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Leer Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) Capítulo 339 online gratis en español

🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
En el momento en que Suho vio al Apóstol de la Dominación usar la transferencia de espíritu, entendió instintivamente que él mismo podía hacer exactamente lo mismo. Incluso sabía cómo hacerlo, extrayendo el poder del alma fuera del recipiente. Aun así, el recipiente se rompería si no podía soportar el poder del alma. ¿Y qué pasa con mi propio recipiente? Suho se sentía seguro de que estaba más que a la altura de la tarea. Él era Sung Suho, la misma persona que había conquistado el Mar del Más Allá, descubierto el Árbol del Mundo, luchado contra Nidhogg varias veces y ayudado a dar vida a muchos Monarcas. En el momento en que comprendió el concepto de transferencia de espíritu, también llegó a comprender lo que Antares quería decir con cuando llega el momento. Hasta ahora, había ayudado a otros sucesores a tomar su oscuridad primordial. A pesar de eso, él solo nunca pudo reclamarlo para sí mismo. La oscuridad primordial no residía en el cuerpo, sino en el alma. Para recibirla, había que empuñar el poder del espíritu y demostrar ser digno y merecedor de la oscuridad primordial. Esta era la última pieza del rompecabezas que le faltaba a Suho. El Apóstol rugió y desató un cataclismo de destrucción contra él. "¿Eso es todo lo que tienes?" Suho mostró los dientes en una sonrisa. Para él, esto parecía un juego de niños, y no le impresionaba. Cantidades tan pequeñas de fuego no podían esperar quemarle. Apretó la mano en un puño, y cada llama fue absorbida por su agarre. Los ojos del Apóstol de la Dominación se abrieron de par en par. "¿Q-Qué?" Estaba visiblemente confundido. Era evidente que nunca había visto nada parecido antes. La transformación que invadió a Suho fue fundamentalmente diferente de cualquier transferencia espiritual que el Apóstol hubiera conocido. La presión ominosa que ahora le oprimía hizo que el Apóstol volviera a estallar con renovada intensidad. Aun así, el fuego no llegó a Suho. Fue engullido por un incendio aún mayor. Desde lo más profundo de su pecho, el segundo corazón de Suho comenzó a latir violentamente. Un calor abrasador surgió como un volcán desde el Corazón del Rey de los Dragones, transmitido a él por Antares. Las llamas destructivas recorrían su cuerpo, amenazando con incinerarlo en cuanto perdiera la concentración. Los había mantenido reprimidos hasta ahora, pero en ese momento lo soltó. Tienes todo mi permiso. Adelante, lánzate. Como si hubiera estado esperando esas mismas palabras, las llamas devastadoras lo consumieron por completo. Como lava que estalla a través de una presa invisible, este fuego tenía un poder destructivo muy por encima de cualquier cosa que los Apóstoles de los Dioses Exteriores pudieran conjurar. Explotó de golpe, arrasando el cuerpo de Suho como si quisiera destrozarlo. \[Habilidad: "Técnica Cuerpo de Hierro" activada\] Suho se mantuvo firme. Su recipiente no se rompió. Ya había pasado por demasiado para permitir que eso pasara. Todo ese entrenamiento, quizá era más bien como forjar. Había sido aplastado y golpeado una y otra vez sin fin, golpeado y roto más veces de las que podía contar. El dolor le templó, como el martilleo del metal hasta que brillaba en rojo y se hacía más fuerte. El implacable entrenamiento diario bajo la guía de Ammut había refinado su recipiente al máximo potencial. Ahora, ni siquiera el poder de la destrucción podía derribarlo. Ese mismo poder ahora parecía confundido por este giro de los acontecimientos. Estaba ansioso por perder el control, por reducir a Suho a cenizas, pero su recipiente era demasiado fuerte. El impacto lastimó las entrañas de Suho, pero esta vez, su alma se transformó en una sombra y se envolvió en las llamas. Esto también fue una transferencia espiritual, imitando exactamente lo que el Apóstol de la Dominación había hecho justo antes. Una armadura de las sombras y dentada envolvía su cuerpo, sus articulaciones siseando con vapor blanco puro. La niebla se elevaba de un fuego destructivo comprimido, arremolinándose a su alrededor y extendiéndose en todas direcciones como un volcán al borde de una erupción violenta. Antares murmuro mientras observaba, "¿Llamas blancas en vez de oscuras?" Había un matiz de orgullo en su voz. "Así que este es el fuego que has forjado para ti mismo." De repente, le vino a la mente una conversación que había tenido con cierta persona hace mucho tiempo. "¿No es gracioso?" Aquel día lejano, el Rey de los Dragones miró hacia abajo a su enemigo capturado con una sonrisa burlona, absolutamente seguro de su victoria. "Una llama nacida de la oscuridad luchando contra una oscuridad nacida de la luz" De hecho, en ese momento, la "llama nacida de la oscuridad" había sido Antares, y la oscuridad nacida de la luz había sido una sombra creada por el Fragmento de Luz Brillante, renacida como Monarca tras la muerte. Todo ese poder había recaído en un simple ser humano llamado Sung Jinwoo. Pero esta vez, las cosas eran diferentes. "Ahora, nace una llama que contiene tanto la oscuridad como la luz. De verdad eres su hijo" Suho era una anomalía, una ironía y una contradicción en persona. Había pasado mucho tiempo, y ahora, Antares estaba siendo testigo directo de cómo el hijo de Jinwoo heredó su poder, creciendo en tiempo real. Al recordar aquella conversación de hace años, murmuró de nuevo: "Ahora, el final está a la vista." Incluso ahora, el cuerpo de Suho estaba experimentando un cambio feroz. Las dagas de Kamish eran un borrón en sus manos, aparentemente más afiladas con cada golpe. Sombras blancas danzaban alrededor de las hojas, destellando como si se hubieran convertido en dos espadas de cuerpo entero. \[Habilidad: "Mutilación" activada.\] Una lluvia de golpes impactó el cuerpo del Apóstol de la Dominación. ¡Otra vez! pensó Suho, y continuó. El Apóstol gruñó: "¡Maldito seas!" A pesar del ataque, el Apóstol continuó absorbiendo desesperadamente las llamas de Suho. Luego devolvió el poder directamente a Suho, que eligió atacar en lugar de defenderse. Ambos dejaron la defensa a un lado y solo intercambiaron golpes. Sin embargo, había una diferencia clave entre ambos. El Apóstol gritaba de dolor, mientras los labios de Suho permanecían firmemente sellados. Debían de estar sintiendo un dolor similar, pero ni siquiera un gemido escapó de los labios de Suho. No es que no doliera. Incluso la Tolerancia al Dolor, que normalmente protegía a Suho, solo reaccionaba a daños físicos. Ahora mismo, simplemente lo estaba soportando. ¿Qué importaba si dolía un poco? Podía devolverle el dolor muchas veces. Con un gran desgarro, las alas del Apóstol fueron cercenadas. Aulló de dolor, atormentado por la agonía, mientras una energía dorada se derramaba de los muñones donde habían estado sus alas. Aun así, su cuerpo pronto se envolvió en llamas y comenzó a regenerarse. Las gotas de sangre que había salpicado se convirtieron en espíritus de fuego de diversos tamaños, dispersándose a su alrededor. Cada uno gritaba con furia. "¿Crees que esto es suficiente?" "¿Pensabas que podrías derribarme con eso?" "¡Escupo sobre tu arrogancia!" Enfurecido, el Apóstol levantó ambas manos. El techo rocoso se derritió. Grumos de lava caían sobre Suho desde arriba, dándole la impresión de estar bajo un flujo de lava abrasador. "¡Te lo mostraré!" "¡Verás de lo que soy capaz!" "¡Demostraré mi valía!" "¡La oscuridad primordial es mía!" Christopher Reed ya no era reconocible en esta criatura. En su lugar había puro espíritu de fuego, ardiente en un esplendor dorado. Enormes pares de alas brotaron de nuevo, y en medio de las llamas, incontables rostros se retorcían con expresiones distorsionadas. "Inteligencia colectiva o no..." Suho simplemente sonrió. En una situación así, un cazador simplemente tenía que elegir entre dos opciones: eliminar primero a los fuertes o eliminar a los débiles. Su elección era la primera, aunque acabaría con ambas cosas. Atacó con sus dagas, clavando sus cuchillas en el vientre de la mayor de las entidades del Apóstol tan profundamente que se enterraron hasta la empuñadura. El Apóstol chilló, escupiendo sangre dorada. Incluso esa sangre estalló y atacó a Suho con un poder divino potente. En respuesta, Suho soltó una daga, saltó en el aire, abrió las palmas y las blandió hacia abajo. ¡Autoridad del Gobernante! Una mano enorme y transparente cayó sobre el Apóstol desde arriba, aplastándolo. El sonido del impacto resonó al caer, solo para elevarse y repetir el proceso. Los ataques continuaron, una y otra vez. "¡E-Este poder!" balbuceó el Apóstol. Los ataques incesantes dejaron al Apóstol aturdido, incapaz de reaccionar. No podía entenderlo. Este era el poder de los Gobernantes, seres que había encontrado en los universos exteriores. ¿Cómo se usaba aquí? Eran diferentes del Monarca de las Sombras, cuyo poder tenía raíces en la oscuridad. ¡Pensar que un ser humano empuñaba el poder de un Gobernante! La Autoridad del Gobernante no era simple telequinesis. Esto era verdadero poder, autoridad en todos los sentidos de la palabra. No nació del poder divino de los universos exteriores, sino de un poder divino nacido dentro de este universo. Fue este poder el que mató al creador del mundo mismo, lo suficientemente potente como para matar a un dios. Suho cerró la distancia en un abrir y cerrar de ojos. Alzando su única daga restante en el aire, la clavó hacia el ojo del Apóstol. Atravesó el globo ocular y se hundió profundamente en el cerebro. ¡Profundo! ¡Fuerte! Finalmente, la transferencia del espíritu del Apóstol comenzó a flaquear. Una grieta se extendió por su cuerpo, luego otra. Como un jarrón de porcelana roto, su cuerpo empezó a desmoronarse. En ese instante, todo el calor almacenado en su interior explotó hacia afuera como un fuego artificial dirigido a Suho. Sin embargo, Suho lo aceptó todo sin evasión. Lo absorbió, absorbiéndolo todo. "¡E-Espera...!" "¡No!" "¡Para ya!" Los espíritus de fuego dispersos gritaron en pánico. "¡Trabajamos tan duro por este recipiente!" "¡Después de todo lo que hicimos!" "¡Era perfecto para nosotros!" Sus voces resonaban con pesar. No suplicaban por sus vidas. Era pura decepción en sus voces, con un matiz de rabia y odio. Pero no podían hacer nada. Todo el poder acumulado fluyó hacia Suho, y el Corazón del Rey de los Dragones dentro de él lo devoró con avidez. Siguió una serie de notificaciones rápidas. \[Misión de cambio de trabajo: Has cumplido los requisitos de finalización de "La prueba del Rey de los Dragones 4."\] \[Misión final de cambio de trabajo.\] Antares apareció en forma de Ragna y estalló en carcajadas, claramente satisfecho con la actuación de Suho. Sin embargo, la atención de Suho estaba en otra parte, centrado en el mensaje ante sus ojos. \[Tu puesto se decidirá en breve.\] \[Dependiendo de los puntos de ascenso que hayas conseguido, puede que puedas cambiar tu puesto a una clase superior.\] "¿Mis puntos de ascenso adquiridos?" Sonaba como algo sacado de un videojuego. El pensamiento le recordó algo que Beru le había contado una vez. El sistema de niveles que le dio su padre fue una creación de Kandiaru, el Gran Hechicero del mundo arcano, como un medio para convertir un recipiente humano en uno capaz de contener el poder de un Monarca. Para ello, las reglas se diseñaron para parecerse a las de los videojuegos humanos, haciéndolas más fáciles de entender para los humanos. ¡Ding! \[Análisis de las acciones de los jugadores completado. Asignando el trabajo adecuado.\]
Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela)

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Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) Capítulo 339

Estás leyendo el capítulo 339 de Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela), un novela. La existencia de la Tierra está amenazada una vez más mientras los Itarim, los dioses de otros universos, buscan llenar el vacío dejado por el Ser Absoluto. Sung Jinwoo no tiene más remedio que enviar a Beru, el rey de… Este capítulo tiene publicado el 10 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Segador. Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) tiene 376 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.