Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 110 online gratis en español
Ya llevaban un día completo de viaje
La nave espiritual atravesaba las cordilleras con una velocidad tan descomunal que las montañas parecían doblarse bajo su paso, como si el cielo mismo estuviera arrastrando una sombra inmensa y silenciosa sobre la tierra
A veces, la luz exterior se filtraba por las barreras de la nave en destellos pálidos, quebrándose contra los bordes de las ventanas mientras las cumbres nevadas, los precipicios y los valles cubiertos de niebla retrocedían a una velocidad absurda, deslizándose hacia atrás como un recuerdo mal sostenido
Para quienes viajaban dentro, el cielo parecía estable, para el mundo de abajo, en cambio, aquello debía parecer el paso de una calamidad celestial
En una de las habitaciones privadas, apartadas del ruido contenido de los pasillos y del murmullo lejano de los discípulos, se encontraban las hermanas Situ
Situ Ming y Situ Hei poseían una presencia propia, tan marcada que resultaba imposible confundirlas con otras personas
Dentro de la Montaña Externa, ambas eran figuras ampliamente conocidas, no solo por su talento, ni siquiera únicamente por el respaldo de la Familia Situ, sino porque su mera presencia bastaba para alterar el ánimo de muchos discípulos, y más de un joven cultivador había perdido la concentración durante los entrenamientos tras cruzarse con ellas, no siendo pocos los que albergaban pensamientos imposibles mientras las observaban desde la distancia
Si Situ Ming era una llama capaz de encender la sangre de quienes la contemplaban, Situ Hei era una luna inalcanzable que despertaba una admiración silenciosa
Juntas formaban una combinación tan llamativa que, para la gran mayoría de los discípulos masculinos de la Montaña Externa, las hermanas Situ eran poco menos que un sueño imposible de alcanzar
Situ Ming acababa de salir de la ducha, llevando telas ligeras, suficientes apenas para insinuar la silueta que el vapor todavía no había terminado de borrar por completo, su piel conservando un brillo húmedo y sutil, como si aún estuviera atrapada en el calor del agua, y las gotas restantes se aferraban a su cuello, a la curva de su clavícula y a la línea delicada de sus hombros
Sentada frente al espejo, permitía que una joven sirvienta le peinara el cabello con esmero, separando los mechones rojos con dedos cuidadosos, cada movimiento haciendo oscilar una fragancia fresca y tenue, mezclada con el vapor cálido de la habitación y el perfume limpio del baño recién abandonado
A un lado, Situ Hei sostenía el informe de la misión, sus ojos recorriendo cada línea con creciente seriedad
Cuanto más leía, más se estrechaba su expresión: el contenido del documento no era simplemente peligroso, era una locura
El rango de dificultad resultaba astronómico, una exageración que rozaba lo insensato incluso para una expedición de élite
Una bestia del Reino Tierra
Y peor aún, el informe sugería que en la zona podían existir decenas de bestias menores, algunas del Reino Mortal y otras incluso del Reino Espiritual, ocultas entre el terreno como cuchillas enterradas en la arena
Situ Hei levantó la vista apenas un instante, y sus pensamientos se oscurecieron: ¿qué estaba pensando su hermana mayor, Situ Xiaoyun, al incluirlas en semejante expedición?
A su lado, la sirvienta que peinaba a Situ Ming vaciló antes de hablar, observando de reojo la expresión serena y peligrosa de la joven
"Señorita… ¿no está ansiosa por la misión?"
Situ Ming soltó una pequeña risa, no una risa elegante ni contenida, sino viva, juguetona, con un filo travieso que parecía brillar en la humedad que aún le cubría la piel
Sin responder de inmediato, tomó a la sirvienta por un hombro y, con una naturalidad descarada, comenzó a revolverle el cabello con los dedos
"¿Ansiosa?"
Murmuró Situ Ming, con una sonrisa ligera
"En absoluto"
La sirvienta parpadeó, sorprendida, aunque no pudo evitar una breve sonrisa nerviosa
Situ Ming se inclinó apenas hacia adelante, y la luz tenue de la habitación resaltó el brillo húmedo de su cuello y la curva suave de su sonrisa
"Estos últimos días he estado refinando una espada"
Continuó, con un tono casi delicioso de confianza
"Lleva runas y pequeñas matrices de formación grabadas en la hoja. Es tan afilada que casi parece tener hambre"
Sus dedos, todavía enredados en el cabello de la sirvienta, se aflojaron despacio
"Solo espero llegar pronto"
Dijo, y sus ojos brillaron con una expectación peligrosa
"Quiero probarla contra cientos de bestias"
El silencio se espesó por un instante, la sirvienta tragando saliva, y de golpe aquella habitación parecía más fría de lo que debía
Entonces, desde el otro lado, Situ Hei dejó escapar un bufido breve y seco, bajando apenas el expediente y mirando a su hermana gemela con una mezcla de incredulidad y fastidio
"¿En serio crees que podrás hacer algo con el mero cultivo del Gran Círculo del Reino Mortal?"
Situ Ming giró la cabeza con lentitud, su cabello rojo cayendo sobre uno de sus hombros, todavía algo húmedo, y la sonrisa que le dedicó a su hermana no perdió ni una pizca de su arrogancia juguetona
"¿Y tú crees que hace falta más que eso para cortar a una bestia en dos?"
Situ Hei entrecerró los ojos, el aire entre ambas volviéndose denso por un momento, cargado de una rivalidad tan natural que parecía heredada de la sangre misma; no había odio en aquella tensión, pero sí orgullo, fuerza y una certeza compartida de que ninguna pensaba ceder con facilidad
Fuera de la habitación, la nave espiritual continuó atravesando el cielo como un monstruo silencioso
Y dentro, entre una misión que olía a desastre y dos hermanas demasiado orgullosas para admitirlo, el viaje acababa de dejar de sentirse como un simple trayecto
Había algo mal en aquel informe, y Situ Hei, todavía con el expediente en las manos, empezó a sospechar que la verdadera amenaza de la misión no estaba solo en las bestias
Toc
Con un suave sonido, la puerta de la habitación se abrió, y al instante el aura del Reino Espiritual inundó los alrededores
Situ Ming y Situ Hei giraron la cabeza al mismo tiempo, como si estuvieran perfectamente sincronizadas
Frente a ellas se encontraba un rostro familiar: aquella figura que las había cuidado desde su infancia en el Clan Familiar Situ, la tercera existencia más poderosa en la joven generación de la Secta de la Fractura Celestial, solo por debajo de monstruos como Qin Tian y Lu Zhan
Situ Xiaoyun
La belleza de Situ Xiaoyun era distinta a la de sus hermanas menores, una belleza más madura, más calmada, más contenida, y su presencia no necesitaba adornos para imponerse
Las túnicas moradas de discípula interna caían impecables sobre su cuerpo, delineando una figura armoniosa de suaves curvas y porte elegante, mientras su largo cabello verde oscuro fluía hasta la parte baja de la espalda como un río de jade nocturno, contrastando con la claridad de su piel y otorgándole una apariencia serena que ocultaba la presión de una cultivadora poderosa
Allí donde ella estaba, las conversaciones tendían a disminuir por sí solas, como si el entorno reconociera inconscientemente su autoridad
Sus pasos avanzaron con gracia mientras se acercaba a ellas, sus ojos analizando a las dos gemelas con una precisión casi inquietante, y con su cultivo en el Reino Espiritual Nivel 8 podía percibir hasta la hebra más pequeña de Qi espiritual en el cuerpo de ambas
"Gran Círculo del Reino Mortal"
Murmuró Situ Xiaoyun, antes de sentarse con naturalidad en un sillón de la habitación
Luego alzó la mirada
"Ustedes dos han estado perdiendo demasiado tiempo en la Montaña Externa. Su cultivo apenas ha aumentado un poco en estos últimos seis meses"
"……"
"……"
Situ Ming y Situ Hei guardaron silencio por un momento ante el reproche de su hermana mayor
La verdad era un hecho difícil de rebatir: se habían concentrado demasiado en el Dao de la Alquimia y el Dao de las Matrices de Formación, descuidando casi por completo la caza de espectros en el Bosque de la Raíz Corrupta
Situ Ming hizo un puchero y respondió con desagrado:
"Xiaoyun, eso no es justo. ¿Crees que ser una alquimista y una maestra de matrices de Nivel 2 es fácil? Hemos estado estudiando muy duro…"
Situ Hei asintió en silencio, sus conocimientos se habían disparado de manera extraordinaria en ese último medio año
"Hmph"
Situ Xiaoyun resopló con visible desdén
"No me vengan con esas excusas. Cuando tenía su edad, ya tenía sus mismos logros académicos y me encontraba en el Reino Espiritual Nivel 2"
Aunque estaba un poco molesta, lo cierto era que sabía que sus hermanas tenían más talento que ella, y aun así eran demasiado perezosas para su gusto
El Clan Familiar Situ solo aspiraba a una sola cosa: la excelencia
Situ Xiaoyun se levantó del sillón y se volvió hacia la puerta
"Por eso le solicité al Líder de la Secta que ustedes dos participen en esta misión. Salir de la biblioteca de la Montaña Externa les hará bien"
Plack
La puerta se cerró de golpe
"Qué rigurosa tan molesta…"
Se quejó Situ Ming, cruzándose de brazos, pensando que realmente su hermana Xiaoyun ya hablaba como los vejestorios del Clan Situ
Situ Hei guardó silencio, sintiendo de repente una leve urgencia en el pecho: para su hermana mayor, ella seguía siendo débil, y debía redoblar esfuerzos y prepararse para su avance hacia el Reino Espiritual
Situ Ming estaba pensando exactamente lo mismo, y al mirar por la ventana de la habitación y ver el paisaje desdibujarse ante la velocidad de la nave espiritual, solo pudo sentir un poco de envidia hacia…
Xu Mao
Ese chico no tenía antecedentes de ningún tipo, no tenía un maestro, no tenía una figura de autoridad directa encima de él, realmente era un espíritu libre que podía hacer lo que quisiera, cuando quisiera
Qué envidia
Mientras ella estaba atrapada entre exigencias, entrenamiento y reglas familiares, Xu Mao probablemente estaba viviendo una vida de absoluta libertad
A lo mejor ni siquiera tenía a nadie molestándolo, corrigiéndolo o dándole órdenes
Qué cómodo debía de ser eso…
.
.
.
.
—Habitación de Xu Mao
¡¡¡BANG!!!
El cuerpo de Xu Mao atravesó la habitación como una flecha disparada por una ballesta gigante y se estrelló con fuerza en la pared de la nave espiritual
Las formaciones grabadas en la estructura destellaron por un instante al absorber parte del impacto, una onda de choque recorriendo la habitación, y el aire vibró
Una profunda marca de puño quedó grabada sobre el pecho de Xu Mao, pequeñas grietas extendiéndose por el suelo bajo sus pies mientras fragmentos de madera y polvo descendían lentamente a su alrededor
En el centro de la habitación, Li Wang permanecía inmóvil
Bostezó con aburrimiento, su expresión era tan pesada como la de un anciano observando crecer la hierba, sin haber movido siquiera los pies
"Demasiado lento aún. Prueba a atacarme con tus Meridianos Solares"
"Ugh…"
Xu Mao escupió una bocanada de aire y apoyó una mano contra el suelo, los músculos de su torso temblando
El dolor comenzó a extenderse desde el centro de su pecho, recorriendo costillas, músculos y meridianos como una marea ardiente
Sin embargo, apenas aquella sensación apareció, una quietud familiar emergió desde lo más profundo de su mente
El Dominio del Corazón Inmutable se activó
Las emociones, el sufrimiento, la frustración, la ira, incluso el propio dolor, todo fue arrastrado hacia aquella oscuridad silenciosa que existía en el centro de su conciencia, como hojas secas cayendo dentro de un abismo sin fondo, como piedras arrojadas a un vacío incapaz de producir eco
En apenas un instante, la agitación desapareció
Su respiración recuperó la calma, su mirada volvió a estabilizarse
El dolor seguía allí, su cuerpo continuaba dañado, pero su mente ya no lo reconocía como algo importante
Xu Mao se incorporó lentamente, y al levantar la cabeza vio a Li Wang observándolo con la misma indiferencia de siempre
Xu Mao sintió que las venas de su frente casi se tensaban por reflejo, pero incluso aquella irritación fue absorbida y arrojada al vacío antes de llegar a formarse por completo
Su Maestro realmente no sabía contenerse: cada golpe de aquel monstruo parecía capaz de derribar una montaña
Si comparaba la fuerza física de Li Wang con la de Qin Tian, la diferencia era tan absurda que resultaba ridícula, sintiendo que aquellos puños impactaban con una fuerza al menos diez veces superior a la del discípulo número uno
Y lo peor... era que su Maestro seguía afirmando que estaba "siendo cuidadoso"

Continúa leyendo
Sellando el Tiempo (Novela)
Capítulo 112
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 110
Estás leyendo el capítulo 110 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 6 de junio de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.