Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 5 online gratis en español
Capítulo 5: Cortar de Raíz
Las ventiscas golpeaban la ventana de Xu Mao mientras este dormía plácidamente. Luego de caminar por tantos días de aquí para allá junto a su maestro, por fin podía relajarse un poco, confiando en que las próximas dos semanas serían bastante tranquilas y acogedoras
"Idiotas, que no saben que soy... el más fuerte del mundo..."
Su sueño se encontraba en la mejor parte, y movía el pie derecho una y otra vez bajo el abrigo, como si estuviera golpeando a un millar de villanos imaginarios
"¡AAHHH!"
“¿Ah?”
Un grito repentino lo hizo enderezar la espalda bruscamente, arrancándolo de golpe de su pequeño mundo de fantasías, y al mover la cabeza y observar la ventana, podría haber jurado que había escuchado a alguien gritar desde el taller
Se limpió los ojos con molestia y comenzó a caminar por la cabaña. Para su tranquilidad, el sueño de su madre no se había visto interrumpido por el grito, así que tal vez solo estaba imaginando cosas, pero al mismo tiempo tampoco encontraba a su maestro por ninguna parte, y no dejaba de preguntarse qué demonios estaría haciendo a esas horas
Se puso varias pieles como abrigo y salió de la cabaña con cansancio, caminando hacia el taller, sabiendo que su maestro era excéntrico desde aquella vez que lo conoció desnudo y a punto de morir congelado, aunque aquello ya era otra cosa
La puerta de madera crujió mientras entraba al taller a grandes pasos, sin que el viento nocturno le importara demasiado
"Ey, Maestro, ¿qué está haciendo a estas hor-"
Las palabras se le quedaron atrapadas en la garganta al ver, frente a él, a cuatro hombres, si es que alguna vez merecieron llamarse así, tendidos e inconscientes sobre la madera, el rostro hinchado y la ropa oscurecida de sangre, sin que pareciera haber quedado en ellos una sola parte del cuerpo sin marcar
Antes de que su mente terminara de procesar la escena, algo en su estómago se revolvió con fuerza, y tuvo que apoyar una mano en el marco de la puerta para no perder el equilibrio, porque no era solo la sangre, sino la quietud con la que su maestro seguía trabajando en medio de todo eso, como si atar a un hombre inconsciente fuera una tarea doméstica más, del mismo peso que cortar leña
“Ah, perdón, Mao”
Li Wang se encontraba atando de pies y manos al último de los cuatro secuestradores, dispuesto como un cerdo a punto de ser sacrificado
“No pude evitar que este último gritara un poco. ¿Te desperté?”
Xu Mao no respondió de inmediato. Caminó con cuidado, evitando pisar la sangre, tratando de no vomitar frente a su maestro
"Maestro, ¿qué está ocurriendo?"
“Estos tipos intentaron secuestrarme. Probablemente se confundieron de persona; es fácil perderse en estas montañas”
“Mierda...”
Xu Mao maldijo entre dientes, pensando que una razón tan absurda habría bastado para que él y su madre atravesaran una calamidad, y que sin su padre ni su hermano mayor allí para protegerlos, no sabía cómo se habrían defendido de esos bastardos
Al observar el estado lamentable en el que habían quedado, sintió que algo dentro de él se aflojaba un poco
"¿Y por qué simplemente no los mata, Maestro?"
“¿Oh?”
Li Wang terminó de atar al cuarto secuestrador y enderezó la espalda, pensando que hacía tiempo que no estiraba el cuerpo contra personas de verdad. Inclinó la cabeza y preguntó:
“¿Quieres que los mate, Mao?”
"Eh..."
Xu Mao dudó al escuchar la tranquilidad con la que su maestro pronunciaba esa palabra, matar, dicha con la misma facilidad con la que se pide sal en la mesa, y se preguntó qué significaba en verdad tomar una vida, y si era siquiera algo que él tuviera derecho a decidir, o pedir
"¿Tal vez sería mejor llevarlos a las autoridades? Dejarlos en alguna ciudad cercana..."
“Je”
Li Wang dejó escapar una risa breve, pensando que su pequeño mocoso seguía siendo demasiado inocente. Se acercó, se puso en cuclillas frente a él, y por primera vez desde que se conocían, habló sin ningún rastro de burla en la voz
“Escúchame, Mao. En este mundo hay dos tipos de personas: las que perdonan porque pueden permitírselo, y las que perdonan porque tienen miedo de lo que significa no hacerlo. Tú, ahora mismo, sientes lástima. Eso está bien; significa que sigues siendo humano. Pero la lástima sin poder solo alimenta a la próxima bestia que venga a por ti, o por tu madre, cuando yo ya no esté cerca para impedirlo. La verdad de todo esto es que sí pienso matarlos…. pero no todavía”
“¿Entonces?”
Li Wang le robó el abrigo a uno de los secuestradores y se lo puso, y luego pateó una lanza de metal del suelo y la atrapó con la mano derecha
“Los mataré después de llegar a su guarida. Si me hicieron esto a mí, probablemente estén atacando muchas zonas del bosque con regularidad, y no puedo permitir eso”
Todavía no sabía cuánto tiempo el destino lo mantendría cerca de Mao, pero mientras durara, debía eliminar cuanta amenaza rondara a su alrededor
"Esta será otra lección, mocoso. Cuando una mala hierba crece, no se corta la hoja, se arranca la raíz"
.
.
.
.
"¡Idiota, libéranos!"
“¡No sabes con quién te estás metiendo! ¡La Facción del Puño no te dejará ir!”
Xu Mao y Li Wang hicieron oídos sordos mientras avanzaban por la nieve, arrastrando tras de sí una plataforma de madera improvisada sobre un soporte de metal, y para cuando llevaban ya seis horas de recorrido, los cuatro prisioneros no habían dejado de alternar entre amenazas y súplicas, uno rezando por su vida y otro invocando a su jefe como si el solo nombre fuera a salvarlo
"Maestro, son demasiado molestos"
Xu Mao ya estaba harto
“¿Puede volver a golpearlos hasta que se desmayen?”
Las cuatro voces se apagaron de inmediato
“No es necesario”
Li Wang negó con la cabeza
“Déjalos gritar”
Si la ubicación que esos cuatro le habían dado era correcta, ya estaban cerca de la base de la llamada Facción del Puño, y el nombre había despertado algo de su interés, preguntándose si tal vez tenían algún cultivador entre sus filas, y si ese supuesto "jefe todopoderoso" por el que rezaban los cuatro idiotas sería alguien avanzado en el Reino Mortal
Las cosas se estaban poniendo interesantes
Una flecha de acero oscuro se clavó en la nieve, a solo cinco metros de ellos
“¡Ah!”
Xu Mao retrocedió unos pasos, sabiendo que sería peligroso acompañar a su maestro, pero sin haber querido tampoco dejarlo solo
“¿¡Quiénes son!?”
Una voz ladró desde las cercanías, y la ventisca se abrió por un instante, dejándolos ver un roble gigantesco, tan antiguo como una montaña, y en su base, una puerta de hierro
Un hombre se encontraba frente al árbol, con un arco de guerra reposando entre los brazos
“Parece que llegamos”
Li Wang dejó de arrastrar la plataforma y apuntó con el dedo hacia atrás
“¿Conoces a estos idiotas?”
“¡Liu, este mocoso está loco! ¡Es jodidamente fuerte!”
El secuestrador al que Li Wang le había robado el abrigo gritó al reconocer al guardián
“¡Llama al jefe de inmediato!”
“Bueno, eso confirma la ubicación”
Li Wang no quería erradicar a la facción equivocada; era importante asegurarse antes de generar una masacre
“Maldita sea...”
El corazón de Liu se le atascó en la garganta, pensando que ninguno de esos cuatro era más débil que él, y que aun así estaban atados como perros
Su arco volvió a tensarse en cuanto las palabras terminaron de resonar, y aunque todo esto tarda tiempo en contarse, ocurrió en apenas un puñado de segundos, aun así, seguía siendo demasiado lento para Li Wang
Tap Tap Tap Tap
Cuatro pasos, ligeros como los de un fantasma sobre la nieve, cerraron la distancia entre él y el guardia en un abrir y cerrar de ojos, y con un giro de muñeca, la lanza salió de su espalda y atravesó el rostro de Liu de lado a lado, limpia, casi silenciosa
Muerte instantánea
Un hilo de sangre goteó desde la punta metálica mientras Li Wang permanecía completamente imperturbable, como si acabara de espantar a un insecto
Una gota tibia salpicó el rostro de Xu Mao en el momento en que su maestro retiró la lanza del cadáver
“Ohhh...”
Parpadeó un par de veces, mirando primero al cuerpo caído, luego a Li Wang, y sintió cómo el estómago se le revolvía con violencia y la fuerza abandonaba sus rodillas
Su cuerpo cayó desmayado sobre la nieve fría
“Mmm”
Li Wang se rascó la mejilla al ver la escena, pues sabía que algo así podía ocurrir
Ató al inconsciente Mao a su espalda con unas cuerdas improvisadas y empujó las puertas de hierro en el centro del roble. La base de la Facción del Puño se extendía frente a él
“Hoy el mocoso aprenderá lo que significa arrancar la mala hierba de raíz”

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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 5
Estás leyendo el capítulo 5 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 14 de julio de 2025. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.