Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 109 online gratis en español
La Nave Espiritual permanecía inmóvil sobre los cielos de la Secta de la Fractura Celestial, suspendida como una montaña arrancada del mundo y detenida sobre un océano de nubes
Era enorme
Mucho más de lo que un discípulo común habría imaginado para una misión de secta. Su casco de metal oscuro se extendía con una solidez abrumadora, reforzado por vetas de madera espiritual y formaciones de Qi que recorrían su estructura como venas invisibles
No parecía una simple embarcación, sino una fortaleza capaz de desafiar al propio cielo. Bajo ella, las nubes se arremolinaban en corrientes blancas y grises; por encima, el cielo se abría limpio y silencioso, y aun así, al mirar hacia abajo, todavía podían distinguirse la Ciudad del Fénix Carmesí, la silueta de la secta y, más allá, el Bosque de la Raíz Corrupta, extendido como una herida oscura sobre la tierra
Sobre la cubierta superior se encontraba Yun
Había flotado unos instantes en el aire, observando todo desde arriba con una calma casi perezosa, como si aquella altura le perteneciera por derecho. Después descendió con lentitud y apoyó parte de su peso sobre el barandal, recostándose con una expresión apenas aburrida mientras contemplaba el mundo extendido bajo sus pies
Desde allí, la ciudad, los pabellones de la secta y los bosques inmensos parecían diminutos, como piezas de una maqueta olvidada por los dioses
El viento agitaba sus túnicas moradas, ahora más refinadas: las prendas de un verdadero Discípulo Interno
Ya no llevaba la ropa de antes. Su presencia había cambiado, y con ella también había cambiado la forma en que la secta lo miraba. Su cultivo estaba consolidado en el Reino Espiritual. Eso lo había sacado del montón y lo había convertido en una de esas jóvenes promesas que la secta vigilaba con especial atención, porque podían volverse pilares en el futuro
A eso se sumaba su afinidad con dos elementos, viento y rayo. Una combinación rara, llamativa incluso para varios Ancianos
No era casualidad que ahora estuviera bajo la tutela del Gran Anciano Long Bai, aquel viejo albino de carácter insoportable y presencia demasiado pesada como para ignorarla
Yun no lo había pedido, pero tampoco podía negarse. Después de todo, se trataba de una orden directa de Wu Yan, el Líder de la Secta
Y aun así, esa tutela le había dejado un recuerdo bastante molesto
> \-Residencia de Long Bai
>
> “La vamos a pasar taaaaan bien, hermano menor…”
>
> Lu Zhan había aparecido de la nada y le había rodeado el costado con un abrazo tan rápido que Yun, por un instante, realmente se había quedado quieto. Hacía mucho tiempo que alguien no lograba sorprenderlo en velocidad, y aunque no le gustaba admitirlo, este bastardo sonriente sí que era rápido
>
> “No tienes que preocuparte por la misión”
>
> Dijo Lu Zhan con una sonrisa torcida que jamás parecía anunciar algo bueno
>
> “Prometo cuidar de ti… y de esa chica”
>
> Entonces había dirigido la mirada hacia una esquina de la recámara
>
> Allí, entre las sombras y el silencio, se encontraba Qiao Lian
>
> La sonrisa burlona de Lu Zhan se ensanchó todavía más
>
> “Sí que tienes buen gusto para elegir sirvientas… hermano menor. ¿Quieres darme algún consejo?”
>
> “.......”
>
> Yun no había dicho nada en ese instante. Pero sí había empezado a prepararse mentalmente para una pelea
>
> “Suficiente”
>
> La voz de Long Bai cayó entonces sobre toda la habitación como una campana antigua
>
> “Retírense. Espero grandes resultados”
El recuerdo se desvaneció con la misma facilidad con la que había aparecido
Yun volvió a la cubierta de la nave, donde el viento se movía con más fuerza a medida que la enorme estructura espiritual seguía devorando el cielo
Esta vez no estaba solo
A lo largo del borde de la nave se reunían discípulos internos y externos por igual, convocados para una misión que, al parecer, había reunido gente de todas partes de la secta. Algunos observaban el paisaje con la espalda recta, otros conversaban en voz baja, y otros simplemente permanecían en silencio, contemplando las montañas, los bosques y las ciudades que se extendían bajo la nave espiritual
Desde aquella altura, el mundo parecía extrañamente distante. Como si toda la región hubiese sido convertida en una pintura gigantesca, desplegada bajo un océano de nubes
Yun dejó que su mirada recorriera la cubierta con naturalidad, hasta detenerse
En otro extremo del barandal, casi escondida entre la multitud y el viento, vio a Mei Mei
Aquella mocosa silenciosa
Yun sonrió apenas y se alejó del barandal para caminar hacia ella con paso relajado, levantando una mano a modo de saludo
“¿Cómo has estado estos últimos días?”
Su tono era casual, amable, incluso ligeramente cálido. Después de todo, su hermano Yan le había pedido que cuidara de ella, y aunque Yun no era precisamente el tipo de persona que derrochaba afecto, sí sabía cómo comportarse cuando debía hacerlo
“Cuidar de que Mao no se meta en problemas debe ser todo un dolor de trasero”
Agregó con una pequeña risa, inclinando apenas la cabeza
“Solo al entrar a la secta ya andaba causando problemas con Qin Leng”
Mei Mei no respondió con palabras. En lugar de eso, movió las manos con rapidez en lenguaje de señas, y Yun siguió el movimiento con atención mientras ella le devolvía una respuesta breve, precisa, silenciosa
Había algo peculiar en verla expresarse así. Como si toda su intención quedara contenida en gestos mínimos, en una clase de lenguaje que no necesitaba elevar la voz para hacerse entender
Yun asintió un par de veces
La había escuchado en serio
Mei Mei parecía estar bien
Eso bastaba
Pero entonces el aire cambió
No de forma visible
No de forma ruidosa
Simplemente cambió
Yun lo sintió en la presión del viento, en la dirección de la corriente espiritual y en una afilada sensación de presencia que avanzó sobre la cubierta como si el mundo entero hubiera dado un paso atrás para dejar pasar a alguien
Mei Mei frunció apenas el ceño, hizo una pequeña mueca de disgusto y se apartó de inmediato, con una aversión hacia el Clan Qin que no necesitaba explicación
Yun notó esa reacción, pero no preguntó nada. Su mirada se dirigió al frente, donde la presión ya era imposible de confundir
Qin Tian había llegado
Apareció desde los cielos sobre una plataforma de metal, descendiendo con una suavidad tan exacta que ni siquiera el aire alrededor de la cubierta pareció alterarse. Su figura se recortó por un instante contra el cielo abierto antes de aterrizar sobre la nave espiritual con control absoluto. La venda blanca cubría sus ojos, y las ropas agitadas por el viento se acomodaron lentamente sobre su cuerpo
Entonces el metal reaccionó
La plataforma empezó a ceder desde los bordes hacia el centro, deformándose como si hubiera perdido de pronto su forma original
La superficie brillante se ablandó, se deshizo en una masa líquida oscura y pesada que resbaló en silencio, como mercurio vivo, curvándose alrededor de sus botas y escurriéndose hacia los pliegues de sus túnicas antes de desaparecer por completo dentro de ellas, absorbida por su voluntad con una naturalidad tan limpia que resultaba inquietante
Y aun sin abrir los ojos…
Su presencia siguió llenando toda la cubierta
Yun, que había estado observando, no pudo evitar reconocer lo absurdo de esa entrada
Qin Tian no necesitaba ver para imponer presencia
Le bastaban sus sentidos
Y en ese mismo momento, Xu Mao cayó al suelo frente a él con una precisión tan limpia que parecía que el propio aire había decidido colocarlo allí
Su cultivo ya estaba completamente asentado en el Reino Mortal Nivel 9, Máximo, y la presión que desprendía ahora era mucho más sólida que antes. Su cabello oscuro se movió apenas al levantarse, y cuando saludó a Yun lo hizo con una sonrisa tranquila, casi natural
“Hace tiempo que no te veía”
Los ojos de Xu Mao recorrieron las túnicas moradas que Yun llevaba ahora, las prendas de un discípulo interno, y añadió con una naturalidad que habría sonado burlona en otra boca, pero que en la suya parecía una observación sincera:
“Vaya… ahora sí eres todo un Discípulo Interno”
Yun devolvió una pequeña sonrisa
La enorme nave espiritual continuaba suspendida sobre los cielos de la Secta de la Fractura Celestial, pero la atmósfera sobre la cubierta ya no era la misma. Con la llegada de Qin Tian, algo invisible pareció asentarse sobre todos los presentes. La misión, que hasta ese momento había parecido un anuncio lejano, empezaba por fin a volverse real
Qin Tian permaneció inmóvil durante unos instantes
A través de sus sentidos espiritualizados podía percibir cada detalle de la cubierta con una claridad imposible para un cultivador normal. El viento desplazándose entre los barandales, las vibraciones producidas por los pasos de los discípulos, las respiraciones dispersas alrededor de la nave, la tensión silenciosa que todavía permanecía en Mei Mei, la presencia estable de Yun y el Qi característico de Xu Mao
Todo llegaba hasta él como una red invisible extendiéndose por el espacio circundante
Como si el mundo entero estuviera describiéndose a sí mismo directamente dentro de su mente
Entonces recordó su promesa con Wu Yan
Si conseguía cumplir esta misión, el Líder de la Secta le brindaría recursos de primer nivel directamente entregados por la tesorería de la Secta. Y con medicinas de ese nivel, el Dantian de su hermano menor podría ser restaurado con una perfección casi completa
Aquella posibilidad, más que cualquier tesoro, era lo que realmente le importaba
Qin Tian dejó que ese pensamiento se asentara un instante en su pecho, y luego extendió su sentido espiritual hacia la sala de mando, donde el discípulo interno encargado de manejar la nave esperaba órdenes con la espalda recta y las manos apoyadas sobre los controles espirituales
La voz de Qin Tian no necesitó elevarse
“Es hora de partir. Diríjase a la Montaña de las Mil Entrañas”
Un instante después, la nave respondió
Trrommm…
La enorme estructura espiritual tembló apenas, como si un corazón gigantesco hubiera despertado en su interior, y luego abandonó su posición estática en los cielos de la Secta de la Fractura Celestial en un solo impulso monstruoso, avanzando con la velocidad de un Reino Tierra de Nivel 1
Abajo, el mundo comenzó a borrarse en una mezcla de verdes, marrones y grises que se deslizaban con violencia bajo la nave, y hasta las ciudades mortales con millones de habitantes se reducían a pequeños puntos inmóviles en el mapa, diminutos fragmentos de vida observados desde una altura casi irreal
Pero nada de aquella velocidad se reflejaba en la cubierta
Para los discípulos que caminaban sobre ella, todo seguía ocurriendo con normalidad. El aire se mantenía estable, los barandales no vibraban de más y los cuerpos se movían como si la nave estuviera quieta en mitad del cielo. Solo el paisaje, allá abajo, delataba la monstruosa rapidez con la que cruzaban el continente
Qin Tian giró apenas la cabeza hacia atrás, dirigiéndose a Xu Mao, que se encontraba junto a Yun con la misma presencia tranquila y afilada de siempre
“Tengo varios asuntos de la misión que investigar. El viaje probablemente tarde dos o tres días. Nos veremos entonces”
Xu Mao asintió con calma, recordando todavía las horas recientes de entrenamiento en la montaña interna, donde la intensidad de Qin Tian le había servido como una forma extraña de afilarse
No había blandura en esa sensación; al contrario, su carne parecía rebosar de poder, como si la presión de los últimos días hubiera terminado por consolidar algo nuevo en él
“Bien, hermano mayor Tian”
Qin Tian no respondió con palabras. Solo inclinó un poco la cabeza y siguió avanzando por la cubierta, mientras su conciencia se expandía de nuevo hacia el rumbo de la nave y los múltiples pensamientos que ya lo aguardaban en torno a aquella misión
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Muy por debajo, oculto dentro del interior de la Nave Espiritual, existía un área separada para los sirvientes de los discípulos que participaban en la expedición
Allí, en una habitación estrecha pero ordenada, Li Wang se encontraba recostado sobre una cama de tela con una relajación casi indecente, como si el viaje no tuviera la menor importancia para él
El cachorro de león morado, Luo, estaba extendido sobre su regazo con la tranquilidad propia de una bestia que ya lo reconocía como suyo. Li Wang pasaba una mano por su lomo con una naturalidad pausada mientras la pequeña criatura cerraba los ojos a medias, satisfecha
Li Wang desvió luego la mirada hacia una pequeña ventana lateral
Desde allí, el mundo se desdibujaba a gran velocidad
“Oh… ya empezaron a moverse”
“Sí, joven maestro Wang”
La voz femenina surgió desde su costado con un tono suave y medido
En una esquina de la habitación, sentada en posición de loto y con los ojos cerrados, Qiao Lian estaba completamente inmersa en su cultivo. La técnica del agua, El Manantial del Loto Sereno, circulaba lentamente alrededor de su cuerpo, moviendo el Qi con una pureza delicada que parecía limpiar el espacio a su alrededor
Frente a ella flotaba una nube de insectos
Cada uno de esos pequeños seres negros había sido alimentado antes de abandonar la Secta con fragmentos de espectros tomados del Bosque de la Raíz Corrupta. Ahora estaba terminando de purificar aquella energía contaminada, exprimiendo de ellos la última impureza espiritual antes de dejarlos volver al frasco de vidrio que sostenía a un costado
Su cuerpo tembló por un momento
Luego sus ojos se abrieron
Una delgada línea de sangre descendió desde su nariz, señal de que había forzado demasiado el flujo de su cultivo, pero ni siquiera eso logró alterar demasiado su expresión. Sus labios se curvaron apenas cuando sintió el avance de su propio reino
Reino Mortal Nivel 7
A ese paso, pronto alcanzaría las alturas de Yun y Mao
“Je”
Li Wang acarició a Luo un momento más, observando cómo la nube de insectos regresaba lentamente al frasco de vidrio de Qiao Lian, ahora más pura, más ordenada, más estable que antes
“¿Qué generación es esa?”
“La sexta generación, joven maestro”
Qiao Lian respondió sin abrir del todo la postura, mientras se limpiaba la sangre de la nariz con el dorso de la mano. La movilización de tantos insectos le estaba cobrando un precio pequeño pero visible; aun así, no detuvo ni un solo instante el proceso
Li Wang asintió con ligereza
“Avanza bien”
Luego volvió a apoyar la espalda en la cama, aún con Luo sobre el regazo, y desvió la mirada de nuevo hacia la ventana, donde la velocidad del mundo exterior seguía deshaciéndose en líneas de color
“Veamos qué nos depara esta misión”
La Nave Espiritual continuó avanzando hacia la Montaña de las Mil Entrañas
Y en algún lugar entre la cubierta, las habitaciones internas y la inmensidad borrada del cielo, todos los presentes quedaron atrapados por la misma certeza silenciosa:
El viaje no era solo un traslado
Era el umbral de algo mucho más peligroso

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Sellando el Tiempo (Novela)
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 109
Estás leyendo el capítulo 109 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 5 de junio de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.