arrow_back

Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 75 online gratis en español

La luna estaba alta en los cielos, derramando una luz pálida sobre la Ciudad del Fénix Carmesí, donde faroles y lámparas encendidas trazaban líneas doradas entre calles vivas, llenas de ruido, comercio y movimiento. Pero Li Wang no estaba allí Se encontraba al norte En los barrios bajos Allí, la luz no iluminaba… apenas sobrevivía Las pocas lámparas que colgaban en las esquinas chisporroteaban con debilidad, proyectando sombras deformes sobre calles de tierra agrietada. No había bullicio. No había voces. Solo el eco lejano del viento arrastrándose entre estructuras olvidadas En un periodo normal, ese lugar ya sería peligroso Pero ahora era diferente Durante el último año, algo había cambiado La criminalidad no había desaparecido… había sido absorbida El caos no se había reducido… se había concentrado Y el resultado era ese silencio Un silencio antinatural Li Wang caminaba sin prisa por un camino de tierra irregular, sus pasos firmes pero sin hacer ruido, como si incluso el suelo evitara anunciar su presencia. A su alrededor, los edificios se alzaban como cadáveres de una ciudad que había sido abandonada demasiado pronto: paredes agrietadas, estructuras inclinadas, madera podrida y piedra desgastada por el tiempo Ventanas rotas Puertas entreabiertas Oscuridad en cada interior Las telarañas colgaban en capas densas, cubriendo esquinas enteras como velos olvidados. Ratas se deslizaban entre escombros y charcos de agua estancada, desapareciendo en grietas que parecían demasiado profundas para ser naturales Y entre todo eso Raíces Gruesas Retorcidas Oscuras Emergían desde el suelo, atravesando piedra y madera por igual, extendiéndose como venas vivas que reclamaban lentamente lo que la ciudad había perdido. Algunas se arrastraban por las paredes, otras se hundían en los cimientos, como si el bosque cercano ya no respetara límites Como si nunca los hubiera respetado Li Wang no se detuvo La máscara de Oni cubría su rostro en todo momento Madera tallada Rasgos grotescos Las grietas en su superficie parecían absorber la luz débil de las lámparas, y en las cuencas vacías, la oscuridad se acumulaba de forma antinatural, como si ocultara algo más que unos ojos No era solo una máscara Era una presencia Sus ojos, ocultos tras el Oni, avanzaban antes que sus pasos, recorriendo cada rincón, cada sombra, cada espacio donde algo podría estar oculto. No buscaba movimiento evidente Buscaba… lo que no encajaba. El aire era distinto allí, más denso, más sucio, pero no solo por abandono Había qi en el ambiente, contaminado, no disperso ni natural, sino agrupado como veneno acumulándose bajo la piel de la ciudad El Loto Negro Li Wang continuó caminando, su figura avanzando entre la decadencia como una presencia ajena a ese mundo, como si no perteneciera ni a la ciudad… ni a la noche La máscara no se movió No cambió Pero algo en ella… parecía observar junto a él Porque ese silencio... No era vacío Era contención Y algo, en algún lugar de esos barrios olvidados Estaba respirando La noche pesaba sobre los barrios bajos como una losa, y el silencio que dominaba la intersección no era uno natural, sino uno que parecía haber desplazado a los sonidos habituales de la ciudad, como si algo más los hubiera reclamado "Detente" La voz surgió desde una intersección abierta entre construcciones derruidas, donde una pequeña fogata crepitaba con una luz inestable, parpadeando de forma irregular, como si el propio fuego estuviera siendo perturbado por algo en el aire A su alrededor, tres jóvenes, no mayores de veinte años, estaban sentados, encorvados, aspirando por la nariz un polvo grisáceo dispuesto sobre una lámina metálica, mientras el humo ascendía en espirales torcidas que no seguían el flujo natural del viento, y a un lado del camino, otro joven permanecía de pie, vigilando, siendo él quien había dado la orden "....." Li Wang no respondió La máscara de oni cubría su rostro, inmóvil, observando la escena sin prisa, mientras el qi en el ambiente se volvía más denso en torno a la fogata, como si algo invisible se estuviera acumulando alrededor de esos cuerpos El humo no era lo único que flotaba en el aire Había otro olor Sutil Corrupto Su nariz se tensó apenas bajo la máscara, reconociendo de inmediato esa esencia que no pertenecía a un flujo natural de qi, sino a algo alterado, forzado… degradado El joven que vigilaba sonrió con desdén y sacó un cuchillo corto, haciéndolo girar entre sus dedos con soltura mientras avanzaba un paso, luego otro, su mirada cargada de burla "¿De dónde vienes?" Escupió, ladeando la cabeza "¿Estás perdido? Esa máscara… da miedo" A su espalda, los otros tres soltaron carcajadas ásperas, interrumpidas por inhalaciones profundas del polvo, aspirando con ansiedad, como si sus propios cuerpos lo necesitaran; sus pupilas estaban dilatadas hasta un punto antinatural, y la piel alrededor de sus fosas nasales no solo mostraba restos grisáceos, sino también un leve tinte carmesí que parecía extenderse bajo la piel como venas contaminadas El joven del cuchillo siguió avanzando, y esta vez dejó que su aura se filtrara hacia el exterior; su qi espiritual se expandió con cierta violencia, marcando claramente su nivel Reino Mortal Nivel 5 En una ciudad común, sería alguien a tener en cuenta Li Wang no se movió No habló Solo observó El joven parpadeó Y en ese mismo instante, algo dejó de encajar No fue inmediato, no fue claro, pero el ambiente cambió; el crepitar de la fogata se volvió irregular, el aire pareció vaciarse de algo esencial, y una sensación extraña recorrió su espalda, como si el espacio frente a él hubiera perdido coherencia por un segundo Y entonces Li Wang ya no estaba No hubo transición No hubo desplazamiento visible Simplemente desapareció El ceño del joven se frunció, su mente intentando alcanzar algo que no podía comprender, cuando de pronto sintió algo húmedo golpear su espalda, salpicando con fuerza, caliente, denso Sangre Antes de que pudiera reaccionar La fogata se extinguió de golpe, como si algo hubiera aplastado la llama desde arriba, dejando la intersección sumida en una oscuridad repentina, donde solo la luz pálida de la luna descendía entre las ruinas, cubriendo la escena con un tono frío y antinatural El mundo se volvió blanco y negro El joven giró bruscamente Y lo vio Las tres cabezas, separadas de sus cuerpos, desparramadas sobre la tierra húmeda, algunas aún rodando levemente antes de detenerse, mientras los cuerpos permanecían un instante más en sus posiciones originales, como si no hubieran entendido que ya estaban muertos, antes de colapsar lentamente, derramando sangre que se extendía en silencio bajo la luz lunar Su mente se detuvo por un segundo completo Incapaz de procesar Frente a él, a unos pocos pasos, Li Wang estaba de pie Como si nunca se hubiera movido Como si siempre hubiera estado allí Su figura apenas delineada por la luna, la máscara de oni observándolo sin expresión, devolviendo una presencia que no se sentía más fuerte… sino incorrecta, como si no perteneciera del todo a ese lugar En el dorso de su mano, un rastro del polvo grisáceo Lo observó Lo acercó levemente Inhaló Y en ese instante, algo en el entorno pareció reaccionar; el qi en el aire vibró con una disonancia sutil, como si reconociera la sustancia, como si ese polvo no solo afectara a quien lo consumía, sino también al espacio mismo Silencio Confirmación "Rocío Carmesí Devora Vida…" Su voz fue baja Plana Sin emoción Pero el peso de esas palabras no era ligero; no era un nombre cualquiera, sino algo que arrastraba implicaciones más profundas, más antiguas… más peligrosas de lo que la escena sugería a simple vista El joven tembló Su respiración se volvió errática Luego gritó Un grito desgarrado, mezcla de furia y terror, mientras su qi espiritual explotaba hacia el exterior, expandiéndose sin control alrededor de su cuerpo en una descarga violenta que no parecía completamente bajo su dominio Rayos Pero no eran azules No eran puros Eran "Carmesí" El relámpago crepitó alrededor de su cuerpo como venas abiertas, pero no fluía de forma estable; chisporroteaba, se fragmentaba, se contraía y expandía de manera irregular, como si la energía misma estuviera siendo forzada más allá de sus límites naturales, desgarrando los canales por los que circulaba mientras teñía todo con un rojo antinatural bajo la luz de la luna Por un instante, incluso su propio cuerpo pareció incapaz de contenerlo “…” Li Wang observó toda la escena en silencio mientras sus ropas se ondulaban levemente por la liberación de qi espiritual del joven, el aire vibrando a su alrededor con una energía inestable teñida de carmesí, una distorsión antinatural que no pertenecía al flujo normal del mundo El Rocío Carmesí Devora Vidas… lo había visto antes No como un concepto. No como un rumor Como una plaga Pueblos enteros cayendo en cuestión de días, cuerpos consumidos desde dentro, cultivadores que enloquecían mientras su poder se disparaba más allá de sus propios límites, solo para marchitarse después como hojas secas, reducidos a cadáveres que aún irradiaban ese tono carmesí enfermizo; recordaba el olor, recordaba el silencio que quedaba después, recordaba cómo el polvo grisáceo se obtenía de cremar esos cuerpos contaminados… y cómo ese mismo polvo volvía a sembrar la corrupción en otros Un ciclo Una infección Un incendio que no necesitaba viento para propagarse Era cierto, el Rocío Carmesí Devora Vidas otorgaba poder al usuario; el elemento al cual era afín se distorsionaba, adoptando esa tonalidad carmesí, volviéndose más agresivo, más violento, más difícil de controlar… más fuerte, sí, pero a cambio de algo absoluto: la vida misma, reducida a un límite fijo, una cuenta regresiva silenciosa que no superaba los diez años Un intercambio Vida… por poder Li Wang no apartó la mirada Creyó haber erradicado esto Creyó haberlo exterminado hasta la raíz. Y aun así, aquí estaba otra vez Sus ojos, ocultos tras la máscara de Oni, no mostraron emoción, pero su mente ya se movía, conectando piezas, descartando imposibles, buscando coherencia en algo que no debía existir; esto no era un residuo, no era un accidente… alguien lo había traído de vuelta, alguien lo estaba distribuyendo, alguien lo estaba cultivando El Loto Negro ¿Todavía quedaban más? ¿O nunca desaparecieron del todo? ¿Y cómo… consiguieron una muestra? La incógnita no generó duda Generó interés Frío Metódico El joven terminó de reunir su qi espiritual, el rayo carmesí chisporroteando alrededor de su cuerpo con una violencia inestable, desgarrando el aire a su paso mientras desaparecía con un borrón de velocidad, impulsándose directamente hacia Li Wang con todo lo que tenía, su cuchillo apuntando al corazón, su intención clara, desesperada… absoluta Li Wang no se movió Ni siquiera desvió la mirada El ataque ocurrió en medio de sus pensamientos Y no los interrumpió Su mano se alzó con una precisión mínima, casi perezosa, y atrapó al joven por el cuello antes de que la hoja pudiera siquiera acercarse a su pecho; no hubo forcejeo, no hubo intercambio, no hubo técnica visible, solo un agarre… y presión ¡CrrK! Un sonido seco Los huesos colapsaron No uno Todos El cuello se comprimió bajo su mano como si no tuviera estructura, la energía del joven desintegrándose en un instante al perder cohesión, el rayo carmesí extinguiéndose de golpe como una chispa ahogada Li Wang ya lo había soltado antes de que el cuerpo comenzara a caer El cadáver golpeó el suelo frente a él con un sonido sordo, inerte, irrelevante Y solo entonces, el mundo volvió a la normalidad El leve crepitar de la fogata extinguida, el viento arrastrando el olor del polvo grisáceo, el silencio pesado de los edificios abandonados observando sin vida… todo regresó a su lugar, como si la escena acabara de reanudarse después de una pausa que solo él había percibido Su mirada descendió apenas Deteniéndose un instante más de lo normal sobre el cadáver frente a él; la mandíbula del joven se había relajado por completo tras la muerte, y su lengua cayó hacia afuera entre hilos de sangre oscura que resbalaban lentamente por su barbilla En la lengua Un tatuaje negro Un loto Luego alzó la mirada Esta recorrió lentamente los alrededores, elevándose más allá del cadáver, más allá de la intersección… hacia las estructuras que lo rodeaban; edificios abandonados se alzaban en todas direcciones, ventanas vacías como cuencas, puertas entreabiertas, pasillos sumidos en una oscuridad densa, cada uno de ellos cargando ese mismo silencio antinatural, ese mismo qi contaminado que no se disipaba… solo esperaba Demasiados lugares Demasiadas sombras Demasiado por investigar en el norte Regresando por completo a la realidad A ese rincón olvidado de la ciudad que estos jóvenes creían controlar “Este loto negro se hace cada vez mas interesante...”
Sellando el Tiempo (Novela)

Continúa leyendo

Sellando el Tiempo (Novela)

Capítulo 76

Siguiente Capítulo ›

Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 75

Estás leyendo el capítulo 75 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 17 de abril de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.