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Leer Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 90 online gratis en español

🏴 Grupo: Skotádi✍️ Traducción: Skotádi
Quizás simplemente por dinero, los dos hermanos aceptaron sin reparos las condiciones de Tang Zhen y no volvieron a mencionar los tres cadáveres, como si no existieran. Los dos se pusieron a montar guardia en el exterior para que nadie molestara a Tang Zhen. —Qué par de hermanos más interesantes. Seguramente sus vidas están llenas de historias que contar. A través del mapa, Tang Zhen observó cómo Palgó sacaba la pistola TT33 que llevaba al cinto, la manipulaba con soltura un par de veces y volvía a guardarla. Era una pistola antigua con el aspecto de haber pasado por muchos conflictos; Tang Zhen estaba convencido de que Palgó no era su primer dueño. Natasha estaba tomando el sol en la azotea con expresión perezosa y distendida, pero Tang Zhen sabía que en cuanto surgiera cualquier anomalía, el fusil de francotirador colocado a su lado escupiría fuego letal sin vacilar. Mirando el rostro de rasgos delicados de Natasha, Tang Zhen era incapaz de relacionarla con una tiradora de élite, pero los hechos demostraban que desde el principio había intuido que aquellos dos hermanos no eran gente corriente, y así era. El combate y el arte de matar parecían ser su especialidad; actuar se les daba bastante peor. Qué habían vivido aquellos dos hermanos, por qué querían ocultarse y por qué habían aceptado su contrato al final, eran cosas que Tang Zhen no tenía ningún interés en investigar. Lo único que necesitaba era que vigilaran la puerta durante los días que le llevara el experimento. Organizó los materiales que Palgó había comprado y se puso a preparar en el sótano el altar para realizar la versión simplificada de la técnica secreta de inhabitar almas. Según sus planes, ese altar se iba a usar muchas veces en el futuro, así que tenía que ser sólido y duradero. Durante los días siguientes, Tang Zhen vivió y durmió en el sótano. La habitación fue transformándose progresivamente bajo sus manos hasta quedar irreconocible, mientras una atmósfera de misterio y solemnidad se instalaba en ella poco a poco. En un momento dado Tang Zhen se Teletransportó al mundo alternativo para traer los materiales que Qian Long había reunido. Con todos los materiales listos, Tang Zhen comenzó el ensamblado final. Lo que estaba trazando en ese momento era el círculo de conjuración central de la técnica secreta de inhabitar almas. La afilada daga Zidian se movía en su mano sin parar, grabando en el duro suelo línea tras línea de extraños trazos como si cortara mantequilla. Terminadas las líneas del suelo, Tang Zhen excavó varias docenas de nodos y fue colocando Perlas Cerebrales en cada uno de ellos. Aquellas Perlas actuarían como fuente de energía para mantener el círculo de conjuración en funcionamiento durante mucho tiempo. Sacó sangre de monstruo del Espacio de Almacenamiento y la fue vertiendo con cuidado a lo largo de las líneas trazadas. Solo había que esperar a que la sangre se secara por sí sola para poder llevar a cabo la técnica secreta de inhabitar almas. Una vez terminado todo aquello, Tang Zhen estiró los músculos, bajó a la bodega de Ivanov, eligió una botella de vino tinto y comenzó a degustarlo tranquilamente. La bodega de Ivanov era grande; además de toda clase de vinos tintos, el resto del espacio estaba ocupado casi en su mitad por botellas de aguardiente local de la Alianza del Campo de Hielo de diversas marcas. Tang Zhen no sabía por qué Ivanov había acumulado tanta cantidad de licor fuerte, pero al verlo, una idea surgió de repente en su mente con unas ganas irresistibles de llevarlo a la práctica de inmediato. Sin más dilación, metió la mitad del aguardiente de la bodega en el Espacio de Almacenamiento y se Teletransportó al mundo alternativo a la Ciudad Torre. Después de saludar a varios Residentes que encontró por el camino, Tang Zhen se dirigió a la habitación donde estaba instalada la Piedra Angular. De pie frente a la plataforma de la Piedra Angular, Tang Zhen primero canjeó cien puntos usando Perlas Cerebrales, y a continuación publicó el siguiente mensaje en la Plataforma de Intercambio de la Piedra Angular: «El licor más puro y ardiente, digno solo de héroes. Cien botellas en total. Veinte puntos por botella.» Apenas veinte y tantos caracteres le habían costado más de cuarenta puntos, lo que hizo que Tang Zhen protestara mentalmente de semejante abuso. Quién sabía si alguien controlaba la Plataforma de Intercambio de la Piedra Angular desde detrás; si era así, la cantidad de Perlas Cerebrales que ingresaba al año debía de ser una cifra astronómica que Tang Zhen ni podía imaginar. Colocó el aguardiente del Espacio de Almacenamiento alrededor de la plataforma de la Piedra Angular, y en cuanto se retiró, un fino halo de luz se expandió desde la Piedra Angular envolviendo todas las botellas. A partir de ese momento, nadie excepto Tang Zhen podría retirar aquel aguardiente, salvo que la transacción se completara o que se cancelara el pedido; cualquier mercancía registrada en la Plataforma de Intercambio de la Piedra Angular quedaba bajo su protección. En cuanto se pagaron los puntos, la información publicada por Tang Zhen apareció de inmediato en la Plataforma de Intercambio de la Piedra Angular, con el sello de Ciudad Dragón Sagrado (Ciudad Torre de nivel 1). Tang Zhen contempló la información que se desplazaba lentamente por la plataforma, asintió satisfecho y salió de la habitación. Lo que venía a continuación no requería su atención; simplemente tendría que esperar a que los productos se vendieran y revisar los puntos obtenidos. Ciudad Dragón Sagrado estaba en plena fase de construcción, y todos los Residentes andaban ocupados de aquí para allá. Tang Zhen dio una vuelta y comprobó que era el único que no tenía nada que hacer, lo que le resultó un poco vergonzoso. Sin más vueltas, se Teletransportó de vuelta al sótano de la casa de Ivanov. Revisó la sangre de monstruo en las líneas del círculo: la superficie ya se había solidificado. Tang Zhen calculó que, a ese ritmo, estaría perfectamente lista para llevar a cabo la técnica de inhabitar almas a medianoche. Como de momento no había nada que hacer, Tang Zhen se tumbó de espaldas en el sofá, cerró los ojos y comenzó a descansar. El ajetreo de los últimos dos días lo había dejado bastante agotado; aunque su condición física triplicaba la de una persona normal, ni así aguantaba indefinidamente ese ritmo de trabajo intensivo sin parar. Con todo, a pesar del cansancio físico, Tang Zhen jamás había sentido que aquello fuera un sacrificio, porque trabajaba por sus propios sueños. En cuanto se sumergía de lleno en aquello, todo se convertía en disfrute. Durmió hasta poco antes de las diez de la noche. Cuando el reloj interno que llevaba en el subconsciente, preciso como un temporizador biológico, lo despertó, Tang Zhen se desperezó agradablemente, se incorporó, bebió una botella de agua mineral y volvió a examinar las líneas de sangre de monstruo del círculo. La sangre se había secado por completo y presentaba un color púrpura oscuro tirando a marrón; todo indicaba que estaba listo para proceder con la técnica secreta. Tang Zhen se puso la capa negra, desnudó por completo a Ivanov y lo sumergió en uno de los pozos de sangre del interior del círculo. Luego desnudó también el cadáver de uno de los jóvenes tiradores y lo introdujo en otro pozo, utilizando unas pinzas largas para extraer la Perla Cerebral del interior del cráneo del joven. La Perla Cerebral, antes ordinaria y de nivel 1, había adquirido al salir del cráneo del joven tirador un color rojo vivo e intenso. Observada a contraluz, en su interior parecía flotar algo parecido a una forma humana, difusa e imprecisa. Tang Zhen enarcó levemente las comisuras de los labios. Aquella anomalía en la Perla Cerebral indicaba que había conseguido retener con éxito el alma del joven tirador; de lo contrario, a esas alturas el alma ya se habría desvanecido por completo. Extrajo también la Perla Cerebral del segundo tirador; el resultado era idéntico. Las dos Perlas habían albergado con éxito las almas que estaban a punto de dispersarse. Tang Zhen no tocó la Perla Cerebral que estaba dentro del cráneo de Ivanov, porque iba a ser el sujeto del ritual que venía a continuación, y esa Perla no podía moverse. Una Perla Cerebral nueva fue introducida por Tang Zhen en el cerebro del joven tirador que estaba sumergido en el pozo de sangre, aunque esta nueva Perla llevaba unas runas de diseño muy especial, completamente distintas a las de la que había extraído. Mirando los dos cadáveres sumergidos en los pozos de sangre, Tang Zhen echó un vistazo a la hora y decidió comenzar en ese mismo momento la técnica secreta de inhabitar almas. Caminó despacio hasta el centro del círculo de conjuración y se sentó en el punto delimitado por la sangre de monstruo; luego comenzó a recitar en voz baja. Era un idioma extrañísimo, con una entonación abrupta y cambiante: a veces fluía suave y melodioso como el canto de una grulla, otras gemía y ululaba como el llanto de fantasmas y deidades. El ritmo peculiar parecía resonar con el propio aire, haciendo temblar levemente algunos objetos sobre la mesa. El conjuro duró menos de un minuto. De repente Tang Zhen dio una palmada enérgica, y los nodos de Perlas Cerebrales del suelo comenzaron a iluminarse uno a uno desprendiendo un tenue resplandor carmesí. Cuando todos los nodos estaban encendidos, la sangre de monstruo de las líneas también empezó a brillar con una luz propia, y en un instante suelo, paredes y techo del sótano quedaron teñidos del mismo fulgor escarlata. Tang Zhen detuvo todos sus movimientos y observó en silencio los dos cadáveres en los pozos de sangre. El éxito o el fracaso dependían de este momento; no había margen para el menor error, y el corazón de Tang Zhen latía con una tensión extrema. ¡Plaf! Un cuerpo joven y fornido se incorporó de golpe dentro del pozo de sangre. Con los ojos abiertos de par en par y la mirada perdida, se quedó mirando al frente en blanco, mientras el orificio de la bala con la carne vuelta en su entrecejo completaba una escena que parecía sacada de una película de terror de la vida real. Un momento después, el joven aspiró una profunda bocanada de aire y la soltó lentamente; luego volvió la cabeza hacia Tang Zhen, que seguía con la capa negra puesta. —Bienvenido a tu renacimiento, querido señor Ivanov. La voz de Tang Zhen sonaba como llegada desde el cielo, pero cargada de la seducción propia de un demonio, resonando suavemente en el sótano.
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Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 90

Estás leyendo el capítulo 90 de Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela), un novela. En un mundo apocalíptico donde la superficie terrestre es sinónimo de muerte segura debido a peligros invisibles, la humanidad ha tenido que refugiarse en ciudades monumentales con capacidades asombrosas: fortalezas que… Este capítulo tiene publicado el 9 de abril de 2026, Traducido por el grupo Skotádi. Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) tiene 91 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.