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Leer Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela) Capítulo 617 online gratis en español

△▼△▼△▼△ Traducido por: Arzobispo Arzobispo Fuentes de arte: kyomkyom_anno_u ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ――Viento tempestuoso y tierra agitada, colisiones de poder supremo, como si la composición de esta escena fuera realmente una nueva estrofa de leyenda. Un parpadeo después de la lucha entre el Demonio de la Espada y el Dragón Divino, trascendiendo la comprensión humana, había comenzado―― en ese instante tan breve, Heinkel había caído del lomo del Dragón, expulsado de la leyenda. Heinkel: [――――] Durante su descenso desde las nubes, el Dragón Divino lo había mantenido inmovilizado con el viento, pero apenas comenzó la lucha contra el Demonio de la Espada, el Dragón perdió esa consideración―― no, ese margen, forzándolo a defenderse por sí mismo. Y así, sin obtener ningún resultado, Heinkel fue inmediatamente expulsado del escenario. Incapaz siquiera de aferrarse a ese lomo, cayó al suelo, y se lamentó por ser un desgraciado, un ser patético. ――Incluso esa excesiva autocrítica no era permitida para Heinkel en este momento. Heinkel: [―― De la Ciudad de la Puerta del Agua, de la figura que se enfrentaba con la forma joven de Theresia van Astrea. De las Planicies de Lifaus, de la figura que blandía su espada contra el poderoso enemigo conocido como la Ballena Blanca, para vengar a su esposa. De la Ciudad Comercial, de la figura que cortaba la cabeza poderosa del Dragón de la Peste Trifacética, dominando los cielos. De la misma Ciudad Comercial, de la figura que grababa su nombre en la historia mientras se enfrentaba al Kurgan de Ocho Brazos, el más fuerte del Imperio. De el Castillo Real Lugunica, de la figura que le arrebataba su espada a la Santa Espada Theresia van Astrea. De la Guerra de los Semi-Humanos, de la figura manchada de sangre que condenaba a numerosos enemigos a ser alimento para su espada, quien más tarde sería llamado el Demonio de la Espada. De innumerables otros campos de batalla, de la figura que había venido a traer la victoria con su espada como el mayor maestro de espadas; Heinkel percibía todo en la figura actual de Wilhelm. Y al mismo tiempo, lo entendía. ――Como estaban progresando las cosas, el Dragón Divino sería derrotado. Heinkel: [No sirve de nada.] Sacando esas palabras, Heinkel, quien había caído de rodillas, se levantó. Mientras usaba su mano para comprobar la presencia de la espada que llevaba en la cintura, Heinkel fue provocado por esa convicción. El Dragón Divino perdería. Después de todo, su oponente era el Demonio de la Espada, quien había decidido la victoria. Heinkel: [――――] Lamentablemente, los ojos de Heinkel no podían percibir los límites superiores de la fuerza del Demonio de la Espada y del Dragón Divino. Tan como aquellos que se encontraban en la tierra no podían estar seguros de la escena presente sobre las nubes, incluso suponiendo que se hubiera desarrollado una escena más allá de sus más salvajes imaginaciones, nunca llegarían a verla. Por lo tanto, no había otra opción que poner a trabajar su pobre imaginación y visualizarla. ――Así que, en el mundo concebido por la pobre imaginación de Heinkel Astrea, el Dragón Divino caería ante la espada del Demonio de la Espada. Considerando las condiciones previas, el Dragón Divía había tenido una ventaja abrumadora al iniciar esta batalla. Incluso mientras Heinkel lo veía, las espadas del Demonio de la Espada no perforaban las escamas del Dragón Divino, y aunque se habían realizado múltiples ataques, aún no se había dado un golpe decisivo. Por el contrario, cada uno de los ataques del Dragón Divino era letal, de manera que incluso una rozadura de unos milímetros de profundidad le quitaría la vida al Demonio de la Espada, esparciendo su cuerpo en el campo de batalla. Heinkel entendía esas condiciones previas. ――Aunque así fuera, su visión del Demonio de la Espada ganando no se veía afectada. No había lógica en ello. La lógica y la razón no eran cosas que pudieran superar a la Santa Espada. Eso es decir, la fuerza del Demonio de la Espada, quien había derrotado a la Santa Espada, iba más allá de la lógica y la razón. La fuerza para alcanzar lo más allá con la punta de su espada residía en el Demonio de la Espada, y así――, Heinkel: [――No sirve de nada.] Ese escenario indiscutible y peor posible, era inaceptable para el curso de Heinkel. Aunque así fuera, su visión del Demonio de la Espada ganando no se veía afectada. No había lógica en ello. La lóg, la razón no eran cosas que pudieran superar a la Santa Espada. Eso es decir, la fuerza del Demonio de la Espada, quien había derrotado a la Santa Espada, iba más allá de la lógica y la razón. La fuerza para alcanzar lo más allá con la punta de su espada residía en el Demonio de la Espada, y así――, Heinkel: [――No sirve de nada.] Ese escenario indiscutible y peor posible, era inaceptable para el curso de Heinkel. Si lograba vencer al Dragón Divino aquí, el Demonio de la Espada probablemente se movería a desafiar al Santo de la Espada a continuación. Luego, como había derrotado al Santo de la Espada de la generación anterior, triunfaría sobre el Santo de la Espada de la generación actual―― sobre Reinhard. Eso, no era bueno. Solo eso, no era bueno. Había muchos obstáculos en el camino para lograr tal batalla, como la presencia de la Bruja de la Envidia que Aldebaran utilizaba mediante algún método, pero incluso sin tales elementos, seguía siendo malo. No era bueno. Muy malo. Muy malo, porque era malo, era absolutamente malo. En cuanto a por qué era malo, el grado en que era malo no requería explicación, de cualquier manera era malo. Mala era mala, y mala era todo lo que podía ser. Mala. Era mala después de todo. Lo que era mala, era mala. Mala sería mala, así que era mala en absoluto. La espada pura del Demonio de la Espada, no podía salvar a Louanna Astrea. No podía salvarla, por eso――, ???: [――Heinkel.] Delante de él, presente estaba la espalda del Demonio de la Espada, quién se mantenía inmóvil. Una voz ahogada desde atrás, ahogada por la espuma de sangre, que sonaba como si estuviera casi ahogándose, no erraba en transmitirle a Heinkel que su propio nombre había sido llamado. Al percibirlo, mientras ejercía su máxima restricción para contener el temblor de sus brazos, agarró firmemente el mango de la espada. Heinkel: […Con tu forma de actuar, no puedo recuperar a Louanna.] Había sido golpeado en la frente por un fragmento de un edificio colapsando, y la sangre fluía. Había sido arrojado muchas veces por las ondas de choque explosivas, y también se había encontrado atrapado bajo una columna que se derrumbaba. Con la mitad de su cuerpo también quemado por el efecto residual de la respiración del Dragón que había sido cortada por un destello de espada, se forzó a través del dolor de sangre, hueso y carne, siguiendo caminando. Su cuerpo ensuciado hasta el máximo grado por nubes de polvo y sangre derramada, caminaba, caminaba, caminaba―― Heinkel se encontraba detrás de Wilhelm. ――Estando allí, con Astrea en la mano, clavó a su padre biológico por detrás. Wilhelm: [――――] A través de la espada punzante, sintió que Wilhelm intentaba girarse. Para evitar ese movimiento, canalizó fuerza en su agarre, la inflamación de la herida profunda impidió cualquier pensamiento de girarse. En ese momento, no podía ver la cara de Wilhelm. Si lograba ver su propia imagen reflejada en esos ojos, los Heinkels de pasado y presente se quedarían sin palabras. Por eso, no permitiría que se girara. No importaba qué. No podía permitir que se girara, que dijera eso. Si el Demonio de la Espada se le permitía hacerlo, si se le permitía decir que lo haría, terminaría abriéndolo con su espada. En ese futuro abierto, quizás todos los nublados cielos oscuros se despejarían, y se podría contemplar un trozo del cielo azul que había estado nublado durante mucho tiempo. ――Pero, la figura de Louanna no estaría presente allí. A través de la espada del Demonio de la Espada, Louanna no podría despertarse. Y, si ella no estaba presente, entonces Heinkel―― Heinkel y otro, estarían más allá de la salvación. Heinkel: [No soy tú… No soy tú, papá. Soy yo. ――Tengo que hacer esto, no importa qué.] Quería malditar el hecho de que lo que había sido exprimido fuera una voz débil teñida de sollozos. Aprieta los dientes, buen-for-nothing. Pon fuerza en tu voz, cobarde. ¿Realmente tienes tiempo para agachar la cabeza, miserable? Incluso con estas manos, esta espada, manchada con la sangre de su padre, no podías siquiera sofocar la temblor de tus dientes, la sensación de calor en tus ojos, el sentimiento de que todo tu interior se arrastraba como gusanos, hacía que quisieras simplemente vomitar todo, tú parásito. Hablar de cómo habías decidido tu resolución, ¿desde cuándo habías podido engañar a tu propia vacilación, tú pobre desgraciado? Wilhelm: [――Eres un idiota completo.] Con maldiciones incesantes, Heinkel se impulsaba negativamente hacia adelante. A los oídos de Heinkel llegó una reprimenda que no era de su propia voz, pero que solo podría haber estado de acuerdo con él. La voz no había estado ahogada en sangre, y tras tensar sus mejillas al darse cuenta de eso, Heinkel miró asombrado. ――Mirando hacia adelante, se enfrentó con Wilhelm, al que había estado intentando impedir que se volviera. Heinkel: [――Ah.] Mirando sus manos, la espada estaba en la misma posición. Sin embargo, la razón por la que Wilhelm había podido volverse era porque había torcido su cuerpo, forzándolo a alejarse de la espada que le atravesaba el torso. Naturalmente, sangre fluiría una vez que una espada fuera retirada de una herida. Y si había sido forzada, la herida se habría expandido. Pero, el Demonio de la Espada había retirado la daga él mismo. Después de todo, ¿no lo había hecho así, para poder volverse? Wilhelm: […Heinkel.] Dejando a Heinkel sin palabras ante aquel acto tan absurdo, Wilhelm lo llamó nuevamente. Su garganta se llenaba, Wilhelm tragó la sangre que subía, asegurándose de que su voz no estuviera nublada. Sin embargo, había sufrido heridas por todo su cuerpo en sus duelos con Yae y el Dragón Divino, y al recibir también una herida profunda de Heinkel, su cuerpo ya estaba perdiendo una cantidad fatal de sangre. Seguramente, al perder el apoyo de la espada que le atravesaba el cuerpo, las rodillas de Wilhelm se doblaron. Heinkel: [F-Fa… Dad…] En el momento de la acción, Heinkel extendió su mano para apoyar aquella cuerpo derrumbándose. Pero, en cambio, la mano extendida de Heinkel fue agarrada, tirándolo inesperadamente hacia sí. Mientras las mejillas de Heinkel se endurecían ante la fuerza física imposible para alguien que había perdido tanto sangre, al borde de la muerte, Wilhelm lo miraba con ojos de los cuales no se extinguiría la fuerza ――, Wilhelm: [Basta, despierta…] Heinkel: [――――] Al oír esas palabras, se encendió un calor oscuro en el corazón de Heinkel, que se agachaba. ¿De verdad iba a reprenderlo para que "dejara de soñar"? El sueño absurdo de despertar a Louanna, si eso se hiciera realidad, ¿seguiría Louanna contenta? ――Incluso sin necesidad de decirlo, sabía que no habría manera alguna de que Louanna estuviera contenta. Ninguna de las cosas que Heinkel había hecho hasta hoy sería aprobada por Louanna. La despreciaría, se alejaría de él, su afecto hacia él se convertiría en desprecio; el nombre de Heinkel no evitaría ser grabado en Louanna como el hombre más repulsivo de este mundo. Pero, eso estaría bien. La ira, el desprecio, la burla, todo estaría bien. Si eso significaba que Louanna despertaría de su letargo, que sus ojos azules reflejarían el mundo de nuevo, que sus labios celebrarían la vida, estaría bien. No era más que un sueño conveniente, lo vio así. En esta realidad tan pesadillesca, sin embargo, en última instancia no una pesadilla, Heinkel viviría y moriría. Para ese propósito――, Wilhelm: [――Incorrecto.] Su resolución oscura había regresado junto con el dolor de cabeza; sin embargo, Wilhelm había frenado esa tendencia. Allí, Heinkel tragó saliva, mirándolo a Wilhelm con confusión. Sin apartar la mirada de su hijo incompetente, Wilhelm movió sus labios ensangrentados. La expresión de su rostro, era una que Heinkel recordaba. Una desagradable memoria de tiempos pasados. ――La triste expresión que Wilhelm había llevado al anunciar que Theresia, que su madre, no había regresado de la batalla contra la Ballena Blanca. Wilhelm: [Despierta, Heinkel… Tú…] Con la cara que, según conocía Heinkel, el Demonio de la Espada Wilhelm había mostrado solo la vez que había revelado su mayor debilidad――, Wilhelm: [Tú… sin importar cuánto desprecio te merezcas… Reinhard nunca abandonará el asiento… de Santo de la Espada… hk.] ――Justo como antes, las palabras pronunciadas habían herido profundamente el corazón de He, Heinkel.
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Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela) Capítulo 617

Estás leyendo el capítulo 617 de Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela), un novela. Subaru Natsuki solo quería ir a la tienda de conveniencia, pero terminó siendo transportado a otro mundo. Allí se encuentra con lo de siempre: situaciones de vida o muerte, bellezas de cabello plateado, hadas felinas...… Este capítulo tiene publicado el 7 de abril de 2026. Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela) tiene 658 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.