Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 34 online gratis en español
La tensión no había desaparecido. Solo había cambiado de forma
En el centro de la tribu, los hombres de la Facción del Puño permanecían reunidos en formación cerrada, sus miradas fijas al frente, sus manos cerca de sus armas. Del otro lado, los guerreros de la tribu sostenían la misma postura, igual de alertas, igual de preparados
Nadie hablaba. Nadie avanzaba. Pero todos entendían que un solo error bastaría para encender el conflicto. El aire entre ambos grupos era denso, cargado de una hostilidad contenida que no necesitaba palabras para manifestarse
Dentro del santuario, el ambiente era distinto. Más pesado. Más íntimo
La luz era tenue, filtrada por aberturas en la estructura de piedra y madera, iluminando parcialmente la figura del jefe de la tribu: Yan Ku. Se encontraba acostado, su torso desnudo, y sobre su piel se extendía una marca que no podía confundirse con una herida común. Una línea larga, profunda, como si una hoja invisible hubiera rasgado su carne sin resistencia
Desde esa marca, un veneno oscuro se filtraba lentamente, expandiéndose bajo la piel como una red corrupta. No goteaba, no fluía como sangre. Se arrastraba como algo vivo
“La bestia... apenas me rozó...”
Murmuró Yan Ku, con la respiración pesada
“Y aun así, me dejó como un moribundo frente a mi propia gente”
"........."
Li Wang no respondió de inmediato. Su mirada se posó sobre la herida, analizando cada detalle con precisión fría. Luego habló
"Guarda silencio"
No fue una orden elevada, pero fue suficiente. Yan Ku cerró la boca sin cuestionar
Li Wang avanzó un paso y alzó la mano. Su palma descendió con naturalidad, apoyándose directamente sobre la herida abierta, sobre el foco mismo del veneno. Durante un instante no ocurrió nada. Luego, el cambio fue inmediato
El veneno comenzó a retroceder. No se disipó, no se evaporó: fue absorbido, como si algo dentro del cuerpo de Li Wang lo reclamara. La oscuridad bajo la piel de Yan Ku se retiró en dirección a la palma, siendo extraída en silencio, sin resistencia, sin dejar rastro visible más allá de la línea original
Dentro de Li Wang, el núcleo venenoso reaccionó. El veneno fue consumido, refinado, convertido en alimento. Su base de cultivo vibró apenas, fortaleciéndose de forma sutil, pero real
Li Wang retiró la mano. El cambio en Yan Ku fue inmediato: su respiración se estabilizó, un leve color regresó a sus ojos, y su cuerpo, aunque aún debilitado, dejó de tambalearse con la misma fragilidad
“Tú…”
Murmuró, sorprendido
Li Wang lo interrumpió sin mirarlo
"Esto solo te dará unos días más de vida"
El silencio volvió a caer
“Sin la vesícula biliar de la bestia que te envenenó, no hay forma de preparar un antídoto adecuado"
Continuó Li Wang
Sus ojos se desplazaron ligeramente
“Ni para ti... ni para ella”
La mirada de Yan Ku siguió la dirección: la bestia guardiana. El león de dos cabezas permanecía en el interior del santuario, su enorme cuerpo parcialmente recostado, pero tenso. Su respiración era pesada, irregular. Sus ojos estaban fijos en Li Wang, pero no era hostilidad lo que reflejaban. Era inquietud
"...."
Li Wang entrecerró levemente los ojos
"No estás preocupada solo por el veneno"
No fue una pregunta. Fue una afirmación
El león respondió con un leve gruñido bajo. Sus dos cabezas descendieron apenas, y su enorme cuerpo, que hasta ese momento se mantenía rígido, cedió un poco, como si aceptara algo que no podía cambiar
Entonces, la Oráculo avanzó. Sus pasos fueron suaves, pero firmes. Su presencia llenó el espacio a medida que se acercaba a la bestia. El león gruñó levemente al principio, pero no la detuvo
Ella cerró los ojos, escuchó, sintió y el vínculo despertó
Un instante después, sus párpados se abrieron lentamente. Su mirada se dirigió a Li Wang.
“No es solo dolor”
Dijo con voz baja
“Es pérdida”
El silencio se volvió más profundo. La Oráculo apretó levemente los labios. Por un instante, su expresión cambió: no como guía espiritual de la tribu, sino como mujer. Como alguien que entendía lo que significaba perder a un hijo
“La bestia guardiana reconoce tu fuerza…"
Continuó, recuperando la calma
“Y pide tu ayuda”
Los ojos de Mao se abrieron levemente. Li Wang no se movió
“Hace dos meses, cuando la barrera se debilitó, la serpiente blanca no solo atacó”
Su voz descendió
“Se llevó al cachorro”
Las palabras quedaron suspendidas en el aire. Pesadas. Irreversibles
El león dejó escapar un sonido bajo. No era un rugido. Era algo contenido, roto
“Si recuperas al cachorro y lo traes de regreso, la bestia guardiana promete protegerte con su vida… a ti, y a todos los tuyos"
El santuario quedó en silencio, pero en la mente de Li Wang todo se movía. La bestia guardiana estaba debilitada. La tribu, fragmentada. El entorno, hostil, pero lleno de recursos. Un territorio aislado, difícil de invadir. Perfecto para crecer, si podía controlarlo
Sus ojos se posaron nuevamente sobre el león de dos cabezas. Si recuperaba al cachorro, no solo obtendría su protección: obtendría dominio indirecto sobre la tribu
Su mirada descendió levemente. Yan Ku: orgulloso, pero al borde de la muerte. Un líder que ya no podía sostener su posición por sí solo. Luego, Mao: aún inmaduro, demasiado débil para el camino que debía recorrer en el futuro. El Abismo no perdonaba errores. Necesitaba tiempo, y necesitaba un lugar donde ese tiempo pudiera ser manipulado sin interrupciones
Y esta tribu era una oportunidad. No perfecta, pero suficiente
Sus ojos se alzaron una última vez. La pérdida del cachorro. El veneno. La desesperación contenida en la bestia guardiana. Todo encajaba. Un intercambio: claro, simple, eficiente
Li Wang cerró los ojos por un breve instante. Cuando los abrió, ya no había nada que evaluar
"Acepto"
El león rugió levemente. Sus dos cabezas descendieron aún más. No en debilidad, sino en reconocimiento
Minutos después, Li Wang salió del santuario. Sus manos se movieron con naturalidad mientras ajustaba su cinturón, sacudiendo ligeramente el polvo de sus ropas, como si acabara de terminar una tarea menor. Xu Mao lo seguía de cerca
En el exterior, las miradas se alzaron de inmediato. Ambos bandos seguían allí, en tensión, esperando
Li Wang no se detuvo. Caminó directamente, pasó junto a Yun, quien se encontraba en compañía de Qiao
“Prepárate”
Dijo, sin levantar la voz
“Partimos ahora”
Yun frunció apenas el ceño
"¿Destino?"
Li Wang avanzó un paso más
"La guarida de la Serpiente del Tiempo Corrupto"
Una breve pausa
"Bestia espiritual, 190 años"
"........."
El silencio que siguió fue distinto al anterior. No era tensión. Era anticipación. Porque esta vez, la cacería había comenzado

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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 34
Estás leyendo el capítulo 34 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 20 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.