Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 55 online gratis en español
Las calles de la Ciudad del Fénix Carmesí bullían con una energía inusual, el amanecer ya había quedado atrás, pero la luz rojiza del sol aún se reflejaba en los tejados curvos y en los estandartes que colgaban entre los edificios, mientras el aire estaba cargado de voces, pasos y una presión sutil, producto de la cantidad de cultivadores reunidos en un solo lugar
Entre la multitud, Wang avanzaba con paso firme, seguido por Yun y Qiao, y unos pasos detrás Xu Mao caminaba con la mirada inquieta, absorbiendo cada detalle como si temiera perderse algo, porque nunca había visto algo así: la ciudad era viva, podía sentirlo en la piel
Había presencias por todas partes, algunas débiles, apenas perceptibles, pero otras densas, comprimidas, como si ocultaran una fuerza capaz de estallar en cualquier momento, y cada tanto el aire parecía volverse más pesado alrededor de ciertas figuras, cultivadores que caminaban como simples mortales, pero que claramente no lo eran, y al fondo se alzaban las siete montañas, como dioses silenciosos dominando el horizonte, y aun desde la distancia su presencia era abrumadora, tanto que Mao no pudo evitar mirarlas fijamente, hasta que por un instante una de ellas pareció desdibujarse, como si su contorno no coincidiera consigo mismo, y al parpadear todo volvió a la normalidad
Fue en ese momento cuando Li Wang se desvió, sin aviso, girando hacia un callejón lateral, estrecho y oscuro, donde la luz apenas lograba penetrar; las paredes, altas y desgastadas, estaban cubiertas de manchas de humedad y grietas que parecían antiguas, y el sonido de la ciudad comenzó a apagarse con cada paso que daban hacia el interior, mientras Yun y Qiao lo seguían sin cuestionar y Xu Mao dudaba un instante antes de avanzar también, dejando el bullicio atrás mientras el aire se volvía más frío, más denso
"……"
Xu Mao exhaló lentamente, sabiendo que ya era hora, porque también lo había sentido desde hacía rato: esa presencia persistente y sigilosa del hombre que los seguía por detrás, y por un momento sintió una leve lástima, porque si aquel sujeto supiera a quién estaba siguiendo, jamás habría tomado esa decisión
Tap
El grupo se detuvo en el corazón del callejón, donde la luz prácticamente desaparecía y las sombras se acumulaban en los rincones, densas, como si fueran algo más que simple oscuridad, y entonces se dieron la vuelta, y allí estaba: el hombre del Loto Negro, que ya no se ocultaba, con dos cuchillos curvos descansando en sus manos, reflejando apenas la poca luz que lograba filtrarse, mientras su aura se expandía sin disimulo, una presión del Reino Mortal nivel 7 que hacía vibrar el aire a su alrededor, y sonreía, con descaro, con hambre
Qiao entrecerró levemente los ojos, su mirada recorriendo al hombre con calma mientras pensaba para sí misma que había escuchado rumores sobre una organización criminal extranjera instalada recientemente en la Ciudad del Fénix Carmesí, y tras una breve pausa, observándolo más detenidamente, supuso que este hombre era parte de eso: el Loto Negro
El hombre sonrió aún más
"¿Serían tan amables de darme todos los núcleos de Qi muerto que tengan? Si lo hacen… prometo dejarlos ir"
Dijo, relamiéndose los labios
"…………."
El silencio fue la única respuesta, y Li Wang lo observó apenas de reojo, sin tensión en su postura, sin interés, solo certeza, porque ya había decidido el resultado
"Yun, que sea rápido"
Dijo con calma
Yun dio un paso al frente
"Como ordene, Mayor"
Su presencia se desplegó, revelando su cultivo en el Reino Mortal Nivel 5, mientras su mano descendía lentamente hacia la empuñadura de su espada
"Je"
El hombre del Loto Negro sonrió con más amplitud, y entonces todo cambió
"¡!"
Una sensación de muerte lo atravesó, y no venía de frente, venía del costado, así que giró instintivamente
¡CLANG!
El impacto fue brutal: logró cruzar sus cuchillos a tiempo, pero la fuerza lo lanzó contra la pared del callejón, mientras las chispas iluminaban brevemente la oscuridad, y sus brazos temblaban, le dolían, cuando levantó la mirada y encontró a un joven frente a él, alguien que no había visto llegar, con el cabello negro, corto y ordenado, moviéndose levemente con el aire detenido del callejón, sus túnicas oscuras cayendo con naturalidad, sin una sola arruga fuera de lugar, como si ni el combate se atreviera a tocarlas, y en su espalda el grabado de una tortuga verde, "Genbu", parecía latir débilmente, como si contuviera una voluntad propia, mientras el aire a su alrededor era estable, como si todo lo que lo rodeaba hubiera sido forzado a permanecer en calma, y sus ojos eran tranquilos, profundos, sin arrogancia, sin duda
Qin Leng
"¿Oh?"
Li Wang lo reconoció al instante, su aura más densa que antes, más refinada
Reino Mortal Nivel 8
"¡Kgh!"
El hombre del Loto Negro apretó los dientes, la situación había cambiado, pero no se rindió, y con un gruñido bajo lanzó uno de sus cuchillos en un ángulo extraño, apuntando no a Qin Leng, sino a Xu Mao, buscando una distracción, una oportunidad de romper la formación, pero no llegó
Un destello, y la espada de Qin Leng lo desvió en el aire antes de que alcanzara su objetivo, sin pausa, sin esfuerzo visible
"….."
El hombre entendió que no podía ganar, y girando sobre sí mismo corrió hacia la salida del callejón, hacia la luz, hacia la multitud, pensando que si lograba mezclarse, si desaparecía entre la gente, tal vez sobreviviría, pero Qin Leng no lo siguió, solo levantó un dedo, y el Qi marrón se arremolinó alrededor de él, pesado, silencioso, mientras el suelo crujía, y al siguiente instante la roca bajo el pie del hombre se alzó de golpe, apenas unos 20 centímetros, pero con la brusquedad de algo que no debía moverse, quebrando su paso y haciéndolo caer en el suelo húmedo del callejón
"¿¡Qué!?"
El hombre estaba confundido: ¿acaso el joven de la tortuga tenía el elemento Tierra?, confusión, pánico, y no tuvo tiempo de entender antes de que la espada de Qin Leng descendiera y se hundiera directamente en su Dantián
"¡AAGHJ!"
El aire se le escapó en un jadeo ahogado, la sangre brotando de su boca mientras intentaba girarse
"¡Espera! ¡Soy del Loto Negro! ¡Si me matas, la organización no te dejará ir!"
"………."
Qin Leng lo observó sin emoción
"Ya sé de dónde eres"
Su voz fue baja, firme
"Algún día… eliminaré el cáncer del Loto Negro de la Ciudad del Fénix Carmesí"
La espada se elevó, y descendió, la cabeza del hombre cayó, el cuerpo quedó inmóvil, y la sangre comenzó a extenderse lentamente por el suelo irregular del callejón, filtrándose entre las grietas de la piedra, mientras Xu Mao observaba la escena en silencio y Qin Leng limpiaba su espada con un movimiento preciso, dejando una línea roja que se arrastró sobre la hoja antes de desaparecer
En ese momento, cinco jóvenes aparecieron en la entrada del callejón, sus ropas y posturas dejando claro que pertenecían al mismo clan, habiendo llegado tarde, y Qin Leng se giró, sus ojos posándose en Wang y Yun, mientras una leve sonrisa aparecía en su rostro
"Me alegra ver que salieron con vida de la Cordillera del Cielo Marchito"
Li Wang sostuvo su mirada por un instante, luego asintió
"Gracias por la ayuda"
Qin Leng negó suavemente
"Solo estoy pagando una deuda"
Se preparó para marcharse, pero antes habló:
"Voy al examen de ingreso de la Secta de la Fractura Celestial. Si quieren, pueden venir conmigo. Los pondré bajo mi protección"
Silencio
Li Wang tosió suavemente, dio un paso atrás
"No hace falta, joven maestro Leng"
Señaló con la barbilla hacia Mao y Yun
"Yo solo soy un sirviente. Estoy acompañando a mis dos jóvenes maestros"
El silencio que siguió fue más pesado que cualquier aura, y Qin Leng lo observó, un segundo, dos, sintiendo que algo no encajaba, pero no preguntó, porque si ese hombre ocultaba algo, no era asunto suyo, así que asintió
"Entonces… nos veremos en el examen"
Se marchó, y el callejón volvió a quedar en silencio, mientras Xu Mao miraba a su Maestro, confundido, y Yun también, preguntándose qué estaba planeando al hacerse pasar por un sirviente, pero Li Wang ya había comenzado a caminar hacia la salida, y la luz volvió a envolverlos, el ruido de la ciudad regresando como una ola, y sin decir una palabra más se dirigieron hacia las siete montañas, hacia la Secta de la Fractura Celestial

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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 55
Estás leyendo el capítulo 55 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 31 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.