Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 222 online gratis en español
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Capítulo 222: El Límite de un Mortal, la Voz del Pasado y el Despertar Incompleto
Punto de vista: Kronos Tanaka Sánchez y Perspectiva General
Escena 1: El Fuego de la Última Voluntad
Tal vez debería haber sido lo suficientemente fuerte para cargar con este peso... si mi hermano estuviera aquí, quizá todo sería distinto. Pero en el fondo de mi alma, sabía que rendirse no era una opción.
Lucifer era una fuerza de la naturaleza, un abismo viviente que superaba cualquier cosa que hubiera imaginado; mi cuerpo estaba al límite, mi visión se nublaba y el brazo que perdí en la explosión era un recordatorio sangriento de mi mortalidad. Esa luz cegadora me atrapó, y cuando el polvo se asentó, Lucifer caminó hacia mí con esa sonrisa que me heló la sangre.
—Vaya, vaya... mira cómo acabaste, muchacho —dijo con una calma insultante—. Déjame decirte que tu ataque fue estupendo, pero tu arrogancia de confiarte demasiado fue tu mayor debilidad.
—Jajaja... tal vez tengas razón en eso —respondí, tosiendo sangre y sintiendo cómo mis manos temblaban violentamente—. Me confié, sí... pero sigo de pie. Ni de loco me iba a arrodillar.
No importaba cuántas veces me hiriera, ni cuánta sangre perdiera; lo único que importaba era el tiempo. Cada segundo que yo aguantaba aquí era un segundo más de vida para Dani y para la ciudad. Blandí mi espada con la mano que me quedaba y, en un acto de voluntad pura y desesperada, sentí cómo mi espíritu de lucha alcanzaba un punto de no retorno.
—Un héroe tiene que sonreír hasta el final, ¿verdad? —susurré, mientras sentía el calor de mi propia vida fluyendo—. ¡Espíritu de lucha, arde! ¡Alma mía, arde con todo tu esplendor!
Sentí cómo mi energía vital se convertía en combustible. Ya nada imposible podría detener mi cuerpo; aunque mis huesos se hicieran cenizas y mi carne se desintegrara, este último aliento sería un muro infranqueable. Un hermano mayor tiene responsabilidades, y la mía era ser el escudo que el mundo necesitaba en este momento.
—¡Ven, Lucifer! —rugí, mientras mi aura azul se tornaba en un blanco incandescente—. ¡Mira cómo un simple humano quema su existencia para detener a un rey!
Necesitaría toda esa energía para asestar el golpe, pero había un riesgo: si fallaba, este sería mi final. Buena elección, ¿no, padre? Ya hacía tiempo que no hacía estas cosas, desde que me enseñaste todo lo que sé de ser un noble de la realeza...
Miré por unos instantes a Lucifer y él estaba disfrutando esto... No creí que a ese tipo de seres les gustara tanto el sufrimiento ajeno. ¿Debo dejarme llevar? ¿O tengo que disfrutar esto? Soy alguien que nunca decide dar un paso atrás. Debo pensar un poco más en esto...
—¿Ya acabaste de hacer tu testamento, humano miserable? —se burló Lucifer, ladeando la cabeza—. Parece que estás sonriendo... ¿Acaso me perdí de algo tan significativo para que te estés riendo?
—Emmm... bueno, tienes un buen punto —respondí, limpiando la sangre de mi boca—. Hace tiempo que no me enfrentaba a personas como tú, pero aun así no te dejaré con vida, Lucifer. Planeo matarte en estos momentos.
Mi espíritu de lucha latía con fuerza en mi corazón... Hubo un tiempo en que alguien me lo enseñó; no fue mi padre ni mi madre, pero gracias a él pude lograrlo. Tragué saliva al mirar el terreno; debía usar todo mi poder. Mis ojos se endurecieron por completo, como si dentro viera un fuego tan llamativo envolviendo mi cuerpo; me iluminó hacia todo lo que había.
—Tercera técnica de la espada de lucha: Tormenta tropical del viento.
Mi espada vibraba con una luz cegadora, creando varias posturas y movimientos en mi cuerpo. Agachando y extendiendo mi espada con una mirada bastante fría y cruel, liberé un desperdicio de energía absolutamente potente. Una sonrisa salió en mi rostro, una sonrisa bastante retorcida.
—Espero que no me decepciones, Rey del Abismo, porque en estos momentos lo estoy dando todo en esta batalla.
Escena 2: Fantasmas del Abismo y la Armadura del Destrucción
Lucifer parecía estar un poco irritado por mis palabras. Debajo de mí, varias espinas salieron de la tierra; no me había dado cuenta hasta que sus ataques me atravesaron todo el cuerpo. Pensé que me cansaría o caería, pero me equivoqué. Aunque me hayan atravesado, yo puedo seguir adelante. Suspiré de dolor y cansancio.
—Na... yo ganaré este encuentro.
Coloqué mi espada y lancé mi ataque. Fue tan veloz que podría destruir este lugar.
—¿Acaso eres masoquista? —Lucifer mostró una sonrisa de asombro ante mi resistencia—. Me sorprende que lograra soportar el dolor este humano. Serás una marioneta muy valiosa, Kronos. Me servirás muy bien para mis planes. Aceptaré que ese ataque me alcance...
Mi ataque dio en el blanco. Una explosión atómica enorme recorrió todo el lugar, dejando el sitio destruido por completo. El ataque fue tan cegador y brilloso que el aire se volvió agresivo y destructivo. No pude ver nada, pero creí que lo había matado. Me equivoqué.
El humo se desplazó, mostrando una silueta: era Lucifer. Estaba en un mal estado: sin brazos, la sangre derramándose en el suelo, sin piernas ni la mitad del cuerpo... solo quedó la cabeza y sus huesos se mostraban entre la piel y carne. Parece que mi ataque surgió efecto, pero ahora el problema serán esos dos monstruos que me están observando. Pero... ¿dónde está el otro?
—¡No! ¡Espera! ¿Acaso...?
Giré hacia atrás bloqueando su ataque de garras. Retrocedí lo más lejos posible saltando, dándole una patada con mi pierna mientras me alejaba en el aire para caer al piso. Parece que aún no han muerto, pensé. Pero el otro estaba arriba de mí. Me alejé a una velocidad extrema, pero ellos me seguían. Esto no tiene sentido, ¿por qué ellos aún no desaparecen si maté a Lucifer?
—¡Hahahahahaha! ¿Que tú me mataste? —La voz de Lucifer sonó con una incredulidad burlona—. ¿Creíste eso de verdad? ¿Que me habías matado? Qué confiado eres, Kronos.
—¡Pero qué diablos! ¡Si yo mismo vi tu cadáver!
—Oh, ¿hablas de mi clon? Bueno, solo dejé que atacaras para hacerte creer que me habías derrotado, ser inferior.
—Como sea, creo que ya es hora de que te mate de una buena vez.
Detuvo el tiempo por unos segundos para caminar detrás de mí. Ni siquiera lo noté cuando me golpeó de una manera bastante destructiva.
—¡Ahhh!
Caí varios metros, atravesando más de 90 árboles que fueron destruidos tras el golpe de Lucifer. Caí creando varios huecos; mi pierna estaba rota tras el impacto. Respiré con dificultad, mi corazón latía con desesperación.
Carajo, vamos, aún no puedo perder aquí, tengo que levantarme otra vez...
Lucifer venía hacia mí a una gran velocidad que ni siquiera lo vi venir. Cuando me di cuenta, él estaba frente a mi rostro.
—Dime algo, Kronos... ¿qué se siente ser humillado y aplastado contra un monstruo como yo? ¡Dime, humano!
Varias carcajadas aterradoras salieron de su boca. Me dio una patada en el estómago, haciéndome perder el aire y salir disparado. Los otros dos monstruos hicieron lo mismo; varios golpes cayeron sobre mí. Mi cuerpo ya no estaba soportando; había perdido un brazo y tenía una pierna rota. ¿Ahora qué podría hacer yo? No... creo que hay algo que sí puedo hacer.
—Magia mecanismo: Armadura Destructor.
Una armadura se liberó dentro de mi cuerpo, un metal de tono verde dorado que brillaba como si la lucha aún no hubiera acabado. Decidí dar el siguiente paso. Sé que aún no puedo acabar así. Mi espíritu de lucha aún no llega a su fin, entonces eso quiere decir que yo...
Una sonrisa se mostró en mi rostro. Veo que al final me aceptaste, ¿verdad, espíritu de lucha? Entonces demostraré lo que realmente un humano podría hacer. Me concentré cerrando mis ojos. Al abrirlos, un destello se enfocó en mí, iluminando el cielo como si un guerrero hubiera despertado.
Al momento de sostener mi armadura, una espada apareció enfrente de mí cayendo desde los cielos. Y esa espada estaba esperando a su dueño... Bueno, ¿qué más puedo decir yo? Una sonrisa siniestra apareció en mi rostro tomando la espada y estirándola hacia la derecha.
—Es hora de que pagues —dije manteniendo mi mirada seria.
Él frunció el ceño.
—Maldito mocoso, aunque tengas más trucos no eres capaz de vencerme. Alguien como tú debería saberlo.
—Eso no lo sabremos hasta encontrar una respuesta. Te dejaré algo claro... —Una mirada bastante amenazante se cruzó en mi rostro—. Esta vez te derrotaré, y cuando lo haga, me llevaré tu cabeza para ponerla en mi altar.
—¿Me pondrías como trofeo? Qué sueños más estúpidos. ¿Qué más soñaste, rata de dos patas?
—Bueno, eso no lo sabremos... te lo había dicho, ¿no?
Empecé a caminar manteniendo mi seriedad, mientras él solo caminaba con los brazos cruzados. Detrás de él estaban sus dos monstruos; ahora que lo pienso, esas criaturas son conocidas como los Mundos Plasmar de Alquiladores. Son seres bastante peligrosos, y enfrentarme a ellos por primera vez es aterrador. Llevaban una ropa antigua y cargaban espadas enormes, más grandes que una casa. Pero lo que me inquieta es esa mirada... sus brazos enormes y músculos, su ropa desgarrada como si fueran esclavos, atados con esas cadenas. Es la primera vez que siento miedo hacia ellos. Ahora que lo pienso, mi padre me habló sobre esto hace un tiempo. Si me baso en eso, debo tener mucho cuidado.
—Analizando: Maná destructivo.
Liberé todo mi poder guardado en mi núcleo. Al concentrarme, logré algo más específico, creando varias capas en mi núcleo. En tan solo dos segundos había alcanzado el Núcleo de Caos Nivel 9. Esto es rápido; me sorprendió incluso a mí, pero con mi inteligencia puedo evolucionar más, como el mismo Nikola Tesla.
Una onda destructiva recorrió todo a mi alrededor. En vez de caminar, empecé a aumentar mi velocidad, parpadeando y apareciendo detrás de él para conectar una patada imbuida en aura. Lucifer logró bloquearlo con su mano. Me tomó de la pierna y empezó a girarme como una ruleta antes de lanzarme muy lejos. Con mi flexibilidad logré mantenerme de pie, aterrizando mientras sostenía mi espada a un lado.
—Ya veo, ya veo... Entonces debiste mostrarme ese poder desde un principio. Pero sabes, cometiste el mayor error de tu vida: solo hiciste que aumentara mi interés en obtenerte.
—¡Qué! ¿De qué estás hablando tú?
—Nada que te importe, escoria —dijo manteniendo su sonrisa amarga—. Tal vez, por una simple razón, serás un buen juguete.
No tenía tiempo para seguir hablando; debo acabar de una vez con esto. Pero por distraerme, los Mundos de Plasmar aparecieron y lanzaron una lluvia de ataques peligrosos. Maldición, ¿por qué siempre me descuido? Al girar, Lucifer ya no estaba; apareció detrás de mí golpeándome con su codo y mandándome muy lejos, cayendo como un meteorito. Ellos no se contuvieron y siguieron atacando. Sus golpes me hacían más daño de lo habitual, pero sonreí al notar algo.
—¡Magia de rango 40: Luz cegadora de Martis!
Una gran esfera salió de mi mano como un rayo, atravesando los cuerpos de los monstruos. Vi cómo los estaba atacando y me levanté una vez más. Yo no podía dejarme vencer, tenía que avanzar más, superar mis propios límites. Tenía que superar a todos. Mi sueño es estar en la cima, sin importar la raza o el ser; mi más grande sueño es ser el más poderoso de todos los tiempos.
—Plasma universal reality cósmica.
Creé una realidad propia en este campo de batalla.
—¿Qué diablos estás haciendo, Kronos? —preguntó él con incredulidad.
Escena 3: El Encuentro en el Vacío y la Herencia del Primer Héroe
Mientras él seguía hablando, tuve un recuerdo dentro de mi mente. No había nadie más que una persona a la que no podía verle el rostro, pero sí su cuerpo. Sus ojos rojos eran tan penetrantes que me hacían dudar.
Seguir avanzando... hasta llegar al final de mi camino.
—Oye... si cruzas ahí ya no podrás regresar nunca más.
—Ya veo —dije mirando esa luz que me estaba envolviendo—. Así que eso fue lo que había olvidado. Al principio, lo único que me faltaba era mi voluntad, pero el miedo y el terror siempre vivirán en mí. Aunque no logre regresar, estaba dispuesto a entregar mi vida por quienes son importantes para mí.
La sombra me miraba, pero luego sonrió.
—Ya veo... entonces, ¿crees que el camino que estás caminando es la mejor opción para ti y para que los demás puedan vivir una vida normal?
—Es exactamente como lo dices.
En ese momento, él atravesó mi cuerpo. Regresando a la realidad, quedé en shock al ver que Lucifer había atravesado mi corazón. Escupí sangre y empecé a caer en el aire.
—Parece que has caído, mocoso arrogante —dijo Lucifer mientras me veía caer—. Que tengas dulces sueños, humano.
La sombra me miró:
—Tal vez has caído, pero no derrotado, Kronos...
—¿Eh? ¿Cómo sabes mi nombre?
—Es una buena pregunta, ¿verdad? —dijo él.
La luz reveló su identidad: su cabello naranja rojizo, sus ojos naranjas medios oscuros y una sonrisa agradable.
—En una lucha no siempre gana el más fuerte. Los más fuertes siempre caen de mil maneras que el enemigo usa como debilidades.
—¿Por qué me dices eso? Es como si tuvieras mucha experiencia en esto...
—Bueno, en verdad las he vivido más que cualquier humano —dijo con una sonrisa deprimente—. Kronos, ¿tú nunca supiste nada de la existencia de los 10 legendarios héroes?
—Mi padre y mis profesores William y Nicolás me han contado historias sobre ellos, pero nunca los conocí porque murieron hace mil años.
—Tu padre y tus profesores son bastante listos al saber esa verdad.
—¿Eh? Dime qué es lo que sabes. ¿Por qué me estás contando esto? —le exigí.
—Porque la persona con la que estás hablando es uno de los 10 legendarios héroes. Yo soy el primer héroe legendario.
Me quedé en blanco.
—¿Por qué estás aquí? ¿Por qué alguien como usted hablaría conmigo?
—Escúchame bien, Kronos. Tú no saldrás vivo de aquí. ¿Y por qué lo sé? Porque por más que te aferres, no podrás hacer nada. Ese abismal es demasiado poderoso para ti. Yo caí hace mil años durante la guerra de desgaste. Mis compañeros también cayeron, otros escaparon... pero lo importante es que estén bien. Yo morí por confiarme. Nos enfrentábamos a un humano que se convirtió en un Dios para acabar con la humanidad. Era alguien que nunca imaginamos. Mucha gente murió: dioses, amigos, familias... Le hice una promesa a una niña que lloraba en una silla y no logré cumplirla porque mis amigos murieron frente a mí. Ver cómo esa cosa los torturaba, cómo les arrancaba las extremidades... sentí un miedo horrible.
Cerré los ojos para no caer.
—Eres alguien fuerte. Tienes un talento que va más allá de la humanidad. Eres listo y sabes perfectamente que no ganarás. No tienes posibilidades.
Mi rostro se horrorizó. Caí pensando que yo sí podría ganar esta batalla solo.
—¡No caigas! —gritó con respeto—. No puedes rendirte. Sé que es una verdad cruel, pero no puedes ganar. Aunque lo intentes, no podrás hacerlo. Pero si vas a morir, morirás de manera honorable. No eres débil, Kronos; eres alguien que ha demostrado que un simple mortal puede hacer temblar a los dioses y a los abismales. No serás olvidado; serás recordado como el humano que desafió este riesgo.
Extendió su mano hacia mí para que me levantara.
—¿Por qué me dices todo esto?
—Porque eres alguien valiente. Mereces toda mi gratitud. Porque eres un Sánchez, ¿no? Y los Sánchez nunca se rinden.
—Y los Sánchez nunca se rinden —dijimos al mismo tiempo.
Tomé su mano.
—Ahora te diste cuenta, ¿verdad, Kronos? ¿Cuál será tu papel en este juego?
—Tienes razón.
Levanté mi espada y caminé hacia ese camino que me estaba esperando. El primer héroe legendario me miró avanzar, se giró y caminó con una sonrisa de nostalgia.
—Ojalá puedas proteger a tu hermano menor, Kronos. Ese chico llamado Carlos es a quien debes proteger por el bien de la humanidad —dijo en voz baja—. Porque tarde o temprano él y yo nos volveremos a ver. Ojalá puedas sobrevivir a esto. No olvides que un guerrero tiene prioridades a quien proteger.
Sin decir más, se convirtió en partículas y desapareció.
Escena 4: Transformación Imperfecta
¿Está bien caminar hacia allí?, me pregunté mirando la luz. Él ya me dijo que no puedo ganar, pero sí puedo hacerles frente, ¿verdad? En ese caso...
Estaba cayendo hacia el vacío, pero una luz empezó a cubrir mi cuerpo. Una tormenta se formó a mi alrededor, volviendo el aire una fuerza única.
Allí adentro, mi cabello cambió a un tono blanco oscuro y mis ojos brillaron como un triángulo de luz. No sabía cómo llamarlo, pero sabía que no podría mantener por mucho tiempo este poder.
El aura distorsionaba la gravedad del abismo a su alrededor; las heridas fatales de su pecho ardían en un fuego blanco mientras apretaba los dientes, listo para forzar el destino una última vez.
Continuará...

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The strongest warrior of humanity (Novela)
Capítulo 223
The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 222
Estás leyendo el capítulo 222 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 6 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.