Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 85 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
¿Habría alguien más indicado para heredarla?
A pesar de ser tan solo una imagen que proyectaba el pasado, Irene White tuvo la inexplicable sensación de ser vista, de estar siendo contemplada por la Diosa de la Noche dentro de aquella escena.
Ella... la estaba mirando a ella directamente.
Esa certeza le pareció sumamente insólita.
¿Acaso existía alguien en el mundo capaz de prever, trescientos años antes, que ella vendría a este lugar?
Incluso tratándose de una de las deidades supremas, ¡aquello resultaba demasiado descabellado!
Tras un parpadeo de distracción, la Diosa de la Noche en la proyección ya había recuperado aquella irritante expresión descarada que provocaba ganas de golpearla.
Como si la frialdad de hacía un instante y esa mirada cruzada a través del tiempo y el espacio no hubieran sido más que una simple ilusión.
"Hace un momento..."
"No te equivocaste en tu percepción: ella te miró", afirmó Ye Tu.
"..." Tras vacilar un momento, Irene White frunció el ceño inevitablemente: "Entonces, ¿cuando dijo que trescientos quince años después vendría una persona adecuada a este lugar, se refería a mí?"
"Sí, la persona adecuada ciertamente eras tú, pero el marco temporal no concuerda."
Ye Tu contemplaba las imágenes fluctuantes frente a ellos.
"Lo que estás viendo ahora ocurrió hace trescientos catorce años, y además es producto de una distorsión."
'¿Producto de una distorsión?'
"¿Eso significa que llegué aquí un año antes de lo previsto por ella?"
Ye Tu negó de nuevo con la cabeza: "No un año; unos cuantos meses."
'Unos cuantos meses...'
Irene White reflexionó durante unos instantes.
¡De pronto, alzó la cabeza!
"¿Es a causa... de ti?"
Tratándose de una deidad capaz de prever su llegada trescientos años antes, no creía que pudiera equivocarse en el cálculo del tiempo.
La única explicación posible era la existencia de una "variable".
Una "variable" invisible incluso para la Diosa de la Noche, que la había hecho llegar a este paraje con antelación.
Y a su alrededor, el único capaz de cumplir con semejante condición era Ye Tu.
"Así es."
Quien le respondió no fue Ye Tu.
Hebras densas de sombras oscuras manaron desde el interior de la imagen, entrelazándose y condensándose justo ante ellos para dar forma a una niña de estilo gótico que no alcanzaba el metro y medio de estatura.
"La aparición de Lord Ye Tu ciertamente se escapó del destino que alcancé a observar."
Miró a Irene White con ojos sumamente gélidos, de una calma desmedida.
"En la trayectoria original del destino, tras tener la mayor parte de tu maná sellado, te colocaste el \[Anillo Demoníaco del Deseo Ardiente\], pero la tenacidad de tu espíritu te libró de caer bajo sus efectos."
"Al segundo día de ponértelo habrías advertido la anomalía, te lo habrías quitado y habrías solicitado auxilio al personal de recolección de datos de la Asociación de Magos."
"Al quinto día, Kyaron, es decir, tu pariente consanguíneo, te habría traído una pequeña porción del poder de la 'Espada Asesina de Dioses'."
"Ese era el momento exacto fijado en el curso del destino original en que debías recuperar la totalidad de tu maná."
Dicho esto, la Diosa de la Noche miró hacia Ye Tu.
"Sin embargo, la llegada de Lord Ye Tu no solo propició que recuperaras tu maná antes de tiempo, sino que desvió por completo todo lo sucedido a continuación respecto a su curso original."
Comenzó a explicar con serenidad.
Según relató, en aquella línea temporal del destino sin Ye Tu, es decir, en la trayectoria "original":
La encargada de la recolección de datos del proyecto \[Armamento Mímico del Héroe\] no habría sido Avia, sino un mago de cuarto nivel de la Asociación de Magos.
Irene White no habría restablecido todo su maná con tanta rapidez, Elliot no habría concebido el anhelo por el "libre albedrío", y Cyril no habría sido despojado de su rango de arzobispo.
La \[Matriz de Formación del Ángel del Pecado Original\] se habría activado, y el auténtico Señor del Amanecer habría descendido al mundo terrenal para intentar asumir la autoridad.
Aquel jovencito que obtuvo la herencia del Dao Inmortal y cuyo destino cambió habría muerto, y las almas del setenta por ciento de los habitantes del Imperio del Amanecer habrían caído en el Purgatorio del Pecado Original para asumir por Aroya el costo de reclamar la autoridad divina.
E Irene White habría consumido casi la totalidad de su esencia vital en medio de ese tumulto para intentar congelar el Purgatorio del Pecado Original.
No obstante, todo habría terminado en fracaso.
Aroya habría conseguido asumir la autoridad de la "Avaricia", pero se habría visto forzado a caer en un profundo letargo.
Aprovechando esa coyuntura, una moribunda Irene White habría recibido una vez más la ayuda de Kyaron, logrando escapar del caótico Imperio del Amanecer.
Tras vagar durante más de dos meses con su vida a punto de apagarse, habría llegado a este lugar guiada por la llamada de su sangre.
Obteniendo la "Espada de Escarcha" legada en el sitio para renacer de nuevo.
"¿Por qué yo?"
¿Tantas maquinaciones y molestias solo para poner una espada en sus manos?
"El mundo marcha hacia la depravación; cada individuo capaz de contenerse a sí mismo y no sucumbir a la influencia de la 'corrupción de los dioses antiguos' es sumamente valioso."
"..." Irene White miró a Ye Tu: "¿Todo lo que dice es verdad?"
Comparada con esta Diosa de la Noche surgida de la nada, confiaba mucho más en Ye Tu.
"No del todo."
De pronto, Ye Tu estiró la mano hacia su costado, ¡y una espada de tres pies y tres pulgadas, cristalina en su totalidad y cuyo interior parecía albergar un mundo entero de hielo y nieve, se materializó pulgada a pulgada entre la ventisca!
Un frío sepulcral se propagó al instante, al punto de amenazar con congelar las aguas que fluían perpetuamente en la \[Fuente del Silencio\].
El artefacto divino: la \[Espada de Escarcha\].
"La llamada 'trayectoria original del destino' fue tejida meticulosamente; incluso esta misma espada es fruto de sus manipulaciones sobre el destino para distorsionar el pasado."
"Como era de esperar, nada escapa a los ojos de Su Excelencia."
La Diosa de la Noche no mostró la menor sorpresa.
Al fin y al cabo, se trataba de una existencia capaz de influir sobre el cosmos con su propia esencia; que no lo descubriera habría sido lo insólito.
"El futuro cambia sin cesar; yo apenas alcanzo a vislumbrar un fragmento diminuto." Miró a Irene White.
En este mundo aún existían varias existencias con un estatus equivalente al suyo cuyos destinos resultaban imposibles de alterar.
Por eso, no fue sino hasta catorce años atrás que finalmente tuvo la certeza de que Irene White poseía ese potencial.
Fue precisamente en ese momento cuando comenzó a manipular el destino y alterar el pasado, forjando de la nada esta \[Espada de Escarcha\] que originalmente no existía.
"De principio a fin, jamás he albergado mala fe contra ti; por favor, confía en mí."
El Segundo Héroe del Hielo ciertamente estuvo aquí, y la porción de poder a la que renunció ciertamente transformó las condiciones de este paraje.
Sin embargo, entre todo aquello no se incluía esta \[Espada de Escarcha\].
"..."
Una deidad suprema diciéndole "por favor, confía en mí" a una simple mortal como ella.
"¿La situación de este mundo es tan grave?"
"Mucho peor de lo que imaginas." La Diosa de la Noche bajó los párpados con expresión sombría: "Todos nosotros no somos más que prisioneros forcejeando en una celda."
'¿Prisioneros forcejeando en una celda?'
Al escuchar esto, Ye Tu recordó súbitamente la extinción del concepto de un "fuera del mundo".
"¿Qué son realmente el 'dios antiguo' y la 'corrupción de los dioses antiguos'?"
"No lo sé; no conservo recuerdo alguno sobre el 'dios antiguo'."
La Diosa de la Noche negó con la cabeza, ofreciendo idéntica respuesta que la Diosa de la Luz.
"En cuanto a la corrupción de los dioses antiguos, es deseo desmedido, desenfreno y depravación."
'¿Deseo desmedido, desenfreno y depravación?'
Aquello no encajaba del todo con la distorsión, putrefacción y depravación descritas por la Diosa de la Luz.
Y además, el deseo desmedido y el desenfreno, en cierto sentido, podían clasificarse dentro del mismo ámbito, ¿no?
Tras una breve pausa, a Ye Tu se le vino a la mente otro detalle:
"No pareces encontrarte en el Reino Astral."
Él ya había visitado el Reino Astral; de haber estado allí la Diosa de la Noche, le habría resultado imposible pasarla por alto.
"Así es." La Diosa de la Noche miró hacia las alturas.
"Estoy en el infierno."
La Luz reside en el Reino Astral; la Noche habita en el infierno.
Esa fue la determinación adoptada tras deliberar entre ellas en aquel entonces, cuando descubrieron que la corrupción de los dioses antiguos era incontenible.
Calculando el tiempo, llevaban más de doscientos años sin verse.
"No pareces considerar que la alteración que causó Ye Tu en el destino que tejiste sea algo perjudicial", comentó de pronto Irene White.
"En efecto." La Diosa de la Noche se mostró sumamente sincera: "Me complace enormemente contar con una 'variable' como Lord Ye Tu."
En virtud de las propiedades de la autoridad que empuñaba, era capaz de atisbar un fragmento del futuro.
Pero esa era a su vez la raíz de su profunda visión pesimista respecto a este cosmos.
A fin de cuentas, si ella era capaz de contemplar ese porvenir, el "dios antiguo" que rebasaba su comprensión con certeza también podía verlo, e incluso mucho más lejos...
Bajo semejantes circunstancias, una "variable" encarnaba nuevas posibilidades.
"Como última advertencia para Su Excelencia", expresó con gravedad.
"El 'Secreto' no es de fiar."
No todas las deidades consideraban que el influjo ejercido por el dios antiguo sobre el mundo fuera algo nefasto.
Existía también una fracción de dioses que juzgaba que la influencia del dios antiguo guiaba la creación hacia un futuro propicio.
Y el "Secreto", de un rango equivalente al suyo, era uno de ellos.
"Y además, tenga cuidado con la 'Soberbia'."
Habiendo dicho esto, su figura entera se desvaneció disolviéndose en hebras de sombra, como si jamás hubiera estado presente.
'¿Cuidado con la Soberbia?'
Un destello insólito cruzó la mirada de Ye Tu, disipando con un ademán de la mano las imágenes que flotaban ante él.
Irene White, por su parte, contempló el sitio que la Diosa de la Noche acababa de ocupar, sumiéndose en un largo silencio.
El curso original del destino, la \[Espada de Escarcha\] forjada mediante la alteración del tiempo y el destino, y un mundo que marchaba inexorablemente hacia la depravación...
Todo aquello rebasaba por completo los límites de su comprensión.
"Tómala."
Aquella espada de tres pies y tres pulgadas, impoluta y translúcida, cuyo interior parecía aprisionar un reino gélido en miniatura, le fue arrojada por Ye Tu.
"Recuerda lo que te enseñé: no te limites a empuñarla; intenta comprender su esencia."
"Entendido."
Sostuvo la empuñadura, sintiendo aquella vibración nacida desde lo más hondo de su espíritu.
No provenía de su sangre, ni del título de "Héroe del Hielo", sino de su propio ser.
Esta espada...
¡Parecía haber nacido exclusivamente para ella!
Poco después.
Avia y la doncella concluyeron los trámites de afiliación y llegaron a la entrada del pasaje que conducía a la \[Fuente del Silencio\].
A un lado, el dragón de escarcha, que ya había escarmentado, apenas entreabrió un ojo con disimulo.
Una maga y lo que a todas luces parecía una marioneta mágica de uso doméstico.
Emm... Venir a la \[Fuente del Silencio\] a horas tan intempestivas... ¡esta pequeña maga sin duda tramaba algo!
Estiró el cuerpo con parsimonia, disponiéndose a interrogarla un poco.
A fin de cuentas, la Asociación de Magos le pagaba un sueldo astronómico; ¡debía cumplir con sus obligaciones laborales!
Sin embargo, antes de que pudiera pronunciar palabra, dos figuras emergieron desde el interior del pasaje: aquella mujer humana cuya belleza rivalizaba con la de una diosa de la nieve y el hielo llevaba ahora una espada en la mano.
El aura de maná de frío polar que desprendía era asombrosamente idéntica a la emitida por la \[Fuente del Silencio\].
'¡Seguro que la traían guardada en un artefacto espacial portátil antes de entrar!'
'O tal vez se trataba de un artefacto semidivino capaz de ser replegado.'
"..."
A estas horas de la noche, importunar a los distinguidos visitantes no era nada cortés.
Mejor descansar como es debido.
Solo reponiendo fuerzas podría desempeñar adecuadamente sus labores de seguridad al día siguiente.
Convenciéndose a sí mismo con semejantes argumentos en su fuero interno, desvió la cabeza hacia el otro lado con total tranquilidad.
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• Novela: 飞升错世界了怎么办?
• Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World?
• Autor: A Jiu Wei (阿玖未)
• Traductor: Inmensurable
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¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)
Capítulo 86
¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 85
Estás leyendo el capítulo 85 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.