arrow_back

Leer Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela) Capítulo 616 online gratis en español

△▼△▼△▼△ Traducido por: Arzobispo Arzobispo Fuentes de arte: Magizhan kyomkyom_anno_u kyomkyom_anno_u Magizhan ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ※ ――Indudablemente, aquello había sido una estrofa de una batalla que pasaría a ser contada en la leyenda. ???: [――――] Las espadas gemelas del Demonio de la Espada danzaron, y las garras del Dragón Divino levantaron una tempestad mientras se movían para interceptar. Dominando por completo todas las demás existencias, los dragones eran nacidos como formas de vida supremas; el Dragón Divino, poseyendo habilidades sobresalientes incluso entre su especie, sus garras, sus dientes, sus escamas, todo era artefactos que deberían considerarse tesoros sagrados de la naturaleza. Cada vez que se desplegaba su poder tremendo, el viento levantaba gritos de muerte, el cielo se rompía en dos, el mundo, cargado de un nuevo calor, sería perceptible. Incluso permanecer bajo el impacto de un solo golpe directo, haría imposible la continuidad de la batalla. Un método para prevenir que esos terribles tesoros sagrados fueran usados al máximo, efectivamente residía en el Demonio de la Espada. La razón por la cual el Dragón Divino se presentó ante el Demonio de la Espada había sido el peligro que había caído sobre la muchacha que poseía las mismas características que la linaje de los Reyes Leones. Esa muchacha había estado presente en la habitación donde había comenzado la pelea, observando atentamente la batalla sin ocultar su cabello, flotando junto al viento ascendente. Manteniendo a esa muchacha atrás, el Demonio de la Espada se colocó en una posición tal que ella se vería envuelta en la destrucción causada por el Dragón Divino. Al hacerlo, el Dragón Divino, temiendo que algo malo le sucediera a la dama por cualquier razón, se vio imposibilitado de mostrar su fuerza completa, aliviando así en cierta medida la invasión del dominio de la muerte sobre el Demonio de la Espada. Ergo――, Demonio de la Espada: [――――] El Demonio de la Espada abandonó su posición de mantener a la muchacha a su espalda, y se acercó personalmente al dominio de la muerte. A una tempestad rampante de destrucción y aniquilación, expuso su propia existencia, sin más esperanza de vida que las dos armas de acero que sujetaba en ambas manos, y se lanzó hacia el abismo de la muerte, con incluso la más mínima equivocación significando la pérdida de su vida. Usar el terreno de batalla a uno’s favor, aprovechando las emociones del oponente, era efectivamente posible acercarse a la victoria. Pero, eso era poco elegante. Y más allá de ser poco elegante, era extremadamente impertinente, perjudicial y sin sentido. ――Una victoria robada mediante medios deshonestos, en lugar de habilidad, para compensar una artesana que carecía de perfección, ¿qué valor podría tener algo así en este momento? ――El Demonio de la Espada era un hombre que había vivido en el campo de batalla. La existencia de batallas libradas por la supervivencia, de la historia que solo los supervivientes victoriosos habían contado, de las derrotas y muertes que no podían ser perdonadas; de estas, él conocía todo, gracias al peso de la sangre de sus víctimas que se aferraba a su alma. Pero, eso era poco elegante. Y más allá de ser poco elegante, era extremadamente impertinente, perjudicial y sin sentido. ――Una victoria robada mediante medios deshonestos, en lugar de habilidad, para compensar una artesana que carecía de perfección, ¿qué valor podría tener algo así en este momento? ――El Demonio de la Espada era un hombre que había vivido en el campo de batalla. La existencia de batallas libradas por la supervivencia, de la historia que solo los supervivientes victoriosos habían contado, de las derrotas y muertes que no podían ser perdonadas; de estas, él conocía todo, gracias al peso de la sangre de sus víctimas que se aferraba a su alma. Sin embargo, el momento actual era distinto. ――No, desde este momento en adelante, en todas las enfrentamientos en las que el Demonio de la Espada agarrara sus espadas, luchando contra individuos mediante su acero, no tendría sentido una victoria robada. Con su arte de espada, forzaría la rendición al que poseyera la mayor necesidad de salir victorioso. En ese camino, el Demonio de la Espada no tendría tiempo para desviaciones. Si iba a moldear este cuerpo viejo y marchito en el acero que había sido antes, no podría desperdiciar su tiempo en nada más que en sumergir su alma en el calor más ardiente. Demonio de la Espada: [――――] Ante el golpe furioso de un viento como espada, la garras del dragón, arrancadas y cortadas, danzaron a través del aire. Apretado. Para poder desenvainar sus espadas, para que el Dragón Divino pudiera usar su cola y sus dientes al máximo, este campo de batalla era demasiado apretado. Los pies del Demonio de la Espada explotaron, y sus espadas brillantes deslumbraron a una velocidad que relegó todas las nociones de sonido y viento al olvido, clavándose en el pecho del Dragón Divino, causando que el espacio a su alrededor se desgarrara. Las escamas del dragón, su dureza estaba grandemente influenciada por la cantidad total de Mana poseída por el individuo. Más poderoso y más longevo era el dragón, más robusto y tenaz se volvía; por tanto, en cuanto al Dragón Divino que reinaba sobre todos los demás, sus escamas dragón eran de una dureza que superaba incluso al diamante. Contra esas escamas de diamante, el Demonio de la Espada golpeó sin descanso con su acero, repitiendo ataques de golpes, cortes y estocadas. Incluso tras todo eso, el acero en su mano estaba en perfectas condiciones ―― especialmente preparado para el Demonio de la Espada para lograr su objetivo, las dos espadas gemelas Trias eran una obra maestra del mismo forjador que había moldeado la famosa espada Astrea, con la cual tenía una conexión profunda. Sus empuñaduras se ajustaban cómodamente a sus manos, y integrando su peso con su cuerpo, las espadas brillaban contra el diamante, aún sin un solo arañazo ――, Demonio de la Espada: [――――] En cuanto al ataque furioso del Demonio de la Espada, el Dragón Divino no era alguien que permitiera que se lo desgarrara sin parar así. Incluso si la mente que se ocultaba no era la original, no había vacilación en ejercer las habilidades de lo que se podría llamar la cáscara de dragón más fuerte del mundo; así que el Dragón Divino manifestó una fuerza al nivel de un desastre natural, como si fuera elemental. Transformar la forma del mundo, añadir a la realidad cualquier conclusión conforme a lo que decidiera, forzar su aparición sobre el escenario, era el derecho otorgado al Dragón Divino por Od Lagna, sin lugar a dudas. Un rugido rompió el cielo, las garras del dragón cortaron la tierra. Las escamas del dragón repelieron la ira más completa del Demonio de la Espada cien veces, y la aura dragónica emitida por todo su cuerpo teñió la atmósfera de la Capital Real en el color del Dragón Divino. Las garras golpearon con fuerza, hundiéndose en el cuerpo del Demonio de la Espada anciano. ――No, el Demonio de la Espada había clavado la punta de su espada en la cola para esquivar el golpe, y enseguida se lanzó por su longitud, acercándose al cuello. Un rugido interrumpió la acción. La luz se desgarró de frente, un destello decapitador brilló. Con las escamas en sus hombros, desvió el ataque, posicionándose inmediatamente para atacar de nuevo ―― la batalla comenzó de nuevo. Demonio de la Espada: [――――] Alas desplegadas como si fueran espadas, el Dragón Divino desató una tormenta de espadas que cortaron la Capital Real. Mientras el Demonio de la Espada se deslizaba a través de aquel viento cortante, el primero dejó una banda de sangre, y la cola golpeó para alinearse con su trayectoria, cortando con ella el dominio de la muerte. Con los temblores resonantes de la muerte, el cuerpo del Demon, de la Espada fue arrojado violentamente hacia atrás. Un golpe directo ―― mentira, ya que al percibir su inevitabilidad, el Demonio de la Espada se alineó con la revolución de la cola, y desde sus dedos, sus tobillos, sus rodillas, sus caderas, sus costillas, sus hombros, su cuello y la parte superior de su cabeza, liberó toda su fuerza, permitiendo que el impacto mortal pasara por su cuerpo completo, mientras volaba, y volaba, y volaba. Trascingiendo una, dos, tres edificios, el Demonio de la Espada clavó su espada en el suelo y levantó su rostro. Su espíritu de combate no se había abatido en lo más mínimo. En ese momento, la respiración del Dragón Divino tomó la forma de un corona, y se acercó. Demonio de la Espada: [――――] Un destello de brillo espadístico, el Demonio de la Espada cortó la punta de la respiración, forzando su cuerpo a través del estrecho espacio que había sido formado, y alcanzó la salvación desde la luz ardiente, esperando en el aire abierto. Luego, el Dragón Divino movió sus alas, descendiendo para morder sin piedad al Demonio de la Espada. Las dentaduras del Dragón, con una resistencia y agudeza que superaban incluso a las garras draconianas, se movieron para hundirse en la carne del Demonio de la Espada. Alineando perfectamente las puntas de ambas espadas, el Demonio de la Espada creó un soporte que impidió que las mandíbulas se cerraran. Suponiendo que hubiera apuntado las puntas de las espadas hacia el maxilar y la mandíbula respectivamente, la mandíbula se habría cerrado, triturando su vida hasta la nada. Fue su sentido del olfato lo que rechazó la muerte ―― no, fue su codicia por alcanzar la victoria lo que lo impidió, prolongando así su vida. Con el Demonio de la Espada atrapado en su mandíbula abierta, el Dragón Divino abandonó sus esfuerzos por robarle la vida mediante sus dientes ―― dando un potente clic con su lengua, el Dragón dio vida a una explosión en ese espacio y golpeó el cuerpo del Demonio de la Espada directamente. Demonio de la Espada: [――――] Mientras la sangre salía de los oídos izquierdo y derecho, de sus tímpanos rotos y de los canales semicirculares dentro, cada uno tembló. Mordiendo sus dientes, el Demonio de la Espada se mantuvo firme mientras la lengua del Dragón se extendía para atacarlo, lanzándolo fuera de su mandíbula ―― hacia los cielos altos de la Capital Real, indefenso. Durante su captura en la mandíbula, el Demonio de la Espada había sido llevado al cielo por las alas que ondeaban del Dragón Divino; zarandeado por el viento, en caída libre, sin medios para defenderse, su altura era tan elevada que incluso una mirada hacia abajo era suficiente para hacer desmayar a los débiles de corazón, y se enfrentaba directamente hacia la tierra, descendiendo en un movimiento rápido e ininterrumpido. Si continuaba descendiendo así, aunque fuera un Demonio de la Espada, no escaparía indemne. Entre un humano que vivía en la tierra y un Dragón permitido a gobernar los cielos con su gran tamaño, eso era definitivo ――, Demonio de la Espada: [――――] Pero, incluso en una situación que parecía un golpe definitivo, el Dragón Divino no abandonó al Demonio de la Espada al azar. El Dragón infló grandemente sus pulmones para preparar una respiración, cuya liberación causaría daños tremendos al vasto Capital Real abajo, destruyendo el intento de abstenerse de matar ―― no, el Distrito Noble directamente debajo había sido evacuado. Alguien, habiendo establecido este lugar como un campo de batalla previamente, había evacuado cada vivienda susceptible de ser afectada por los daños, construyendo así este escenario. Lo miró con admiración y gratitud. Demonio de la Espada: [――――] La respiración liberada era más intensa y sofocante que antes, acudiendo hacia el Demonio de la Espada como calor infernal. El Demonio de la Espada, incapaz siquiera de mirar directamente la luz blanca, y sin alas ni métodos para resistir la fuerza de la gravedad, no tendría más remedio que recibir el impacto directamente ―― en ese instante, debajo del Demonio de la Espada mientras giraba su cuerpo en el aire, un pie se aceleró. Demonio de la Espada: [――――] Uno de los edificios que el Demonio de la Espada había atravesado antes de ascender al cielo; la torre de tiempo alta interceptó el camino del viejo samurái que caía, funcionando como un pie para el Demonio de la Espada. Flexionando sus rodillas, el Demonio de la Espada aterrizó en la torre, agarró firmemente sus dos espadas y miró al cielo. ――A través de la respiración, el Demonio de la Espada y el Dragón Divino intercambiaron una mirada, y en ese instante, una hermosa chispa de espada se cruzó frontalmente con la luz blanca. Demonio de la Espada: [――――] Una cadena de sonidos semejante a la superficie del agua al ser rozada, al romperse el vidrio frágil, y la corona fue separada desde dentro. Era la respiración del Dragón Divino. Y en ella residía tanto el poder como el derecho de envolver todo lo que colisionaba, arrancando sus capas externas y despojando lo profundo para dejarlo expuesto. No obstante, el Demonio de la Espada ignoró todo eso a su antojo, cortando la luz con un movimiento de sus espadas. ――Como algo verdaderamente puro, que permitía ninguna interferencia del mal, la chispa de espada hermosamente bisecó todo. Demonio de la Espada: [――――] A medida que la respiración, cortada como estaba, se extendía por la superficie, destruía el Distrito Noble del Capital Real, dejándolo completamente plano. La torre se alzaba junto al Demonio de la Espada, que había convertido en el epicentro de la explosión, y la mansión rojiza bajo la protección del Dragón Divino, eran las únicas cosas que habían escapado daños directos, pero todo lo demás había aprendido la tremenda magnitud del poder del Dragón. El eco de la luz blanca había manchado al Demonio de la Espada con hollín blanco, saltando de la torre en ruinas, y el Dragón Divino abría sus alas, aún ejerciendo su hostilidad desde el cielo; entre tierra y cielo, sus miradas se cruzaron. Y entonces――, Demonio de la Espada: [――――] Como aura espada, surgiendo más que alcanzando su límite, y presión dragónica, obligando a todo a rendirse, volvieron a chocar, y todos los seres vivos en la Capital Real de Lugunica, orgánicos o no, temblaron. △▼△▼△▼△ ???: [¿Te gustan las flores?] En un mundo teñido de blanco, era audible la voz de una mujer hermosa, de espalda vuelta hacia un lecho de flores amarillas. El mundo deformado por la aura dragónica, Wilhelm giró su cuerpo a través del avance de un zephyr mortal, y al brandir las brillantes espadas que llevaba en ambas manos, una multitud de recuerdos fluyó dentro de sí. ???: [¿Has llegado a gustar las flores?] Era una mujer hermosa, ella había sido. Atraído por ella desde el primer momento, el hombre tonto había colocado una tapa sobre esos sentimientos desconocidos. Aun así, mientras su relación no se cortaba, Wilhelm había disfrutado de ese entorno, temeroso de hundirse demasiado en él, sumergiendo su cuerpo y alma en momentos de relajación, de terrible, oh, terrible timidez, ignorando que el tiempo pasaba. ???: [Golpear la espada para proteger a alguien. Pienso que eso es bonito.] Su ciudad natal envuelta en un infierno ardiente, una espada brillante con belleza había librado a Wilhelm de las garras de la muerte. La mujer no había tenido deseo de tomar la espada, sin embargo, era amada por ella; la realidad de que él le había dado una razón para golpear la espada llenó a Wilhelm de incontables iras, su alma una conflagración nacida de la repulsa. Hacia la debilidad, hacia los secretos, hacia su propia insuficiencia, ira, ira, ira――. Cortando toda la ira, dominándola, al dedicar todo su ser al acto de canalizar ese sentimiento violento hacia su espada, finalmente alcanzó el derecho de enfrentarla, y cruzar espadas. Y así, había rescatado a la hermosa mujer del despreciable Dios de la Espada, haciéndola suya. ???: [¿Estás enamorado de mí?] ――¿Era que él la había hecho suya, o que había sido ella la que lo había hecho? No sabía la respuesta. Pero, habían sido felices. Habían sido afortunados. Desde el momento en que había conocido a Theresia, hasta el instante en que la había perdido, Wilhelm había continuado siendo bendecido en la mayor medida posible. ――La muerte de Theres, sin duda, era una tragedia. Incapaz siquiera de intercambiar palabras de despedida, fallando en transmitir las palabras que debería haber dicho, Wilhelm había sido dominado por el dolor y el lamento. En medio de su desesperación, al ignorar muchas cosas, había cometido un error. Pero, los días que había pasado con Theresia, para Wilhelm, habían sido días de felicidad. Ese tiempo feliz compartido entre los dos, ¿era realmente algo que podía terminar con todo destruido, desvaneciéndose como si nunca hubiera existido, al finalizar con un solo día de tragedia? Incluso si su color había desaparecido en la transitoriedad, ¿podría él realmente seguir sin desear que volviera a brillar con un nuevo color? Decididamente, no podía ser así. Así que, para que la muerte de Theresia, su vida, no terminara junto con una tragedia, buscó venganza. Así que, si sacar su espada por Theresia había devuelto color a esos días, deseaba devolver color a una escena igualmente opaca, incesante en su lucha para lograrlo. Una tormenta feroz, el rugido salvaje del Dragón Divino desencadenado. Clavando la punta de su espada en la ira del Dragón mientras incineraba el mundo en blanco, lo cortó en dos; allí, como siempre, más allá de la visión despejada, presenciaba las remordimientos sangrientos que necesitaría cortar. ――Un cielo nublado, una lápida marcando una tumba vacía, lágrimas interminables y voces desoladas, palabras de oración pidiendo paz. Presente en el centro de los muchos que lloraban por ella, la que había sido amada, no podía recordar qué palabras había elegido pronunciar, transmitir, grabar profundamente la naturaleza de Theresia en ellos. Lo que recordaba eran remordimientos. Muy poderosos, altos, inborrables, eran los remordimientos de Wilhelm. Un niño aún sin razón, un niño que no había estado con los padres a quienes debería haber estado. Las palabras que el niño había elegido como consideración y consuelo, su propia estupidez había rechazado, incapaz de aceptarlas. En ese momento, la opacidad había convertido el cielo, la tierra, las caras de las personas, su propia alma, el niño ――, ???: [―Está bien, venerable abuelo. Cuando ella falleció, la venerable abuela no era la Santa Espada. Por eso, la Santa Espada no perdió.] Wilhelm: […Por favor, detén.] ???: [Después de todo, la Santa Espada nunca debería perder. El padre lo dijo.] Wilhelm: [Te suplico, por favor detén.] ???: [Así que, no estés tan triste, la familia Astrea está segura y bien, venerable abuelo.] Wilhelm: [En este momento, aquí… Por favor, no hables de eso.] Nuevamente y nuevamente, palabras de rechazo sin poder. Una y otra vez, palabras de consuelo de un niño que había asentado en lo que él creía. Y entonces ――, ???: [Soy la próxima Santa Espada. ――Justo antes de que la venerable abuela falleciera, lo recibí.] Wilhelm: [――¡Detente ya! ¿Qué es lo que quieres que yo diga? ¡No me hagas decir que fue tu culpa que Theresia… que tu abuela muriera!] ???: [――――] Wilhelm: [¡No me hagas decirlo… Hk.] En medio de la escena desvanecida, borrando todo lo demás, él y el niño se convirtieron en dos. A través de su yo inmaduro, estúpido de ese día, de ese momento, Wilhelm lanzó su espada y avanzó. Palabras que nunca se pronunciarían, nunca se transmitirían al otro. Incluso suponiendo una comprensión mutua de sentimientos entre ambos, las miles, las decenas de miles de palabras que deberían haber sido dedicadas, nunca se entregarían al otro. Y así mismo, las palabras que terminaron siendo pronunciadas, sin importar la forma en que se hubieran formado, siempre terminarían siendo transmitidas al otro. Cómo exactamente se las recibiría, dependería completamente de la capacidad del receptor. Pero, ¿qué acto más estúpido sería llenar de más agua de lo que se podría considerar aceptable un recipiente aún incompleto, y culpar al recipiente por rebosar, incapaz de aceptarlo en su totalidad? La cara del niño ――la de Reinhard, en el mundo desvanecido de ese día, no podía recordar. Después de todo, una vez que había dejado escapar palabras que nunca debería haber dicho, ni siquiera había podido mirar su rostro. No era que no pudiera recordarlo, simplemente no sabía siquiera por qué, porque no había logrado mirarlo. Así que quienes recibieron las palabras que había terminado diciendo, no se limitaban a esa única persona. ???: […Escuché que estabas culpar al niño en el servicio fúnebre de mamá. Y sin embargo, aún quieres ver a Reinhard? No puedes siquiera distinguir lo que no es adecuado decir, papá, y sin embargo crees que tienes el derecho de disculparte con él?] ???: [Ese niño, es mío y de Louanna… Decir que dejó morir a mamá, que robó su Protección Divina! Eso es todo un malentendido! Yo… Yo lo demostraré!] ???: [No soy tú, papá. Soy yo. ――Esta es algo que debo hacer, sin importar qué.] Una vez que las palabras habían sido pronunciadas, ya no podrían ser retractadas. Las palabras imprudentes de Wilhelm hacia Reinhard se habían extendido en el abrir y cerrar de un ojo, incluso llegando hasta los oídos de Heinkel, quien no había asistido al servicio fúnebre, causándole perder la oportunidad de disculparse y explicarse. Al mismo tiempo, el reprimenda estúpida del abuelo hacia su nieto se había extendido incluso a personas fuera de la familia, por lo que como resultado de ese escándalo, la verdad sobre la sucesión de la Protección Divina del Santo de la Espada se hizo ampliamente conocida. Heinkel había absolutamente prohibido que Wilhelm viera a Reinhard. Rein, había evitado a Wilhelm según lo que Heinkel le había dicho, cortando toda interacción. Wilhelm, había mantenido su distancia de Heinkel y Reinhard, dedicándose a su venganza en soledad. Las relaciones entre esos tres, en conflicto como estaban, se volvieron a reunir al cruzar el cuerpo del soldado cadáver Theresia en la ciudad de Watergate, y se volvieron a formar grietas definitivas. ――Si eso fuera el final, sería realmente un final trágico. Pero, para Wilhelm, quien había optado no permitir que la muerte, la vida, la existencia de Theresia terminaran en tragedia, él también tendría que protestar contra este cierre de la relación como una tragedia. Y, en cuanto al modo de protestar contra ese destino abrumador, no conocía otro método que no fuera proclamarlo a través de su espada. ――Reinhard era el Santo de la Espada. Tan largo como continuara llevando eso como una obligación inquebrantable, nunca llegaría el momento de intercambiar sentimientos con Reinhard, oculto tras la máscara del Santo de la Espada, nunca llegaría el momento de restaurar el color a esa escena desvanecida. A partir de ahora, Wilhelm van Astrea ――no, aquel que había despojado a los Santos de la Espada de sus espadas, Wilhelm Trias― no tenía más remedio que drenar su propia vida en la brilla de su espada. △▼△▼△▼△ ――De nuevo. Indudablemente, eso había sido una estrofa de una batalla que más tarde sería contada en leyendas. La batalla que se desarrollaba entre el Demonio de la Espada y el Dragón Divino se reducía a un intercambio de golpes en el que, desde su concepción, se enfrentaban una docena de factores, poniendo en contra la técnica de espada forjada en acero contra el poder de una forma de vida superior por nacimiento. En la Capital Real, la zona del Distrito Noble que había convertido en un campo de batalla había sido reducida a escombros, los edificios derrumbados y las calles pulverizadas revelando cuán tremenda era la colisión entre aquellos individuos presentes en el mismo ámbito, inalcanzable para cualquier persona común. Incluso considerando su tamaño corporal, la presencia o ausencia de apoyo, y el intercambio de sus golpes decisivos, la brilla de la espada y la presencia del dragón estaban empatadas. Una batalla entre un dragón y un hombre, en el mundo actual, era una lucha por la muerte de tal rareza que era imposible saber si sería posible presenciar un evento semejante en el transcurso de cien meses, o incluso años; y sin embargo, sorprendentemente, esto hacía que el Demonio de la Espada se enfrentara al Dragón dos veces. La esencia de eso era el karma, el karma que no podía explicarse sino por el hecho de que había continuado deseo y pisar los campos de batalla más peligrosos de este mundo, y que la gran cosa que gobernaba el destino había continuado proveer al Demonio de la Espada con enemigos dignos. Considerando las condiciones previas, el Demonio de la Espada había estado en una desventaja abrumadora al iniciar esta lucha. Los cortes de las espadas gemelas del Demonio de la Espada no podían atravesar las escamas tenaces del Dragón Divino, mientras que las garras y dientes del Dragón Divino arrancarían fácilmente la vida del Demonio de la Espada de su carne con la más mínima rozadura. El Demonio de la Espada había continuado esquivando con técnicas que empleaban sus esfuerzos más extremos, pero eventualmente llegaría a su límite. ――En teoría, así sería. Pero, ¿quién podría imaginar la visión del Demonio de la Espada, manchado de sangre, cubierto de ceniza blanca, balanceando sus espadas mientras su espalda estaba chamuscada, empleando el último de su fuerza mientras caía bajo las garras del Dragón Divino? La visión espantosa del Demonio de la Espada, la aura de espada tan intensa que simplemente estar expuesto a ella de cabeza a pies haría que uno sintiera como si la punta de una espada hubiera sido entrenada contra su vida, la técnica de espada que corría tras el ápice en el que había derrotado al Santo de la Espada; todas ellas rechazaban la realidad natural, infundiendo a los testigos la manifestación de esperanza e ilusión irracional. ――El Santo de la Espada era la espada del Reino de Lugunica, el portador de esperanza. En el momento en que esa esperanza había sido despojada por el Demonio de la Espada, la gente debería haber desesperado, volviéndose hacia los cielos. El Santo de la Espada había sido derrotado, así que tal continuación sería lógica. Sin embargo, la realidad fue distinta. Ninguna persona había lamentado el hecho de que el Santo de la Espada hubiera sido derrotado, dejando de lado su espada; más bien, el pueblo lo había bendecido. Eso había sido porque había surgido una nueva esperanza ―― habían comenzado a albergar nuevas expectativas, por el Demonio de la Espada que había derrotado al Santo de la Espada. Buscando solo la fuerza y la fuerza en sí, incapaz de hacer nada más que perfeccionar su propia esencia, era el Demonio de la Espada. La forma directa e inflexible de ser del Demonio de la Espada había causado que muchas personas elevaran la mirada, infundiéndoles esperanza, dándoles expectativas para el futuro. Ahora, en este momento, la imposibilidad de imaginar un futuro en el que la figura del Demonio de la Espada fuera abatida por el Dragón Divino, era la misma. ―― Al presenciar la forma de ser del Demonio de la Espada, las personas terminarían encontrando esperanza. Tan pronto como hubiera un escenario deseado para que esa espada cortara, instalaría la creencia de que no llegar a él no era una posibilidad. Por lo tanto, la batalla entre el Demonio de la Espada y el Dragón Divino estaba en un impasse, con los dos involucrados, cada uno incapaz de descubrir un movimiento ganador, habiendo estado constantemente evaluando cómo poder superar a su oponente en esta lucha de vida o muerte. ――Eso era por qué, la progresión de la lucha entre individuos trascendentes, era llevada a cabo ni por el Santo de la Espada ni por el Dragón Divino. Demonio de la Espada: [――――] Dragón Divino: [――――] En el punto de encuentro de la escena transformada en un teatro de guerra, el Demonio de la Espada y el Dragón Divino intercambiaron miradas, compartiendo silencio. Sin embargo, aunque el resultado era el silencio mutuo, la esencia de ese silencio difería entre ambos. Para uno, paciencia; para el otro, choque. Ambos eran emociones que merecían silencio, pero lo que seguía era diferente. Demonio de la Espada: [Guh.] Un leve gemido, acompañado de grandes volúmenes de sangre, salió de la boca del Demonio de la Espada. Pero, con sus dos espadas aún en mano, el Demon, sin intentar sofocar el desbordamiento de sangre, miró hacia su propio cuerpo ―― descubrió una punta de espada clavada en su abdomen, manchada de sangre. La espada había entrado desde atrás, perforando el torso del Demonio de la Espada, causando que la sangre saliera. La espada responsable de ese acto era una espada que el Demonio de la Espada conocía bien. ―― No era ninguna otra que no fuera su antigua espada favorita. La espada inscrita con Astrea, su actual dueño ――, Demonio de la Espada: [――Heinkel.] Muy borrosa por la espuma de sangre que salía de su boca, no tenía confianza de que su murmuración se hubiera convertido en un sonido definitivo. Pero, desde la vibración de la espada clavada en su cuerpo, entendió las intenciones que habían motivado el acto. Si se volvía, era posible que su torso fuera desgarrado, por lo que el Demonio de la Espada mordió sus dientes y se mantuvo firme. Detrás de él, mientras aferraba con firmeza el mango de la espada que había clavado al Demonio de la Espada ――, Heinkel: […Con tu forma de actuar, no puedo recuperar a Louanna.] Demonio de la Espada: [――――] Heinkel: [No soy tú… No soy tú, papá. Soy yo. ―― Esto es algo que tengo que hacer, sin importar las consecuencias.] Era una voz agotada, mezclada con sollozos que parecían estar desgarrando su pecho. Mientras escuchaba eso, el Demonio de la Espada clavado en su cuerpo inspiró profundamente y recordó. La figura de su propio hijo, cuyos gritos habían sido provocados por su propia falta de control durante la práctica, lo había llevado a ser reprendido por su esposa, lo cual había terminado por hacerlo presionar a su hijo para que soportara las lágrimas. Desde aquellos tiempos, todas las posibilidades de victoria se habían perdido ante los gritos de su hijo. ――Ese había sido el golpe decisivo que interrumpió el enfrentamiento climático entre dragón y hombre, llevando al estrofa de la leyenda a su coda.
Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela)

Continúa leyendo

Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela)

Capítulo 617

Siguiente Capítulo ›

Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela) Capítulo 616

Estás leyendo el capítulo 616 de Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela), un novela. Subaru Natsuki solo quería ir a la tienda de conveniencia, pero terminó siendo transportado a otro mundo. Allí se encuentra con lo de siempre: situaciones de vida o muerte, bellezas de cabello plateado, hadas felinas...… Este capítulo tiene publicado el 7 de abril de 2026. Re: Empezar una vida desde cero en otro mundo (Novela) tiene 658 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.