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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 27 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
CAPÍTULO 27: Sombras del pasado y promesas bajo el sol Me puse de pie con total naturalidad y me presenté con una sonrisa amable ante la joven que acabábamos de rescatar. —Encantado de conocerte formalmente, Mío Amaya. Mi nombre es Carlos Tanaka Sánchez, y la chica de cabello rojo que está aquí a mi lado es Natsuki Yoshidakawa. —Es un verdadero honor conocerlos a ambos, Carlos y Natsuki —respondió ella inclinando ligeramente la cabeza con timidez—. Pero, por favor, díganme… ¿por qué se arriesgaron a ayudarme de esa manera? No debieron dejarme sola contra esos malvivientes; eran peligrosos y no sabíamos de qué eran capaces de hacernos si las cosas se ponían peor. En lo más profundo de mi mente, los pensamientos se remolinaban a gran velocidad. Sí, lo hice porque me era físicamente imposible soportar la idea de que alguien como ella sufriera de nuevo el mismo destino atroz. Saber de antemano lo que iba a ocurrir en esta línea temporal si no intervenía me obligó a actuar sin pensarlo dos veces. Un repentino y estruendoso rugido de estómago interrumpió de golpe la tensión del momento, haciéndonos sonreír a los tres. —Vaya… lo siento mucho —se excusó Mío de inmediato, cubriéndose el rostro con ambas manos mientras un profundo sonrojo de vergüenza le invadía las mejillas—. La verdad es que no he probado bocado en toda la mañana. —No tienes de qué disculparte ni avergonzarte —le dije con una genuina y cálida amabilidad—. Si te parece bien, puedes acompañarnos a comer algo al restaurante de aquí al lado. Invitamos nosotros. —No, muchas gracias, de verdad… no quiero ser una molestia —se negó ella al principio, bajando la mirada con inseguridad—. No quiero interrumpir la cita que tienen ustedes dos. Sin dejarla replicar más, la tomé con absoluta suavidad de la mano y la guié con una sonrisa reconfortante. —No tienes por qué hacerte tantos problemas, Mío. Tan solo ven con nosotros a comer algo caliente. Mío se sonrojó aún más, visiblemente nerviosa por el contacto y la atención, pero terminó cediendo con una pequeña sonrisa: —Está bien… si tanto insististe en invitarme, supongo que los acompañaré. Entramos juntos al acogedor restaurante y nos sentamos en una mesa junto a la ventana. El menú era variado y apetitoso. Pedimos nuestra orden al mesero: por mi parte, un reconfortante té caliente y un dulce pastel de fresa; Natsuki pidió exactamente lo mismo para estar en sintonía. Mío, con el estómago pidiendo clemencia, optó por un plato abundante de curry especiado, un vaso de jugo de naranja fresco y un pastel de manzana para el postre. En cuanto el mesero se retiró para preparar los pedidos, un silencio tranquilo y expectante quedó suspendido entre los tres. Decidí ser yo quien rompiera la quietud con una pregunta directa pero cuidadosa. —Oye, Mío —empecé midiendo mis palabras—, hay algo que realmente me gustaría saber sobre ti, si no te incomoda. Ella me miró de inmediato, con una mezcla de confusión y una ligera desconfianza en sus ojos amarillos. —¿De… de qué se trata exactamente? —pregunté casi en un susurro. —Quisiera saber un poco más sobre tu vida personal, tu familia y cómo terminaste sola en este pueblo —dije con la voz más calmada posible—. Por supuesto, si consideras que es demasiado personal y no quieres contarlo, no tienes ninguna obligación de hacerlo. Si la situación por la que atraviesas es delicada, por favor no dudes en pedirme ayuda; estoy dispuesto a respaldarte. Al escuchar mis palabras, el cuerpo de Mío dio un sutil vuelco y comenzó a temblar ligeramente. Respiró hondo para calmar los latidos de su pecho y, poco a poco, con la voz quebrada por los recuerdos, empezó a hablar. —Yo pertenezco a la nobleza… aunque de una familia que actualmente se encuentra totalmente caída en desgracia —confesó apretando las manos sobre su regazo—. Mis padres murieron trágicamente cuando yo era todavía una niña pequeña. Fueron brutalmente asesinados por hordas de monstruos en las profundidades de una mazmorra abandonada; ellos eran caballeros de honor que dieron su vida protegiendo a otros. El pesado eco de sus palabras llenó la mesa de un luto silencioso. Pude imaginar con horror lo increíblemente duro y cruel que debió haber sido para una niña perderlo todo de la noche a la mañana. Ella continuó con su relato. —Después de su fallecimiento, las cosas fueron de mal en peor. Comenzaron a correrse rumores malintencionados por la capital; algunos nobles corruptos dijeron que mis padres en realidad habían sido unos estafadores y traidores al reino. Un día, intentaron hacerme daño… trataron de deshacerse de mí solo por el simple hecho de ser la hija de quienes eran. Fue en ese preciso instante cuando mi vida entera cambió para siempre y tuve que huir. Quise avanzar un paso más en la conversación y preguntar el nombre de la familia noble o los malditos que la habían acosado de esa manera tan vil, pero Mío negó rotundamente con la cabeza, pálida de miedo. —No puedo decirlo… no diré sus nombres —respondió con la voz temblorosa, mirando a los lados—. Tengo un terror terrible de lo que podría pasarme a mí o a ustedes si nos atrevemos a entrometernos con esa gente tan poderosa. —Está bien, tranquila, te entiendo perfectamente —le aseguré con suavidad, levantando las manos en son de paz—. No tienes por qué contarlo si te hace daño. Solo quiero que sepas de corazón que comprendo lo duras que han sido las cosas para ti. Jamás mereciste pasar por el infierno que te hicieron vivir. Mío suspiró profundamente, sintiendo un evidente alivio al ver que no la presionaba más. Sin embargo, en lo más hondo de mi cabeza, mis propios pensamientos no dejaban de dar vueltas ni un solo segundo, inquietándome de sobremanera. Recordé con nitidez lo que había ocurrido años atrás, en los días oscuros en los que el Dios antiguo hizo su catastrófica aparición. Supe entonces de la existencia de Lucifer y de todo lo terrible que podía desencadenarse ahora que los temibles príncipes del Abismo rondaban libremente este mundo. No debía subestimar bajo ninguna circunstancia el poder de estas entidades; eran seres retorcidos, capaces de cometer cualquier crueldad inimaginable tan solo por pura diversión, capricho o interés estratégico. Pensé con firmeza en mis juramentos internos: no permitiría de ningún modo que volvieran a utilizar a la gente inocente como piezas de ajedrez o herramientas prescindibles. No permitiría volver a ver morir a mis amigos frente a mis ojos sin poder hacer nada. —Pelearé con todas las fuerzas que me queden en el alma —me juré a mí mismo en un susurro mental—. No voy a permitir que vuelvan a sufrir. Ya he perdido a demasiados amigos que murieron de forma injusta en el pasado, quedándome atado de manos. Ahora tengo una razón absoluta para luchar y seguir adelante: llegar a la cima del poder, cueste lo que cueste. En ese instante, desvíe la mirada hacia el frente. Vi a Mío y a Natsuki conversando animadamente y compartiendo una risa ligera, como si se conocieran de toda la vida y ya fueran grandes amigas. Una sonrisa genuina cruzó mi rostro al verlas así. Parecían llevarse de maravilla, y me alegró enormemente el alma verlas sonreír sin preocupaciones. Quizá, pensé mientras tomaba un sorbo de mi té, este propósito —este simple y sagrado deber de protegerlas a ambas— sea precisamente el punto de partida por donde debe empezar todo para cambiar el futuro. Continuará…
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The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 27

Estás leyendo el capítulo 27 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.