Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 65 online gratis en español
El sol ahora se encontraba en la cima del cielo
Xu Mao abrió los ojos lentamente y se incorporó desde la cama, había descansado más de lo necesario, y su estómago no tardó en recordárselo, el hambre llegó de golpe, pesada, insistente
Se levantó sin prisa y se colocó las túnicas moradas de discípulo externo, la tela aún conservaba el olor tenue del entorno de la secta, y en cuanto terminó de ajustarlas, una pequeña figura saltó desde la cama hacia su hombro derecho
Luo
El cachorro de león de pelaje morado se acomodó con naturalidad, enrollando su cuerpo como si ese lugar siempre le hubiera pertenecido, sus ojos brillando con una vitalidad tranquila, su calor filtrándose a través de la ropa, constante
En la habitación, Li Wang se encontraba de pie junto a la mesa, hojeando varios pergaminos, sus ojos recorriendo las líneas con rapidez, deteniéndose apenas en ciertos puntos clave, documentos sobre la estructura interna de la Secta de la Fractura Celestial, información que, según las normas, se otorgaba a todos los discípulos
Xu Mao lo observó un momento antes de hablar
"Iré a recorrer la montaña externa, de paso pasaré por el comedor… ¿quiere venir conmigo, Maestro?"
Li Wang no respondió de inmediato, cerró uno de los pergaminos, lo dejó a un lado y se levantó sin decir palabra, caminando hacia la salida
Xu Mao lo siguió
Al salir, los pasillos de la montaña externa se desplegaron ante ellos, filas de residencias de discípulos externos extendiéndose a ambos lados, alineadas con una uniformidad casi rígida, algunas puertas abiertas, otras cerradas, y ocasionalmente algún discípulo cruzando el lugar en silencio
"Ve tú"
Dijo Li Wang finalmente, sin detenerse, su voz tranquila, como si ya hubiera tomado la decisión desde antes
"Yo bajaré a la Ciudad del Fénix Carmesí, tengo cosas que investigar"
Xu Mao alzó una ceja, curioso
"¿Oh?"
Había algo extraño en eso, su maestro rara vez mostraba interés por asuntos mundanos
Antes de que pudiera decir algo más, una puerta se abrió frente a ellos, el sonido suave, pero suficiente para atraer su atención
Una joven, de no más de 17 años, salió de una de las residencias, era hermosa, las túnicas moradas ajustándose con naturalidad a sus curvas, delineando una figura esbelta y ya madura, su cabello largo y oscuro cayendo como una cascada silenciosa sobre su espalda, baja de estatura, pero con una presencia que no lo era en absoluto
Había algo en ella que no encajaba, su mirada era fría, pero no distante, vacía, como si no hubiera nadie realmente detrás de esos ojos, sin parpadear ni una sola vez, mientras el aura que emanaba su cuerpo pertenecía al Reino Mortal, Nivel 7
"….."
Por un instante, sus ojos se detuvieron en él, solo medio segundo más de lo necesario, solo un poco, pero lo suficiente
"¡!"
Fue como si un rayo hubiera caído en la cabeza de Xu Mao, su corazón acelerándose, sin que él supiera si era por su belleza o por la extraña incomodidad que le provocaba, tan perfecta, demasiado perfecta, como si cada rasgo hubiera sido colocado con precisión, pero sin vida real detrás
A pesar de que recién comenzaba a practicar el Dominio del Corazón Inmutable, no pudo evitar que su corazón se acelerara apenas
Antes de que la puerta de la residencia se cerrara por completo, Mao alcanzó a ver el interior por un instante, y su expresión cambió
En el centro de la habitación, una mesa de madera tosca, elevada como una rudimentaria mesa de cirugía, ocupaba casi todo el espacio, y sobre ella yacía una enorme serpiente, su cuerpo extendido y fijado con clavos finos en distintos puntos, como si alguien se hubiera asegurado de que no pudiera moverse, ni siquiera en la muerte, o en algo peor
La piel había sido retirada en largas secciones, revelando carne húmeda y fibras tensas que aún parecían palpitar débilmente, mientras decenas de agujas negras estaban clavadas con precisión antinatural a lo largo de su cuerpo, siguiendo trayectorias específicas, como si trazaran un mapa invisible, no un desorden, sino un método
Un hilo oscuro, ¿energía espiritual, tal vez?, parecía conectar algunas de las agujas entre sí, vibrando apenas, como si estuviera canalizando algo dentro del cadáver
Entonces, el cuerpo de la serpiente se contrajo en un espasmo breve pero imposible de ignorar, y Mao sintió un escalofrío recorrerle la espalda, eso no era simplemente un animal muerto, la imagen fugaz, pero suficiente, extraña e inquietante
Su corazón seguía acelerado, sin que supiera si era por su belleza o por lo que acababa de ver detrás de esa puerta
Aun así, Mao avanzó un paso al frente, forzando una sonrisa amable
"Hola, soy Xu Mao, recién fui admitido como discípulo de la secta…"
Dudó un instante, rascándose levemente la mejilla
"Parece que… somos vecinos"
"….."
La joven lo miró, solo un instante, sus ojos pasando sobre él sin emoción alguna, y luego simplemente lo ignoró, dándose la vuelta y comenzando a caminar por los pasillos, como si su presencia no tuviera el más mínimo valor
El silencio que dejó atrás fue incómodo
"……"
El rostro de Xu Mao comenzó a enrojecerse, quedándose ahí, de pie, sin saber muy bien qué hacer
Entonces, Li Wang se acercó ligeramente
"No tengas muchas esperanzas, mocoso"
Dijo con calma
"Esa chica ni siquiera es completamente humana, es solo una marioneta"
"¿Hah?"
Xu Mao giró la cabeza de inmediato hacia él, parpadeó, confundido, y luego soltó una pequeña risa, algo forzada
"El Maestro sí que sabe decir bromas…"
¿Cómo una joven tan hermosa sería una marioneta?
.
.
.
.
Xu Mao frunció el ceño mientras avanzaba por los pasillos de la Secta, y por alguna razón no podía quitarse la imagen de la joven de la cabeza
Discípulos externos iban y venían en todas direcciones, cada uno ocupado en sus propias tareas, algunos cargando recursos, otros discutiendo técnicas en voz baja, otros simplemente caminando en silencio, con la mirada fija al frente, en un flujo constante
La montaña era enorme, mucho más de lo que había imaginado, y sin embargo había algo que no le resultaba extraño: la falta de qi espiritual en el ambiente
Era débil, disperso, casi inexistente en comparación con otros lugares, pero Mao ya estaba acostumbrado, la sensación recordándole inevitablemente a la Cordillera del Cielo Marchito, donde había pasado tanto tiempo
No le incomodaba, de hecho, después de haber absorbido el qi espiritual proveniente de los espectros, su cuerpo se sentía lleno de energía, una vitalidad latente recorriendo sus meridianos, como si algo dentro de él hubiera despertado
Reino Mortal Nivel 2
Apretó ligeramente el puño, ansiando que llegara la noche, queriendo probar su nueva fuerza
Sin darse cuenta, sus pasos lo llevaron fuera de los pasillos hacia un espacio abierto: una gran plaza
Mao se detuvo apenas la vio, el diseño exquisito, pero no de una forma exagerada, sino armoniosa, como si todo estuviera en el lugar correcto por una razón
En el centro, una fuente de agua se alzaba con elegancia: una escultura formada por siete montañas superpuestas, talladas con tanto detalle que parecían reales en miniatura, y desde la cima de la más alta, el agua fluía en un hilo claro, deslizándose por los picos y cayendo en pequeñas cascadas que pasaban de una montaña a otra antes de reunirse en la base
El sonido era suave, pero constante
Alrededor de la plaza, varios cerezos se alzaban con naturalidad, sus pétalos rosados cayendo lentamente con el viento, girando en el aire antes de tocar el suelo, cubriendo el lugar como una lluvia silenciosa
Era un lugar tranquilo, o lo era, hasta que murmullos comenzaron a surgir, primero bajos, luego más notorios
Mao frunció ligeramente el ceño
Las miradas de los discípulos comenzaron a elevarse hacia el cielo
"Llegó…"
"El discípulo número uno…"
Algunas jóvenes comenzaron a sonrojarse, cubriéndose la boca con las manos mientras observaban hacia arriba, mientras los ojos de varios jóvenes se llenaron de admiración
Xu Mao parpadeó, ¿de quién estaban hablando?, y giró la cabeza, siguiendo la dirección de todas las miradas
¡thoom!
Y entonces, antes de que pudiera verlo con claridad, una presión invisible descendió sobre la plaza, ligera, pero innegable
El aire pareció volverse más denso, y el murmullo se apagó por sí solo, algunos discípulos conteniendo la respiración instintivamente, mientras los pétalos de cerezo, que antes caían con suavidad, parecieron vacilar un instante en el aire
Entonces lo vio: un joven descendía desde los cielos, de pie sobre una espada, el arma flotando bajo sus pies con estabilidad absoluta, como si fuera una extensión natural de su cuerpo, sin esfuerzo en su postura, solo control
Descendió lentamente hasta el centro de la plaza, y cuando sus pies tocaron el suelo, la espada se movió por sí sola, colocándose detrás de su espalda y quedando suspendida en el aire, inmóvil, como si una fuerza invisible la mantuviera allí
Xu Mao entrecerró los ojos, no podía ver su Qi espiritual con claridad, pero lo sentía: profundo, insondable, como un abismo contenido
Su corazón se tensó levemente
Reino Espiritual… Nivel 9
La diferencia entre ellos era absurda
El joven era alto, de físico bien formado y proporciones equilibradas, su rostro apuesto, sereno, su cabello negro, corto, moviéndose levemente con el viento
En el momento en que sus pies tocaron el suelo de la plaza, la espada sobre la que descendía dejó escapar un leve zumbido, y se elevó por sí sola, deslizándose en el aire hasta colocarse detrás de su espalda, suspendida como si una fuerza invisible la sostuviera
Sus túnicas moradas eran distintas, más refinadas, más detalladas, claramente no las de un discípulo externo común
Pero si había algo que realmente destacaba, era la venda blanca que cubría sus ojos: era ciego, y aun así sus pasos no vacilaron ni una sola vez
Comenzó a caminar, sin dudar, sin rozar a nadie, como si percibiera cada presencia a su alrededor sin necesidad de ver
"Qin Tian…"
El nombre comenzó a esparcirse entre los discípulos como una ola
"¿Por qué vendría a esta montaña? Hasta donde sé, estaba en una misión de categoría 3…"
"¿No escuchaste?"
Respondió una joven en voz baja, con emoción contenida
"Ya eliminó a ese culto maligno… salvó a una ciudad mortal de 40 millones de habitantes"
Un leve silencio se formó, el peso de esas palabras no era pequeño
Qin Tian continuó avanzando entre los discípulos externos, una sonrisa suave dibujándose en su rostro, sin arrogancia en ella, solo una calma natural que hacía que su presencia resultara cómoda
Pero esa comodidad no llegaba a Mao, no podía medirlo, y eso lo inquietaba más que cualquier aura abrumadora
Luego, Qin Tian se detuvo, exactamente frente a otro joven, más bajo, su hermano menor
Qin Leng
"….."
Qin Leng guardó silencio mientras lo observaba, cinco años habiendo pasado desde la última vez que lo había visto
"Te ves bien, hermano mayor"
Su voz fue estable, pero sus dedos se tensaron apenas, antes de relajarse
Qin Tian sonrió, una sonrisa genuina, cálida, como si en ese instante todo lo demás en la plaza dejara de importar
"Tú también, Leng"
Respondió con tranquilidad
"Has crecido"
No fue una simple cortesía, había orgullo en su voz, un orgullo sereno, sin la más mínima sombra de arrogancia, como el de alguien que realmente se alegra por el avance del otro
"Escuché que conseguiste grandes logros en la Montaña del Pecado"
La mirada de Qin Leng vaciló apenas un instante antes de descender lentamente hacia las vendas blancas que cubrían los ojos de Qin Tian, su pecho tensándose al ver ese blanco inmaculado, esa ceguera, su culpa, un error, un instante del pasado que no podía borrar
Y, aun así, Qin Tian nunca lo había culpado, nunca había mostrado rencor, ni una sola vez, esa calma, esa aceptación, pesando más que cualquier reproche, mientras Qin Leng apartaba la mirada, como si no pudiera sostenerlo por más tiempo
No respondió de inmediato, su expresión permaneciendo rígida, inmóvil, porque muchos lo habían felicitado por esos logros, muchos lo admiraban, pero para él esas palabras no eran alivio, eran peso
No había sido el primero, no había superado a su hermano mayor, y frente a él esa distancia no se había acortado en lo más mínimo, era peor, sintiéndose más grande, más inalcanzable, como una sombra que, en lugar de desaparecer, crecía con cada paso que daba
Sus uñas se hundieron levemente en la palma de su mano, un impulso fugaz, oscuro, silencioso, que ni siquiera él terminó de comprender
Qin Tian dio un paso al frente y apoyó suavemente la mano sobre el hombro de Qin Leng, el contacto ligero pero firme, sin rastro de superioridad, solo cercanía y confianza, como si ese lugar siempre le hubiera pertenecido
"Lo hiciste bien"
Dijo en voz baja, sincero, sin reservas
Qin Leng bajó apenas la mirada, y por un instante algo tembló en lo más profundo de sus ojos, pero no era emoción, era conflicto
"Te estaré esperando en la montaña de Discípulos Internos"
La voz de Qin Tian fue suave y natural, como si no hubiera duda de que ese día llegaría, como si creyera en él sin condiciones, sonriendo, y en esa sonrisa no había presión ni exigencia, solo fe
Luego dio un paso, y desapareció
No fue rápido ni un movimiento que pudiera seguirse, simplemente dejó de estar allí, el aire ni siquiera alcanzando a reaccionar, sin sonido, sin desplazamiento visible, como si el espacio que ocupaba hubiera sido borrado en ese mismo instante
Solo un leve vacío quedó en su lugar, y el eco de su presencia disipándose lentamente en el aire
Qin Leng permaneció inmóvil, el peso en su hombro ya no estaba, pero la sensación persistía, y al apretar apenas los dientes comprendió que esa calidez le resultaba más difícil de soportar que cualquier desprecio, mientras, en algún rincón de su corazón, algo comenzaba a retorcerse en silencio
Los pétalos volvieron a caer, y el murmullo regresó poco a poco
Pero algo había cambiado
Xu Mao permaneció en silencio, mirando el lugar donde Qin Tian había estado, la diferencia entre ellos no era algo que pudiera alcanzarse fácilmente
"¿Ese es el nivel al que debo llegar…?"

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Capítulo 66
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 65
Estás leyendo el capítulo 65 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 10 de abril de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.