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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 4 online gratis en español

"Agghh... Aghhh..." Xu Mao exhalaba grandes bocanadas de aire mientras se hincaba sobre sus rodillas, con el pecho subiendo y bajando violentamente, pues no había sido fácil seguirle el paso a su escurridizo maestro mientras escapaban de la cueva “Tch” Li Wang no paraba de chasquear los labios ahora que los dos estaban más seguros, pensando en lo molesta que era la situación De todos los lugares donde podría haber descansado esa maldita bestia, ¿tenía que ser justo en los restos de su estatua? Si al menos estuviera en el Reino Mortal Nivel 1, podría darle algo de batalla al Oso Nocturno de los 9 Ojos, pero con un cuerpo mortal, ni con todos sus trucos o artes marciales sería capaz de acabar con su vida “Aggh... hicimos bien en escapar, Maestro” Xu Mao permaneció inclinado unos instantes, respirando con dificultad, y solo cuando el aire dejó de quemarle los pulmones caminó hasta detenerse junto a Li Wang “Padre me habló de esa criatura. Dicen que lleva años vagando por estas montañas. En una ocasión, más de 20 hombres armados la acorralaron... y aun así no lograron hacerle una sola herida” “¡Hmph!” Li Wang bufó con desdén y volvió a mirar hacia la dirección de la cueva “¿Bestia? ¿20 hombres armados?” El desdén se le notaba en cada palabra “Incluso en este bosque desolado, tengo algo mucho más aterrador que esas cosas” “¿Sí?” Xu Mao miró expectante hacia los alrededores, pensando que había vivido en este bosque toda su vida, y preguntándose cómo se le pudo haber pasado de la vista algo tan poderoso “Así es” Li Wang asintió "De hecho, lo estás pisando en este momento "¿Ah?" Xu Mao levantó la bota rápidamente, y bajo ella, aplastada contra la nieve, encontró una yerba morada, ahora maltrecha. Relajó las rodillas y la arrancó del suelo con cuidado "¿Esta pequeña cosa es más poderosa que veinte hombres armados?" Para él, eso no tenía mucho sentido “Bueno, no solo ella” Li Wang desvió la mirada hacia los alrededores, mientras múltiples fórmulas aparecían en su mar de conciencia, ya que, al no poder ganarle a esa bestia con un físico mortal, tendría que usar la cabeza “Esta hierba por sí sola no sirve de mucho, pero si la mezclo con otras 37 sustancias, incluso esa bestia caerá. He derribado montañas enteras con menos ingredientes que estos, mocoso; una bestia con 9 ojos no es la excepción a esa regla” Xu Mao guardó silencio, escéptico ante tal afirmación, porque nunca había escuchado hablar de una magia como esa “Dime, mocoso” Li Wang acercó la mano derecha al niño y comenzó a revolverle el cabello “¿Quieres aprender un camino capaz de matar incluso a los inmortales?” Xu Mao parpadeó "¿Cuál camino sería ese?" Li Wang sonrió levemente "El Dao del Veneno" . . . . Una semana después, Li Wang y Xu Mao caminaban lentamente a través de la nieve, y conforme avanzaban hacia su destino, el niño iba recitando lo aprendido “Flor Manantial Cristalino: usualmente solo florece sobre cadáveres, usando los restos enterrados como fertilizante para su crecimiento, convirtiendo la podredumbre de los cuerpos en descomposición en un filtro que limpia cada uno de sus pétalos. Por eso no tiene problemas para aparecer en cualquier época del año, y resiste bastante bien los climas extremos” "¿Y esta?" Li Wang sacó una yerba blanca del saco sobre su espalda “¿Es la Yerba Albar? Tiene leves propiedades venenosas y no es apta para el consumo, pero en bajas cantidades y filtrada con agua, sirve para aliviar los dolores provocados por heridas abiertas” Xu Mao terminó de recitar mientras seguía examinando los alrededores. Ya habían reunido treinta y cinco de los treinta y siete materiales necesarios para elaborar el veneno capaz de abatir a la bestia oso, y solo faltaban dos Desde que Li Wang había llegado, apenas una semana atrás, la salud de su madre no había dejado de mejorar; por primera vez en mucho tiempo, ella podía levantarse de la cama, sonreír, e incluso caminar unos cuantos pasos por la casa, y Xu Mao jamás olvidaría esa escena. No tenía nada con qué pagar semejante favor, y lo único que podía hacer era volverse útil: si conseguían reunir los últimos materiales, al menos podría aliviar parte de la carga que su maestro había asumido por ellos “Hm...” Li Wang se rascó la barbilla mientras le dirigía una última mirada a Xu Mao, pensando que, para ser un mocoso de apenas once años, no estaba nada mal, ya que comprendía sus enseñanzas con una rapidez poco común. Tal parecía que, después de todo, poseía cierto talento para recorrer el Dao del Veneno "Deja de buscar hierbas" Li Wang extendió una mano, deteniendo los movimientos de Xu Mao "¿Estamos volviendo a casa?" "No" Negó lentamente con la cabeza “El siguiente material no es una hierba, ni una flor, ni una raíz. El Dao del Veneno no se limita a las plantas. Ya deberías saberlo” . . . . Treinta minutos después, una serpiente de escamas blanquecinas se deslizaba silenciosamente sobre la nieve, y cada movimiento de su cuerpo dejaba un tenue destello esmeralda recorriendo sus escamas, como si un veneno líquido circulara bajo ellas; incluso sus colmillos rezumaban un brillo verdoso capaz de poner la piel de gallina Apoyado contra el tronco de un árbol, Xu Mao permanecía inmóvil, con la cabeza inclinada y el rostro oculto por las sombras. Antes de tomar posición, Li Wang le había hecho un corte pequeño y preciso en la palma, con instrucciones de no cerrar el puño por ningún motivo, ya que la Serpiente de Escamas Esmeraldas cazaba por olfato, no por vista, y la sangre fresca era la única carnada que valía la pena usar contra una presa tan cautelosa Desde la palma de su mano derecha, gotas de sangre caían una tras otra sobre la nieve, y el sangrado no disminuía; ni la coagulación ni el frío conseguían detenerlo, como si el corte estuviera hecho con un propósito muy específico La lengua bífida de la serpiente entraba y salía: había detectado el aroma. Sus pupilas verticales se estrecharon al fijarse en el muchacho inmóvil, una presa indefensa, y su cuerpo comenzó a ondular cada vez más rápido sobre la nieve, hasta que en el instante siguiente salió disparada como una flecha, recorriendo el último metro que la separaba de Xu Mao con toda la velocidad de la que era capaz "¡AAAAAAh Maestroooo!" Xu Mao no pudo seguir con la farsa y se cubrió el rostro con ambas manos Antes de que la serpiente lograra acercarse a diez centímetros de él, una luz fría atravesó el aire, y su cabeza salió despedida del cuello con una velocidad tan absurda que el cuerpo siguió avanzando por pura inercia un instante más, girando violentamente por el aire hasta incrustarse en el tronco, a escasos centímetros del rostro de Xu Mao. Sus colmillos aún permanecían abiertos, rezumando veneno, como si incluso después de morir intentaran alcanzarlo “Mmg...” Xu Mao tragó saliva y desvió lentamente la mirada de aquellas mandíbulas inmóviles, pensando que eso había estado demasiado cerca, y que si esa cosa llegaba a dejarle una cicatriz en la cara, no sabría cómo explicárselo a su madre después “Fuu” Li Wang levantó la palma sangrante y se la limpió con el abrigo, pensando que la Serpiente de Escamas Esmeraldas era una bestia espiritual de bajo nivel, lo cual significaba que era demasiado rápida para su velocidad actual, y que solo había podido matarla de un golpe, sin dañar las partes que necesitaba, gracias a la carnada de Mao “Maestro...” Xu Mao se levantó temblorosamente y se alejó del tronco, sintiendo que por poco no había controlado los nervios “No sabía que el Dao del Veneno también usaba el cuerpo de los animales” “Por supuesto que también están incluidos” Li Wang sacó un cuchillo del pantalón y comenzó a extraer la vesícula biliar de la serpiente; con eso tendría su elemento número 36 “Por ahora volvamos a la cabaña. El elemento número treinta y siete tiene una tasa de aparición menor al uno por ciento con este clima” El invierno estaba en su punto más crudo; no tenía caso buscar esa flor bajo probabilidades tan desfavorables "Pero, ¿entonces eso significa que nos rendimos?" “Nah” Li Wang agitó la palma, pensando que después de vivir tanto tiempo, sabía jugar con la paciencia mejor que nadie “Dijiste que el invierno termina dentro de tres semanas, ¿verdad? Ese será el día en que mate al Oso Nocturno de los 9 Ojos” . . . . Cinco días pasaron de esa manera, cinco días de nieve, venenos y aprendizaje constante, hasta que finalmente la luna menguante se alzó en lo alto del cielo estrellado, fría y silenciosa, mientras en el interior de la cabaña solo quedaban los suaves ronquidos rompiendo la quietud de la noche > Nos volveremos a encontrar El rostro de Xia Yuen atravesó sus sueños como una cuchilla Li Wang abrió lentamente los ojos bajo las pesadas mantas de cuero que envolvían su cuerpo, mientras el calor que estas conservaban contrastaba con el frío implacable que reinaba en el bosque. Permaneció acostado, con la mirada perdida en la oscuridad, pensando que, incluso después de tanto tiempo, seguía sin entender cómo jamás sospechó de ella, y preguntándose qué era exactamente lo que no había logrado ver Apartó las mantas con cuidado y se incorporó despacio, para no despertar a Xu Mao ni a Lung, que seguían profundamente dormidos. Abrió la puerta de madera con la mayor delicadeza posible y salió al exterior, necesitando cortar algo de leña, o quizá, simplemente, dejar que la noche se llevara consigo el peso de aquel rostro que aún se le aparecía en sueños Ya habían pasado casi dos semanas desde que despertó en esta "nueva" época, y durante este tiempo, su cuerpo y su mente terminaron de sincronizarse por completo: la incómoda sensación de habitar un cuerpo demasiado joven, con músculos, huesos y reflejos que no respondían como él esperaba, había desaparecido del todo. Ahora cada movimiento fluía con naturalidad, como si ese cuerpo siempre le hubiera pertenecido, y no era exagerado decir que, comparado con el día en que conoció a Xu Mao, su fuerza de combate había aumentado entre dos y tres veces, únicamente gracias a esa adaptación La nieve crujió bajo sus pies, y apenas salió, escuchó pasos, demasiados pasos "¿Hm?" Antes de que pudiera girar el cuello, una bolsa de tela cayó sobre su cabeza . . . . Ahora se encontraban en el pequeño taller junto a la cabaña, donde varias decenas de tocones se apilaban unos tras otros. Li Wang fue sentado de golpe en una silla de madera en el centro del lugar, con los brazos y las piernas atados con gruesas cuerdas, y el rostro completamente cubierto "¿Es este?" “Bueno, se parece a las descripciones” “Son unos idiotas, saltando así de repente solo por un poco de movimiento. Si el jefe Yun se entera de que estamos aquí, nos matará, ¿lo saben, verdad?” “Cállate. Ese bastardo ya no es mi jefe” Cuatro voces se escuchaban alrededor de Li Wang, quien permanecía sentado sin ofrecer resistencia. Por el tono, ya se había dado cuenta de que sus atacantes no superaban los veinticinco años, y que probablemente eran desertores de alguna banda de caza-recompensas menor, de esas que rondaban los territorios sin dueño entre secta y secta, vendiendo información y prisioneros al mejor postor “Uhmmm...” Los murmullos hicieron que Li Wang inclinara ligeramente la cabeza, pensando que solo había salido a tomar un poco de aire fresco, y que quién habría imaginado que terminaría encontrándose con semejante escena "¿Y ustedes son?" “¡Silencio!” La voz del hombre más joven resonó con firmeza “¿Quién te dio permiso para hacer preguntas?” Unos pasos lentos se detuvieron justo frente a él “Escúchame bien, mocoso. No estás en posición de preguntar nada. No puedes vernos y ni siquiera sabes cuántos somos. En este momento tu vida depende únicamente de nuestra voluntad, así que aprende tu lugar: nosotros hacemos las preguntas, tú respondes” "¿Es eso...?" La voz de Li Wang permaneció tan tranquila como antes Levantó lentamente la mano derecha, y con un giro seco, se dislocó la muñeca; la mano perdió su forma natural, adelgazando lo suficiente para deslizarse entre las cuerdas "...¿así?" Con el brazo derecho ahora libre, se quitó la bolsa de tela marrón de la cabeza y observó a sus cuatro secuestradores con calma absoluta; sus ojos brillaron con una tenue luz esmeralda que no parecía humana del todo “……” “……” “……” “……” Los cuatro hombres se congelaron en el acto, como si el aire mismo se hubiera vuelto más pesado alrededor de ellos “Qué curioso…” Li Wang sonrió apenas, con un leve matiz de burla “Desde mi punto de vista… sus vidas son las que están en mis manos”
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 4

Estás leyendo el capítulo 4 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 15 de junio de 2025. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.