Leer Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) Capítulo 24 online gratis en español
🏴 Grupo: Paradox✍️ Traducción: Paradox
Seguir el rastro de la "Lectora Miel" \[1\] trajo consigo un pequeño problema trivial. Bueno, en realidad, de trivial no tenía nada. Estalló un problema de una gravedad absoluta. Y no fue un problema causado por mí.
\[1\] Lectora Miel (Kkul-dok-seo): Un juego de palabras con el nombre de Oh Dok-seo. "Miel" (Kkul) en la jerga coreana se usa para algo que es muy beneficioso, dulce o fácil. El Undertaker la llama así porque sus pensamientos son una "dulce" fuente de información.
\[Oh Dok-seo: ¡Bien! ¡Tutorial completado!\]
Tampoco era un problema de la propia Dok-seo. A decir verdad, para ser una principiante, no lo hacía nada mal. Aunque contó con mi "pequeña" ayuda (que no fue pequeña en absoluto, aunque lo diga por humildad), logró superar el Portal de la estación de Busan en apenas 48 horas.
Como nota, la primera vez que yo despejé la estación de Busan fue en mi tercera regresión. ¿Qué significa esto? Pues que durante la vida 1 y 2, viví y morí en Busan. Podría decirse que fui un hombre con más amor por su tierra que cualquier nativo. Si mi ciudad natal no fuera Seúl, hace tiempo que llevaría el sello de "auténtico hombre de Busan" grabado en la frente. Incluso en esa tercera vida me tomó una semana entera. Que Dok-seo lo liquidara en 48 horas demostraba que tenía un talento excepcional.
\[Oh Dok-seo: El protagonista me ayudó, ¿pero terminarlo en dos días? Dok-seo, ¿qué eres? Moda, hip-hop, matar monstruos... ¿hay algo que no sepas hacer? Empiezo a tenerme miedo a mí misma...\].
Bueno, dejemos pasar ese narcisismo propio de la juventud enérgica. En realidad, a estas alturas me preguntaba qué clase de lugar era la sala de espera de la estación de Busan. Estaba pasando de ser un nido de talentos a una auténtica inundación de genios.
"Go Yo-ri, una identidad desconocida con potencial para destruir el mundo; Seo Gyu, un administrador de comunidades nunca antes visto; Shim A-ryeon, el pájaro que bebe odio; Uehara Shino, el MacGuffin; y yo, el Undertaker, un regresor infinito. ¿Y ahora también Oh Dok-seo?"
Era aterrador. Un auténtico tesoro de farmeo de recursos humanos. No tenía nada que envidiarle a la mítica aldea de Pei de la historia china, donde Liu Bang era un vago, Xiao He revisaba papeles y Fan Kuai mataba cerdos. Es más... bueno, dejemos ese tema.
En fin, la aventura de Dok-seo avanzaba viento en popa. Pero si el problema no era mío ni de ella, significaba que un tercero se había colado en nuestro alegre grupo.
— ¿...?
Esa presencia misteriosa caminaba a trotes cortos y, de vez en cuando, se giraba hacia mí. Cada vez que lo hacía, ladeaba la cabeza y me dedicaba una sonrisa preciosa y radiante. Casi me enamoro. Si no hubiera aprendido a las malas que esa criatura sonríe de la misma forma mientras destruye el mundo, probablemente le habría confesado mi amor como todo un galán. Ese ser se llamaba Go Yo-ri.
"Me voy a volver loco".
La dueña de la carne roja. Un personaje extremadamente peligroso que, si tuviera etiquetas de género, serían #LavadoDeCerebro, #AlteraciónDePercepción, #ManipulaciónDeAfinidad y #MitosDeCthulhu. Efectivamente, Go Yo-ri se había unido al grupo de Oh Dok-seo. Al fin y al cabo, todos éramos miembros originales de la estación, así que la posibilidad siempre estuvo ahí. ¿Qué clase de broma es esta? Tener en el mismo grupo de inicio al ser que hace mi vida divertida y al ser que puede ponerle fin. Definitivamente, la estación de Busan es un punto de inicio demencial.
En ese momento, el cabello rosado ondeó frente a mis narices.
— ¿Undertaker... dijo que era su nombre?
Mi corazón dio un vuelco. Como nota, Go Yo-ri estaba activando en ese mismo instante sus habilidades de \[Manipulación de Percepción\], \[Ajuste de Afinidad\] y \[Lavado de Imagen\]. Ya tenía a un séquito de aduladores pegados a ella. Y sin embargo, tras apartar a todos esos lacayos, se acercó sigilosamente a mí. Se me puso la piel de gallina.
— ... ¿Qué quieres?
Lo único bueno fue que en ese momento yo estaba interpretando al "Regresor más frío del mundo". Actuación facial. Actuación facial. Me esforcé al máximo por evocar la desesperación de ver el mundo arder, la traición de cuando el Viejo Scho huyó solo, la tristeza de perder a Dang Seo-rin por primera vez... en fin, cualquier emoción negativa. Gracias a eso, mi expresión se volvió auténticamente despreciable. Nivel de antipatía: 5.
— ¡Ah! No es nada importante. —Parece que a Yo-ri no le importó mi cara—. Solo tenía curiosidad por saber qué clase de persona es usted. Estuvo muy calmado incluso cuando murió aquel hombre o cuando aparecieron los monstruos en la sala de espera.
¿Me estuvo espiando? Si mi corazón tuviera poros, estaría sudando frío. Así como en las novelas de Wuxia se dice que hay que tener cuidado con los ancianos y los niños, en mi vida siempre había un cartel de advertencia que decía: "Cuidado con la del pelo rosa". Decidí ser aún más antipático. Nivel de antipatía: 6.
— No tengo interés en ti. Así que deja de tenerlo en mí.
— ¿Le gusta el té de Ceilán? Es mi bebida favorita.
— ...
Qué juego tan sucio. ¿Este es el poder de la \[Manipulación de Percepción\]? Intentar subir mi afinidad con tanta naturalidad. Pero yo, el Undertaker, no soy un hombre fácil. Para ser sincero, mi corazón palpitó un poco, pero lo interpreté como un síntoma de infarto. Es decir, que si me dejaba llevar, moriría. ¡No quedaba otra: Nivel de antipatía 7!
— Qué molesta. Piérdete.
— Hummm.
¿"Hummm"? ¿Acaba de sonreír con los ojos?
— ¿Sabe que no me ha mirado ni una sola vez mientras hablamos?
— Cállate. ¿No entiendes el significado de "piérdete"? ¿O es que me estás ignorando? Si es lo primero, eres ignorante; si es lo segundo, eres negligente.
— Es usted alguien muy divertido, Undertaker.
— ...
— Llevémonos bien de ahora en adelante. Mi nombre es Go Yo-ri. Puede llamarme simplemente Yo-ri.
Tras decir eso, Yo-ri se adelantó caminando. Su sombra tarareaba una canción con las manos a la espalda. Definitivamente, había despertado su interés. Un resultado diametralmente opuesto a mis intenciones.
"... La próxima vez que me tope con ella, no seré antipático. Actuaré como un borracho adicto al juego".
Les adelanto que cambiar de estrategia no sirvió de nada. Recibí una respuesta de locos: "¡Vaya! Olvidar las penas con alcohol y soltarse con el juego... ¡Es usted un hombre con un gusto bohemio encantador!". Solo había una forma de tratar con Go Yo-ri: no entrar en su campo de visión desde el principio.
Quizás alguien se pregunte por qué un regresor infinito le tiene tanto miedo a una chica. Pero para un regresor, lo más temible no es la muerte. Es la ignorancia. Piénsenlo. Ella es una usuaria de rango S en manipulación mental. La jefa final de los virus psicológicos. Por mucho que me acerque a ella, ¿podría estar seguro de los conocimientos que obtuviera? ¿Y si ese conocimiento ya estuviera contaminado por su lavado de cerebro? ¿Y si descubriera que soy un regresor y me hiciera algo? Por ejemplo: — Entonces, déjeme preguntarle... — ¿Desde cuándo cree que no he estado usando mi lavado de cerebro con usted? — Jeje. Usted solo está bajo la hipnosis de creer que ha regresado, pero en realidad está en la palma de mi mano. — A partir de ahora, yo seré quien esté en la cima. ¿Qué haría si pasara algo así? Que yo sepa, la Despertada con la mente más fuerte era la Santa. E incluso ella cayó ante Yo-ri. Hasta que no obtuviera un "escudo" o un cortafuegos mental capaz de anular la manipulación, lo más sensato era no juntarse con ella.
Pero parece que no era el único que ignoraba su verdadera naturaleza.
\[Oh Dok-seo: Hum. ¿Quién es esta? ¿Pelo rosa?\]. Dok-seo me miraba de reojo. Ella creía que era discreta, pero mi sentido del aura lo captaba todo.
\[Oh Dok-seo: ¿Había un personaje así en la novela? Para ser un extra, tiene un color de pelo demasiado llamativo. Pero parece muy amable. Debe de ser mayor que yo. Me pregunto si podré hacerme su amiga\].
Dok-seo tampoco conocía la existencia de Go Yo-ri.
3
Este hecho escondía una pista crucial. Basándome en lo que había observado siguiendo a Dok-seo, parecía que ella había leído "cierta novela". Increíblemente, el protagonista de esa novela era yo, el Undertaker. Aunque no sabía si llamarlo novela. Era más bien mi documental o mi biografía. De otro modo, no se explicaba que ella supiera tanto. Sin embargo...
"Solo conoce los eventos muy antiguos". Era como una novela con una actualización extremadamente lenta. Por ejemplo:
\[Oh Dok-seo: ¡Bien! ¡Medicina secreta de Haeundae conseguida! Guau. Obtenerla nada más terminar el tutorial... ¿No voy muy rápido? Quizás tengo talento\]. \[Oh Dok-seo: Con esto, podré derrotar al aterrador jefe final... el Diez Patas\].
El Diez Patas no era el jefe final. Ni siquiera calificaba como jefe intermedio. La época en que el Diez Patas hacía su tour gastronómico por la península fue, como mucho, hasta la vida 20. Después de eso, él mismo pasó a ser el plato principal para mí.
\[Oh Dok-seo: Ahora tengo que unirme a Dang Seo-rin como sea. Entre todos esos líderes de gremio que son unos malnacidos, ella es la única aliada confiable. Según los 'ajustes', si logra activar el Canto de Hechizos, es la mejor dealer de daño\].
Dang Seo-rin no era una dealer de daño. En las etapas muy iniciales podía parecerlo, pero su verdadero poder brillaba en el rol de "soporte". A medida que el Viejo Scho y yo nos hacíamos más fuertes con cada vida, ella se retiró a la retaguardia para darnos apoyo sin dudarlo. Es decir:
\[Oh Dok-seo: El protagonista tendrá que aguantar los ataques del Diez Patas... pero solo será difícil. Uff. ¿Tendré que pelear yo a su lado?\].
Dok-seo ni siquiera sabía de la existencia del Viejo Scho. La conclusión era simple: "La novela que leyó Dok-seo solo llega hasta mi vida número 4". En resumen, una biografía incompleta. Una novela a medio escribir. Una obra cuyos capítulos nuevos aún no han salido porque el autor es lento. Realmente, era una habilidad muy peculiar. Si tuviera que ponerle nombre... sería algo como \[Presión al Autor\].
De todos modos, si asumía que ella solo conocía un resumen de mis primeras cuatro vidas, todas las dudas se resolvían. Eso explicaba por qué me trataba como a un psicópata. "Bueno, es cierto que antes de conocer al Viejo Scho_, yo solía ser bastante irritable"_. Claro que no era un psicópata de verdad como ella creía. Simplemente me encargaba de que las cabezas de los que causaban discordia en el grupo se separaran de sus cuerpos preventivamente, amenazaba con matar a todos si algo salía mal y no me quedaba satisfecho si no obtenía el mayor beneficio de cada evento... En fin, el estándar de personalidad de un regresor de novela web común.
\[Oh Dok-seo: ¡Guau! En cuanto dije de unirnos a Dang Seo-rin, se le puso una cara de asesino. Este loco... solo trata como humanos a los que él ha aceptado en su corazón, y a los demás nos ve como basura, ¿no? Qué triste es mi vida\].
Hum. Parecía que necesitábamos hablar. Observé a Dok-seo en silencio durante unos cuatro meses. Al final, decidí que podía confiar en su calidad humana.
— Oh Dok-seo.
— ¿Eh? ¿Qué pasa de repente? Es raro que me hables tú primero.
— Quiero hablar contigo. A solas, en un lugar tranquilo si es posible.
Me acerqué a ella cuando los demás se alejaron un momento. Había comprobado dos y tres veces que Yo-ri no estaba cerca, así que era seguro.
\[Oh Dok-seo: ¡Hieee! ¡Mierda! ¡Seguro quiere enterrarme donde nadie me encuentre!\].
Parece que para ella no era muy seguro. — ¿Ah, sí? Pues vale. Atender las consultas de un miembro es una de las virtudes de un buen líder.
No sé si era una virtud, pero Dok-seo tenía talento para controlar sus expresiones. Por dentro estaba llorando y gritando, pero por fuera mascaba su chicle con total calma. Entramos en una cafetería del barrio que tenía un cartel de: "Cerrado temporalmente hasta el 20 de agosto". Hoy era 25 de octubre. El local estaba ordenado. Me senté con cuidado pensando en el dueño que, aunque recogió sus bienes, no pudo recoger su paz mental.
— Bien... ¿qué sucede?
Dok-seo me miraba con cara de póker, pero con una determinación mezclada con terror en sus ojos. Desactivé la \[Lectura Mental\] por un momento; no era una técnica adecuada para una charla seria entre personas.
— Te sugiero que no te sorprendas demasiado.
— ¿Eh? ¿Qué vas a decirme?
— Iré al grano. Dok-seo, sé que has leído el libro que consideras la obra original de este mundo.
— ...
Tic, tac, tic, tac. El reloj de pared, cuyas pilas aún no se habían agotado, movía su segundero con esfuerzo. Lamentablemente, no era de los que tenían un cuco dentro. Dok-seo se quedó con la boca abierta.
— ¿Eh?
— Por cierto, este tono de voz que uso ahora es una imitación para adaptarme a tus estándares. Si no te importa, preferiría volver a mi forma de hablar habitual. Esto es sorprendentemente incómodo.
— ... ¡Espera, espera, espera! ¡Un momento! ¡Para el carro! —Dok-seo gritó casi sin aliento—. ¿Novela? ¿Qué novela? ¡No tengo idea de qué hablas!
— Hablo de "POV del Regresor Omnisciente", la que tú misma afirmas haber leído. No lo sabes, pero tengo la habilidad \[Lectura Mental\]. Me permite escuchar los pensamientos superficiales de los demás traducidos a mi idioma.
— ¿Qué? Mentira, esa habilidad en la obra original no... ah. —Dok-seo parpadeó—. ... ¿Acaso eso fue un interrogatorio con trampa?
— No. Es la verdad. Y sé perfectamente que en tu mente me tratas como a un semi-psicópata.
— ¡Y-yo nunca he hecho eso! —Dok-seo insistió en su inocencia con firmeza. Tenía la desfachatez necesaria para ser política.
Diez minutos después. Hablamos para aclarar los malentendidos —o mejor dicho, el malentendido unilateral de Dok-seo—. Durante la charla, ella mostró una variedad de expresiones fascinante. Murmuró con desolación:
— No... esto es trampa.
— ¿Trampa?
— Normalmente, en las novelas, los regresores no descubren el secreto del protagonista... ah, con protagonista me refiero a mí. En fin, ¡no deberían descubrirlo! ¡Pero me pillaste desde que fuimos convocados en la estación de Busan! ¡Esto no sigue las reglas de la literatura!
— Lo siento, pero el mundo no es una novela.
— ¡Para mí lo era hasta hace un momento! —Dok-seo golpeó la mesa—. ¡¿Y qué pasa con esa forma de hablar?! ¡¿A dónde fue el Undertaker que mataba a sus compañeros si se ponían tontos?!
— Sinceramente, para mí eso pasó hace demasiado tiempo. Es como si a los 50 años te dijeran: "A los 5 eras un niño muy bueno". ¿Acaso podrías empatizar con eso?
— ¿Eh? ¿Tanto tiempo ha pasado?
— Tanto.
— ¿En qué regresión estás exactamente desde tu perspectiva?
— En la 555.
— ¡¿Quinientas cincuenta y cinco?! —Dok-seo gritó como el cuco de un reloj—. ¡¿Qué es eso?! ¡¿Qué clase de número es ese?! ¡No es la 55, es la 555! A ver, por muy fuerte que sea el Diez Patas, ¿no pudiste matarlo en 555 vidas? ¡¿Qué eres?! ¡Eso es negligencia laboral!
— Ah, es que el Diez Patas no es el jefe final. En realidad, es de los más débiles.
Dok-seo se puso pálida. — ... ¿El Diez Patas que mató a la Archimaga Dang Seo-rin como si fuera pollo frito es el más débil?
— Últimamente me lo como yo asado en brochetas.
— Mentira... espera un momento, Undertaker. Entonces... ¿cuántos años tienes realmente?
Uhm. Me puse un poco a la defensiva. — Niña. Para un regresor, la edad no tiene sentido.
— ¡No, no, no! ¡Claro que tiene sentido! A ver... si calculamos unos 10 años por vida... ¡¿5,550 años?!
— ...
Ejercí mi derecho a guardar silencio. No es que no tuviera nada que decir, sino que si hablaba, la conversación iría por un camino desfavorable para mí. Por ejemplo, el hecho de que el promedio por vida es en realidad mayor a 10 años. Al ver mi expresión, Dok-seo se horrorizó.
— ¡¿Qué?! ¡Eres un auténtico viejo! \[2\]
— ...
— ¡No puede ser! ¡El protagonista que yo creía que era súper cool resulta que es un señor mayor!
Ese fue el momento exacto en que el apelativo con el que Dok-seo me llamaría quedó fijado como "Señor" (Ajeossi). Me sentí un poco deprimido. Qué niña tan malvada. Ya verás cuando tengas mi edad, mocosa.

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Estás leyendo el capítulo 24 de Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela), un novela. \[Género de regresión infinita\] Existe un género así. En cualquier novela, ¡la regresión es una clave tramposa! ¿Y si se trata de la habilidad de \[Regresión infinita\]? No hay que preocuparse por los finales malos, al… Este capítulo tiene publicado el 5 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Paradox. Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) tiene 486 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.