Cada reino maneja diferentes jerarquías, pero en el tuyo solo hay caballeros famosos como Henry, Masha, Sasha y David. Ellos equivalen al rango Superior, conocidos como los Cuatro Caballeros del Apocalipsis...
Ella sonrió de medio lado mientras no quitaba los ojos de encima a Carlos. En su interior, no podía evitarlo: esa mirada confundida y seria de su esposo le fascinaba. "Ahora lo entiendo... Estando muerta, aún me gusta. Soy la ganadora, cacé a un pez gordo, jeje", pensó para sus adentros con diversión.
—Wow... es increíble eso, bueno... —murmuró Carlos, rascándose la nuca.
—Esa mirada... ¡no me digas que no lo sabías! —exclamó ella, mirándolo fijamente con los ojos bien abiertos.
—Bueno... ¡mejor no digo nada! —respondió Carlos, desviando la vista a toda prisa ante la mirada de ella.
—Jajajaja, qué adorable... Sabes, ahora entiendo por qué Yue sacó lo más lindo de ti.
—¡Oyeeeeee! No me digas eso así como si nada...
—Jajaja, lo sé, lo sé, mi amor —dijo ella, soltando una risita suave sin dejar de observarlo, antes de ponerse un poco más seria—. En fin, por curiosidad... ¿cómo te ha ido con Saleh y el comportamiento de Angélica?
—Bueno, no sé mucho sobre eso, pero...
—No te preocupes, yo te diré exactamente lo que está pasando entre ellos, Carlos —interrumpió ella con tono misterioso—. Cuando tú te fuiste, ellos dejaron de hablarse. La razón es...
"¿La razón? No... eso no puede ser. ¿Entonces...?", pensó Carlos en silencio, sintiendo un leve escalofrío.
—Volvieron a ser enemigos otra vez —reveló ella sin rodeos—. Hay un pasado entre ellos que tú ni siquiera has visto. Han estado así durante todos estos años. Tuvieron varios enfrentamientos desgarradores desde que Angélica aniquiló a un ejército de rango Superior y mató a los amigos de Saleh. Es obvio que eso provocó que se volvieran encarnizados enemigos... Ella los mató a todos; solo quedaron él y ella. Ambos lucharon sin detenerse, destruyendo varios continentes en el proceso. Varios reinos salieron afectados y cayeron tras esa larga lucha de destrucción. Su poder y su nivel de magia superaban toda lógica, al punto de que casi alcanzan un nivel planetario... Por suerte, cada encuentro entre ellos terminó en un empate.
—Emmm... Ya veo —suspiró Carlos, procesando semejante revelación con pesadez—. Es difícil de creer eso, pero conociendo a Angélica y a Saleh... ellos son mis maestros. Lo más seguro es que si se matan, sea por los errores del pasado... mmm.
—Tienes dudas, ¿verdad, amorcito? —se burló ella con dulzura, mirándolo fijamente a los ojos con una sonrisa complacida al ver cómo se ponía nervioso.
—Oye, oye... no me digas cosas que me hagan sonrojar... —murmuró Carlos, sintiendo cómo el calor le subía al rostro bajo esa intensa mirada.
—Las consecuencias de lo que hacen sí que son un problema —continuó ella, suavizando el tono pero sin perder la firmeza—. Cada uno de ellos ha mejorado y se ha hecho mucho más fuerte desde que tú apareciste. Ahora pelean por tu custodia; parecen niños peleando por algo sin siquiera saber lo que realmente vales. Pero debes detenerlos, Carlos. Lo más probable es que con el paso del tiempo hayan aprendido muchas cosas, y si hacen todo esto es porque al fin encontraron un motivo... y ese motivo eres tú.
Se acercó un poco más a él, mirándolo directo a los ojos con una ternura infinita.
—Cariño... solo dime algo, ¿qué es lo que más deseas?
Carlos bajó levemente la mirada, apretando los puños mientras las palabras salían desde lo más profundo de su pecho:
—Yo... quisiera salvar a todos, pero no como un héroe. No busco títulos, no busco lujos... Solo quiero ser el más fuerte de todos para proteger a mi familia, a mis amigos y cumplir las promesas que no logré en el pasado. Trato de hacer todo lo posible por ellos...
Ella suspiró con dulzura, acariciando simbólicamente el rostro de su esposo.
—Siempre te has preocupado por todos... ¿pero qué hay de ti? ¿Por qué no luchas por tu propia felicidad?
—Eso quisiera, pero no puedo confiarme —respondió Carlos con amargura—. Sabes cómo está el mundo ahora... corre un peligro enorme. Hay enemigos que buscan mi cabeza: los clanes, dioses, demonios, humanos, distintas razas, dioses antiguos... Personas que están aquí solo por mí. Tal vez sea un peligro, tal como todos decían... Y eso que los dragones también son una amenaza.
Ella bajó levemente la mirada con melancolía al recordar a los suyos.
—Mi hermano debe estar dolido por mi caída... Él siente una soledad profunda, se siente solo al igual que tú lo estás viviendo ahora. Tal vez tú y él sean buenos amigos en el futuro, porque la soledad es lo que los lleva a triunfar ante el fracaso. La caída no es para destruirte, es para que te levantes y luches de nuevo... porque rendirse jamás será digno de un verdadero caballero.
—Dime algo... ¿puedo preguntar cómo te llamas?
—Mi nombre es Natalia...
—Bueno, Natalia... dime, ¿pude haber evitado que Henry muriera contra el Caballero Oscuro?
Natalia suspiró suavemente, mirándolo con una mezcla de compasión y seriedad.
—Había pociones y posibilidades, Carlos, pero tú te confiaste demasiado en tu Poder Nocturno. Por ese mismo error, se cobró su vida. Te dio una lección de vida, y ya sabes cuál es el legado que él te dejó. Él sabe algo y confía en ti, en que podrás ayudar a sus compañeros... Pero dime, Carlos, ¿quieres volver a verlo?
—¿Quéee? ¿Eso es posible?
Natalia sonrió levemente, con un brillo misterioso en sus ojos de dragón.
—Para mí nada es imposible, tontito. Recuerda que soy un dragón y, como soy amiga de la Muerte, puedo extraer su alma aquí... por dos horas.
—¿Por dos horas...? Es mucho tiempo, ¿no lo crees? —murmuró Carlos, abriendo los ojos de par en par ante la propuesta.
—En realidad sí —respondió Natalia, guiñándole un ojo con diversión—, pero tú tranquilo, que esta preciosa te va a consentir más que los puños de Natsuki...
—¡Vaya! ¡Mejor no lo digas, que luego ella se pone agresiva! —exclamó Carlos, sintiendo un leve sudor frío solo de recordar los golpes de Natsuki.
—Sí, ya lo vi... Aún así te maltrata —dijo Natalia soltando una risita dulce, aunque poco a poco su expresión comenzó a cambiar—. Pero en fin... ¿has decidido qué pasará con todo esto?
Hizo una pausa deliberada. De pronto, la atmósfera a su alrededor pareció volverse densa y sofocante. La voz de Natalia bajó un tono, adquirió un matiz sutilmente peligroso mientras una sonrisa juguetona, pero aterradoramente afilada, se dibujaba en sus labios de dragón.
—Bueno... además, dime algo, amor... —susurró, acercándose lentamente a su rostro mientras sus pupilas rasgadas se estrechaban—. Dime... ¿cuántas mujeres están detrás de ti?
Carlos tragó saliva con dificultad. La presión que emitía el aura de Natalia en ese momento era sorprendentemente más aterradora que la de cualquier Dios Demonio al que se hubiera enfrentado.
—N-Natalia... puedo explicarlo... —balbuceó Carlos, dando medio paso hacia atrás instintivamente.
—¿Explicar qué, cariño? —preguntó Natalia con una dulzura venenosa, inclinando la cabeza mientras cruzaba los brazos sobre el pecho—. A ver, hagamos memoria juntos... Natsuki finge ser la madre de nuestra hija, te golpea cada vez que puede y aun así te cuida como si fuera tu esposa. Mío dio su mismísima vida por ti, dejándote una marca en el alma que jamás vas a borrar. ¿Y Lucía? Esa chica no disimula ni un poco la forma en que te mira cada vez que entras a la misma habitación.
—Bueno, Lucía solo es...
—¡No he terminado, mi amor! —interrumpió Natalia, haciendo que el espacio espiritual vibrara levemente con un aura carmesí—. ¿Y qué me dices de Shiro? Tu supuesta hermana menor no te quita el ojo de encima. ¡Hasta Milin y Eime encuentran cualquier excusa absurda para estar cerca de ti! Y por si fuera poco, tienes a Shalltear merodeando, una criatura peligrosa que convenientemente solo parece responderte a ti... ¡Ah! Y no nos olvidemos de Otis, ¡que resulta ser una mujer y nada menos que la Rey Demonio Primordial! ¡Esa mujer parece tener una obsesión enfermiza con seguirte el rastro!
—¡Oye, Otis solo está investigando lo de Dani! ¡Es una alianza estratégica, no tiene nada que ver! —protestó Carlos, levantando las manos en señal de paz.
—¡Me da igual! —exclamó Natalia, dando un paso al frente y clavando sus ojos rasgados de dragón en los de él—. ¡Mujeres, demonios o diosas... parece que atraes a medio universo! Estando muerta pensé que tendría un poco de paz, ¡pero resulta que dejé a mi esposo en un nido de arpías!
Carlos suspiró, sintiendo cómo una gota de sudor frío le bajaba por la nuca mientras la gran Dragón de la Felicidad ponía los puños en sus caderas con una mueca de celos absolutamente adorable pero intimidante.
—¡Es injusto! ¡Debí ser yo, no ellas! —reclamó Natalia, haciendo un puchero dramático mientras cruzaba los brazos y desviaba la mirada con indignación pura—. Además... veo que estás muy animado cuando se trata de Alefa y Melissa...
Carlos dio un paso atrás de inmediato, abriendo los ojos de par en par mientras sentía que el aire en el espacio espiritual se volvía helado de repente.
—¡Espera, espera! ¡Con Alefa y Melissa no hay absolutamente nada de eso! —exclamó Carlos agitando las manos en el aire en señal de pánico—. ¡Ellas son... es completamente diferente! ¡Te juro que no hay razón para que te pongas así!
—¿Ah, no? —Natalia entornó sus ojos rasgados de dragón, clavando una mirada peligrosamente inquisitiva sobre él mientras una sonrisa afilada se dibujaba en su rostro—. ¿Entonces por qué cada vez que las mencionas pones esa cara tan animada, mi amor? A ver, ilumíname... ¡explícame qué lugar ocupan ellas dos en tu gran lista!
El sudor frío en la nuca de Carlos ya era un río desbordado, mientras observaba a la imponente Dragón de la Felicidad exigir respuestas con esa mezcla letal entre celos celestiales y un tono juguetón que presagiaba un peligro inminente.
—Carajo... esta mujer es muy tóxica —murmuró Carlos para sí mismo, aunque en el fondo no podía evitar sentir cierto afecto por esa faceta—. Bueno, a decir verdad, no hay nada de malo en que sea tóxica... imagínate las posibilidades.
Una sonrisa bastante chistosa se dibujó en su rostro antes de dejar escapar una carcajada.
—Jajajaja, vamos, no seas tan celosa... ¿Oye?... ¿estás llorando?
Natalia bajó la cabeza, intentando ocultar con sus manos las lágrimas que comenzaban a cristalizarse en sus ojos. El aura inquisitiva y juguetona de hace un instante se disipó por completo, dejando al descubierto una vulnerabilidad pura.
—Yo... nada —susurró con la voz entrecortada—. Solo que... me entristece que yo no tenga recuerdos contigo, ningún pasatiempo juntos...
Carlos se quedó en silencio por un segundo, observándola fijamente. "Ya veo... has estado sola durante todo este tiempo. Solo nos observabas cuando todo me iba mal o bien; siempre estabas ahí presente, mirándome solo a mí. En verdad es difícil de creer que lo que sientes sea amor... eres un Dragón de la Felicidad. Un dragón debe estar feliz, es más, eres feliz porque eres madre y tienes a un hombre a tu lado. Aunque no te conozca del todo... muchas gracias por darme una hija tan maravillosa como su madre. Siempre Yue se preocupa por mí y eso..."
Bajó la mirada, dio unos pasos hacia ella y la abrazó con todas sus fuerzas, rodeándola con una calidez que rompió el frío del espacio espiritual.
—Gracias por estar pendiente de mí todo este tiempo. Muchas gracias por darme motivos para no rendirme. No sabía que todo lo que hacías era porque te enamoraste de mí en el momento en que te encontré en aquel Bosque Prohibido... En verdad, si tan solo hubiera llegado antes...
Natalia correspondió al abrazo, escondiendo su rostro en el pecho de Carlos mientras sus lágrimas humedecían su ropa.
—Pero el resultado habría sido el mismo... —susurró ella entre sollozos, apretando la espalda de él con delicadeza—. Terminaríamos muriendo si luchas en ese momento contra el Dios Nocturno.

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The strongest warrior of humanity (Novela)
Capítulo 326
The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 325
Estás leyendo el capítulo 325 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 1 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.