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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 90 online gratis en español

Cerca del comedor de discípulos externos, los pasillos se extendían en líneas largas de piedra pulida, ahora teñidas por la luz cálida del atardecer que se filtraba en ángulo desde los extremos abiertos, alargando las sombras y bañando todo en tonos anaranjados El murmullo constante de voces se mezclaba con el vapor tenue que escapaba desde el interior, y el aire, cargado de carne especiada, caldos densos y comida recién preparada, parecía más pesado, más vivo Pero nada de eso alteraba el ritmo de Mei Mei mientras avanzaba sin prisa, como si ese entorno simplemente no tuviera peso alguno en su percepción Ya había informado a su maestro sobre su ascenso a Alquimista de Nivel 2, sin elogios innecesarios ni palabras sobrantes, solo una aceptación breve, directa, suficiente para dar el asunto por cerrado, porque para ella eso bastaba No tenía razones para quedarse En su mano, sostenido con una estabilidad absoluta que no dejaba lugar a error, descansaba el Incienso de Pulso Vital Sereno: a simple vista no era más que una varilla refinada, sin adornos ni intención de destacar, pero su composición era precisa hasta el extremo, cada componente alineado con exactitud para evitar cualquier fuga innecesaria de Qi espiritual No lo había creado por desafío ni por exhibición, lo había elegido por su efecto Siguió avanzando Al pasar frente a la entrada del comedor, no giró la cabeza ni desaceleró el paso, nunca lo hacía, no era algo reciente ni una decisión consciente, simplemente nadie recordaba haberla visto entrar ahí, y con el tiempo eso había sido más que suficiente Los rumores entre los discípulos externos no tardaron en deformarse: algunos juraban que no comía en absoluto, que su cuerpo funcionaba solo a base de qi refinado y que, si uno la observaba lo suficiente, podía notar cómo su respiración "absorbía" la energía del entorno, mientras otros, en tono más bajo pero mucho más insistente, decían que en realidad sí comía, pero a escondidas, en horarios imposibles, cosas que nadie más consumiría, y uno incluso aseguraba haberla visto morder directamente el núcleo de una bestia sin siquiera procesarlo También estaban los más ridículos: que si se alimentaba del aroma de sus propios inciensos, que si nunca había sentido hambre, que si su cuerpo era demasiado "puro" para consumir comida normal Nadie tenía pruebas, pero nadie parecía dispuesto a dejar de hablar de ello, y Mei Mei nunca mostró el más mínimo interés en desmentir nada "Ey" La voz surgió desde la entrada del comedor, rompiendo el flujo uniforme del entorno Mei Mei no respondió de inmediato, su paso sin detenerse, y solo después de un segundo inclinó ligeramente la cabeza hacia atrás, lo suficiente para dirigir la mirada por encima del hombro hacia quien la había llamado El joven que se acercaba no hacía el menor intento por disimular su presencia: alto, con el cabello negro largo cayendo de forma desordenada sobre los hombros, caminaba con una soltura despreocupada, casi desafiante, como si el lugar entero le resultara aburrido, sus túnicas moradas arremangadas sin cuidado, dejando ver los antebrazos, y llevaban ese aire de alguien que rompe las reglas sin siquiera pensar en ellas No era pulcro, no era correcto, pero tenía estilo Y aun así, debajo de esa actitud relajada, su aura no era débil en lo más mínimo: Reino Mortal Nivel 7, inestable, pero no por falta de control, sino por exceso de naturaleza Viento y Rayo, dos afinidades que no solían coexistir con facilidad, y su potencial futuro no se podía medir "Eres la amiga de Mao, ¿verdad?" Yun se acercó con una sonrisa abierta, reduciendo la distancia sin dudar, como si el silencio que rodeaba a Mei Mei no representara ninguna barrera "………." Mei Mei lo observó un instante más, sin responder, pero tampoco se fue Yun se quedó observándola un segundo más de lo normal, y desde afuera no fue nada, apenas un instante, pero dentro de su mente algo ya se había activado . . . . > "Es en serio, Yan…" Su voz mental arrastraba una ligera incomodidad > "¿Por qué me haces interactuar con esta mocosa?" > "¿De verdad no lo ves?" La respuesta llegó de inmediato, más afilada que antes > "Mírala bien" Yun frunció apenas el ceño, volviendo a enfocar su mirada en Mei Mei, esta vez sin la ligereza inicial, recorriendo sus rasgos con más cuidado, deteniéndose donde antes no lo había hecho, como si buscara algo específico, o evitando encontrarlo > "Es la viva imagen de Ling" Esta vez no hubo duda en la voz de Yan Yun no respondió enseguida, su mirada permaneciendo fija un segundo más, dos, algo en su expresión tensándose apenas, una reacción breve, casi inexistente, pero suficiente como para no pasar desapercibida dentro de su propia mente > "……." Exhaló > "Sí… se parece un poco" La respuesta fue más baja, más corta, pero no cedió del todo > "Pero sigue sin importarme" > "Claro que importa" Yan no retrocedió > "No te estoy pidiendo que la adoptes, idiota. Solo… no la pierdas de vista, y además, si ese cachorro la tiene cerca… entonces esto deja de ser una coincidencia" > "...Como tú digas" La conversación se cortó ahí . . . . Yun volvió al presente sin dejar rastro de lo ocurrido, como si nada hubiera pasado, y se llevó una mano al cuello con naturalidad antes de asentir hacia Mei Mei, recuperando esa sonrisa relajada que parecía no tomarse nada en serio "Cualquier amiga de Xu Mao… es amiga mía. Si alguna vez tienes problemas, no dudes en buscarme" "………." Mei Mei no respondió, como siempre, pero esta vez no se movió de inmediato Sus ojos descendieron hacia el incienso en su mano, deteniéndose un instante más de lo necesario, sin girarlo, sin inspeccionarlo, simplemente sosteniéndolo, como si en ese breve momento estuviera evaluando algo que no necesitaba palabras Luego dio un paso, y extendió la mano hacia Yun "Ah… ¿esto?" Yun lo tomó casi por reflejo, aunque sus dedos tardaron una fracción de segundo en cerrarse por completo, como si su mente aún no terminara de seguir el gesto, y miró el incienso, luego a ella "……" Mei Mei levantó las manos a la altura del pecho, sus muñecas quietas, firmes, como si incluso ese pequeño gesto estuviera medido, sus dedos comenzando a moverse con una precisión limpia, sin titubeos ni repeticiones, trazando una forma corta en el aire, rápida pero perfectamente definida, sin exageración, sin esfuerzo visible, solo un movimiento exacto que nacía y terminaba en el mismo instante Un gesto breve, nítido "Xu" Yun parpadeó una vez, luego otra "…Esperá" Frunció levemente el ceño, como si estuviera armando la idea "¿Es para Mao?" Mei Mei asintió una sola vez, sin explicación, sin añadir nada más Y eso fue todo: se dio la vuelta con la misma calma con la que había llegado, retomando su camino sin mirar atrás, su figura alejándose entre los pasillos hasta desaparecer entre el flujo de piedra y sombras, sin hacer ruido, sin dejar presencia Yun se quedó donde estaba, mirando el incienso, girándolo lentamente entre sus dedos "……" Un segundo de silencio, y luego dejó escapar una pequeña risa por la nariz "Con qué clase de gente se junta ese mocoso…" Hizo una pausa, la sonrisa torciéndose apenas "…y por qué termino metido con todos ellos" . . . . Xu Mao se encontraba devorando los platos frente a él con una velocidad que, aunque voraz, ya no era desordenada, sino eficiente, cada movimiento de sus manos directo, sin desperdicio, como si incluso en algo tan simple como comer hubiera comenzado a aplicar el mismo control que usaba en la alquimia, y aun así los platos desaparecían uno tras otro mientras a su costado se formaba una pequeña pila que no dejaba de crecer Frente a él, Yun y Qiao comían con calma, sin prisa, en silencio, como si el tiempo hubiera vuelto a su curso normal, pero los tres sabían que esa tregua era momentánea, porque después de tantos días finalmente regresarían al Bosque de la Raíz Corrupta "Ya pasó casi una semana… te quedan otras siete para tu enfrentamiento contra Qin Leng" Yun habló sin apuro, girando distraídamente un trozo de comida en su plato antes de alzar la mirada "¿Cómo te sientes respecto a eso, Mao?" Xu Mao no respondió, porque estaba ocupado peleando con la comida, tragó de golpe, agarró la jarra sin mirar y bajó agua como si fuera medicina Dejó la jarra con un toc seco, y recién entonces volvió al mundo Sus ojos cambiaron "¿Que cómo me siento?" Su voz salió más estable de lo que había sido hace unos días, más asentada "Qin Leng ya era mi objetivo antes de todo esto… ahora también es una prueba que me dejó el Maestro" Sus dedos se apoyaron sobre la mesa con firmeza "No es algo que planee ganar, es algo para lo que me estoy preparando… hasta que no haya margen de error" El silencio que siguió fue breve, pero distinto: Qiao Lian lo observó con atención y asintió apenas, porque en ese instante no vio impulso ni orgullo vacío, sino dirección, ese mismo filo que había visto antes en alguien que no avanzaba por impulso, sino por inevitabilidad "¿Es así?" Yun sonrió de lado, como si esa respuesta le resultara más interesante de lo esperado Luego, casi como si recordara algo trivial, extendió la mano "Por cierto… tu novia me dijo que te diera esto" "…¿Ah?" Xu Mao parpadeó, la palabra sin encajar de inmediato, su mente deteniéndose medio segundo más de lo normal antes de reaccionar, y cuando bajó la mirada hacia el objeto en la mano de Yun, esa pequeña pausa quedó atrás Tomó el incienso El reconocimiento fue instantáneo: Incienso de Pulso Vital Sereno, el mismo que Mei Mei había preparado en la prueba Su superficie era simple, sin intención de destacar, pero el qi en su interior estaba comprimido con una precisión limpia, sin fugas, sin irregularidades, perfecto dentro de su propósito, y las palabras del Anciano regresaron con claridad: al encenderlo, el flujo de qi de un cultivador del Reino Mortal se estabilizaría, se ordenaría, se volvería más eficiente Incluso alguien como él lo había llamado excelente Xu Mao lo sostuvo entre sus dedos un instante más, sin explicación, sin mensaje, solo el objeto ¿Se lo había dado así, sin más? Sus dedos se cerraron levemente, y no lo devolvió Afuera, la luz del atardecer continuaba apagándose poco a poco, los tonos anaranjados cediendo ante una oscuridad creciente que comenzaba a extenderse entre los caminos de la secta, mientras el aire cambiaba, enfriándose apenas, como si algo en el entorno se preparara para lo que venía El Bosque de la Raíz Corrupta seguía allí, oscuro, antiguo y esperando, pero ya no era el mismo lugar que había dejado atrás Y Xu Mao, tampoco era el mismo que había entrado La última luz del día comenzaba a desvanecerse, estirándose en sombras largas que trepaban silenciosas entre los árboles, y la noche aún no caía, pero ya se anunciaba Y en lo profundo del bosque, algo estaba a punto de abrir los ojos
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 90

Estás leyendo el capítulo 90 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 5 de mayo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.