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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 296 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
Mientras tanto, en las ruinas ocultas del sector sur, la atmósfera dentro del refugio era sofocante, pesada por el sabor de la derrota y el rastro de humo que aún emanaba de las grietas en las murallas de piedra. —Supongo que las cosas terminaron mal por mi culpa... —murmuró Queen, manteniendo la mirada fija en el suelo pedregoso, con los puños apretados sobre las rodillas. —No, no digas eso, Queen. Nada de lo que pasó fue tu culpa —intervino de inmediato el héroe de la lanza, apoyando la empuñadura de su arma contra el piso para sostenerse mientras respiraba con dificultad—. Nada de esto estuvo calculado. Ahora estamos en un verdadero problema con Miranda, Luis y Noelle... Al menos Sara no sabe exactamente todo lo que pasó, pero por poco y no la contamos. —Sé cómo están las cosas —sentenció Miranda, dando un paso al frente con la expresión completamente endurecida por la frustración—. Pero esto no se va a volver a repetir. Te lo dije claramente, Queen: cualquier error te costaría la vida. Y Sara también te lo advirtió. Ah... —suspiró profundamente, pasándose una mano cansada por el rostro—. La verdad, no sé cómo vamos a solucionar las cosas. Gabriel ya consiguió lo que quería. Si intenta matar a los sobrevivientes restantes... por desgracia solo quedan tres con vida. Luis dio un paso al frente, mirando a Queen con una frialdad absoluta. —No creí que incumplieras la orden que te di, Queen —habló Luis con voz tajante, sin un solo milímetro de vacilación—. De ahora en adelante quedas fuera de este lugar. Quiero que te retires. —¿Qué? ¡Oye, espera! ¡No puedes hacerle eso! —exclamó Hércules, interponiéndose entre Luis y Queen con el ceño fruncido. —¡Es cierto, no puedes hacerlo! —añadió Jasmin con indignación, colocándose al lado de Hércules. —¡Ustedes no lo entienden, verdad! ¡¿No ven la situación en la que nos encontramos ahora?! —alzó la voz Noelle, dando un golpe sobre la mesa de mapas—. ¡Ellos vendrán a matarnos! Tienen que comprender y entender el nivel de amenaza. —Nop, eres tú la que debe entender —replicó firmemente el héroe de la lanza, cruzándose de brazos y plantándole cara a Noelle. —¡¿Por qué ustedes tres se ponen en nuestra contra?! —estalló Miranda, mirando con furia al héroe de la lanza, a Hércules y a Jasmin—. ¡Si no fuera por nosotros o por Sara, ustedes ya estarían muertos! Sin importar lo que crean, ¿de verdad piensan que pueden sobrevivir ante el Dios Nocturno suelto cazándolos allá afuera? ¡Lo único que encontrarán será una muerte segura! —¡Ya basta! —intervine con voz potente, haciendo que el aire en el refugio se estremeciera por la repentina presión gravitacional—. No voy a permitir que les hables así a ellos. ¿Ustedes qué se creen que son, ah? No son más que patéticos al pensar que la solución es traicionarse entre nosotros cuando el enemigo está allá afuera. —¿Saben el error que es todo esto? —escupió Miranda, con la voz temblando por una mezcla de rabia y desesperación desbordada—. ¡Tantos años que hemos tenido que huir de los reyes conquistadores de mundos! ¡Ustedes no tienen idea de lo que Sara y nosotros tuvimos que vivir! ¡No se imaginan cuántas personas hemos perdido en el camino! —Yo... —intentó articular Queen, dando un paso al frente con la mirada dolida. —¡Tú cierra la boca, Queen! —la cortó Luis de golpe, señalándola con un dedo acusador y una helada hostilidad en los ojos—. Tú ni siquiera sabes la realidad en la que estamos cuando el mundo está en peligro. No tienes derecho a— —Tienes un buen punto, ¿verdad, Luis? —interrumprió una voz serena pero imponente desde las sombras de la entrada. El silencio se apoderó de la estancia al instante. Sara caminó lentamente hacia el centro del refugio, con la capa aún impregnada por el hollín de las batallas pasadas y una mirada que atravesaba a todos por igual. —Supongo que no me has contado nada de lo que ocurrió, ¿cierto? —continuó Sara, fijando sus ojos directamente en Luis antes de pasear la vista por Miranda, Noelle y el resto del grupo—. Dime... ¿qué fue lo que pasó exactamente? Luis tragó saliva con dificultad. La firmeza con la que acababa de encarar a Queen se desintegró en un instante ante la presencia de Sara. Miranda dio medio paso hacia atrás, bajando la mirada, mientras Noelle apretaba los puños sin atreverse a pronunciar una sola palabra. —Sara... yo... —comenzó Luis, intentando recomponer su postura y buscar las palabras adecuadas—. Trataba de mantener la disciplina en el refugio. Queen cometió una negligencia grave durante la extracción. Gabriel aprovechó esa brecha para apoderarse del artefacto y... —Y la mitad del grupo cayó —completó Sara con una calma que resultaba mil veces más aterradora que cualquier grito—. Solamente tres sobrevivientes. Eso fue lo que pasó, ¿no es así? El héroe de la lanza dio un paso al frente, colocándose junto a Queen, Hércules y Jasmin. —Ellos querían expulsar a Queen del grupo —intervino el héroe de la lanza, mirando fijamente a Sara—. Y nos amenazaron con que, si no nos alineábamos a su forma de hacer las cosas, nos dejarían a nuestra suerte afuera para que el Dios Nocturno nos cazara. Sara se giró despacio hacia Luis y Miranda. El aire a su alrededor pareció volverse más pesado, como si la sola mención de las antiguas derrotas y los reyes conquistadores hubiera vuelto a abrir heridas que nunca terminaron de sanar. —Tienen razón en algo —dijo Sara, mirando a Miranda a los ojos—. Sé mejor que nadie cuánta gente hemos perdido huyendo de los conquistadores. Sé lo que es ver caer reinos enteros en cuestión de horas. Pero si empezamos a desecharnos entre nosotros al primer fallo... entonces Gabriel ya ganó sin tener que blandir su espada. Miranda apretó los dientes, sintiendo la impotencia recorrerle las venas. —¡Pero Sara! ¡Ella rompió la orden directa! —protestó Miranda—. ¡Si seguimos perdonando estos errores, el Dios Nocturno o las fuerzas de Gabriel nos van a masacrar a todos! —Queen pagará las consecuencias de su error en el campo de batalla, no en el exilio —sentenció Sara con una autoridad absoluta que cerró el debate de golpe—. Nadie se va de este refugio. Si nos dividimos ahora, ni siquiera los sobrevivientes que quedan lograrán ver la luz de mañana. Queen alzó la cabeza, con lágrimas contenidas en las pestañas, y miró a Sara con una mezcla de gratitud y culpa. —Sara... lo siento —murmuró Queen con la voz quebrada—. Prometo que recuperarás lo que Gabriel se llevó, aunque me cueste la vida. —Guarda esas palabras para cuando nos enfrentemos a él —respondió Sara, dándose la vuelta para observar la entrada destruida del refugio—. Gabriel ya tiene lo que quería, pero cometió un error táctico: no nos remató. Y mientras siga habiendo alguien en pie con la voluntad de luchar, esta guerra no ha terminado. Luis dejó escapar un suspiro derrotado, dando un paso atrás mientras ajustaba los correajes de su armadura. —¿Y cuál es el siguiente paso? —preguntó Noelle desde el fondo, rompiendo el tenso silencio—. Los canales de comunicación con la zona norte están bloqueados. Si las fuerzas del Dios Nocturno se movilizan hacia el Reino Dragón, no habrá refugio en este continente que pueda resistir. —Nos reorganizaremos al amanecer —concluyó Sara, clavando la mirada en el horizonte oscuro donde la sombra de la tormenta presagiaba el inevitable choque de todos los frentes—. Prepárense. Porque esta vez no nos limitaremos a huir. —Entiendo lo que hiciste, Queen. Ignoraste mis palabras cuando te dije que no fueras a ver a Shiro —habló Sara con una voz que helaba la sangre, fijando sus ojos penetrantes en la chica—. Cuando ella te vio, creyendo que habías muerto, sus defensas cayeron. Eso provocó que el Dios Nocturno se apoderara de ella con facilidad. Hace tiempo te dije que te mataría si cometieras ese error, Queen... aunque al parecer somos ambas las que no pudimos contener nuestra emoción. Sara dejó escapar un largo y pesado suspiro antes de desviar la mirada hacia la guerrera que permanecía a un costado. —Ha pasado tiempo, ¿verdad, Noelle? —Mucho tiempo desde que te fuiste, Sara —respondió Noelle en tono sombrío, bajando ligeramente la cabeza. —¿Por qué me miras de esa forma? —inquirió Sara al notar la tirantez en su rostro. —Hay algo que tienes que saber... —confesó Noelle con la voz quebrada—. Las personas que hemos rescatado y salvado... fueron masacradas. El impacto de las palabras cayó como un mazo. Queen, el héroe de la lanza, Hércules, Jasmin y la misma Sara se quedaron completamente en shock, congelados en su lugar. —Es por esa razón que estamos así, Sara —intervino Miranda, apretando los dientes con rabia contenida—. Todo lo que pasó desde que te fuiste... Ellos, por alguna razón, nos encontraron. —¿Qué carajos...? Pero ¿cómo? —exclamó el héroe de la lanza, desconcertado—. Si ni ellos ni nadie sabía dónde estábamos... ¡Y uno de los nuestros se quedó luchando contra ese Rey Conquistador! No me digas que ellos... —Así es —asintió Miranda con amargura—. Dieron su vida por salvarnos, pero fue en vano. Fueron devorados por un ser desconocido. —¿Un ser desconocido? —preguntó Sara, entornando los ojos. —Esa persona era humana —explicó Noelle, reviviendo el horror en su mente—. Solo que tenía cuernos enormes y una mirada siempre tranquila y seria, pero con una sonrisa bastante aterradora... Antes de que perdiéramos la comunicación con ellos, alcanzamos a oír el nombre de ese ser. —Dime, ¿cómo se llama? —demandó Sara, dando un paso al frente. —El ser monstruoso es "Devora Dioses" —reveló Noelle—. Un ser humano que devora... o mejor dicho, se convirtió en alguien a quien ni siquiera tú o nadie podría derrotar. No solo les robó la magia y el poder, sino todo lo que habita en sus almas. —Espera un segundo... ¿en ese caso no es algo similar...? —murmuró el héroe de la lanza, atando cabos en su cabeza. —Al Dios Nocturno —completó la frase con horror. —Carajo... estamos jodidos —maldijo Miranda, pasándose las manos por el cabello—. No hay que dejar que ese tipo se haga más fuerte. Si mis posibilidades son ciertas, lo más probable es que sea alguien que lo perdió todo... ¿No te suena a algo, Sara? —No... no me suena para nada, pero... —Sara guardó silencio un segundo antes de procesar la insinuación—. No me digas que esa cosa... ¿tiene algo que ver con Tanaka? —¡No digas esas suposiciones falsas! —intervino el héroe de la lanza de inmediato—. No creo que él y esa cosa sean la misma persona. Conozco bien a Carlos, y Sara también. Llevamos tanto tiempo observándolo... no puedes hablar sin sentido. Carlos jamás sería esa cosa. —Tengo que averiguar qué demonios está pasando... —murmuró Sara para sí misma, llevando una mano a su sien mientras intentaba rastrear las firmas de energía en el continente—. ¿Por qué no logro detectarlo? ¿Acaso él puede ocultar su magia a este nivel? ¿Eso es posible? —No... pero lo que vi después de que todo se fuera a la mierda fue lo que me traumatizó —dijo Noelle, con la voz temblándole por completo y los ojos desorbitados mientras clavaba la mirada en el suelo. Miranda y Sara la observaron en silencio, notando cómo la piel de Noelle se tornaba pálida como el papel. —¿Qué fue lo que viste, Noelle? —preguntó Sara en voz baja. —Hace media hora... —comenzó a relatar Noelle, transportándose de vuelta a aquel instante grotesco. Hace media hora. El refugio provisional aún estaba en calma, antes de que el ataque masivo arrasara con todo. Un hombre con gafas apoyaba la espalda contra las ruinas mientras observaba el cielo, mientras una chica del grupo examinaba un viejo cuaderno de notas a su lado. —Oye, ¿no sabes cuál sería la raíz cuadrada? —preguntó la chica, alzando la vista del viejo cuaderno de notas. —No, la verdad no... ¿por qué lo preguntas? —dijo aquel hombre, acomodándose el marco de los lentes sobre el puente de la nariz. —Ah, pensé que sabías matemáticas. Pero como siempre llevas unas gafas puestas, supuse que lo sabías. —La verdad no... bueno, sí sé, pero me da flojera entender y ver todo tal cual está. La raíz cuadrada, por ejemplo... supongamos que hablamos sobre viajes en el tiempo, ¿no? —el hombre hizo una pausa y, con un ligero gesto, un pizarrón mágico flotó frente a ellos, brillando con runas doradas en el aire—. Te enseñaré un poco sobre lo que conlleva cada fase de esta raíz. El hombre tomó un trozo de tiza dorada que flotaba a su lado y dibujó un símbolo radical enorme en el centro de la pizarra, haciendo que las runas comenzaran a girar con un zumbido sutil. —Piénsalo de esta forma —comenzó a explicar, señalando la estructura con el dedo—. La raíz cuadrada de un número es encontrar qué valor, multiplicado por sí mismo, te devuelve al origen. En la magia de salto temporal, la Fase 1: El Radicando es el punto de divergencia o el evento presente. Es el total acumulado de tu línea actual. Para deshacer un desastre o viajar hacia atrás, no puedes simplemente restar años; tienes que descomponer la masa total de maná en su factor raíz. La chica parpadeó, ajustándose el cuaderno sobre las rodillas mientras observaba cómo la figura trazaba fórmulas luminosas en el aire. —¿Y qué pasa si el número no es perfecto? —preguntó ella—. Es decir, si el evento presente está roto o alterado por eventos paradójicos. —Ahí es donde entra la Fase 2: La Descomposición Primordial —sonrió el hombre, ajustándose los lentes con el índice mientras la tiza dibujaba varios vectores que se ramificaban desde la raíz—. Si la línea temporal es imperfecta, la raíz te devuelve un decimal infinito: una paradoja. Por eso, para que el viaje evolucione de una simple "proyección fantasma" a un salto físico real, el usuario debe estabilizar la ecuación aplicando una Fase 3: Potenciación Inversa. Multiplicas tu propia conciencia por la frecuencia del pasado objetivo. Si tu resolución es exacta, la raíz se cancela y la línea del tiempo te absorbe sin rechazarte. Las runas en la pizarra se volvieron cada vez más complejas, transformándose de meras matemáticas en una representación geométrica del flujo del destino. —Y la Fase 4: La Evolución del Viaje —continuó el hombre, con los ojos brillando tras los cristales de sus gafas— es cuando dejas de ser un mero pasajero de la raíz. Al principio, la magia temporal solo te permite mirar a través del agua, como un observador. Pero a medida que tu núcleo de maná evoluciona y domina la compresión espacial, la raíz se vuelve maleable. Puedes cortar ramas temporales podridas, aislar paradojas en un bucle cerrado o incluso crear un 'exponente de anclaje' para regresar al presente con recuerdos intactos. Es la diferencia entre flotar en la corriente y convertirte en el mismísimo cauce del tiempo. —Pero... ¿qué pasa si alguien viaja a nuestro mundo? —preguntó la chica, rompiendo el silencio con una duda que le helaba la sangre. —Bueno, sobre eso... —respondió el hombre, acomodándose las gafas mientras las runas del pizarrón mágico se reordenaban en dos planos superpuestos—. Si alguien intentara viajar a este mundo, aunque sus versiones no se corrompan y sus cuerpos permanezcan intactos, el verdadero peligro es que el propio sistema de la persona puede colapsar. El hombre dio un suave toque a la superficie luminosa, haciendo que las líneas paralelas comenzaran a separarse violentamente. —¿A qué me refiero? Tomemos como ejemplo a Sara Yamamoto. Ella nos contó que conoció a su 'yo' adulta del futuro cuando estaba al borde de la muerte. Es decir, todo lo que esa versión futura vivió, y todo lo que la Sara original tuvo que atravesar, pertenecen a mundos completamente distintos. Mundos donde personas que tú conoces y amas, en la otra realidad simplemente nunca existieron. ¿Por qué ocurre esto? Hizo una pausa, dejando que el peso de sus palabras se asentara antes de revelar la naturaleza metafísica del viaje. —Porque el universo no almacena individuos, almacena Registros Conceptuales y frecuencias de alma. Cuando un viajero cruza a una línea temporal ajena, su conciencia trae consigo el entramado de lazos, recuerdos y eventos que gestaron su existencia en su origen. Sin embargo, al pisar este mundo, la realidad local no reconoce esa información; para este universo, la historia de ese viajero es una anomalía sin anclaje. »Aunque su cuerpo no sufra corrupción física, el sistema interno del viajero entra en una Disonancia Sistémica. Su magia y su mente intentan sostener una red de vínculos y experiencias que aquí son una nada absoluta. El desgaste es constante: la persona queda atrapada en una realidad que la aísla a nivel fundamental, condenada a existir en un mundo que no guarda memoria alguna de todo lo que le dio sentido a su vida. —Hay errores fatales en la estructura de este mundo —prosiguió el hombre, con la mirada ensombrecida mientras la tiza dibujaba espirales caóticas en la pizarra—. Y lo peor de todo es la Evolución Aberrante: esa abominable mutación donde las células y las distintas versiones de uno mismo terminan por colapsar y mezclarse en un solo recipiente. »Al forzar esa fusión de líneas temporales, la persona no solo adquiere un poder inconmensurable, sino que trasciende a cualquier deidad común, situándose por encima de los propios dioses. De ahí nace la absoluta desesperación de Sara en su lucha contra Astaroth: el horror de enfrentarse a un poder deforme que ha devorado su propia existencia. Hizo una pausa y su voz bajó de tono, marcando la gravedad del asunto. —Respecto a lo que ella reveló... ella estuvo en el Lago de los Pensamientos del Olvido, ¿no? Ese lugar es sumamente peligroso por una razón metafísica devastadora. No es una simple ilusión: cuando una persona se encuentra en el borde mismo de la muerte, la linealidad del tiempo se fractura. En ese instante agónico, la versión del futuro logra proyectarse y encontrarse cara a cara con su versión del pasado. »Al cruzarse en ese lago, el futuro le traspasa al pasado no solo sus advertencias, sino el peso de todos sus traumas y un poder distorsionado. Sara no solo combate a Astaroth en el campo de batalla; lucha desesperadamente contra la trampa de su propio destino, intentando evitar que esa fusión celular y divina termine por aniquilar su humanidad.
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Estás leyendo el capítulo 296 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 17 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.