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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 12 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
CAPÍTULO 12: Tormenta de elementos y la chispa del destino El eco sordo de los pasos resuenan incansablemente a lo largo del pasillo largo, amplio y completamente vacío del ala de combate. Shirou caminaba con la mente distraída en sus propios pensamientos milenarios, hasta que notó a un estudiante de primer año observando algo con suma atención e inquietud tras una columna de mármol. Su curiosidad natural lo empujó a acercarse a paso lento para descubrir de qué se trataba. Se detuvo justo detrás de él y le tocó suavemente la parte superior de la cabeza para llamar su atención. —¿Qué es lo que pasa por allá? —preguntó Shirou inclinando la cabeza—. Oye... ¿se puede saber cómo te llamas? El chico giró la cabeza bruscamente, visiblemente sorprendido por la interrupción. —Me llamo Josué —respondió ajustándose el cuello del uniforme—. ¿Y tú quién eres? —Shirou —respondió este con absoluta calma, cruzando los brazos sobre el pecho con una postura relajada—. Oye, Josué... ¿será que podrías ayudarme con un asunto algo delicado que acaba de surgir? Josué asintió con la cabeza, borrando cualquier rastro de duda de su rostro y adoptando un semblante profundamente serio. —Claro que sí, dime de qué se trata exactamente. —Verás... resulta que unos tipos arrogantes del segundo año tienen acorralada y están acosando a una chica nueva en el pasillo principal —explicó Shirou señalando hacia el fondo del corredor. Josué frunció el ceño de inmediato, clavando una mirada firme y cargada de indignación hacia la escena. —Ya veo... así que de eso se trata todo esto. Bien. Te ayudaré sin dudarlo. Es hora de ir a darles una lección que jamás van a olvidar a esos cobardes. Shirou no pudo evitar sonreír, sintiendo una repentina chispa de profundo respeto por la convicción del muchacho. —Te lo agradezco enormemente, Josué. —No tienes nada que agradecer —respondió Josué con determinación en la voz—. Si se trata de prestar ayuda a alguien que lo necesita, no necesito recibir nada a cambio. Una sonrisa leve y sincera se dibujó en el rostro de Shirou al escucharlo. Parece que me he topado con un sujeto sumamente interesante en mi primer día, pensó para sus adentros. El Acoso Ambos regresaron a paso firme hacia la zona transitada del pasillo. Allí mismo, Hina se encontraba completamente acorralada contra los ventanales por varios chicos de segundo año que la rodeaban con risas burlonas. Su cuerpo temblaba ligeramente debido a la impotencia y la rabia contenida; sabía muy bien que si gritaba con fuerza terminaría llamando la atención de los profesores y eso solo le traería severos problemas en su expediente académico recién iniciado. Maldita sea... parece que no me queda otra opción más que pelear, pensó Hina resignada, apretando los puños... hasta que dos siluetas decididas aparecieron emergiendo del fondo del pasillo. Uno de ellos poseía un porte firme, cabello negro corto y unos profundos ojos café claro; el otro era Shirou, el peculiar chico a quien ella misma había abofeteado y mandado a volar apenas unas horas atrás. Al verlos llegar para apoyarla, un suspiro de inmenso alivio cruzó el rostro de Hina. Aprovechando la distracción de los agresores, logró soltarse de un tirón, retrocedió unos pasos con agilidad y se refugió justo detrás de las espaldas de los dos recién llegados. —¿Pero a dónde demonios te crees que vas, mocosa? —gritó enfurecido el líder de los acosadores, alzando el puño con la intención de sujetarla nuevamente por la fuerza. Sin embargo, su golpe fue detenido tajantemente en seco por Josué, quien estiró el brazo y sostuvo la muñeca del agresor con una firmeza de hierro que le impidió avanzar un solo milímetro. —¿Qué es lo que te pasa, imbécil? —preguntó Josué mirándolo directamente a los ojos, sonriendo con una marcada ironía—. ¿Acaso es esa la forma en que tus padres te enseñaron a tratar a una dama tan bella? Al escuchar aquellas palabras tan inesperadas y directas, Hina sintió cómo sus mejillas se ruborizaban al instante y bajó la mirada por la pena. —¿¡Qué fue lo que dijiste, maldito mocoso de primer año!? —rugió el estudiante de segundo año intentando librarse del agarre. Josué le soltó la muñeca con desdén y le clavó una mirada glacial que erizó la piel de todos los presentes. —Te lo advierto una sola vez: como te atrevas a rozarle un solo cabello otra vez, me encargaré personalmente de romperte toda la cara. El ambiente en el pasillo se tensó de una manera sofocante. Los demás integrantes del grupo de agresores —seis estudiantes en total— se adelantaron a paso rápido, formando un semicírculo alrededor de Josué y Shirou para bloquearles cualquier vía de escape. —¿Qué pasa, idiota? ¿Acaso no te ves en desventaja? ¿No que muy valiente el santurrón? —se burló uno de los subordinados tronándose los nudillos. Una ligera sonrisa desafiante se dibujó progresivamente en el rostro de Josué. —¿De verdad creen que les tengo el más mínimo miedo? Ven, inténtalo si te quedan agallas. El primer agresor lanzó un derechazo violento dirigido a la cara de Josué. Sin embargo, este último esquivó el impacto con una facilidad pasmosa, moviendo apenas el torso hacia un costado con una elegancia impecable. Pero las sombras se aproximaban velozmente; la ventaja numérica de los enemigos era evidente. Son demasiados para lidiar con todos al mismo tiempo en un espacio tan reducido, pensó Josué analizando la posición de cada uno. En ese instante, la voz tranquila de Shirou resonó justo a su lado. —No te preocupes por la masa, Josué —dijo Shirou con absoluta firmeza en la mirada—. Yo me encargo de neutralizar a los otros cinco subordinados. Tú ocúpate únicamente de aplastar a su líder. Josué asintió con la cabeza, agradeciendo el apoyo táctico. —Excelente. Te los encargo, Shirou. —No hay nada que agradecer —respondió Shirou esbozando una pequeña sonrisa mientras adoptaba su postura de combate—. Todo sea por proteger la paz de una querida amiga. El Duelo Josué y el líder de los acosadores se separaron del resto del grupo, tomando una distancia considerable en medio del corredor para desatar su verdadero potencial. El aire a su alrededor vibraba con una tensión mágica sofocante. En un movimiento relámpago, ambos chocaron sus puños imbuidos en maná, generando una onda expansiva que hizo retroceder a ambos contendientes con los pasos perfectamente medidos. El líder sonrió con una arrogancia desmedida mientras el aura mística a su alrededor comenzaba a elevarse drásticamente. —Espero que estés preparado para lo que viene, infeliz... —murmuró con una voz llena de malicia—. ¡Porque voy a matarte a golpes aquí mismo, maldito mocoso de primer año! Una brillante y voraz esfera de fuego elemental surgió espontáneamente en la palma de su mano derecha. Con un grito salvaje, la lanzó con violencia letal directamente hacia el pecho de Josué. El impacto de la explosión piromántica fue devastador, haciendo temblar los cimientos de piedra del pasillo y levantando una ráfaga de calor abrasador. Josué cayó de rodillas contra el suelo por la fuerza del golpe, sintiendo cómo el calor extremo de las llamas amenazaba con quemarle la piel del rostro y los brazos. Magia de fuego de alto nivel... es un ataque verdaderamente potente, reconoció en su mente apretando los dientes. Desde la distancia, Hina observaba el intercambio de hechizos con las manos en el pecho y el corazón latiéndole desbocado a la altura de la garganta. Al notar la preocupación en su rostro, Josué giró ligeramente la cabeza y le lanzó una breve mirada cargada de tranquilidad. —No te preocupes en lo absoluto por mí —dijo Josué con la voz serena—. Estaré perfectamente bien. Solo quédate ahí y mira. En un instante, se puso de pie rígidamente. Sus ojos café claro comenzaron a emitir un resplandor dorado sobrenatural. Utilizando un dominio impecable de la magia espacial y de teletransportación a corta distancia, Josué desapareció de la vista de todos en una fracción de segundo, reapareciendo y volviendo a desaparecer en distintas direcciones alrededor del pasillo. La velocidad del parpadeo era tal que generó múltiples espejismos que confundieron por completo los sentidos de su enemigo. Aprovechando la desorientación del líder, Josué reapareció en una posición elevada sobre una de las cornisas de las columnas y desató su contraataque elemental. —¡Esfera concentrada... Bomba de Agua! —exclamó extendiendo ambas manos. Una masa colosal de agua a alta presión chocó directamente contra el aura ardiente del enemigo. El impacto brutal entre el elemento fuego y el agua desató de inmediato una densa y sofocante nube de vapor blanco que se extendió por cada rincón del inmenso pasillo. El entorno entero se volvió de un blanco cegador y absoluto. Ninguno de los dos combatientes era capaz de ver la posición del otro a simple vista. Josué cerró suavemente los ojos en medio de la neblina sofocante y se concentró únicamente en afinar sus sentidos auditivos. Su respiración se volvió pausada, rítmica y completamente calma. Escucha el flujo del aire..., se dijo a sí mismo. De pronto, un ligero silbido cortó el silencio. El sonido metálico de una espada rozando el aire densamente cargado avanzaba en su dirección. Josué reaccionó por puro instinto: giró el cuerpo con una rapidez sobrehumana, esquivando la hoja afilada del oponente que pasó a escasos milímetros de cortarle el cuello. Con un salto acrobático hacia atrás, puso distancia para reorganizar su posición. El vapor de agua comenzó a disiparse lentamente. El oponente, visiblemente alterado y sudando frío, buscaba a Josué con la mirada desorbitada y desesperada por el corredor. Fue en ese preciso instante cuando Josué aterrizó suavemente, desenfundó su propia espada de entrenamiento y la clavó con fuerza directamente en las baldosas del suelo. —Magia de viento... —susurró con voz helada. Una ráfaga de viento violenta e impetuosa estalló desde la base de su hoja, creando un vendaval gigantesco que disipó de un solo golpe todo el humo y el vapor restante del área. El estudiante de segundo año quedó completamente expuesto en medio del pasillo, tiritando de terror y con los ojos desorbitados por el asombro. —¿¡Pero quién diablos eres tú realmente!? —preguntó el líder con la voz quebrada por el miedo abrumador. Josué comenzó a avanzar hacia él a paso lento y pausado, con una mirada dominante que anulaba cualquier intento de resistencia. —¿Yo? —respondió Josué con una calma aterradora—. Solo soy un estudiante completamente normal que odia a los abusivos. Al llegar frente a él, lo sujetó fuertemente del cuello de la camisa, lo levantó ligeramente y le asestó un puñetazo directo al rostro. Luego vino otro golpe implacable. Y uno más. El chico de segundo año cayó finalmente inconsciente sobre el suelo de piedra, completamente derrotado. Josué respiró hondo, se limpió el rastro de sudor de la frente y caminó a paso tranquilo hacia donde se encontraba Hina, quien lo observaba atónita sin ser capaz de mover un solo músculo. —¿Te encuentras bien? ¿No te hicieron ningún daño? —preguntó Josué mirándola con una sonrisa amable. —Sí... me encuentro perfectamente bien, gracias a ti —respondió ella sintiendo cómo su corazón se aceleraba, devolviéndole una leve y sincera sonrisa. —Me alegra muchísimo escuchar eso —dijo él extendiéndole la mano de manera caballerosa—. Mi nombre completo es Josué Tanaka. ¿Y cuál es el tuyo? Hina sostuvo su mano y lo miró a los ojos. —Yo me llamo... Hina Sánchez. Es un absoluto gusto conocerte, Josué. Josué sonrió abiertamente mientras el viento refrescante del exterior entraba por los ventanales. —El gusto es completamente mío, Hina. La perspectiva de la escena se elevó lentamente hacia los altos techos de la academia mientras el extenso pasillo quedaba sumido en un pacífico silencio, inundado por los ecos del combate y la luz dorada del atardecer filtrándose por los grandes vitrales. Tres destinos extraordinarios se habían cruzado de manera irrevocable en ese preciso instante del pasado. Continuará…
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The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 12

Estás leyendo el capítulo 12 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.