Leer Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
🏴 Grupo: Skotádi✍️ Traducción: Skotádi
—¡Riiing...!
De repente, sonó el timbre de un teléfono. Tang Zhen lo tomó con indiferencia y vio que era un amigo con el que no había contactado en mucho tiempo. Aunque estaba desconcertado, presionó el botón de respuesta.
—&#¥@%¥#……!
Lo que salió del parlante no fue la voz de su viejo amigo, sino un fragmento de un lenguaje con una entonación extraña.
Tang Zhen no sabía de qué idioma se trataba, pero se quedó escuchándolo de principio a fin durante un minuto entero, en un estado de trance. Al terminar, como poseído por un espíritu, respondió al teléfono con una sola palabra:
—¡Sí!
Apenas pronunció esa palabra, el teléfono estalló en una luz blanca. Tang Zhen se desmayó de inmediato, envuelto por el resplandor.
Cuando la luz se disipó, ya había desaparecido de la habitación sin dejar rastro.
———————————————————————————————————————
—Goteo… Goteo...
Al recuperar la consciencia, Tang Zhen escuchó primero un sonido similar al del agua goteando en una habitación silenciosa; luego, vio su teléfono inteligente negro tirado en el polvo.
En ese momento, recordó que aquel objeto había sido la causa de su desmayo.
Miró a su alrededor y descubrió con asombro que no estaba en su casa, sino tendido en medio de unas ruinas llenas de basura.
Presa del pánico, luchó por incorporarse. Tras confirmar que, aparte de tener la ropa manchada de lodo, no había sufrido ningún daño, recogió el teléfono.
Sin embargo, en cuanto lo sostuvo, notó algo extraño.
«¿El teléfono se ha vuelto mucho más pesado?».
Al percatarse de esto, Tang Zhen se acercó el dispositivo a los ojos para examinarlo. Bajo la tenue, confirmó que era su teléfono, pero la textura de la carcasa se había transformado en un metal desconocido.
Con una ligera presión, la pantalla se iluminó. Pero la interfaz familiar había desaparecido, siendo reemplazada por un cráneo sangriento con un fondo de purgatorio. De las cuencas profundas de los ojos emanaba un aura que ponía los pelos de punta, como si estuviera observando a Tang Zhen con una sonrisa gélida y voraz.
Tang Zhen recordó su encuentro anterior y el entorno actual; sintió un escalofrío en el corazón y comenzó a manipular el teléfono rápidamente.
Se horrorizó al descubrir que la interfaz había cambiado por completo: los iconos de \[Información Personal\] y \[Tienda de Aplicaciones\] eran extremadamente llamativos.
Había otro icono llamado \[Teletransporte\], que lucía como un vórtice capaz de succionar el alma de quien lo mirara.
Al ver este icono, el corazón de Tang Zhen dio un vuelco y mostró una expresión pensativa.
Intentó realizar una llamada, pero del teléfono surgió un aviso de falta de saldo. Una voz femenina y tétrica, similar a la de la niña de The Ring, le indicó: —¡Por favor, utilice monedas de oro para recargar lo antes posible!
«¿Monedas de oro?»
«¿Desde cuándo se usan monedas de oro para el saldo? ¿Es que la compañía telefónica se ha vuelto más estafadora de lo normal?».
Sin embargo, decidió no darle más vueltas. Colgó y sacudió la cabeza, como si quisiera expulsar esa voz de ultratumba de su mente.
Sin dudarlo, pulsó el icono de \[Información Personal\].
\[Tang Zhen\]
\[Hombre\]
\[23 años\]
\[Nivel: 0\]
\[Experiencia: 0/10\]
\[Puntos de Salud: 100\]
\[Balance de cuenta: 0 monedas de oro\]
Tras leer esta información con el ceño fruncido, abrió en silencio el icono de la \[Tienda de Aplicaciones\].
Una deslumbrante variedad de íconos llenaba la pantalla, categorizados en combate, vida y entretenimiento.
Entre ellos, algunos estaban marcados como "Recomendación para novatos":
\[Ruleta de la Suerte: Gana grandes recompensas con una apuesta pequeña. Emoción infinita. El premio principal son puntos de suerte. Premios especiales producidos al azar. Precio de descarga: 0 monedas de oro.\]
\[Linterna: Proporciona iluminación. Precio de descarga: 100 Monedas de Oro.\]
\[Mapa Básico: Muestra el terreno y monstruos en un radio de 100 metros. Precio de descarga: 1,000 monedas de oro.\]
\[Proyección Ocular: Permite proyectar la imagen de la pantalla ante los ojos y operar el teléfono mediante la conciencia. Precio de descarga: 500 monedas de oro.\]
\[Detector de Monstruos Básico: Muestra información de monstruos que no superen en tres niveles al usuario. Precio de descarga: 1,000 monedas de oro.\]
\[Espacio de almacenamiento miniatura: Crea un espacio dimensional de un metro cúbico en el teléfono (los objetos se pueden almacenar plegados, el volumen total no debe exceder un metro cúbico). Precio de descarga: 10,000 monedas de oro.\]
\[Detector de Tesoros Básico: Detecta objetos valiosos en un radio de 100 metros. Precio de descarga: 100,000 monedas de oro.\]
Tang Zhen observó los íconos un momento y salió de la tienda con escepticismo. Aunque deseaba probar alguna aplicación, los constantes avisos de "monedas de oro insuficientes" lo obligaron a desistir.
«¡Parece que me he metido en algo muy extraño!».
Tang Zhen suspiró, se levantó del suelo y comenzó a examinar los alrededores.
El lugar parecía una fábrica abandonada, totalmente ruinosa; casi cualquier cosa útil había sido despojada.
Luego de buscar un rato, Tang Zhen se disponía a buscar una salida cuando, de repente, escuchó el sonido de pasos humanos.
Se movió en silencio hacia un pasillo y vio a una mujer.
Debido a la escasa luz, no podía precisar su edad, pero su piel se veía rugosa y envejecida.
La mujer caminaba encorvada, envuelta en una manta andrajosa y con los pies descalzos. Se apoyaba en un palo de madera, buscando débilmente entre la basura.
Mientras buscaba, la mujer pareció encontrar algo. Con una expresión de ligera sorpresa, recogió lo que parecía ser un envoltorio de comida.
Justo cuando iba a examinar su hallazgo, tres sombras humanoides surgieron desde un rincón oscuro.
Las sombras mostraron colmillos y garras; sus manos, delgadas como enredaderas secas, se abalanzaron sobre ella.
La mujer dejó escapar un grito desgarrador, su rostro se llenó de desesperación y luchó frenéticamente por su vida.
En ese momento, Tang Zhen finalmente vio la apariencia de las sombras, pero no se atrevió a moverse.
Vio con horror cómo la mujer era despedazada y devorada por tres seres humanos cubiertos de carne podrida. En un instante quedó cubierta de sangre, perdiendo toda oportunidad de ser salvada.
Ese tipo de humanos con la carne podrida, que devoran carne humana y actúan de forma rígida y extraña, ¡parecían ser los legendarios «zombis»!
Mientras los zombis destrozaban a la mujer, Tang Zhen se retiró en silencio, reprimiendo las ganas de vomitar y respirando profundamente para intentar calmarse.
Una vez estabilizada su respiración, se quedó sentado un momento y luego abrió bien los ojos, intentando buscar algún objeto que pudiera servirle de arma defensiva.
Sin embargo, en esta fábrica abandonada no parecía haber nada más que basura; no encontraba ningún arma adecuada.
Tras tropezar y buscar durante un buen rato, lo único que consiguió fue un trozo de alambre oxidado de medio metro.
Tang Zhen sabía que no podía quedarse allí; debía encontrar una oportunidad para escapar, ¡o tarde o temprano moriría a manos de los zombis o por el hambre y la sed!
Acuclillado en un rincón y conteniendo el aliento, Tang Zhen sintió que el tiempo pasaba con una lentitud agónica. El pánico lo roía como si fueran hormigas, pero se obligó a mantener la compostura.
No sabía cuánto tiempo había pasado, pero cuando ya no se escuchaba ningún ruido en el pasillo, comenzó a caminar de puntillas hacia el lugar donde la mujer había sido atacada.
Los zombis se habían ido, dejando solo manchas de sangre y huesos esparcidos.
Sin dudarlo, recogió dos fémures y una costilla, y regresó a su escondite original.
«Para sobrevivir, necesito armas; no puedo ir con las manos vacías.»
No era un chico delicado; había crecido en la pobreza y poseía una veta de determinación y crueldad.
Buscó un lugar con un agujero, insertó parte de un hueso de pierna y, tras darle varias patadas fuertes, el hueso se partió, convirtiéndose en dos fragmentos afilados.
Tras pulirlos un poco contra el cemento, obtuvo dos armas decentes para el combate cercano; aunque no sabía si estas armas puntiagudas serían efectivas contra los zombis.
—Tap… Tap… Tap…
En ese momento, en la vasta y desolada fábrica, se escuchó el sonido de unos pasos arrastrándose, lo cual resultaba extremadamente siniestro. A Tang Zhen se le erizó el cuero cabelludo y, sin vacilar, giró la cabeza hacia el pasillo cercano.
Tres zombis con el vientre hinchado por la carne humana regresaron y cargaron contra él rugiendo. Sin escapatoria, apretó los dientes y blandió los huesos.
A pesar del hedor insoportable, Tang Zhen usó su agilidad para derribar al primer zombi con un golpe certero.
—¡Crack!
Uno de los huesos se rompió, dejándole solo la mitad en la mano, pero sin dudarlo clavó ese fragmento restante en la cuenca del ojo de otro zombi.
Los zombis no sentían dolor, pero el impulso lo empujó más de dos metros y, milagrosamente, la inercia lo hizo tropezar consigo mismo.
Tang Zhen pensó que tenía buena suerte, pero en ese mismo instante, las garras del tercer zombi se aferraron a su hombro y su boca maloliente se lanzó ferozmente hacia su cuello.
—¡Púdrete!
En un arranque de adrenalina, Tang Zhen agarró el brazo del zombi, que se sentía como madera seca, y realizó un lanzamiento de hombro, proyectando a la criatura lejos de él. Acto seguido, salió corriendo a toda velocidad.
Corrió desesperadamente hasta encontrar la salida, encontrándose con un vasto yermo.
A lo lejos, detrás de él, se escuchaban los rugidos de los zombis. Tang Zhen no se atrevió a detenerse y continuó huyendo desesperadamente...
Sin embargo, mientras corría, sintió una sensación de picor en el hombro, acompañada de un ligero dolor.
«Maldición, ¿me ha arañado? ¿Voy a convertirme en uno de ellos?».
Tang Zhen estaba lleno de preocupación, y sus pasos se volvían cada vez más pesados. Justo cuando su conciencia empezaba a nublarse, creyó ver un campamento entre la bruma.
Parecía haber bastante gente congregándose en el lugar, y al verlo llegar corriendo, no mostraron ninguna expresión de sorpresa.
—¡Plop!
La vista de Tang Zhen se oscureció y cayó desmayado al suelo. Antes de perder el conocimiento, le pareció escuchar unas risas burlonas y a alguien murmurando:
—¡Otro desafortunado!
—Déjalo, probablemente se desmayó de hambre.
—A ver... parece herido. Debe ser un rasguño de monstruo. No es para tanto, en mis tiempos yo...

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Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela)
Capítulo 3
Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 2
Estás leyendo el capítulo 2 de Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela), un novela. En un mundo apocalíptico donde la superficie terrestre es sinónimo de muerte segura debido a peligros invisibles, la humanidad ha tenido que refugiarse en ciudades monumentales con capacidades asombrosas: fortalezas que… Este capítulo tiene publicado el 13 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Skotádi. Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) tiene 91 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.