Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 105 online gratis en español
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Capítulo 105:de un Destino Compartido y el Límite de las Dimensiones
Punto de vista de Melissa Smith
—No sé de qué demonios se están riendo este par de tontos… —pensé para mis adentros mientras observaba la interacción entre el chico de cabello negro y la maga de hielo—, pero no puedo evitar experimentar una sensación profundamente extraña en lo más profundo de mi ser al presenciar cómo mi otro yo ha sido capaz de forjar verdaderos amigos en esta era.
Yo nunca tuve la oportunidad de tener amigos cuando contaba con su misma edad. Siempre me mantuve sumida en una soledad absoluta, atrapada sin remedio en un mundo hostil al que sentía que jamás pertenecí. En aquellos tiempos oscuros, al principio llegué a dudar seriamente de si algún día conocería en carne propia lo que significaban conceptos como el amor o la verdadera amistad. Tal vez esas ideas solo representaban meras teorías abstractas sobre mí misma, preguntas sin respuesta que flotaban en la nada… pero ella lo sabía. Karina lo sabía perfectamente. Ella entendía como nadie lo aterradoramente sola que me encontraba.
La familia de mi querida alumna siempre me acogió y me miró con una calidez y amabilidad genuinas. Fue precisamente en ese entorno donde encontré a alguien que compartía un destino trágico idéntico al mío. Alguien capaz de comprender con exacta precisión lo que uno siente en el alma y el infierno que uno se ve obligado a vivir.
“Las estrellas pueden llegar a ser infinitamente hermosas en la inmensidad del firmamento, pero no existe una sola alma en esta vida que no haya deseado, al menos por un instante, convertirse en la estrella que ilumine la existencia de alguien más.”
Por el momento, me siento extrañamente tranquila. Tal vez mi trágica muerte en el futuro termine siendo vengada tarde o temprano… pero ¿qué hay de ti, mi pequeña y joven versión de este mundo? ¿Cuál es ese deseo profundo que le pediste al universo con todas tus fuerzas?
Acabo de revisar minuciosamente uno de sus recuerdos más arraigados… y lo que presencié en su mente fue una experiencia demasiado fuerte, devastadora y dolorosa. La trágica muerte de su padre.
Presencié cada instante, cada segundo crucial de esos recuerdos grabados a fuego. Sus pasatiempos compartidos. La calidez de sus risas. Su vínculo indestructible. Ahora, finalmente, soy capaz de entenderlo todo. Por esa mismísima razón anhelabas con tanta desesperación volverte fuerte. Querías poder para no volver a sufrir jamás el impacto de otra pérdida irreparable en tu vida.
Entiendo perfectamente tu punto de vista… de verdad lo hago desde lo más profundo de mi ser.
Pero aun con todo eso, sería una absoluta pérdida de tiempo intentar negar la cruda realidad. Yo tampoco fui lo suficientemente capaz de proteger a aquellas personas a quienes les prometí salvación. Y murieron. Todos ellos perecieron de forma cruel justo frente a mis ojos.
No tienes la menor idea de la agonía que se siente al perder una guerra de proporciones continentales. Lo que duele perder una batalla decisiva después de haber luchado sin descanso durante años enteros… para terminar fracasando miserablemente al final del camino.
Sin embargo, cuando finalmente llegue el esperado día en que logres cumplir tu objetivo y vayas en busca de venganza, te imploro que no permitas bajo ninguna circunstancia que esa misma venganza termine por devorarte las entrañas. No le prestes oídos a todo lo que los demás intenten dictarte.
"Todos albergamos sentimientos en el corazón." "Todos conservamos un destello de humanidad en nuestras vidas." "Y si llegamos a perder esa humanidad…" "entonces ya no quedará absolutamente nada en este mundo que valga la pena salvar."
Una suave y melancólica sonrisa se dibujó en mis labios al observar los instantes que mi joven versión compartió con aquel chico. Su nombre es Carlos, ¿verdad? Debe de ser alguien verdaderamente amable… alguien sumamente agradable.
Analicé minuciosamente cada memoria al lado de mi otro yo, pero entonces mi sonrisa se desvaneció por completo de mi rostro. Un silencio sepulcral y denso me envolvió al fijar la vista directamente en sus ojos.
¿Por qué razón ese chico se siente infinitamente más solo de lo normal?
¿Qué fue exactamente lo que te ocurrió en el pasado? Lo que estoy contemplando a través de sus ojos no es la figura de un simple niño… es la proyección de un adulto consumido que ha sobrevivido a mil luchas sangrientas y a mil pérdidas devastadoras. ¿Quién eres tú en realidad? ¿De verdad este muchacho está soportando un sufrimiento de semejante magnitud? Si posee semejante fuerza descomunal… no debería haber sido derrotado ni haber perdido de esa manera.
Me quedé completamente helada por primera vez desde que desperté en esta era. Lo miré fijamente a los ojos… y esos orbes oscuros como la noche se reflejaron de forma sobrecogedora en los míos.
“Tú y yo estamos encadenados exactamente al mismo destino trágico.”
¿De verdad todo esto tiene algún tipo de sentido lógico? No me sentía enojada en lo absoluto, ni tampoco triste. Sencillamente era incapaz de comprender la dimensión del dolor que ese chico guardaba en su interior: la estampa de un hombre cargando una montaña de sufrimiento, promesas rotas y juramentos sagrados que jamás fue capaz de cumplir.
Dicen que la curiosidad mató al gato… pero cuando deba marcharme de este plano, ten por seguro que me mantendré observándote muy de cerca.
“Alguien con tus capacidades no debería estar arrastrándose en semejante estado.” Deberías estar disfrutando de una vida plena y feliz: rodeado de tus padres, compartiendo con amigos reales y experimentando el amor de tu vida.
¡Pero la realidad era otra muy distinta…! Y la batalla aún no había llegado a su fin.
Él y la mujer de hielo volvieron a ponerse en guardia, ajustando sus posturas para arremeter simultáneamente contra mí; sin embargo, yo sabía con absoluta certeza que ninguno de los dos poseía la capacidad de hacer que me derrumbara.
Sencillamente no eran lo suficientemente FUERTES.
Yo me encontraba en una dimensión de poder radicalmente superior. Era la encarnación de una guerrera capaz de borrar una nación entera del mapa… de erradicar un continente completo por mí misma sin pestañear.
Y aun así…
Si en verdad soy un ser tan absurdamente fuerte… ¿por qué demonios no fui lo suficientemente poderosa como para derrotarlo a ÉL cuando tuve la oportunidad?
Además de ese monstruo, había otras entidades acompañándolo en la masacre de mi mundo. Y fue entonces cuando lo rememoré… aquel lugar horripilante se reflejó con aterradora claridad en el rostro de mi memoria.
Experimenté un pánico primario. Miedo absoluto a ser derrotada. Miedo a morir vilmente. Deseaba con todas mis fuerzas seguir viviendo.
Anhelaba mostrarle a ella lo maravilloso y hermoso que podía llegar a ser el mundo… o al menos, eso era lo que tontamente creía que podía lograr.
—¡Huye de aquí de inmediato…! —gritaba mi voz quebrantada.
—¡Karina…!
—¡¡No eres lo suficientemente fuerte como para desafiar a este hombre!! —me desgañitaba mientras mi cuerpo colapsaba—. Lo intenté con todo lo que tenía… y no fui capaz de hacerle el menor rasguño…
—En verdad… perdóname por fallarte…
—¡No! ¡No, no, no por favor! ¡Maestra!
—¡¡Melissaaaaaaa!!
Lo siento en el alma… lo siento de verdad, mi querida e ingenua alumna.
Vuelve lo más fuerte que te sea técnicamente posible. No cometas la insensatez de enfrentarte a él… no en este momento. Pero cuando finalmente llegue ese día inevitable, sabrás con absoluta certeza que mi sacrificio y mi muerte no fueron en vano.
Hazte invencible para ser capaz de proteger a los demás. Me niego rotundamente a que termines convertida en un reflejo de lo que yo fui… alguien miserable que no pudo hacer absolutamente nada para evitar la catástrofe.
Y fue precisamente en ese instante de desesperación cuando mi vida se apagó.
Al recuperar la lucidez en el presente, me di cuenta de que mi joven yo de este mundo había sufrido un colapso mágico y físico considerable… razón por la cual fue trasladada de urgencia con la enfermera. Seguramente llegaste a experimentar una visión traumática de mi propia muerte aconteciendo en aquel infierno futuro.
Absolutamente todo este escenario resultaba extraño… inquietantemente extraño.
Pero ahora que me encuentro temporalmente en este cuerpo y en este tiempo, solo existe una única tarea que debo llevar a cabo sin vacilar.
Apreté el agarre de mi guadaña y la ejecuté en un barrido ascencional, generando una ráfaga de viento colosal que se proyectó violentamente desde el filo de mi arma. La elevé con elegancia hacia el firmamento.
—¡Tormenta de Mil Golpes de Luz Eternos! —proclamé con una voz que resonó en cada rincón del valle.
La magnitud de mi ataque fue tan grotesca y abrumadora que ni siquiera la defensa pulida del rey elfo fue capaz de contener la onda expansiva. Tal como te lo había prometido anteriormente, mujer del hielo, recibe de lleno este impacto… si es que de verdad posees la capacidad de sobrevivir a él.
Angélica se quedó completamente en silencio, inmóvil en su sitio, como si la carga de mis palabras mismas fuera un arma conceptual, un manifiesto impregnado de un aura aterradora capaz de intimidar al guerrero más experimentado.
Aquello representaba un verdadero desafío. Jamás llegué a imaginar que un acontecimiento de esta índole se convertiría en un hito histórico para mí: que una desconocida se atreviera a desafiar abiertamente mi supremacía. Pero estaba perfectamente bien. Cuando este cruce llegara a su inevitable conclusión, le asestaría un impacto de tal magnitud que la dejaría congelada por el resto de sus días. Por el momento… simplemente me estaba conteniendo a un nivel ridículo.
Ya les había demostrado con creces una pequeña fracción de lo que era capaz de desatar.
Pero si semejante despliegue no resultaba suficiente para doblegar sus voluntades, entonces me vería en la obligación de emplearlo. Liberaría a la bestia de hielo ancestral, esa entidad de la cual jamás un solo ser vivo ha logrado escapar con vida tras caer atrapado en sus garras.
Sin embargo, una sola incógnita cruzó apresuradamente por mi mente: ¿Sería ella realmente capaz de sobrevivir a la magnitud de semejante tormenta?
Debía actuar con muchísima más precaución.
Únicamente por si las dudas se complicaban, desplegaría mi campo de hielo absoluto: un escudo conceptual capaz de soportar la embestida de una magia de esa escala… aunque solo fuera por escasos segundos. Aquello significaba que debía calcular cada movimiento con extrema delicadeza.
Esto también constituía un reto fascinante para mi propio ser. Por fin se erguía ante mí alguien verdaderamente fuerte en este plano. Una oportunidad genuina de medir mi existencia.
Y no pensaba desperdiciar semejante ocasión.
Estaba más que preparada para lo que vendría.
Melissa había desatado su ataque con una furia desmedida. La naturaleza de la energía era tan ominosa y siniestra que resulta evidente que nadie saldría con vida si quedaba aprisionado en su centro. Carlos, sin embargo, aprovechó el instante de caos para abalanzarse también al frente; mientras ambos se desplazaban por el terreno, cada paso ejecutado, cada esquiva milimétrica y cada violento choque de auras dejaban al descubierto cómo ese mocoso continuaba incrementando su nivel de fuerza a cada segundo que transcurría.
Activé apresuradamente una sección de mi armadura de hielo ancestral. Cubrí únicamente la totalidad de mis dos brazos; juzgué que sería más que suficiente para amortiguar y detener semejante embestida.
Nuestras energías colisionaron en una detonación ensordecedora.
Y fue en ese preciso milisegundo cuando terminé por confirmarlo.
Ese ataque poseía una naturaleza ridículamente destructiva. Tenía el potencial bruto para pulverizar absolutamente todo a su paso.
Maldición…
Me mordí el labio inferior con fuerza, manteniendo la mirada fija hacia el frente con actitud desafiante, negándome rotundamente a retroceder un solo milímetro en mi posición.
Dejé escapar un largo suspiro y giré levemente el rostro para observar a Saleh.
—Parece ser que tú también has quedado prácticamente fuera de combate —comenté con ironía—. No resulta para nada concebible que una simple niña nos esté tomando la delantera de esta forma tan humillante. Aunque, viéndolo bien, tal vez este sea únicamente su primer enfrentamiento serio… y sabes, al menos a mí no ha logrado derribarme.
No me siento derrotada ni por un segundo, simplemente estoy comenzando a adaptarme a este tipo de dinámicas absurdas.
Sin embargo, había un factor en la ecuación que no terminaba de encajar. Carlos y Melissa se encontraban midiendo sus fuerzas en un choque directo de voluntades. Lo más probable era que ambos terminaran el intercambio con heridas de extrema gravedad, nada fatal pero sí de consideración.
“Estoy maquinando algo en mi cabeza… ¿y qué pasaría si…?”
Semejante idea representaba la maniobra más interesante que podía ejecutar en este punto. Pero antes de que me fuera posible articular palabra alguna—
Entonces lo percibí con total claridad.
Una presencia asquerosa y abrumadora emergió en el área. Tan repulsiva y densa que me produjo un deseo visceral de vomitar.
Efectivamente… se trataba del mismísimo Saleh.
El rey elfo no caminó en mi dirección, sino que avanzó a pasos firmes hacia donde se encontraban ellos dos. La expresión de su rostro se oscureció por completo, revelando finalmente la auténtica y aterradora escala de su verdadero poder celestial.
—Reino Temporal: Sol y Luna —proclamó Saleh con una voz cavernosa.
Nuestra voluntad colectiva como guerreros no solo declina… sino que se metamorfosea en una cúspide inalcanzable. Si pretendía ser quirúrgicamente precisa en mi ejecución, tendría que sacrificar un bien preciado: parte de mi propia destreza física.
El Camino del Sol y el Camino Lunar se manifestaron físicamente en el plano, extendiéndose como senderos luminosos por la totalidad del campo de batalla y rodeándonos a absolutamente todos los presentes. En ese instante comprendí a la perfección la jugada.
No tengo la menor idea de qué es lo que estás planeando en esa cabeza, elfo, pero si vas a recurrir a esta técnica ancestral…
Pensamos exactamente en lo mismo, Saleh. Por primera vez en mi existencia, me encuentro plenamente de acuerdo con tus métodos.
—Reino Temporal: Mundo de Hielo de los Mil Templos Ardientes —invoqué a pleno pulmón.
Ambos habíamos procedido a desplegar la totalidad de nuestros reinos temporales para ponerle un punto final definitivo a esta sesión de entrenamiento que se nos había ido de las manos. La situación me tenía sumamente agitada. Desde el preciso instante en que esa mocosa demostró poseer un potencial tan fuera de lo común, captó mi atención por completo. Tal vez, después de todo, valga la pena tomarse el trabajo de entrenarla en el futuro.
—Nos has mostrado un espectáculo verdaderamente hermoso, Carlos —expresé con una sonrisa llena de intenciones.
Tanto tú como ella van a aprender una lección inolvidable sobre mi verdadero ser a partir de este momento.
Saleh y yo nos desplazamos a una velocidad sobrehumana y aterradora, lanzando una ofensiva combinada y monstruosa para someter a Melissa, pero—
La chica bloqueó la totalidad de la embestida utilizando únicamente un ligero toque del asta de su guadaña.
—Eh… vaya. Así que finalmente se han decidido a mostrar algo medianamente interesante —comentó ella con burla—. No pensé que llegarían al extremo de recurrir a sus reinos temporales como último recurso desesperado.
Di un salto hacia atrás, tomando distancia. De la nada, una serie de ataques totalmente invisibles al ojo humano se desencadenaron en el aire, impactando en su dirección sin necesidad de que yo moviera un solo dedo. Sin embargo, Melissa comprendía con exacta precisión la naturaleza de la maniobra… y procedió a desviarlos e interceptarlos absolutamente todos con una facilidad pasmosa.
—Fascinante. De verdad te felicito por ser capaz de bloquearlos —admití ajustando la guardia—. ¿Pero qué crees que vaya a ocurrir si combino esto… exactamente con esto otro?
Una sonrisa perversa y calculadora se dibujó en el rostro de Melissa mientras comenzaba a entrelazar elementos de fuego helado y luz primordial. Una magia grotescamente potente y amenazante comenzó a gestarse en la atmósfera. Desde la bóveda celeste, una descomunal esfera ardiente de proporciones apocalípticas empezó a tomar forma.
—¿Acaso eso es…?
Carlos alzó la mirada contemplando la inminente masa de destrucción, pero de pronto, algo en la estructura de su aura sufrió una alteración drástica. Una sonrisa desagradable, oscura y combativa se dibujó en sus facciones.
—Es el momento decisivo, es ahora o nunca. ¡Dragón Oscuro! —rugió el chico.
La monumental bestia de sombras se alzó a sus espaldas, desplegando la totalidad de sus escamas de luz de la muerte. Cientos de ráfagas filosas salieron disparadas en trayectoria directa hacia la posición de la chica.
—No creí que fueras capaz de reaccionar y despertar tan rápido —comentó Melissa esquivando los primeros proyectiles—. Debo asumir formalmente que te has convertido en el sujeto más molesto con el que me he topado en mucho tiempo.
El dragón y Carlos nos desplazamos en perfecta sincronía. Por mi parte, ejecuté el movimiento definitivo conocido como el Corte Mundial; mientras que él desató una serie de Destellos Oscuros del Anochecer.
Ambas fuerzas se fusionaron en un solo ataque combinado de magnitud calamitosa: Cierre de la Aniquilación. Decenas de cortes profundos y marcas de energía se grabaron salvajemente en la piel y la estructura de Melissa.
Aun así… la chica soportó el castigo de pie.
—Mis sinceras felicitaciones —expresó ella con un tono de voz profundamente desagradable y provocador—. Han conseguido causarle heridas a este cuerpo. Justo de la forma en que lo habías planeado en tu cabeza, ¿verdad, muchacho?
La monumental esfera que flotaba en el cielo comenzó a encogerse drásticamente… y de su núcleo fracturado nacieron de forma instantánea mil esferas idénticas comprimidas.
—Por un demonio… esto era exactamente lo que me faltaba para completar el cuadro —renegó Carlos apretando los dientes.
En ese momento, la situación parecía abocar a una derrota segura. Pero no todo debía resolverse de forma convencional.
—Es el momento, ahora o nunca. ¡Magia Nocturna: Depredador de la Soberbia! —exclamó el joven concentrando la totalidad de su flujo.
Múltiples diagramas y hechizos complejos se manifestaron simultáneamente en el plano. La luz y la oscuridad se entrelazaron de forma aberrante, deformando la realidad misma hasta dar nacimiento a una nueva manifestación mágica.
—¡Agujero de Luz: Resplandor Atónito!
Nuestras ofensivas combinadas se desataron en un torrente incesante e implacable. Saleh, yo, el dragón oscuro y Carlos actuábamos en ese instante como un trío armónico perfecto, una maquinaria de combate Imparable.
“¿Será acaso envidia lo que estoy comenzando a experimentar en mi pecho…?”
Sin embargo, de manera repentina, percibí una alteración radical en el ambiente.
Un aura abrasadora, violenta y primordial brotó bruscamente del cuerpo de Melissa. Una mirada de tal intensidad se clavó en nosotros que resultaba técnicamente imposible sostenerle la vista sin sentir que el alma se resquebrajaba.
En un microsegundo, la chica se materializó a mis espaldas, ignorando olímpicamente la presencia de los demás combatientes.
—La verdad es que eres una existencia bastante patética —sentenció fríamente.
Un solo impacto directo en la zona del estómago me envió saliendo disparado a una velocidad absurda a través del bosque. Pese al brutal castigo, no me importó en lo más mínimo.
Mi plan táctico ya se había completado con absoluto éxito.
Melissa había quedado irrevocablemente atrapada en el ataque que dejé preparado con antelación, un contraataque de detonación retardada que estalló en una explosión brutal e implacable. La chica salió despedida a una distancia enorme, presentando heridas de suma gravedad en todo el torso.
Estaba plenamente convencido de que ese impacto la dejaría fuera—
Pero en ese preciso instante sentí cómo una onda de energía sumamente concentrada envolvía mi propio estómago. Una detonación destructiva estalló directamente desde el interior de mis entrañas.
—Tú no eres el único sujeto que guarda un as bajo la manga en esta contienda. ¿Dime si te gustó la sorpresa, mi estimada princesita? —se burló Melissa reapareciendo en el aire.
Su rostro reflejaba una sonrisa completamente burlesca e insoportable.
De inmediato, el resto de los combatientes procedieron a rodearla como una jauría de presas hambrientas cobrando su presa. La magnitud de los ataques coordinados que cayeron sobre ella fue sencillamente devastadora. El Bosque de los Espíritus entero ardía en llamas consumidoras, mientras el viento rugía con una violencia inaudita.
Resultaba difícil creer que hubieran sido capaces de reducir a cenizas un bosque de semejante belleza ancestral.
Aun así, era de justicia reconocerles el mérito y admirar su determinación.
Tanto la lanza celestial de Saleh como la espada de hielo de Angélica terminaron por posicionarse a escasos milímetros de su cuello, acorralándola por completo.
—Admite tu derrota definitiva de una buena vez, niña incrédula. El hecho de haber despertado una fracción de tu verdadero poder no te concede el menor derecho a sentirte un ser superior a nosotros —sentenció Angélica con severidad.
Melissa simplemente sonrió. Una sonrisa cargada de una burla mordaz.
—Qué comentario tan genuinamente gracioso me acabas de regalar, mujer del hielo. Dime una cosa… ¿acaso te has tomado la molestia de preguntarte por qué razón no me encuentro sosteniendo mi arma principal entre las manos en este momento?
Tanto Saleh como Angélica quedaron en absoluto estado de shock ante la revelación.
La monumental guadaña flotaba libremente en el aire a varios metros por encima de sus cabezas. Una refulgencia de luz cegadora estalló en la hoja, el viento rugió con furia y el arma se arrojó en picado directo contra las espaldas de ambos. Intentaron desesperadamente maniobrar para esquivar la embestida, pero todo esfuerzo resultó completamente estéril.
El corte del arma los atravesó a ambos de lado a lado. Los dos guerreros cayeron pesadamente contra el suelo resquebrajado.
—Un movimiento magistralmente jugado, debo reconocerlo —comentó Carlos observando la escena desde la distancia.
Descendí con absoluta lentitud hasta tocar tierra firme. La guadaña regresó dócilmente a mis manos mientras caminaba a pasos tranquilos; la sujeté con firmeza y la posicioné a mi espalda, haciéndola girar con una soltura y naturalidad envidiables.
—Tengo que admitir que todos ustedes hicieron un trabajo ciertamente admirable.
—Pero ey… te noto excesivamente confiada en tu victoria —interrumpió Angélica de la nada, mostrando una sonrisa completamente retorcida desde el suelo.
En un instante, múltiples espadas de hielo puro emergieron del terreno rodeándome por completo. La velocidad de la embestida fue tan absurda que caí directamente en la trampa elaborada por la maga. Una detonación glacial masiva sacudió la totalidad del área.
Retrocedí varios metros, visiblemente herida y con múltiples cortes sangrantes. El dolor resultaba insoportable y constante. El tiempo de permanencia en este cuerpo se estaba agotando a pasos agigantados.
Si continuaba prolongando este enfrentamiento a semejante escala, la estructura de este recipiente joven no resistiría el desgaste. Y mi otra yo de este mundo terminaría pereciendo por el colapso.
De modo que me veo en la obligación de ejecutar mi movimiento final.
Mantener un combate a muerte contra cinco guerreros de este calibre resultaba una tarea sumamente agotadora. Aun así, ninguno de ellos había logrado rozar mi verdadero nivel… a excepción de aquella chica desalmada del futuro.
Aquella entidad sí que era un verdadero monstruo horripilante.
—Llegará un día en el que te verás en la necesidad de entregar tu propia vida por el bien de alguien más —le dije a la joven Melissa en mi mente, contemplando el vacío—. Sinceramente espero que no mueras en el intento. Deseo de todo corazón volver a enfrentarte en un duelo definitivo. Tú y yo, cara a cara en igualdad de condiciones.
Quiero presenciar con mis propios ojos cómo termina de desarrollarse el monstruo que albergas en tu interior.
Cerré los ojos por un escaso milisegundo. Una lluvia incesante de ataques mágicos comenzó a precipitarse en mi dirección.
Este recipiente físico requería con urgencia volverse infinitamente más resistente. Sin embargo, aun en mitad del caos, no pude evitar que un pensamiento cruzara por mi mente—
Qué ritmo de desarrollo tan ridículamente exagerado y acelerado tienen estos muchachos… Hasta me ha llegado a dar una ligera envidia.
¿Será acaso que esta gente come demasiado o qué clase de entrenamiento inhumano llevan a cabo?
Dejé escapar una suave risilla sarcástica.
Pero ya era más que suficiente de distracciones.
Debía proceder a erradicar y borrar absolutamente todos los recuerdos de lo que verdaderamente aconteció en este lugar. Los adultos presentes terminarían por intuir algo. Ella, en cambio, jamás debería enterarse de los detalles de esta manifestación.
Esquivé una serie de estocadas con movimientos fluidos, giré sobre mi propio eje, conecté un impacto certero contra la humanidad del rey elfo, arremetí inmediatamente contra la maga de hielo y, finalmente, me abalancé contra ese par de sujetos insoportables.
—La verdad es que jamás decepcionan en lo absoluto.
Si continúan incrementando sus capacidades a este ritmo, es muy probable que en un lapso de uno o dos años sean capaces de desafiar grandes calamidades en este mundo. Sin embargo, alcanzar mi auténtico nivel… les va a resultar una tarea titánica.
Di un salto acrobático en el aire, ejecuté un giro completo y le propiné una patada brutal a Carlos utilizando la totalidad de la fuerza de mi pierna, proyectándolo a una distancia colosal contra las rocas.
La expresión del muchacho, al reincorporarse entre los escombros, se tornó sombría, seria y aterradoramente madura.
… Vaya.
Debo admitir que este chico en particular sí que consigue infundirme un verdadero escalofrío de pánico.
Continuará.

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The strongest warrior of humanity (Novela)
Capítulo 106
The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 105
Estás leyendo el capítulo 105 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 351 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.