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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 418 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Se rió entre dientes y dijo: “Je, je, je... de verdad eres mucho más fuerte que esos cazadores que maté antes”. Los ojos del hombre lagarto, cada uno tan grande como una pelota de ping-pong, se abrieron de par en par de forma aterradora. “Pero cuanto más formidable es la comida, más sabrosa se vuelve... ¡Ya he olido ese delicioso aroma de tu cuerpo! Je, je, je...”. Continuó con su extraña risa como si no temiera la fuerza bruta que Cassius acababa de demostrar al arrancarle el brazo izquierdo con tanta facilidad. En medio de su risa estridente, trozos de carne tumoral se hincharon rápidamente alrededor de todo el hombro izquierdo del hombre lagarto, corriendo aquí y allá debajo de su piel verde como pequeños ratones. Toda la carne abultada convergió en el lugar donde aún goteaba sangre de su brazo cortado, lo que provocó que el hombre lagarto sonriera aún más grotescamente, mostrando sus colmillos y dejándolos moler juntos ligeramente. ¡Zas!... En el muñón de su brazo izquierdo, los músculos y las venas se hincharon y se expandieron. Un trozo de carne de unos cinco centímetros de largo acababa de brotar antes de desintegrarse abruptamente en una masa de pulpa sanguinolenta. En esa zona, parecía como si una cuchilla giratoria invisible girara a gran velocidad, triturando cada trozo de carne recién formado hasta convertirlo en polvo. Una gran explosión de sangre verdosa se derramó, salpicando el suelo y la pared a la izquierda del hombre lagarto. "¿¡Qué!?" Ahora sí que entró en pánico. Las pupilas verde oscuro del hombre lagarto se contrajeron hasta convertirse en un pequeño pinchazo. Una razón de su desenfrenada ferocidad era su formidable poder, pero lo que lo hacía verdaderamente intrépido era su aterradora capacidad regenerativa, superior a la de la mayoría de las criaturas oscuras de la realidad. Esa habilidad era su mayor baza y lo que le permitía actuar con tanta audacia. Sin embargo, en ese momento, el pilar central de su poder había sido paralizado por el humano que tenía delante. Sintió una oleada de peligro que no había experimentado en mucho tiempo. Aceleró de repente, y sus dos robustas patas se abultaron aún más. Toda la habitación se estremeció violentamente cuando un rayo verde atravesó el aire en una furiosa colisión. Su figura se precipitó salvajemente hacia Cassius, como en una lucha a vida o muerte, para luego virar bruscamente a mitad de camino y salir disparada como una flecha hacia el agujero en la pared. ¡El hombre lagarto estaba intentando huir! Siempre que pudiera poner cierta distancia entre él y Cassius saliendo de la posada y entrando en las calles abarrotadas, podría desaparecer en un instante con su invisibilidad. "¡Una vez que me recupere, sin duda volveré para vengarme!" Ese pensamiento cruzó por la mente del hombre lagarto, pero de repente sintió un dolor punzante que le recorrió todo el costado derecho, luego la pierna izquierda y, finalmente, la derecha. Perdió el equilibrio, se estrelló contra el suelo y rodó por él, escupiendo sangre verde hasta estrellarse contra la esquina de la habitación con un golpe sordo. El hombre lagarto logró levantar la vista, solo para ver a aquel joven de rostro frío, bajo la luz del sol, observándolo con calma, agarrando una gruesa pierna cercenada de la que seguía manando sangre. "Parece que necesitaremos un enfoque diferente para interrogarte, ghoul..." "¿Necrófago?" El hombre lagarto salió de su enloquecido estado mental, gritando impotente, sin brazos ni piernas: "¡Espera, espera! Te has equivocado de persona. ¡No soy un necrófago! Durante el último medio mes, solo he estado activo en esta zona dos veces. Hoy fue la segunda vez, así que no soy a quien buscas..." "¿Ah?" Cassius entrecerró los ojos levemente. "Qué criatura tan astuta y oscura. Incluso con tus extremidades incapacitadas, ¿te atreverías a mentirme? Mmm, seas tú o no, primero te interrogaré..." La información de la tarea sobre el ghoul de Florence decía ciertas cosas con bastante claridad: el ghoul era un objetivo peligroso de clase A, extremadamente astuto, poseía una gran fuerza de combate y tenía el sigilo de un asesino. Todos esos rasgos coincidían con los del hombre lagarto que tenía delante. Además, este hombre lagarto también disfrutaba devorando humanos. Incluso había roído un cadáver frente a él mientras profería amenazas. Su avidez por la carne humana era evidente, ¡así que era muy probable que fuera el culpable! Cassius sintió que la suerte le favorecía. Había salido por la puerta y se había topado con el objetivo de su misión por pura casualidad. Luego, lo torturaría para obtener información sobre el patrón en espiral en el matadero y luego se lo entregaría a la Organización de Cazadores Oscuros, completando la primera etapa de su tarea. Con ese pensamiento en mente, avanzó paso a paso. Tras él, un Qi negro se elevó y se arremolinó bajo la luz del sol, formando rápidamente una enorme figura humanoide, de aspecto diabólico, perverso y lleno de energía siniestra. “¡No, tú... tú! ¡No eras humano en absoluto!” Los ojos del hombre lagarto casi se salieron de sus órbitas, mirando fijamente a Cassius y a la sombra gigante tras él, con el rostro deformado por la desesperación y el terror. ... Lita era una Cazadora Blanca Deslumbrante de la Asociación de Cazadores, y había sido ascendida hacía medio año. Había sido asignada temporalmente a la División de Acción Especial de Florence, donde se ocupaba de incidentes sobrenaturales en el distrito comercial de la ciudad. Había otras dos Cazadoras Blancas Deslumbrantes en la misma posición. Cada Cazadora Blanca Deslumbrante formaba un equipo de cinco Cazadoras Negras de Cobre, que obedecían órdenes. Era un puesto realmente desafiante. Como la ciudad más grande y próspera del imperio, Florencia albergaba multitudes extremadamente densas e, inevitablemente, numerosas criaturas oscuras de gran calibre. Aunque la Organización de Cazadores Oscuros mantenía el orden aquí, los cazadores que trabajaban en el frente aún se enfrentaban a peligros inevitables. Por ejemplo, el recientemente infame asesino invisible, conocido por esconderse en escenas de crímenes para emboscar a cualquier cazador que llegara. Dos Cazadores de la Blanca Luz habían muerto de esta manera, lo que le dio al demonio una gran reputación. Lita también tuvo que enfrentarse a esta amenaza si el asesino invisible comenzaba a rondar el distrito comercial. Sin embargo, las cosas habían cambiado recientemente. La Asociación de Cazadores retiró la misión relacionada con el asesino invisible hace dos días, presumiblemente asignándosela a un cazador de alto nivel especializado en estos asuntos. Se rumoreaba que el asunto se resolvería en pocos días. Ese día, Lita estaba en la División de Acciones Especiales ocupándose del papeleo matutino. De repente, llegó un informe. En el Distrito Cuatro de Florence, dentro del Reed Inn, en el número 214 de la calle Chuck, se había producido un homicidio. Dos personas estaban muertas, con sus cuerpos medio consumidos, lo que confirmaba la obra de una criatura siniestra. En cuanto recibió el aviso, Lita llevó a sus subordinados a la calle Chuck y llegó a la entrada de la posada en unos cinco minutos. Vestida con un uniforme de cazador azul ligeramente ajustado, interrogó al capitán de la guardia sobre las circunstancias. Al enterarse de que un cazador había ido a la escena del crimen en el segundo piso aproximadamente un minuto antes, Lita instintivamente echó un vistazo a la posada. En ese momento, una descarga explosiva se escuchó en una habitación al final del segundo piso, como si una bomba hubiera estallado en su interior. Ladrillos y escombros volaron, dejando un agujero enorme en la pared cerca de la ventana, del que parecían salpicar tenues rastros de sangre. ¡Mal! ¡Una criatura oscura! Podría ser el asesino invisible... La expresión de Lita cambió drásticamente al entrar corriendo en la posada. Esas señales indicaban combate, lo que significaba que una criatura oscura se ocultaba en la escena del crimen. ¡El asesino invisible era famoso precisamente por esas tácticas! ¡El cazador que había subido antes seguramente estaba en apuros! El asesino invisible ya había matado a dos Cazadores Blancos Deslumbrantes, así que probablemente necesitaba un Cazador Dorado Oscuro para abatirlo. Los Cazadores Cobre Negro que habían subido antes eran básicamente carne de cañón, tras haber sufrido varias bajas a sus garras. En el corazón de Lita, ya se había preparado para el destino seguro de ese cazador. ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! Liderados por la Cazadora Blanca Deslumbrante, cinco Cazadores de Cobre Negro corrieron tras ella, atravesando el vestíbulo y subiendo las escaleras. Pasaron a toda velocidad junto a los guardias asustados, directos a la habitación al final del pasillo, y casi la alcanzaban cuando una serie de gritos ensordecedores surgieron repentinamente del interior. Esos sonidos no eran meros gritos físicos, sino lamentos de agonía existencial, como si un ser vivo se viera a sí mismo siendo devorado lentamente por innumerables dientes, incapaz de resistirse, muriendo en absoluta desesperación. ¡Maldita sea! ¡El asesino invisible! Lita aceleró el paso, apretando los dientes mientras guiaba al equipo hacia el interior. Abrieron la puerta de golpe y apareció ante ellos la escena que tenían delante. No había ninguna escena gráfica de alimentación entre la sangre, ni una criatura demoníaca enloquecida con la boca manchada de sangre. En cambio, un joven alto y musculoso estaba agachado en el suelo, con unas gotas de sangre verde salpicando su rostro impasible y una luz fría en sus ojos. Extendió un poderoso brazo para sujetar una cabeza parecida a la de un lagarto, girando sus cinco dedos hacia abajo en una lenta espiral, forzando gradualmente esa cabeza deforme y horrible hacia el torso de la criatura oscura. Los tendones circundantes se abultaron y comprimieron como una esponja, ¡rezumando constantemente sangre verde que se filtraba al suelo! "..." Lita y los demás se quedaron paralizados mientras la habitación se sumía en un silencio sepulcral. Solo un grito desgarrador rompió el silencio. ¡Aaaah! ¡De verdad no sé qué es esa espiral! ¡Juro que no soy ese ghoul! ¡Ya mentí! ¡Por favor, créeme, aaaah! Las súplicas confusas fueron interrumpidas por otro grito, pues la cabeza del hombre lagarto había sido retorcida trescientos sesenta grados con dedos como pinzas de acero. "¡Monstruo! ¡Mátame, mátame ahora mismo! Je, je, je..." El hombre lagarto parecía haberse vuelto loco, llevado al colapso mental por la tortura. Cassius frunció el ceño levemente, presentiendo que algo no cuadraba. No era la primera vez que torturaba a una criatura oscura para obtener información, pero quienes poseían sensibilidad solían ser de sangre fría. En contraste, este hombre lagarto se sentía más humano, con emociones intensas y una mente que se desmoronaba rápidamente. En comparación con otras criaturas oscuras que Cassius había conocido, este hombre lagarto parecía más un paciente psiquiátrico, que mostraba un miedo y una desesperación marcadamente humanos. En la puerta, Lita y su equipo no se atrevieron a hacer ruido, aterrorizados de que si llamaban la atención, sus propias cabezas pudieran girarse completamente y estrellarse contra sus torsos, ensangrentados. Lita observó las extremidades cercenadas del hombre lagarto y su torso abarrilado, reconociendo los rasgos del asesino invisible. Esa criatura oscura que había matado a múltiples Cazadores Blancos Deslumbrantes ahora estaba descuartizada, clavada al suelo, implorando clemencia como un perro. El penetrante olor a sangre en el aire era tan fuerte que casi se ahogaba. Aunque odiaba admitirlo, Lita estaba realmente asustada en ese momento. Su mirada se deslizó hacia abajo y se detuvo brevemente. Al instante siguiente, sintió que se relajaba. Vio la insignia de cazador que llevaba Cassius: era una de los suyos, ¡sin duda la autoridad superior enviada para lidiar con el asesino invisible! Desde el interior de la habitación, una mirada profunda los clavó. El hombre se levantó lentamente, sujetando la mitad del cuerpo del hombre lagarto mientras hablaba con calma y dulzura. “Señorita, ¿podría tener un maletín de madera? ¿Uno de los más grandes? * * * Eran las 12:30 del mediodía, un sol radiante y despejado. A la entrada de Reed Inn, el equipo de seis de Lita observó cómo la alta figura se alejaba a grandes zancadas, llevando un gran maletín de viaje en la mano. Del fondo del maletín goteaba lentamente un líquido espeso. Uf, otro incidente sobrenatural resuelto. De verdad, fue realmente peligroso. Si ese hombre no hubiera entrado primero y hubiera entrado nuestro equipo, me temo que habría terminado mal para todos... Un sudor frío corría por la espalda de Lita mientras se desvanecía lentamente. Aunque ese hombre era distante y solo había hablado una vez, Lita le estaba agradecida. Indirectamente, le había salvado la vida. A la una de la tarde, en un sanatorio del Distrito Siete de Florencia, Barrow yacía en una cama de hospital blanca y mullida, con las extremidades vendadas en tres partes diferentes, lo que le impedía moverse. Solo podía usar un poco la mano derecha, que estiraba para mordisquear fruta de la mesita de noche. Estaba tan tembloroso que parecía un anciano. Aunque Barrow ahora parecía lisiado, apenas diez días antes había sido un Cazador Dorado Oscuro en su mejor momento, apodado el Hacha Espada. Sin embargo, durante aquella fallida operación para cazar al necrófago, tres Cazadores Blancos Deslumbrantes murieron en el acto, dejándolo solo a él para escapar por los pelos. Fue la peor derrota de su vida, ya que el poder del necrófago era como el de un gato jugando con un ratón. De no haber sido por el aparente deseo de la criatura de jugar con ellos, jamás habría tenido la oportunidad de escapar con vida. Según Barrow, se necesitaban al menos dos Cazadores Dorados Oscuros para tener alguna posibilidad contra ese necrófago, tres para estar seguros. Por otro lado, un Cazador Dorado Oscuro de alto nivel, a punto de convertirse en un Cazador de las Sombras, podría ser apto para cazar a ese necrófago en solitario. Mientras Barrow divagaba, oyó voces conversando fuera de la puerta. Poco después, entró un joven apuesto con una maleta. Hola, Cazador Barrow. Soy Áster Blanco, uno de los cuatro competidores por el puesto de Cazador de las Sombras de esta ronda. Mi primera misión de prueba se relaciona con el ghoul que ha estado inusualmente activo durante el último medio mes, y la Asociación de Cazadores me ha dicho que podría obtener información más detallada de usted, si no le importa...” dijo el joven en voz baja. "¿Aster Blanco? ¿El puesto de Cazador de las Sombras?" Barrow recordó lentamente algunos rumores que había oído en la Asociación de Cazadores hacía diez días. El Aster Blanco que tenía delante era discípulo de Hierba Hacha Sangrienta. ¿Pero no era Aster Blanco simplemente un Cazador de Cobre Negro? ¿De verdad se había unido a la carrera por el puesto de Cazador de las Sombras? Barrow recorrió con la mirada el pecho de Cassius, al ver la insignia de Cobre Negro, y se sintió bastante disgustado. Las misiones de la Asociación no eran pan comido, así que ¿cómo podían asignar a un cazador con tan poco poder una tarea tan peligrosa? Barrow había experimentado personalmente lo temible que era el ghoul; seguramente se necesitaba al menos un Cazador Dorado Oscuro de primer nivel para enfrentarse a él. Si Aster Blanco era solo un Cazador Cobre Negro, ¿estaba allí para arriesgar su vida? “Lo siento, mis heridas no se han estabilizado y necesito descansar un rato a solas. Vuelve a preguntarme cuando me sienta mejor...” Barrow declinó educadamente, con respeto hacia Herb. "Cazador Barrow, no le quitaré mucho tiempo, solo cinco segundos. Solo necesito que me diga si este reptil... es realmente ese ghoul o no". Cassius abrió bruscamente la gran maleta. Dentro, una masa de carne informe y comprimida se retorcía. En su centro yacía la cabeza de un lagarto, con los ojos abiertos de par en par por la desesperación y la agonía.
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 418

Estás leyendo el capítulo 418 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 6 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 625 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.