Leer Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) Capítulo 399 online gratis en español
🏴 Grupo: Paradox✍️ Traducción: Paradox
Habiendo vivido ya decenas de miles de años, lo verdaderamente difícil habría sido \*no\* acumular experiencia en cualquier tipo de arte, independientemente del campo.
Con tan solo un sutil rastro de aura, era capaz de alterar mi voz a voluntad. Al moldear esa misma energía y superponerla sobre mis músculos faciales, lograba crear una técnica de maquillaje temporal: una suerte de máscara humana viviente.
—¡Ja-yul, cucú! Es papá.
—……
—Es Jung Sang-guk. Papá ha entrado en razón. Papá quiere mucho a Hayul.
—Muere.
¡Mis compañeros no escatimaron en elogios ante mis geniales dotes actorales!
En todo el mundo marcial, solo existía una persona que se atrevía a competir conmigo en este terreno: \*\*Oh Dok Seo\*\*, aquella que una vez entró en el "modo VTuber" a través de \*\[Escritura de Historias Secundarias\]\*. Pero ni siquiera ella podría interpretar a alguien sellado en el tiempo, ¿verdad? Empatizar con Cheon Hwa desde lo más profundo de su corazón le resultaba imposible desde el principio.
Así que, en efecto: ella era basura a mi lado.
Naturalmente, el único gran actor capaz de interpretar a la "hermana gemela perdida" de Yo Hwa era yo, \*\*el Enterrador\*\*.
Ahora, el plan era simple: Yo Hwa, dentro de sus sueños, debía recordar los hermosos días de la infancia que pasó junto a su hermana y recuperar los recuerdos perdidos. ¡Y eso sería todo! Debería haber sido un cálculo perfecto.
—¡Te odio, hermana!
—……
—¡Te comiste otra vez el helado de chocolate que dejé en el congelador! ¡Solo podemos comer uno al día, pero me copiaste y te comiste el mío también! ¡Te odio! ¡De verdad te odio!
Frente a mis ojos —para ser exactos, dentro del sueño—, la pequeña Yo Hwa gritaba con un chillido de protesta.
En ese momento, lo ideal habría sido arquear las cejas con pesar, inclinar la cabeza y disculparme cariñosamente con mi encantadora hermanita. Con solo hacer eso, un "buen recuerdo" se grabaría en el subconsciente de Yo Hwa. Al despertar, aunque no recordara el escenario exacto del sueño, conservaría esa cálida sensación de haber compartido su vida con alguien como su verdadera familia.
Pero...
—¿Ah, sí? En realidad, yo quiero mucho a mi hermanita.
Debido a que había alcanzado la sincronización definitiva entre Cheon Hwa y yo gracias a mi suprema habilidad actoral, mi lengua se movió por cuenta propia.
—¡Por tu culpa, puedo comer dos helados! Te quiero, Yo Hwa. Pero como el helado de chocolate nunca me aburre, ¡creo que sería genial tener tres hermanitas más como tú!
—¡Waaaahhhhhh!
Al final, Yo Hwa rompió a llorar desconsoladamente.
—¡Te odio, hermana! ¡Muere! ¡Waaahhh! ¡Hermana, muérete ya!
—¿Qué ocurre, señorita?
\*¡Crash! ¡Golpe!\*
Al oír los gritos, las criadas de la casa Cheon entraron corriendo. De inmediato, no solo Yo Hwa, sino también Cheon Hwa —es decir, yo— nos sumergimos en una actuación improvisada de llanto.
—¡H-hic, Cheon Hwa... Cheon Hwa me está pegando! ¡Me regañó muchísimo!
—¿Q-qué?
—¡N-no, yo soy Yo Hwa! Soy Yo Hwa... pero mi hermana me robó el nombre... y también mi helado...
—¡Waaaaaahhh!
—¡H-hic, uaaang, uwaaahhh!
Los ojos de las doncellas temblaron con violencia.
Una vez más, cabe recordar que Cheon Hwa y Yo Hwa eran idénticas. Por supuesto, la familia tenía métodos para distinguir a las gemelas, como vestirlas con ropas diferentes, pero desde muy pequeña, la astuta Cheon Hwa se aprovechaba de ello haciéndose pasar deliberadamente por su hermana menor.
El resultado fue catastrófico.
—Yo... \*hic\*, de verdad soy Yo Hwa... Ella es la hermana mayor... Entonces, ¿por qué...? ¿Por qué solo a mí...?
Como sus habilidades de oratoria eran inferiores a las de su hermana, Yo Hwa fue señalada injustamente como la culpable y castigada a levantar los brazos en el pasillo. Mientras tanto, Cheon Hwa, que se había escabullido de la mirada de las doncellas como una anguila, se paró frente a ella imitando su rostro lloroso en una burla silenciosa.
—Soy la hermana mayor... ¿por qué solo a mí...?
—Waaaaahhh...
—Huuueeeng...
—¡Hermana, de verdad... de verdad te odio...!
—¡Kyaahahahahah!
Cheon Hwa estalló en carcajadas, rodando de un lado a otro por el suelo del pasillo. Se sacudió con tanta fuerza que ni siquiera hizo falta limpiar el polvo después.
La verdadera personalidad de Cheon Hwa... o mejor dicho, el actor que interpretaba su versión infantil...
Yo, el Enterrador, cerré los ojos con fuerza en lo más profundo de mi ser.
\> \*"¿Se supone que esto es un buen recuerdo?"\*
Me había saboteado a mí mismo.
\---
—Hoe-ehh. El nivel de afecto del objetivo actual, "Yo Hwa", hacia Cheon Hwa es de cinco puntos si lo convertimos a valores numéricos.
Nos encontrábamos dentro del sueño de la pequeña Yo Hwa. Una enorme mansión en la ciudad de Sejong; el lugar de nacimiento de las gemelas.
Por supuesto, todo el paisaje a nuestro alrededor no era más que un escenario onírico creado en colaboración con el Hada del Tutorial. En el \*backstage\*, donde el flujo del tiempo se distorsionaba y se entrelazaba, me puse a susurrar con el Hada Nº 264.
—Ya veo. Así que el nivel máximo de afecto es diez.
—¿Hoeht? ¿No? Es cien.
—……
—Para que te hagas una idea, un nivel de afecto de cinco es incluso más bajo que el de un completo desconocido. Hoe-eehh, el amor fraternal de los humanos da auténtico miedo.
—Uf —me rasqué la cabeza. Mi apariencia actual seguía fija en la de Cheon Hwa. —Esto es extraño. Por lo que sabía, las hermanas Cheon y Yo Hwa estaban más unidas que nadie en el mundo. Entonces, ¿por qué de niñas actuaban como si quisieran matarse de verdad?
—Camarada Secretario General, ¿no sería mejor simplemente interpretar a la "hermana mayor ideal" y mostrársela, ga-yo?
—No.
Me senté con las piernas cruzadas de un solo golpe, adoptando una postura que ninguna joven de alta cuna imitaría jamás. El vivo reflejo de una noble delincuente. Fruncí el ceño y murmuré con fastidio:
—Si hago eso, en lugar de sanar el vacío en el corazón de Yo Hwa, solo lo cubriré con otra mentira. Debe restaurarse lo más fielmente posible a la historia real para que su estado mental se estabilice.
—Hoe-eeeh. Las hadas podemos ser felices con solo comer una salchicha Cheon-ha, pero la mente humana es tan complicada...
—En eso estoy de acuerdo.
Miré a mi alrededor.
—De verdad, es difícil distinguir qué hay delante.
A primera vista, la mansión parecía estar en orden. Sin embargo, al agudizar mis sentidos, la realidad se distorsionaba.
\*—Las señoritas otra vez...\*
\*—¡La señora ha muerto! ¡Es un asesinato!\*
\*—¡Policía! ¡Que nadie se mueva! Reportaron un homicidio aquí.\*
\*—¿Acaso nuestras niñas no son las más adorables?\*
Susurros. Murmullos.
Espectros borrosos cruzaban los pasillos y los jardines sin cesar. \*¡Bang!\* En algún rincón resonaba un disparo a plena luz del día, mientras a unos pasos, los sirvientes charlaban con total tranquilidad. Todo estaba mezclado: el tiempo y el espacio fundidos en un mismo bucle.
—Tsk, tsk —chasqueé la lengua. —Por eso detesto entrar en los sueños ajenos para espiar el pasado. Es prácticamente lo mismo que asomarse al Vacío.
—¡Hoe-ehh! ¡En realidad, los sueños del camarada Secretario General son inusualmente limpios! —el hada dio un brinco entusiasmada. —¡Casi todos los humanos, a excepción de usted, sueñan con su pasado de esta manera!
—Eso ya lo sabía.
Tener o no una memoria perfecta era el factor que transformaba los recuerdos en un caos absoluto. Hechos enredados, líneas temporales hechas puré. No era una metáfora; era el Vacío en su estado más puro.
Aunque quisiera moldear el sueño a mi antojo, el entorno no lo permitía. Si las hadas del tutorial no estuvieran prestando su ayuda, habría sido imposible mantener el más mínimo orden. Mantener estables y coherentes a los dos personajes esenciales —la Cheon Hwa que yo interpretaba y la pequeña Yo Hwa— ya era un logro que rozaba la magia.
¿Y los demás personajes? Todo lo demás se disolvía bajo la toxina del Vacío. Por ejemplo, las mismas criadas que habían venido a detener nuestra pelea hace un momento:
—Ah-, ah-, ma-, ma-, ma-, ma-am.
—Qué lindas, ambas son tan adorables que dan ganas de morderlas.
—A veces no sé quién es quién. Por eso, anoche le arranqué una uña a la señorita en secreto. Así nunca más volveré a confundirlas.
Los rostros de las criadas comenzaron a derretirse como cera expuesta al fuego. La sustancia viscosa seguía moviéndose, formando ojos humanos deformes antes de desplomarse de nuevo en carne flácida.
Esto no había empezado ahora. Incluso antes, mientras Yo Hwa y yo discutíamos por el helado de chocolate, las criadas ya lucían así. Solo Yo Hwa, incapaz de notar la anomalía, continuaba peleando con su hermana como cualquier niña normal.
\> \*«... Mi hipótesis era correcta: hay un vacío en el pasado de Yo Hwa. Por eso, cuanto más nos sumergimos, más se extiende la corrosión».\*
Sin embargo, quedaba una incógnita flotando en el aire. ¿Acaso solo el pasado de Yo Hwa estaba corrompido por esta toxina del Vacío? ¿O los demás compañeros de la Alianza de Regresión sufrían el mismo destino?
En ese instante...
\*¡Golpe!\*
Unos pasos tan pesados que hicieron crujir el pasillo de madera resonaron en el lugar. Las doncellas, que hasta entonces balbuceaban como sombras deformes, se enderezaron al unísono y se alinearon perfectamente a ambos lados del salón.
El hada tembló con violencia.
—Hoe-eeeh. ¡Ya viene otra vez!
—……
Alcé una ceja, descruzé las piernas y me puse de pie, adoptando una postura recatada y pulcra, digna de la hija de una secta noble.
\*¡Golpe! ¡Thunk, pum!\*
Los pasos se oían cada vez más cerca. Antes de que pudiera darme cuenta, el Hada Nº 264 ya se había desvanecido, dejándome a mí solo como "Cheon Hwa" al fondo del pasillo. Bajé la mirada.
\*Golpe.\*
La silueta se detuvo justo frente a mí, proyectando una densa sombra.
—¡Oh! ¡Cheon Hwa! ¡Mi orgullosa hija!
Me incliné aún más.
—Sí, padre... es decir, Líder de la Secta.
El dueño de esta inmensa mansión. Un dictador de un gran culto taoísta que rara vez se veía en Corea. Según los registros, adoraba a dos deidades menores —Mugan y Heukmak— y fue el verdadero responsable de invocarlas al mundo real. Más bien, así era como la memoria de Yo Hwa recordaba a su progenitor: una silueta distorsionada por el terror infantil.
—¿Eh? ¿"Líder de la Secta"? Que me llames así entristece a tu padre, Cheon Hwa.
—Sí. Entendido, padre.
—¡Hmph! Ya eres mayor. ¿Cuánto tiempo planeas depender de simples lazos de sangre en lugar de asumir tu puesto como sucesora de la Orden? ¡Hoy mismo te llevaré a la Sala de Disciplina para darte un escarmiento!
—Sí. Lo lamento, Líder de la Secta.
Sus palabras carecían de lógica y coherencia, pero yo ya estaba acostumbrado. Así operaban los vacíos. En momentos como este, no se podía permitir que el oponente dominara la conversación. Sin importar la tensión, había que proyectar una confianza absoluta.
—Estaba repasando las escrituras con Yo Hwa hace un momento. Ella interpretó mal un pasaje, así que, como su hermana mayor, la reprendí un poco. Debe estar reflexionando ahora mismo.
—……
\*Crujido... crujido.\*
La sombra en el suelo osciló, estirándose tanto que llegó a tocar el techo opuesto.
—Ooh, ¿con Yo Hwa, dices? Sí, esa niña siempre ha sido más lenta que tú.
—¡¿Quién les dio permiso?! ¡Cómo se atreven a profanar las sagradas escrituraaaaas!
—¿Repasaste la lección que te enseñé la última vez? Qué admirable. Definitivamente eres mi hija, siempre me llenas de orgullo.
—¡Contaminado! ¡Contaminado! ¡Las ofrendas para el Taeguk han sido corrompidas y deben ser purificadas!
—……
No me molesté en replicar. Por un instante sentí indignación —\_\*¿qué clase de trauma le estaban sembrando a una niña tan pequeña?\*\_—, pero como experto en el Vacío, guardé silencio esperando el instante preciso.
—Entonces, ¿qué pasaje estaban estudiando?
De inmediato abrí la boca; era la pregunta que había estado esperando.
—"El nombre que puede ser nombrado no es el nombre eterno". Significa que las cosas que designamos no poseen nombres inherentes; un nombre es siempre una etiqueta temporal.
—……
—Yo Hwa lo entendió de ese modo. Sin embargo, le recordé que usted, Líder de la Secta, nos otorgó el mismo nombre "Cheon Yo Hwa", y le hice ver que no solo los nombres de los objetos, sino incluso su propio nombre, Yo Hwa, es una ilusión.
\*Crackle, crackle.\*
—Oohh...
—Por eso, avergonzada, Yo Hwa reflexionó sobre sí misma, admitiendo que uno debe mirar en su interior antes de hablar de otras cosas, y se ofreció voluntariamente a recibir el castigo.
—¡Excelente!
Ante el rugido de "Padre", las puertas de papel que decoraban el pasillo temblaron violentamente.
—¡Sí! ¡Cheon Hwa, tus palabras son completamente acertadas! Las escrituras tienen valor solo para aquellos que las asumen como su propia historia. Para quienes las tratan simplemente como textos ajenos, no son más que basura tirada en el suelo.
—Hijas mías, ustedes dos están destinadas desde su nacimiento a aceptar nuestras escrituras como su propia historia.
—¡Ahh! ¡Qué inmensa bendición! ¡De verdad, el Cielo y la Tierra nos protegen! ¡Do-beop-jayeon-ira!
Detrás de sus rostros derretidos como cera, las bocas de las doncellas se movieron al unísono:
\*—Do-beop-jayeon-ira.\*
—¡Nuestro Santo Cuerpo viviente, mi hija, la sucesora de la Orden, la salvadora de la humanidad! ¡Qué sabia eres! ¡Nunca descuides tu cultivo, hija mía!
—Sí, Líder de la Secta.
—¡Wahahahahaha! ¡Ja, ja, ja, ja!
\*Golpe. Pum, pum.\*
Los pasos y las carcajadas comenzaron a disiparse en la distancia. Las doncellas, actuando como autómatas, siguieron al líder del culto manteniendo un ritmo perfecto.
\---
El pasado: aquel instante previo a que se presionara el botón de la destrucción del mundo.
Más allá de los muros de esta colosal mansión, la gente común seguramente continuaba con su vida cotidiana, pero las gemelas Cheon Yo Hwa ya habitaban en un jardín en miniatura completamente quebrado.
¿Acaso este era el momento en que el "tutor privado" —es decir, yo— llegó para enseñar a las hermanas?
Aún disponía de tiempo suficiente. Con el apoyo del Hada del Tutorial, podía prolongar la duración de los sueños indefinidamente. Aunque en un principio entré con el único fin de sanar la psique de Yo Hwa... si la suerte estaba de mi lado, tal vez podría desenterrar pistas sobre el pasado.
Y eso no era todo.
\*Paso. Paso. Paso.\*
Se escuchó el eco de un par de pasos adicionales que seguían de cerca al líder del culto y a su séquito. Eran pisadas pequeñas y silenciosas, pero firmes; poseían una vitalidad real, a diferencia de los cascarones vacíos que habitaban el lugar.
Al levantar la mirada, nuestros ojos se encontraron.
—……
—……
Ambos inclinamos la cabeza en un saludo silencioso al mismo tiempo, sin que estuviera claro quién había comenzado primero. La otra persona dibujó una sonrisa afable y se alejó con pasos elegantes.
Era una figura familiar. Tan terriblemente familiar que causaba terror. Mientras contemplaba cómo se alejaba su silueta, murmuré en mi fuero interno:
\> \*«Go, Yuri».\*
A excepción de las hermanas gemelas, ella era la única tercera persona dentro de esta mansión infestada de ilusiones que lograba preservar su forma por completo.
En medio del pasillo desierto, mi murmullo silencioso se dispersó en el aire:
Una llamativa cabellera rosa apareció en mi campo de visión
—¿Por qué...? ¿Por qué estás aquí, a esta hora y en este lugar?

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Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela)
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Estás leyendo el capítulo 399 de Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela), un novela. \[Género de regresión infinita\] Existe un género así. En cualquier novela, ¡la regresión es una clave tramposa! ¿Y si se trata de la habilidad de \[Regresión infinita\]? No hay que preocuparse por los finales malos, al… Este capítulo tiene publicado el 27 de junio de 2026, Traducido por el grupo Paradox. Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) tiene 486 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.