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Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 79 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Mediodía. En la cima de la torre de magos, tras la sede de la Asociación de Magos. Daphne contemplaba a Avia, quien lucía una túnica divina de arzobispo blanca y dorada y sostenía en la mano un báculo sagrado engarzado con gemas de oro; su expresión no podía ser más extraña. "Querida, ¿a qué viene ese atuendo?" "Por supuesto, es el atuendo de una arzobispa de la Iglesia del Amanecer", presumió Avia con orgullo. "¿Qué te parece? ¡Me queda perfecto, ¿verdad?!" Ahora era nada menos que "Su Alteza Avia". Daphne: "..." Después de semejante cataclismo, esta chica no solo salió completamente ilesa, ¡¿sino que además se las arregló para convertirse en arzobispa de la Iglesia del Amanecer?! Aunque, pensándolo bien, siendo Ye Tu el actual Señor del Amanecer, que Avia se transformara en arzobispa al ser una subordinada bajo contrato tampoco parecía del todo descabellado... '¡Un cuerno va a ser razonable!' '¡Esto es un desmadre absoluto!' Mirando a su alumna rebosante de suficiencia, Daphne sintió que le empezaba a doler la cabeza. "¿Cuáles son los planes de Ye Tu?" "Parece que tiene la intención de 'extirpar al dios del corazón' de la gente y hacer que la Asociación de Magos colabore en el proceso", respondió Avia con total sinceridad. "Los detalles exactos de lo que trama tampoco los entiendo muy bien." '¿Extirpar al dios del corazón?' '¿Y además pretende que la Asociación de Magos coopere?' Daphne meditó durante un par de segundos. "¿Significa eso que planea quedarse en el Imperio del Amanecer a largo plazo?" "Para nada." Avia agitó el báculo sagrado que sostenía, haciendo que la gema engarzada en la punta emitiera un resplandor cálido y suave. ¡No por nada había sido forjado por un maestro herrero legendario utilizando oro del origen sagrado y místico; la conductividad de maná era insuperable! "Le delegó todos esos asuntos al anterior Pontífice de la Iglesia del Amanecer, que ahora es el Gran Ángel del Amanecer." Según las propias palabras de Ye Tu: gestionar y gobernar a los demás resultaba demasiado fastidioso; era mucho mejor dejar que aquellos que dominaban el oficio se encargaran de hacerlo. Y si no quedaba satisfecho con los resultados, simplemente pondría a otro en su lugar. "Una vez que ese Gran Ángel del Amanecer ponga en orden los asuntos internos del Imperio del Amanecer, enviará a alguien a coordinar con la Asociación de Magos." El Gran Ángel del Amanecer... ¿Una auténtica existencia de nivel semidiós? "¿Cuántos ángeles hay ahora mismo en el Imperio del Amanecer?" "Treinta y cinco, me parece." En un principio eran treinta y seis, pero la doncella desintegró a uno de un solo puñetazo la noche anterior. "..." Treinta y cinco semidioses. Ahora sí que el presidente de la asociación iba a tener trabajo de sobra. "Por cierto." Avia echó un vistazo a la bola de cristal agrietada que reposaba sobre la mesa de piedra a un lado. "Si el \[Comunicador de Proyección Mental\] se estropeó, ¿cómo hiciste para enviar tu proyección espiritual hasta aquí, maestra?" Ayer sospechó que estaba soñando y arrojó el artefacto a un lado sin pensarlo. Jamás imaginó que fuera tan frágil; bastó una sola caída para que se rompiera. "Un pequeño truco." Al haber descubierto con anterioridad que el canal mental que construía era sumamente estable y parecía inmune a la influencia del maná sacralizado, regresó a investigar el 《Método Básico de Refinamiento de Maná》 y la \[Alquimia\], logrando dar finalmente con esta pequeña técnica en la madrugada de ayer. El cuerpo físico permanecía inmóvil mientras el alma era capaz de viajar decenas de miles de millas de distancia. A simple vista, resultaba prácticamente indistinguible del cuerpo real. "Te lo enseñaré cuando alcances el rango de Gran Maga." Haber atravesado al menos una metamorfosis espiritual como Gran Maga constituía el umbral mínimo indispensable para emplear este truco. Por supuesto, a ese nivel, el alma desprendida del cuerpo no solo no podía exponerse a la luz solar (es decir, a las fuerzas de atributo yang) durante períodos prolongados, sino que tampoco era capaz de tocar objetos físicos. Para resistir las fuerzas yang e interactuar con la materia sólida, se requerían al menos tres metamorfosis espirituales. Y solo al alcanzar el rango de Archimaga Sagrada, el alma separada de la carne podía actuar de forma idéntica al cuerpo original. Aunque no poseía la misma estabilidad que una proyección mental formal, tenía la gran ventaja de ser sumamente práctica y permitir desenvolverse en entornos mucho más hostiles. Tal como ocurría ahora en el Imperio del Amanecer: el entorno mágico estaba completamente desequilibrado, colmado de maná sacralizado de elemento luz, lo que hacía imposible el funcionamiento del \[Comunicador de Proyección Mental\]. En cambio, el cuerpo espiritual que ella proyectaba mediante esta técnica ignoraba por completo dichas restricciones. Ya había decidido inscribirse en el Torneo de Innovación del Firmamento de este año. Una vez que ganara el primer puesto, difundiría la técnica de forma totalmente gratuita. "Puesto que los asuntos en el Imperio del Amanecer han concluido en gran medida, ¿cuándo tienen pensado regresar?" "Depende principalmente de lo que diga Ye Tu." Tanto esa tipa como ella no eran más que subordinadas de Ye Tu; naturalmente, harían lo que él dispusiera. Aunque a nivel personal, ella prefería quedarse un tiempo más. Después de todo, ¡aquí era nada menos que "Su Alteza Avia"! Emm... Aunque, pensándolo bien, después de los sucesos de anoche, el estado de ánimo de esa mujer había sido bastante extraño. ¡Ni siquiera se había puesto a cultivar! Quién sabía cómo se encontraría ahora... No fue sino hasta la tarde que Avia, tras pasear largo rato por la ciudad sagrada sintiéndose sumamente satisfecha, llegó a la mansión de Irene White. Apenas cruzó la entrada principal, vio a la sirvienta cumpliendo a cabalidad con sus labores de marioneta mágica doméstica: sostenía una pala entre las manos y rellenaba el socavón a toda prisa con un esfuerzo formidable. Aquel enorme cráter junto a la entrada ya estaba cubierto hasta la mitad. Tras observarla un momento, Avia pasó de puntillas por un costado sin la menor intención de acercarse a ayudar. Rápidamente llegó al jardín trasero. Allí vio a Irene White sentada en un columpio colgante en medio del jardín; mantenía la espalda tan recta como de costumbre, pero su mirada denotaba un profundo vacío. "..." Por lo general, a esa hora estaría cultivando con esmero; verla sentada de esa forma tan ausente resultaba insólito. Tras vacilar un instante, se acercó a ella. "¿Te encuentras bien?" Irene White hizo una pausa y luego volvió la cabeza para mirarla: "No muy bien." Su voz sonó en un murmullo muy tenue; de no haber estado prestando suma atención, Avia difícilmente la habría escuchado. Tras pensarlo un poco, Avia saltó sobre el columpio para sentarse a su lado. "Cuéntame qué te pasa; tal vez pueda darte algún consejo, ¿no?" Aunque solo tenía diecinueve años, como figura legendaria del gremio solía recibir incontables cartas de sus lectores cada vez que publicaba una nueva obra. Consideraba que su experiencia vital era bastante amplia. "... Ya debes de saber que siempre he estado buscando poder." En efecto. Sus esfuerzos constantes siempre habían estado a la vista de todos; aun siendo la heroína más formidable de la era actual, jamás se permitía un solo instante de descanso. "¿Y cuál era el motivo detrás de eso...?" "Desde hacía mucho tiempo, sospechaba que la muerte de mi padre no había sido tan simple." '¿El asunto involucra a la generación anterior?' "¿Y luego?" "No hace mucho, descubrí que mi padre en realidad murió a manos de un ángel semidiós enviado por el Señor del Amanecer." ¿Acaso Leonard Aetherland no había muerto bajo el asedio conjunto de los grandes archiduques demoníacos y los dioses del averno? ¿Cómo es que el Señor del Amanecer terminó involucrado en eso? "Pero eso ya no es problema; aunque el Señor del Amanecer original desapareció, Ye Tu es el Señor del Amanecer ahora mismo. Puedo ir a pedirle que..." A mitad de la frase, Avia se interrumpió de golpe, como si acabara de caer en la cuenta de algo. "No me digas que... ¿era justo el que la sirvienta pulverizó de un puñetazo ayer...?" "Sí." Avia: "..." 'Vaya casualidad tan grande.' Tras meditarlo durante un buen rato, preguntó con cautela: "¿Entonces estás así porque no pudiste vengarte con tus propias manos, o porque ambos murieron con demasiada facilidad?" "Ninguna de las dos cosas." Irene White alzó la cabeza para contemplar aquel reino divino semejante a una rueda solar en el cielo; un destello de extravío cruzó sus pupilas. Que hubiera sido por su propia mano o no apenas marcaba una diferencia para ella. "Simplemente me siento muy cansada... no tengo ganas de hacer nada." La meta por la que había luchado toda su vida se había esfumado de golpe. Sentía un vacío desolador, sin saber por qué esforzarse e ignorando por completo para qué valía la pena vivir a partir de ahora. Había perdido el rumbo. Las personas con convicciones extremadamente firmes como ella eran las más propensas a perder el norte en cuanto alcanzaban su objetivo final. Avia se sintió en un aprieto. Lo comprendía a la perfección, pero no tenía la menor idea de cómo consolarla. Al fin y al cabo, ella no era más que una dibujante de libros ilustrados, no una terapeuta emocional; semejantes dilemas psicológicos... '¡Un momento!' "¡La venganza de tu padre ya está cumplida, pero todavía te queda tu madre!" Si se quedaba sin propósito, ¡bastaba con darle una nueva meta! '¡Qué bárbara eres, maestra Avia; mira que encontrar una solución tan brillante!' Tuvo que esforzarse para disimular la satisfacción que sentía en el pecho. "Tu madre desapareció así sin más, sin que pudiera quedar siquiera un nombre registrado; ¿acaso no quieres conocer la verdad detrás de todo eso?" '¿Mi madre...?' Frente a sus ojos pareció materializarse aquel cielo congelado por una escarcha infinita, junto a la figura de aquella mujer avanzando con determinación inquebrantable hacia el firmamento. Irene White quedó sumida en un trance momentáneo. Así era. La muerte de su padre había sido vengada, pero en cuanto a su madre... En un instante, el vacío en su mirada dio paso a una renovada serenidad, y pronunció con profunda solemnidad: "Gracias." A aquella madre que había luchado para abrirle un futuro en libertad... ¡jamás debía olvidarla! "No es nada, para eso están las amigas." Avia agitó la mano con desinterés: "Durante los próximos cinco meses y pico, todavía tendremos que seguir trabajando bajo el mando de Ye Tu de todos modos." '¿Cinco meses y pico?' "Pensaba darte algo de tiempo para que lo pensaras con calma por tu cuenta." Ye Tu apareció a poca distancia de ellas, caminando con paso pausado en su dirección. "No imaginé que unas cuantas palabras suyas bastarían para levantarte el ánimo de nuevo." '¡Por supuesto! ¡¿Por quién me tomas?!' Avia apretó los labios con fuerza, conteniendo la risa para no delatarse. "Te daré un tiempo extra para que te prepares, y luego nos marcharemos de aquí." "De acuerdo", asintió Irene White suavemente. Había ciertas personas a las que, en efecto, debía visitar. Y ciertos asuntos sobre los que ya era hora de indagar. "Por supuesto, a lo largo de los próximos ocho meses y pico también podrás pensarlo con detenimiento, para evitar que vuelvas a encontrarte en una situación como la de hoy." "Entendido." A un lado, Avia contemplaba a una Irene White completamente recuperada, sintiéndose sumamente complacida en su fuero interno. Todo aquello era fruto de su brillante intervención terapéutica. Por lo visto, al regresar podría concentrarse en estudiar magia mental y espiritual. Si incluso la heroína más poderosa de la era actual había encontrado un nuevo rumbo gracias a sus palabras, ¡su talento para los hechizos de la mente debía de ser formidable! Sin embargo... "Ye Tu, te equivocaste hace un momento: son cinco meses y pico; ¿de dónde sacas eso de ocho meses y pico?", corrigió de inmediato. "Tu contrato vence ciertamente en cinco meses y pico, pero el de ella no." "¿Eh? ¿Acaso no firmamos ambas por medio año?" Incluso si el momento en que expiraban variaba un poco, ¡a lo sumo serían unos cuantos días de diferencia! ¿Cómo era posible que se extendiera tres meses enteros de golpe? ¿O acaso... se le habían cruzado los recuerdos? "Debido a ciertos asuntos, el plazo de mi contrato se prolongó tres meses más", explicó Irene White. Ese había sido el precio acordado unos días atrás, cuando Ye Tu intervino para ayudarla a recuperar los recuerdos sobre su madre. Visto ahora en perspectiva... ¿no parecía que incluso había salido ganando? Avia se quedó completamente pasmada con los ojos desorbitados. '¡¿Acaso a este contrato se le podía añadir tiempo extra?!' '¿Cuándo demonios pasó eso y por qué yo no me enteré de nada?' \----- • Novela: 飞升错世界了怎么办? • Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World? • Autor: A Jiu Wei (阿玖未) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)

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¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 79

Estás leyendo el capítulo 79 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.