Leer Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) Capítulo 17 online gratis en español
🏴 Grupo: Paradox✍️ Traducción: Paradox
Hablemos de Dang Seo-rin, la líder del gremio Samcheon Segye.
— Tienes la mirada llena de veneno.
— ...
— Dicen que eres tú, ¿verdad? El casi único superviviente de la estación de Busan. Ese tipo raro que se la pasa haciendo preguntas extrañas a todo el mundo.
Conocí a Dang Seo-rin por primera vez en mi cuarta regresión. Lamentablemente, en aquel entonces aún no dominaba la \[Memoria Completa\]; esa habilidad la obtuve en la quinta vida. Por eso, puede que haya ligeras variaciones en cómo recuerdo nuestro primer encuentro. O mejor dicho, aunque me duela admitirlo, seguramente hay errores. Al fin y al cabo, es un pasado de hace más de mil años.
— ¿Tu nombre?
— ... Undertaker. Es un apodo.
— ¿Alguien que se dedica a enterrar personas? Nada mal. La profundidad de un hombre depende de cuántos cadáveres tenga sepultados en su propio corazón.
Tal vez Dang Seo-rin no dijo "mirada llena de veneno", sino "mirada llena de inteligencia". Quizás no me llamó de "usted", sino de "tú". Puede que ese día lloviera o puede que no. Creo recordar el sonido del agua, pero quizá solo era el fluir de la sangre en mi pecho.
A pesar de todo, puedo evocar con nitidez la atmósfera y el contorno del aire de aquel momento. Para vivir, el ser humano no solo respira el oxígeno que flota frente a sus ojos, sino que también necesita inhalar el aire de un pasado que ya se ha ido.
— ¿Qué te parece? ¿No quieres unirte a mi gremio?
— ¿Cómo se llama el gremio?
— Samcheon Segye \[1\]. Samcheon (Tres Mil), para abreviar. Mi ambición personal es llegar a reclutar algún día a tres mil Despertados. Undertaker, ayúdame. Necesito tu fuerza para subyugar al "Diez Patas".
\[1\] Samcheon Segye: Literalmente "Tres mil mundos". Es un término budista que se refiere a la totalidad del universo. Representa la escala masiva de la ambición de la líder.
Esa mujer, que ocupa una parte considerable de mi "respiración", sonrió y me tendió la mano. En aquel entonces, yo no tenía ni razones ni margen para rechazarla.
— Ah, pero cualquiera que se una a nuestro gremio debe usar un gorro cónico sin importar el lugar.
— ... ¿Un gorro cónico?
— Sí. Ya sabes, como los que usan las brujas en los cuentos. Es el símbolo de nuestro gremio. También tienes que llevar un bastón de escoba. ¿Aún no has almorzado? Conozco un restauerrante excelente que solo yo sé; te llevaré para celebrar tu ingreso.
— Retiro mi solicitud de ingreso.
No pude retirarla. Lo mejor que pude hacer tiempo después fue cambiar la escoba por una espada bastón.
Dang Seo-rin era astuta y extremadamente terca. Y era una experta en gastronomía local. La gente la llamaba la "Bruja de la Estación", la "Fundadora del Canto de Hechizos" o la "Gourmet Solitaria". ... Ahora que lo pienso, creo que ese último apodo solo se lo puse yo. Aunque, por supuesto, tenía otro título que usaba más a menudo.
Para qué ocultarlo. Hubo un tiempo en que ella fue mi Líder de Gremio.
2
Hoy en día es una anécdota para reírse, pero en los inicios de mi vida de regresor —antes de la décima vida— había un jefe de zona que bloqueaba a los Despertados coreanos como un muro de lamentaciones.
— Espera. ¿Qué es eso?
— E-está... ¡Viene hacia aquí!
"Diez Patas" (Sip-jok). Según la clasificación de anomalías creada posteriormente por la Sociedad de Bibliotecología, su nivel de riesgo era de Clase Ciudad (Polis). Su nombre clave: "Cría de Cthulhu rante".
— ¡Maldita sea! ¡¿Por qué es tan rápido?!
— ¡Es Cthulhu! ¡Es Cthulhu!
— ¡¿Qué mierda es...? ¡La alarma! ¡Haz sonar la maldita alarma de emergencia!
Había muchas teorías sobre el origen de su nombre. La más aceptada decía que se llamaba "Diez Patas" porque en el lugar donde debían estar las piernas, tenía decenas o cientos de apéndices parecidos a brazos humanos que se retorcían como tentáculos. Sin embargo, yo personalmente apoyo la teoría de que el nombre derivó de "Malditos Pies" (Ssip-jok) por lo frustrante que era enfrentarlo.
Así de grande era la desesperación que el primer jefe de zona de la península nos provocaba.
— Debemos derrotarlo para recuperar el sur del río Han y empujar el frente de batalla hasta la zona desmilitarizada.
Dang Seo-rin no se desesperó. O mejor dicho, reunió a los Despertados desesperados, formó una coalición de gremios y fue elegida como su líder. Se podría decir que fue la "Alianza contra el Diez Patas". A diferencia de las alianzas históricas de las novelas chinas, Dang Seo-rin era una líder sumamente competente.
— Undertaker. Dirigirás a la élite de los otros gremios en el frente y detendrás los movimientos del Diez Patas tanto tiempo como puedas.
— Entendido.
Antes de conocer al Viejo Scho, yo me encargaba de liderar a los luchadores en el frente. Eso les da una idea de lo bajo que era el nivel de los Despertados en aquel entonces. Ah, por cierto, cuando era miembro de Samcheon, por supuesto que le hablaba con respeto a Dang Seo-rin.
— Mi lugarteniente murió ayer, así que ando algo corto de ánimos... Pero lo intentaré. ¿Cuántos minutos necesita que resista?
— Solo aguanta 30 minutos. Yo prepararé una Gran Magia para apoyar al escuadrón suicida.
— Entendido —asentí—. Parece una tarea sencilla.
No lo fue.
— ¡G҉r҉o҉o҉o҉a҉r҉g҉h҉!
El Diez Patas rugió. Exactamente dos minutos después de empezar el combate, uno de sus tentáculos le abrió un segundo agujero a mi cabeza. ¿Qué se le va a hacer? Cuando te instalan una autopista en medio del cerebro, por muy regresor que seas, te mueres igual. Bastante hice con aguantar dos minutos. Las cabezas de los otros Despertados fueron cosechadas en un abrir y cerrar de ojos. Si un campesino lo hubiera visto en otoño, habría envidiado tal destreza con la guadaña. Yo resistí hasta el final y morí junto a Dang Seo-rin.
Fin de la regresión 4. Inicio de la 5.
— Undertaker. Dirigirás a la élite de los otros gremios en el frente y...
— Es jodidamente difícil.
Decidí ser honesto con mi jefa en lugar de fanfarronear. Dang Seo-rin abrió mucho los ojos.
— ¿Difícil?
— Sí.
— Pensé que con tu fuerza sumada a la coalición podríamos ganar tiempo suficiente. ¿Hay algún error en mis datos?
— Los datos no mienten. Es ese malnacido el que oculta su fuerza.
Era lamentable ver cómo iba el mundo. Se supone que el "meta" de ocultar el poder debería ser mío, por ser el regresor, pero resulta que hasta un maldito jefe de zona lo estaba haciendo.
— Los pies que muestra normalmente no son todos. Puede sacar más tentáculos de su interior en cualquier momento. Sinceramente, no podemos aguantar ni cinco minutos, mucho menos treinta.
— ... Vice-líder. Si eso es cierto, significa que deberíamos abandonar la conquista, ¿no?
— Sí. Abandonémosla.
— Vale. Hagámoslo. ¿Huir a Busan suena bien?
— Me parece perfecto. Es el refugio tradicional y confiable de nuestra nación.
— ¿Habrá buenos restaurantes allí?
Nos retiramos a Busan. Era el lugar ideal para satisfacer el paladar de Dang Seo-rin, quien buscaba comida deliciosa en cada rincón. Además, era nuestra base original. El problema era que el Diez Patas no se quedaba quieto en el Portal; era un espíritu libre que vagaba por el mapa a su antojo. Al igual que Dang Seo-rin, ese bicho también hacía un tour regional buscando "comida". Solo que su menú era exclusivamente carne humana.
Tras arrasar Seúl, el Diez Patas recorrió todo el país en zigzag, demostrando que él también podía ser el protagonista de su propio programa de "Gourmet Solitario". Como solo buscaba zonas con alta densidad de población (parecía tener un sexto sentido para detectar la vida humana), las ciudades de la península quedaron devastadas. El Diez Patas logró en cinco años lo que ningún político había conseguido: una descentralización radical del país.
— ¡G҉r҉r҉r҉o҉o҉a҉r҉!
El bicho rugió de nuevo.
— Maldita sea.
Intentamos formar una última línea de defensa en el río Nakdong y acabamos todos convertidos en brochetas de Despertados. Aprendimos la lección: mientras el Diez Patas siguiera vivo, aunque abandonáramos la lucha, solo estábamos postergando lo inevitable.
Fin de la regresión 5. Inicio de la 6.
"¿Será que... esto no tiene solución?"
La vida 5 terminó en aniquilación total, pero para mi historia como regresor tuvo un significado inmenso. Fue entonces cuando obtuve la \[Memoria Completa\]. A partir de aquí, recordaría exactamente cada preocupación, cada encuentro y cada conversación.
— Vice-líder. ¿Tiene un momento?
— ¿Uhm? ¿Qué pasa?
Justo cuando empezaba a pensar que el mundo estaba conspirando contra la humanidad, llegó un golpe de suerte inesperado.
— Ha venido alguien de fuera para ver al Vice-líder.
Una miembro del gremio de cabello plateado me habló tras abrir la puerta del vagón del KTX \[2\]. Se llamaba Yoo Ji-won, una joven talentosa que recluté desde la quinta vida como mi lugarteniente. Es una psicópata muy particular, pero ya hablaremos de ella luego.
\[2\] KTX: El tren de alta velocidad de Corea (Korea Train eXpress).
— ¿Un visitante? ¿Dónde está?
— Ha llegado hasta el andén de nuestra estación.
— ¿Y qué hacía el equipo de seguridad?
— Intentaron detenerlo, pero dicen que el visitante es tan fuerte que no pudieron. Lo máximo que consiguieron fue pedirle que esperara en el andén.
— Hum.
Si se preguntan por qué estábamos hablando en un tren KTX... bueno, la base del gremio Samcheon Segye siempre era un tren. No es que los miembros fuéramos "otakus de los ferrocarriles" que viéramos belleza metafísica en pedazos de hierro que ya no podían moverse. Era puramente el gusto de nuestra jefa, Su Excelencia Dang Seo-rin. Tenía la extraña costumbre de que, cada vez que movíamos el gremio a otra región, ocupaba el tren de lujo en mejor estado de la zona y lo convertía en nuestro refugio. Decía cosas como: "¿No crees que es romántico que una bruja viva en un tren?". Como pueden ver por su gorro cónico, ella tampoco estaba muy cuerda.
— En fin. ¿Cómo se llama el visitante?
— Sí, su nombre es... ¿E-mit... Schopenhawer? Ah, Schopenhauer.
Sssshh. Mi lugarteniente ladeó la cabeza ante la estática de su radio.
— Dicen que parece ser alemán.
3
Emit Schopenhauer. Maestro de la Espada. Santo de la Espada. Un Despertado rodeado de mil títulos que había cortado incluso más cabezas de monstruos. Para mí, sin embargo, solo era el "Viejo Scho".
— Esto... ¿Hello? ¿A qué ha venido?
— ...
El Viejo Scho me miró fijamente. Mi primera impresión fue: "Vaya, este tipo parece tener un carácter de perros". En aquel entonces, en mi sexta vida, el anciano alemán que había seguido a su esposa a Corea y acabado atrapado en el desastre de los Portales aún no hablaba coreano. Se comunicaba con frases sueltas en inglés, lenguaje corporal y el traductor del móvil. Si yo hubiera sabido inglés habríamos tenido menos problemas, pero mi talento para los idiomas era nulo.
— Fucking monster.
— Fucking monster... ¿Se refiere al Diez Patas? ¿Al bicho de los tentáculos? ¿Al que hace chop chop?
— Yes.
— Eh... Sorry, I can't speak English.
— ...
El Viejo Scho frunció el ceño con una expresión de total frustración.
— Different. Operation.
— ...¿?
— You died before. Here.
Estábamos en el vagón comedor del KTX, que usábamos como sala de visitas. Sobre la mesa había un mapa de Corea del Sur. El viejo puso el dedo en el centro: la línea que va de Seúl a Gwacheon. El lugar donde morí en la cuarta vida por intentar pasarme de listo contra el Diez Patas.
— But not dead.
El dedo del viejo se deslizó hacia abajo. Se detuvo exactamente en el río Nakdong.
— ¡...!
— Five years. Too much difference.
La mirada gris del Viejo Scho se clavó en la mía. ¿Acaso...? No, ¿sería posible? Mi corazón dio un vuelco. Nos miramos fijamente a través de la mesa durante un largo rato. Y entonces supimos que la corriente en nuestros corazones fluía a la misma velocidad. El viejo abrió la boca lentamente:
— Return?
Por muy malo que fuera mi oído para los idiomas, era imposible no entender la intención de esa pregunta. Sin decir palabra, dibujé un número en la mesa con el dedo:
6.
La expresión del viejo se relajó y soltó una sonrisa. Era el número de veces que había repetido su vida. Como queriendo ser considerado con mi falta de inglés, sus frases eran cortas. El viejo espadachín alemán sabía cómo cargar de emoción los sonidos breves.
— My friend.
Con la incorporación del Viejo Scho, el panorama del campo de batalla cambió por completo. No es casualidad que siempre lo mencione como el Despertado con mayor poder destructivo de la historia. No era un "fraude"; incluso ahora, tras más de mil regresiones, su potencial seguía siendo una locura.
— ¿Dices que debemos poner a este hombre en la vanguardia? ¿Estás seguro? —preguntó Dang Seo-rin.
— Sí, jefa. Estoy seguro.
— Hum. Por su apariencia no me inspira mucha confianza, pero si el Vice-líder está tan convencido... Bueno, habrá que hacerle una prueba de nivel, ¿no?
— Por supuesto.
50 minutos después.
— Lo usaremos como recurso clave en esta incursión de inmediato.
Como dije, Dang Seo-rin era una líder competente. No le importó ver a los mejores Despertados de su propio gremio siendo retirados en camillas durante la prueba; simplemente aceptó el resultado. Incluso le puso un traductor al lado al Viejo Scho.
— Traductor. Pregúntale qué piensa de nuestro gorro cónico.
El traductor habló con el viejo y poco después su rostro se ensombreció.
— Lo siento mucho, pero dice que no tiene interés en unirse al gremio. Prefiere ir por su cuenta.
— ¿Ah, sí? Qué pena. ¿Pero no ha dicho algo como "Alohomora"? ¿He oído mal?
— Ah... parece que ha hecho un chiste, pero no lo he entendido. Lo siento, jaja.
— Puede pasar. Vice-líder, ¿no había un buen restaurante de sopa de morcilla por aquí? ¿A los alemanes les gustará la sopa caliente?
— Mientras no lleve nabos, supongo que comerá de todo.
Vi cómo el traductor sonreía levemente. Era un hombre sabio. En aquel entonces yo no sabía alemán, así que lo dejé pasar, pero lo que el Viejo Scho dijo en realidad fue: "¿De qué mierda hablas? ¿Ese gorro falso de Harry Potter? Solo falta que me pidas que críe una lechuza. ¡Alohomora tu abuela! Dile que ni mi perro se pondría eso".
Por cierto, estoy de acuerdo con él. La razón por la que a partir de la séptima vida dejé de unirme a Samcheon y empecé a viajar solo con el viejo fue, en gran parte, por culpa de ese maldito gorro. Ese estilo... bueno, ni siquiera era estilo. La única persona capaz de llevar con dignidad ese cosplay de bruja era Dang Seo-rin. Y era lógico: ella no hacía cosplay, ella era una Archimaga y usuaria de habilidades múltiples que se hacía llamar Bruja de verdad.
— Undertaker. Santo de la Espada. No me importa el método, solo aguanten 25 minutos... no, 30 minutos.
Al sur del río Han. Una tierra maldita donde miles de civiles se evaporaron en un instante sin saber por qué. Allí nos reunimos el Viejo Scho, Dang Seo-rin y yo, junto a un total de mil quinientos Despertados. Contando a las unidades militares y voluntarios civiles, éramos muchos más. Estábamos en el frente de batalla donde se concentraba casi todo el poder disponible en Corea.
— ¡G҉u҉o҉o҉o҉o҉a҉r҉g҉h҉!
El ahora familiar rugido resonó. A lo lejos, el cuerpo masivo del Diez Patas empezó a revelarse. El horizonte vibraba. Los edificios en ruinas se derrumbaban como palillos ante sus movimientos.
— 25 minutos. ¿Podrán aguantar?
— Es difícil —respondí en nombre del equipo de asalto.
Pero a diferencia de las vidas anteriores, ahora podía añadir una frase más:
— Pero es factible.
Dang Seo-rin asintió.
— Cuando terminemos, busquemos un buen sitio para comer. Por cierto, ¿cuál es el plato típico de Seúl? Algo con sabor local.
— Pues... no creo que haya nada especialmente famoso.
— ¿Ah, sí? —Dang Seo-rin miró hacia el horizonte, donde se retorcían los innumerables tentáculos que parecían brazos humanos—. Pues a partir de hoy, será el sashimi de pulpo.
— Ah, un pulpo escalfado no estaría mal.
— Exacto. Todos a sus puestos de combate. Hoy recuperamos Seúl.
Entramos en combate.

Continúa leyendo
Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela)
Capítulo 18
Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) Capítulo 17
Estás leyendo el capítulo 17 de Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela), un novela. \[Género de regresión infinita\] Existe un género así. En cualquier novela, ¡la regresión es una clave tramposa! ¿Y si se trata de la habilidad de \[Regresión infinita\]? No hay que preocuparse por los finales malos, al… Este capítulo tiene publicado el 5 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Paradox. Soy un regresor infinito, pero tengo historias que contar. (Novela) tiene 486 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.