Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 200 online gratis en español
🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
Capítulo 200: La Herida de la Memoria y el Descenso del Arquitecto
Punto de vista: Kronos/Usurpador, Shirou, Natsuki, David, Alicia, Carlos Tanaka, Gabriel y Perspectiva General
Escena 1: El Tormento en el Abismo Interior
La penumbra en el plano mental de Kronos adquirió una densidad absoluta. La entidad que ocupaba su estructura física articuló una risa cargada de malicia, evaluando el grado de fractura en la psique del huésped.
—¿O acaso registras un olvido de los términos? —siseó el parásito con una expresión desencajada—. Durante el retorno a la residencia previa quedó ratificado: de manifestar una interferencia, ejecutaré la erradicación de aquella figura que pretendes resguardar… Charlotte constituye su identidad, ¿es correcto? Ostenta una presencia destacada, se debe conceder. ¿Qué derivación acontecería si…?
—¡Interrumpe la emisión! —el reclamo de Kronos no se articuló en el plano físico; representó una fractura en su propia estructura esencial.
La degradación interna se profundizó. La severidad de las agresiones atribuidas a Lucifer resultaba inferior ante la aflicción de observar su existencia convertida en un recurso para la devastación. Fluídos de origen espiritual alteraron su campo visual interno. De haber omitido la aceptación de aquella encomienda previa… de no haber registrado su caída en aquella jornada, el escenario presente carecería de ejecución.
No obstante, en medio del colapso, una premisa conservó estabilidad: Carlos. Su hermano menor. El único núcleo que la entidad aún no lograba corroer de forma definitiva.
«Ojalá en un periodo posterior, Carlos… obtengas el registro del manuscrito depositado en mis aposentos», susurró la esencia de Kronos, resistiendo la presión de las ligaduras de sombra. «Constituye la vía única para ratificar la realidad de los hechos. Que jamás mantuve la intencionalidad de transitar hacia esta condición…».
Sus recuerdos se orientaron hacia el pasado, al hito del nacimiento de Carlos. Evocó el rostro de su progenitora, iluminado por una satisfacción distante.
«Para nuestra madre, representaste la totalidad. La estabilidad que infundiste con tu llegada… una figura que generó regocijo por la simple observación de su bienestar. Puesto que le evocas a aquella entidad que no consiguió resguardar».
Escena 2: El Anuncio de las Marcas y la Verdad Oculta
En el plano físico, la estructura de Kronos registró una convulsión severa. Una emanación de energía dorada se manifestó de forma fugaz contra la cobertura oscura del compuesto. Shirou, a la distancia, captó la fluctuación. Sus ojos registraron el instante en que la firma de Kronos recuperó rasgos humanos previo a ser sofocada nuevamente por la sombra de Lucifer.
—Esa fluctuación… —murmuró Shirou, apretando la dentadura—. No representa una alteración absoluta. Se registra una emisión de resistencia en su interior.
Natsuki, al percibir la mención de Carlos en la corriente ambiental, experimentó una contracción en su templanza. Evaluó a David en busca de un análisis que su estirpe no le permitía precisar.
—David… acontece una anomalía con ese individuo. Se distorsiona la categoría de mero oponente. Percibo que… Carlos mantiene una vinculación directa con esa aflicción.
La atmósfera incrementó su densidad de forma exponencial. Las premisas evaluadas por David y Natsuki comenzaron a articularse.
—David… el sujeto presente —expresó Natsuki, reduciendo la vista mientras sus manos registraban un temblor ligero—. Constituye Kronos, el hermano mayor de Carlos.
David permaneció inmóvil. El nombre resonó en su estructura como la lectura de un informe militar relegado. Entrecerró los ojos, buscando en sus registros de veterano la operación a la que pocos hacían referencia.
—Un instante… —murmuró David, adoptando una entonación grave—. Dicha identidad… corresponde a quien asumió la misión periodos atrás junto a su hermano Dani.
David apretó el puño, evocando los fragmentos transmitidos en los campamentos de infantería y las salas de mando.
—Según los datos preservados, se registró una catástrofe de proporciones severas en dicha incursión. Representó una erradicación masiva; la cuota de retorno fue ínfima. Sin embargo, ambos… —David pausó la emisión, observando la silueta distante de Kronos—… ambos concretaron el retorno sin alteraciones aparentes. Combatientes de alta jerarquía sucumbieron en dicho enfrentamiento, pero los hermanos reaparecieron intactos. O esa representó la evaluación inicial.
David dirigió la vista a Natsuki con una comprensión severa.
—La evaluación era errónea. No concretaron un retorno sin consecuencias. Una entidad los acompañó desde esa coordenada. Lo que presenciamos no constituye el retorno de Kronos tras una incursión, sino la ejecución de la deuda por dicha supervivencia.
Shirou, conteniendo su propia alteración mientras captaba el diálogo, experimentó una irritación fría. Deduciendo que si Dani había sucumbido tras dicha "supervivencia" y Kronos permanecía bajo el dominio de una sombra de Lucifer, la operación original no representó un éxito, sino un despliegue de contención adverso.
Alicia, sosteniendo el diario de Jimena, intervino con cadencia pausada:
—Mi madre registró acotaciones sobre dicha incursión… anotó que 'el costo de retornar de la profundidad no se salda con recursos, sino con la esencia de quien permanece'. Si Dani sucumbió ante Kronos, quizás dicha pérdida constituyó la compensación exigida.
Escena 3: El Vínculo Mental y la Memoria de la Academia
La postura de Shirou adquirió una rigidez marcada mientras la tonalidad ceniza de su cabello emitía una vibración intensa. Omitió momentáneamente la presencia de Kronos en el horizonte para concentrar la atención en la princesa, cuya incertidumbre mutaba hacia la aprensión.
—Prescindamos de estructurar conclusiones definitivas hasta verificar la totalidad de los datos —sentenció Shirou, fijando la vista en la joven—. Escucha, muchacha… transmitiré una secuencia de datos directamente a tu estructura consciente. Modera tu reacción.
Natsuki experimentó una tracción severa en su percepción. De forma intempestiva, la zona de conflicto fue sustituida por las galerías de cantería y los jardines de la Academia de Magia Ryouou Clannad.
Visualizó a un Shirou de menor edad, con la pigmentación capilar azul intacta y la indumentaria académica, desplazándose junto a un joven de semblante noble pero desgastado: Josué.
—Shirou, con independencia de las derivaciones, nadie debe acceder a los datos de su origen —expresaba la voz de Josué en el registro, cargada de una severidad anticipada—. Identifico que mi ciclo concluirá por desgaste biológico, pero Hina… ella sostendrá su existencia de forma prolongada en soledad. Mantengo una solicitud: si me ausento, evita que permanezca aislada. Tu hermana y tu persona constituyen los únicos respaldos capacitados para sostener su posición.
Natsuki percibió la transición de la escena. Visualizó a Josué interponiéndose en resguardo de Hina ante seis estudiantes de segundo nivel, mientras Shirou neutralizaba al cabecilla en un intercambio asimétrico. Evocó la actitud accesible de Shirou en aquel periodo.
—Omite esas proyecciones, Josué —respondía el Shirou del registro—. Ostentas una capacidad elevada. Resguardaste a Hina… aunque resulta desproporcionado asumir un enfrentamiento sextuple mientras asumías una unidad. Pero dicha acción define a los aliados verdaderos. Es preciso que Hina afronta una fase compleja tras el deceso de Sara… no logro precisar la motivación por la cual esa insensata determinó su marginación.
El plano físico impactó de nuevo en la percepción de Natsuki. Respiraba con agitación, con las pupilas dilatadas, procesando la carga de aquel aislamiento prolongado sobre Hina y el compromiso asumido por Josué.
—Preserva el secreto de esta información, Natsuki —siseó Shirou, cuya voz recuperaba la presencia real—. Responde al resguardo de tu prometido y de su figura materna. Constituye un asunto por el cual Josué ejecutaría mi erradicación. Conservo la precisión de sus palabras en aquella jornada, previo a mi repliegue junto a mi hermana y Mikoto, la Diosa de la Guerra.
David, al notar la alteración en el rostro de la princesa, avanzó una posición, deduciendo que Shirou había transmitido datos de acceso restringido.
—¿Qué registro procesaste, Natsuki? —inquirió David en voz baja.
Natsuki observó a Shirou, posteriormente la posición previa de Kronos, y finalmente a Alicia. Las variables relativas a Carlos, el deceso de Sara y la naturaleza de Hina articulaban una red de eventos que superaba el conflicto político presente.
—Visualicé… el origen de un compromiso que mantiene su vigencia —respondió Natsuki, apretando los dientes—. Shirou… ¿por qué razón omitieron la información de que Hina sostiene la mayor carga de sufrimiento?
La tensión en el sector alcanzó un punto crítico. La transmisión de Shirou sobre el pasado de Hina y la memoria de Josué mantuvieron a Natsuki en un estado de vacilación.
—Carezco de la capacidad para asimilar dicha estructura… —murmuró Natsuki con la mirada perdida—. Aunque manifiesta una conducta afable y en ocasiones severa… en el fondo encubría un factor complejo. ¿Resultaría coherente que mi persona… derivara hacia una condición análoga?
Natsuki cerró las manos con fuerza, recordando la inestabilidad nocturna en su entorno directo.
—Conservo una inquietud… esta variable me afecta desde que Yue registra alteraciones en su descanso. Exclamaba de forma recurrente en sus sueños: '¡No, padre, no! Desistan de la agresión, permitan su retiro…'.
El registro del sueño de Yue, donde una figura no identificada ejecutaba la erradicación de Carlos con extrema crueldad, adquirió una trascendencia severa mientras las emanaciones del compuesto comenzaban a articular formas hostiles.
Escena 4: La Manifestación de Carlos y la Tensión Global
Shirou, agotada su tolerancia y con los recursos energéticos al límite, orientó la vista hacia la coordenada de Kronos, pero el sector se encontraba desierto. El emisario de Lucifer se había retirado de la zona, dejando únicamente un residuo sulfuroso.
—¡Maldita sea! —rugió Shirou con una irritación contenida que generó una vibración en la superficie.
Sin dilatación temporal, su aura de espada se desplegó en un resplandor ceniza. Se desplazó a una velocidad que sobrepasaba la percepción ordinaria, convirtiéndose en una proyección de acero y corte.
—¡Técnica de Edge of Ancestral Length! —exclamó mientras dividía el aire—. ¡Sucumban, entidades degeneradas!
Los organismos corruptos que cercaban el cargamento fueron desintegrados, reducidos a residuo por la ejecución de Shirou.
David adoptó la postura de combate, percibiendo una alteración masiva en la presión atmosférica.
—David, localiza su presencia de forma inmediata… —ordenó Natsuki con alteración.
—Considero que el desplazamiento resulta innecesario… —respondió David, reduciendo la guardia con un gesto de alivio y respeto—. Puesto que se ha personado en el lugar.
La estructura del terreno vibró. La masa forestal percibió una presencia de escala superior a la de un "sol eterno" descendiendo sobre la coordenada.
Carlos se hizo presente entre los vapores violáceos. Su mirada era contenida, densa, marcando el desgaste de prolongadas confrontaciones y una aprensión evidente.
—Ah… —suspiró Carlos, evaluando la neutralización ejecutada por Shirou—. Deduzco que este escenario dista de la normalidad, ¿correcto? Presenciar estas manifestaciones… resulta anómalo.
Se pasó la mano por el rostro, buscando procesar el colapso.
—Me cuestiono la naturaleza de estas entidades. Desde la extracción de Emanuel de la jurisdicción de aquella deidad, registro satisfacción por su continuidad… pero mi preocupación se concentra en Eime.
Carlos observó el horizonte, evaluando la distancia de Emilia.
—Requería un diálogo con Emilia. Comprendo su naturaleza, distante y severa cuando lo determina. Omití prever que mantuviera tal grado de fricción conmigo respecto a la dirección. Experimento un desgaste severo… atestiguar la confrontación entre Yuki y su persona… únicamente confío en que Emilia no genere un impacto negativo en Eime. Ha afrontado eventos suficientes.
Natsuki avanzó hacia su posición, omitiendo por un instante la distancia institucional y los recelos, pero detuvo el paso al registrar la profundidad del agotamiento en la mirada de su prometido. El silencio se impuso en el grupo, mientras la memoria de la misiva de Kronos y la proyección de Yue permanecían latentes.
Carlos apretó la dentadura, y por un instante, sus ojos reflejaron una emanación ajena a este plano. El aire periférico comenzó a registrar una presión gravitatoria que disipó los residuos del gas púrpura por mera presencia de su voluntad.
—Múltiples derivaciones… —murmuró Carlos, cerrando el puño con firmeza—. Estas manifestaciones guardan vinculación con el compuesto del Dios Demonio. Según las aseveraciones de Mael en nuestro diálogo previo, no calculé que la planificación de las entidades Abismales alcanzara este grado de descontrol.
Evaluó de reojo a David y posteriormente a Shirou, quien aún registraba agitación tras el despliegue de su técnica. La mención de los Siete Abismales de la Calamidad impuso un silencio absoluto en el grupo. Representaban designaciones asociadas a escenarios de devastación, entidades cuya movilización implicaba el colapso de las Eras.
—Aún no han iniciado un desplazamiento masivo —continuó Carlos, con una voz gélida—. Sin embargo, dicho factor carece de relevancia presente. Mi prioridad es la neutralización de estas criaturas en este instante. Prescindiré de permitir que esta coordenada se transforme en un nuevo altar de sacrificios.
A medida que Carlos articulaba sus afirmaciones, el terreno bajo sus plantas comenzó a fracturarse. A diferencia de la ejecución veloz de Shirou, la presencia de Carlos se manifestaba como una masa contundente sobre la masa forestal. Las entidades remanentes, estructuras amorfas derivadas de la corrupción del compuesto, retrocedieron por instinto de conservación.
Natsuki avanzó una posición, intentando establecer contacto físico, pero la densidad del aura de Carlos contuvo su movimiento.
—¡Carlos, aguarda! —exclamó—. Kronos estuvo presente en este sector. Él… registró una alteración severa. Mencionó un documento, mencionó a Charlotte… ¡requieres procesar dicha información previo a iniciar el combate!
Carlos interrumpió su movimiento. El nombre de su hermano y el de Charlotte actuaron como un eje de estabilidad momentáneo, pero sus ojos se mantuvieron fijos en la masa forestal, donde las emisiones de las criaturas abismales incrementaban su intensidad.
—Si Kronos se encuentra vinculado a este escenario por causa de los Abismales… —expresó Carlos sin girar la postura—, con mayor razón debo concluir este evento con celeridad.
Escena 5: La Memoria del Odio y el Desafío al Cielo
La atmósfera adoptó una temperatura gélida, no por el vapor del compuesto, sino por la emisión de resentimiento que comenzó a desplegar Carlos. Sus ojos redujeron su brillo, sumergiéndose en un registro de eventos sellados bajo una voluntad de hierro.
—¿A qué precepto corresponde la mención de la misiva? —murmuró Carlos para sí mismo, aunque su voz portaba una densidad que forzó el retroceso de Natsuki—. Si Kronos sostiene vinculación, correspondería ejecutar una inspección… sin embargo, sostengo una aversión manifiesta hacia su figura por las acciones ejecutadas hace 32 años.
La designación de las figuras asociadas a la traición emergió de sus labios como una sentencia previa.
—Conservo la precisión de la traición perpetrada en mi contra. Charlotte y Kratos carecen de vinculación en este hecho… pero el resto asumirá la compensación correspondiente.
Carlos dirigió la mirada hacia la cobertura nubosa, como si pretendiera atravesar las dimensiones hasta localizar a la entidad que articulaba el conflicto desde la penumbra. Su voz incrementó su volumen, portando una severidad que hizo temblar la vegetación periférica.
—¡Gabriel! —rugió Carlos, y la presión espiritual desintegró a los monstruos de menor escala en las proximidades—. ¿Qué objetivo persigues? ¿Cuál es tu pretensión real sobre mi persona? ¿Ejecutar mi erradicación absoluta? ¡Si esa constituye tu meta, apersonate y ejecútala tú mismo, cobarde!
David y Shirou intercambiaron un gesto de aprensión. Comprendían la magnitud de la capacidad de Carlos, pero este grado de aversión dirigido a entidades como Gabriel y a los vestigios de su pasado bordeaba un estado de inestabilidad severo.
Natsuki, con la respiración alterada por la presión, intentó aproximarse a pesar del riesgo.
—¡Carlos, atiende! Evita que ese resentimiento condicione tu juicio. Kronos… no manifestaba su voluntad plena. Registraba un tormento. Hizo mención de tu progenitora, afirmó que constituías su único núcleo de estabilidad.
Alicia, resguardada por David, apretó el manuscrito.
—Esa designación, Gabriel… —susurró—. Consta en los folios finales del diario de mi madre. Lo registraba bajo la denominación de 'El Arquitecto del Dolor'.
Escena 6: La Aparición del Arquitecto del Dolor
Carlos omitió la recepción de las advertencias. Su extremidad superior derecha se envolvió en una emanación de tonalidad oscura y dorada, el registro de un poder que desafiaba la clasificación de entidades Divinas y Demoniacas.
—Si exigen una confrontación, estructuraré un escenario que ni Lucifer podrá contener —sentenció Carlos, fijando la vista en la coordenada donde la firma de Kronos se había percibido por última vez.
La atmósfera se comprimió hasta alcanzar una densidad extrema. La emisión sonora del bosque, los bramidos de las criaturas y la corriente de aire se interrumpieron. Un silencio absoluto, saturado de una malicia ancestral, recorrió el lugar cuando una figura descendió desde el plano superior como una mancha de tinta sobre una superficie clara.
Gabriel, considerado el Abismal de mayor capacidad en los registros, concretó su aparición física.
La presión de su aura no respondía a parámetros físicos, sino a una fuerza espiritual que aplastaba la voluntad. Natsuki, Alicia e incluso David cedieron en su postura, con la capacidad respiratoria reducida ante la magnitud de dicha presencia. Únicamente Shirou, apoyado en su armamento y con la pigmentación capilar virada al blanco por la exigencia, sostuvo la posición vertical, aunque sus extremidades registraban un temblor severo.
—Vaya, vaya… observen la concurrencia en esta coordenada —la emisión vocal de Gabriel resultaba pausada, armónica y, por dicha razón, profundamente amedrentadora—. Ha transcurrido un periodo prolongado sin convergencia, Carlos Tanaka… ¿o correspondería aplicar la denominación de Demonio Nocturno?
Gabriel se desplazaba con una tranquilidad absoluta, sosteniendo las manos en sus prendas y exhibiendo una sonrisa que no se reflejaba en sus ojos, los cuales mostraban un vacío profundo. Cada movimiento que ejecutaba hacia Carlos generaba una distorsión en la realidad periférica.
Carlos permaneció inmóvil, con el rostro rígido, pero sus ojos manifestaban la irritación acumulada durante treinta y dos años. La energía oscura y dorada en su mano pulsaba al ritmo de su frecuencia cardíaca, generando descargas de estática que colisionaban contra el aura de Gabriel.
—Has registrado un desgaste temporal, Carlos, pero la impronta de la tragedia permanece inalterada —continuó Gabriel, deteniendo su avance a escasa distancia y sosteniendo la confrontación visual—. Precísame… ¿continúas percibiendo los ecos de aquella jornada? ¿Sostienes el sabor de la traición en cada ciclo respiratorio?
David, desde la superficie, intentó desplegar su maná, pero la simple proximidad de Gabriel neutralizaba cualquier flujo energético.
—Es… es él —susurró David con la dentadura apretada—. El Arquitecto del Dolor… Carlos, ¡omite sus afirmaciones!
Natsuki, con la percepción alterada por la presión, observaba la posición de su prometido. Comprendía que si Carlos cedía ante la provocación, la colisión resultante erradicaría la totalidad del territorio de la cartografía.
—Gabriel… —la voz de Carlos rompió finalmente el silencio, baja y saturada de una amenaza que hizo vacilar levemente la expresión del Abismal—. ¿Te apersonaste para concluir el evento iniciado tres décadas atrás, o tu presencia responde al simple requerimiento de sucumbir en esta jornada?

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Estás leyendo el capítulo 200 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 26 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.