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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 185 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
Capítulo 185: Los Fragmentos del Dios Demonio, la Elección de la Sacerdotisa y la Pulsación Abismal Punto de vista: Carlos Tanaka Sánchez, Arlette, Shirou, Kratos, María, Charlotte, Laxuz, Lucas y Perspectiva General El silencio en la sala de reuniones del Consejo Directivo de la Academia Ryouou duró unos segundos más. La tensión política cedió ante el peso de la realidad que se avecinaba. Escena 1: El Límite de Carlos y la Decisión del Consejo El director rompió el silencio con un tono más controlado: —No vamos a cambiar la decisión… pero tampoco vamos a ignorar lo que dices. Arlette respiró con dificultad, manteniendo la mirada firme: —Entonces entiendan algo. Carlos no se va a quebrar por un enemigo externo. Se va a quebrar por cargar demasiado. William miró hacia el patio de entrenamiento. Abajo, Carlos ya no practicaba formas básicas; estaba empujando su flujo interno hasta el límite. La energía mágica se concentraba en la hoja de su espada, temblando con una vibración inestable. —Está forzando el flujo interno —murmuró Nicolás, apretando la balaustrada del ventanal—. Si sigue así, puede dañarse permanentemente los conductos mágicos. —Lo sabe —respondió Arlette—. Y aun así no se detiene. Abajo, una descarga de energía detonó con un estruendo seco. El impacto agrietó la piedra del suelo de entrenamiento. Carlos respiraba de forma convulsa mientras la sangre volvía a brotar de las vendas de sus manos. Cerró los ojos un instante. Las palabras de las últimas semanas retumbaban en su mente: Guerra. Kronos. Astaroth. El Dios Nocturno. Mis hermanos… Dani. Todo se mezclaba en una presión sofocante. Apretó la empuñadura con rabia contenida. —No puedo fallar… —susurró para sí mismo. En la sala, el director finalmente habló: —Si Kronos realmente está moviendo sus piezas… entonces la misión que propuso Arlette podría servir. —¿Separarlo? —preguntó William. —No. Fortalecerlo —corrigió el director—. Pero bajo vigilancia. No podemos permitir que sea manipulado, pero tampoco podemos quitarle la oportunidad de crecer. Nicolás asintió lentamente. —¿Y sobre el Imperio? El director frunció el ceño. —Eso es otro asunto. Si los rumores sobre los caballeros aniquilados son ciertos… algo más grande se está moviendo. Arlette sintió un escalofrío helado. Comprendió que no era una coincidencia: el Imperio, Kronos y Carlos estaban conectados en el mismo tablero. En el patio, Carlos volvió a alzar la espada. Esta vez, su respiración se reguló y recordó la enseñanza de Lucia: “Control no es fuerza. Es comprensión.” La magia alrededor de la hoja dejó de vibrar de forma caótica, volviéndose más limpia y estable. —Está mejorando —murmuró William desde la ventana. —Siempre lo hace —respondió Arlette—. Incluso cuando nadie se lo pide. Un silencio de profundo reconocimiento llenó la sala. Abajo, Carlos bajó la espada lentamente. Miró sus manos ensangrentadas; no sonrió, pero tampoco lucía derrotado. —Prepárenlo —concluyó el director—. Pero no lo rompan. Porque si Kronos intenta usarlo… lo que enfrentará no será a un niño. Serás a alguien que ya aprendió a levantarse solo. Y eso… es mucho más peligroso. Arlette se detuvo un segundo en la puerta antes de salir. —Bueno… es hora de irme. Tengo que reencontrarme con Lucia. Dijo que me enseñaría algo… aunque con sus métodos me da más miedo que emoción. No olviden lo que hablamos. Al salir, el frío pasillo la recibió en soledad. La duda la asaltó al considerar qué ocurriría si el plan fallaba y le abría las puertas a Kronos. Escena 2: La Investigación de Shirou y la Droga del Demonio En otro sector de la academia, en un salón colmado de mapas, textos antiguos y documentos desclasificados, Kratos y Shirou examinaban frascos de cristal sellados que contenían un polvo oscuro que parecía moverse por sí mismo. —¿Crees que todo esto valdrá la pena? —preguntó Kratos, cruzando los brazos. Shirou sostuvo uno de los informes con expresión grave: —Investigamos más sobre la droga del Demonio de la Destrucción. Es difícil entender cómo funciona exactamente. No es solo una sustancia… altera la esencia mágica de quien la consume. Me preocupa la gente. Presiento que este día será imposible… —¿Imposible? —intervino María, apoyándose en el marco de la puerta—. Para ser honesta, Shirou… deberías descansar. Has estado así durante semanas. No puedes seguir empujándote de esta manera. Shirou bajó la mirada con marcadas ojeras. —Lo sé, María… pero no puedo soltar esto. Tengo que encontrar la forma de eliminarlo. Si logran expandirlo… todos podrían convertirse en monstruos. Mira lo que pasó con Alan. El recuerdo permanecía vivo: la piel de Alan agrietándose, su magia descontrolada y la cicatriz profunda que le quedó en el rostro tras la batalla en la que Shirou tuvo que detenerlo. —No fue tu culpa —dijo Kratos con voz firme. —No —respondió Shirou—, pero pudo haber muerto. Y tú también casi mueres ese día, María. —Si esto se expande —continuó Shirou—, no será un incidente aislado. Será caos. La droga corrompe y saca lo peor de cada persona. —¿Crees que Kronos está detrás? —inquirió Kratos. —No tengo pruebas, pero alguien con recursos e influencia podría distribuirlo sin dejar rastro —admitió Shirou, cerrando el frasco. Escena 3: Las Bromas sobre Freya y el Retorno de las Emociones Kratos levantó una ceja al recordar la intervención de Freya: —Freya dijo que esta sería la parte difícil… —Sí —asintió Shirou—. Ella fue clara. Dijo que lo complicado no sería descubrir qué es la droga… sino decidir qué hacer cuando sepamos quién está detrás. María sonrió con picardía y se acercó a Shirou: —Ahora que lo mencionas… últimamente tú y Freya han estado muy pegaditos. Desde que interrumpiste su conversación con Mael… fue algo muy impulsivo. Algo que haría un hombre se-lo-so. Shirou parpadeó, sorprendido: —No fue eso. —¿Ah, no? —ladeó la cabeza María—. Recuerdo perfectamente cómo entraste, cómo miraste a Mael y cómo Freya se quedó callada mirándote. —Sí, fue bastante evidente —añadió Kratos con una sonrisa divertida. —No estaba celoso —respondió Shirou rápidamente—. Solo… no confiaba en él. —Claro, no confiabas en él —se burló María—. Pero no te preocupes, aunque dudo que ella sienta algo por ti… ¿qué pasa si sí es verdad? Un leve rubor apareció en las mejillas de Shirou, quien desvió la mirada. Recordó a Freya riendo durante sus reuniones de estrategia, preocupándose por sus jornadas de trabajo y protegiéndolo cuando Alan perdió el control. —No es momento para eso —murmuró Shirou. —Nunca es momento para ti, Shirou —suspiró María—. Solo asegúrate de no ignorar lo que sientes por miedo. —Tenemos suficiente caos afuera. No necesitas crearlo también dentro de ti —añadió Kratos con mayor seriedad. Escena 4: La Revelación de Charlotte y los Fragmentos del Dios Demonio La atmósfera del salón cambió drásticamente cuando Charlotte cruzó el umbral. Su rostro reflejaba una seriedad absoluta. —Tengo algo que deben saber. Fui a la Iglesia Sagrada. Necesitaba respuestas y encontré una. Hace mucho tiempo existió alguien… un ser descrito como fragmentos de un Dios Demonio. —¿Fragmentos? —preguntó Shirou. —Sí. No era un demonio común ni un dios común. Una entidad que combinaba ambos aspectos. Apareció hace un millón de años y trajo caos. Los gigantes lograron derrotarlo, pero antes de morir… dividió su esencia: su alma, su poder y sus espadas más peligrosas. Charlotte señaló el frasco sobre la mesa. —Ese polvo… es parte de esos fragmentos. —Entonces… no estamos hablando solo de una droga —comprendió Shirou. —Estamos hablando de restos de un Dios Demonio —afirmó Charlotte—. Y hay otra noticia. Tengo magia divina… y por error, fui elegida como la próxima sacerdotisa de la Iglesia Sagrada. El silencio se volvió denso en la habitación. —Debo dejar la academia por un tiempo —explicó Charlotte—. Necesito entrenar, aprender el origen real de esos fragmentos y entender cómo purificarlos. Los gigantes crearon un sistema de contención basado en runas primordiales. Si alguien está rompiendo esos sellos, necesito saber cómo restaurarlos. —¿Cuándo te vas? —preguntó Kratos. —Mañana al amanecer —respondió ella. María la abrazó con fuerza: —Regresa. —Lo haré —prometió Charlotte, dejando entrever el temor a que los fragmentos comenzaran a reunirse para una resurrección. Escena 5: El Corazón del Dios Demonio en la Caverna Abismal En una caverna ancestral y helada, lejos de la academia, el ambiente vibraba con una pulsación profunda. En el centro del abismo, suspendida en el aire, una masa de energía con forma de corazón latía con una luz roja carmesí. Laxuz observaba el objeto con una sonrisa contenida: —Parece que encontré algo muy interesante… ¿no lo crees, Lucas? Los abismales encapuchados guardaron silencio. —Por ahora debemos llevarlo con nosotros —continuó Laxuz—. Este será el siguiente paso. Después de esto… traeremos a Astaroth a la vida. Como dijo Gabriel… él es el más fuerte de todos. Lucas permanecía inmóvil detrás del grupo. Su mente viajó al pasado, al templo donde murió años atrás, y al momento en que Lucifer lo trajo de vuelta de entre las sombras. Había ganado un poder enorme, rivalizando con entidades antiguas, pero el precio había sido la pérdida progresiva de su calidez humana. Pensó en Gojo y Arlette, preguntándose si aún lo recordaban. —No estás muy entusiasmado —comentó Laxuz sin girarse. —Solo pienso —respondió Lucas con voz fría—. Si usamos esto para traer a Astaroth… no habrá marcha atrás. Las fuerzas absolutas no obedecen. —Por eso necesitamos el corazón —sentenció Laxuz. Los abismales iniciaron el ritual de sellado, envolviendo la masa en una barrera cubierta de runas negras que giraban como engranajes. A pesar del sello, el corazón continuó latiendo. A leguas de allí, en el pasillo de la academia, Charlotte se detuvo repentinamente al sentir un dolor agudo en el pecho, una resonancia divina que le indicó que la reunión de los fragmentos había comenzado. En la caverna, Lucas apretó los puños al contemplar cómo transportaban el sello. “¿En qué me he convertido…?”, se cuestionó en silencio. Sabía que si continuaban despertando a las entidades del pasado, el colapso del mundo sería inevitable, y la línea entre su propia humanidad y el abismo terminaría por borrarse definitivamente.
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The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 185

Estás leyendo el capítulo 185 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 26 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 351 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.