Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 26 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
A medida que la silueta difusa se perdía en la lejanía.
Como si se hubiera despojado de una carga colosal, el hombre de la túnica negra se desplomó hacia atrás, cayendo de espaldas sobre el pedestal de piedra.
Su pecho subía y bajaba con violencia mientras jadeaba en busca de aire a grandes bocanadas.
Tras un prolongado lapso, finalmente logró recuperar el aliento y, haciendo acopio de sus mermadas fuerzas, se incorporó con lentitud hasta quedar sentado.
Después de tanto esfuerzo agónico, por fin había conseguido purgar y expulsar la mayor parte de aquella contaminación del Sendero Inmortal.
'Este Sendero Inmortal...'
A pesar de haber sido apenas un débil susurro mental, el entorno pareció reaccionar de inmediato; la piel de su cuerpo comenzó a ondular otra vez, amagando con desprenderse de la carne viva.
Aquella información esotérica y casi extinguida sobre el Sendero Inmortal volvió a brotar, amenazando con inundar su mente una vez más, lo que lo obligó a cerrar la boca en el acto presa del pánico.
Sin embargo, ni siquiera eso bastó. Al hilar pensamientos vinculados a dicho conocimiento, una punzada lacerante le atravesó el entrecejo, amenazando con abrirle una hendidura nuevamente.
'¡Mierda!'
Soltando una maldición entre dientes, movilizó con urgencia una corriente de su gélido y peculiar maná interior para arrancar y suprimir por la fuerza esos pensamientos.
Solo entonces cesó la aberración física provocada por el influjo místico.
¡No se podía nombrar, ni siquiera se podía pensar en ello!
'¿Con qué clase de calamidad se topó Lyle antes de ser contaminado por completo?'
'¿Acaso fue obra del Señor del Alba?'
'¿O intervino alguna otra deidad?'
'¿Y de dónde provienen estos conocimientos prohibidos en los que ni siquiera es posible pensar sin riesgo?'
Cavilaba con extrema cautela mientras alzaba la mirada en dirección a la Santa Sede de Lothé, el rumbo exacto hacia el cual había partido aquella sombra espectral.
Esa entidad difusa...
Había nacido durante el proceso de purga, producto de la fusión entre aquel peligroso conocimiento prohibido y el remanente de energía del Antiguo Dios.
Constituía una existencia sumamente anómala y peculiar.
Se encargaría de buscar y establecer contacto con recipientes compatibles para transmitirles esa ciencia prohibida.
Y gracias a que había sido neutralizada y atenuada por el poder del Antiguo Dios...
Aquel que fuera seleccionado por ella en verdad obtendría la capacidad de fortalecerse siguiendo las directrices de semejante conocimiento.
Por supuesto, incrementar la fuerza mediante ese método acarreaba un riesgo atroz.
El más mínimo traspié conduciría a una mutación física y mental absoluta, condenando al individuo a terminar transformado en un auténtico monstruo aberrante.
"..."
Pensándolo bien, no dejaba de ser algo insólito y escalofriante.
El poder del Antiguo Dios, célebre a lo largo de las eras por pervertir las mentes y arrastrar a los seres a la corrupción más inmunda, frente a aquel conocimiento prohibido solo había servido para cumplir un rol secundario de mero 'amortiguador'.
Un destello de hondo recelo brilló en los ojos del encapuchado.
Fuese como fuese, era indiscutible que en el interior de la Santa Sede de Lothé habitaba una entidad infinitamente peligrosa.
A partir de ahora...
¡tendría que actuar con muchísima más cautela!
...
Al mediodía del día siguiente.
Evia se presentó como de costumbre a recolectar los datos de Ilinwitt, pero se llevó una sorpresa:
"¿Y Ye Tu?"
En efecto.
¡El hombre que habitualmente descansaba en el sofá leyendo libros no estaba por ningún lado!
"No lo sé", contestó Ilinwitt con su habitual tono glacial.
"Seguro anda paseando ociosamente por ahí", Evia agitó la mano restándole importancia. "En fin, no le hagamos caso."
Dicho esto, avanzó hasta sentarse frente a Ilinwitt; mientras abría su maletín de trabajo, comentó:
"El comunicador de última generación que te compré llegará mañana; lo traeré conmigo cuando venga a hacer las mediciones."
"De acuerdo."
Tras una breve pausa, Ilinwitt añadió con mesura:
"Gracias."
¿Eh?
"¿Acaso te tomaste una poción vencida hoy?", soltó Evia por puro reflejo.
¡Plaf!
De inmediato se propinó una sonora bofetada a sí misma en la mejilla y se disculpó compungida:
"Perdón, hablé sin pensar."
"... No te preocupes. Pero ¿por qué reaccionas así?"
"¡Ay!"
Evia se acarició la mejilla, que se le había puesto roja de golpe; sin querer, se le había ido la mano con la fuerza del golpe.
"Es que normalmente eres tan fría como un témpano que jamás me esperé que me dieras las gracias de la nada."
Por eso no había podido contenerse de soltar lo primero que le vino a la cabeza.
"Bueno, ¡dejémonos de tonterías y empecemos rápido!"
"Bien."
Muy pronto dio inicio formal la sesión de recolección de parámetros mágicos.
Dado que el proceso tomaba un tiempo considerable y en esta ocasión no estaba Ye Tu para entretenerse conversando como en las jornadas anteriores, a los pocos minutos Evia ya no aguantaba el silencio.
Decidió entablar charla con Ilinwitt:
"Aparte de ser maga, en realidad tengo otra ocupación secundaria."
Ilinwitt no dijo nada.
A Evia no le importó en absoluto y prosiguió a su propio ritmo:
"Conoces a los ilustradores, ¿verdad? Pues yo soy artista gráfica."
Una dibujante de doujins seguía siendo artista, después de todo.
Como una figura de culto en el mundillo clandestino, consideraba que merecía con creces ostentar dicho título.
"Ayer incluso recibí un montón de cartas de lectores; ¡muchísimos me exigían a gritos que publique pronto mi nueva obra!"
La noche anterior se la había pasado leyendo cartas de sus fanáticos hasta altas horas de la madrugada.
Aunque por alguna extraña razón que no lograba comprender, la inmensa mayoría de sus lectores asumía que ella era un hombre.
¿Quizás guardaba relación con el estilo tan explícito y atrevido de sus obras?
En cualquier caso, varios admiradores devotos de la comunidad élfica le habían adjuntado incluso fotografías de cuerpo entero en sus misivas.
'¡Tch, tch!'
'Tenían una figura y unas proporciones sencillamente espectaculares.'
Había un par de ellas que no desmerecían en nada a las heroínas de sus propios relatos gráficos.
Solo gracias a que la facción de los despiertos dominaba en el seno de la sociedad élfica, sus miembros se mostraban ahora tan...
desinhibidos.
Años atrás, semejante osadía habría sido impensable.
Hablando de elfos, de pronto recordó un dato sumamente curioso que sin duda aquella mujer ignoraba:
"¿Conoces a la raza élfica?"
Hacía apenas un segundo presumía de su oficio artístico y de la nada saltaba con la raza de los elfos.
No obstante, tras varios días de trato continuo, Ilinwitt ya se había acostumbrado a sus constantes desvaríos mentales.
"Los conozco."
"¿Y qué imagen tienes de ellos en la cabeza?", inquirió Evia con intriga.
"Una estirpe mítica ancestral: orgullosos, puros y sumamente hostiles hacia los extranjeros."
"¡Je, je! ¡Pues eso quedó en el pasado!", Evia guiñó un ojo con malicia.
"Hoy en día los elfos no tienen absolutamente nada que ver con esas descripciones."
Tras el fin de la era del aislamiento y la represión llegó la época del más absoluto desenfreno.
Era imposible imaginar cuán efusivos y apasionados podían llegar a ser los elfos pertenecientes a la facción más radical de los despiertos.
Si bien los más extremos eran una minoría, ¡estábamos hablando de la legendaria raza élfica!
Incluso una considerable cantidad de esos despiertos radicales había terminado ingresando a las filas de la Iglesia de la Luz.
Sí, precisamente aquella Iglesia de la Luz donde, al abrazar la fe en la Diosa de la Luz, te obsequiaban un catálogo fotográfico de novicias.
Se trataba, por añadidura, de la religión más colosal del continente entero, la que congregaba al mayor número de devotos en el mundo, dejando muy atrás a cultos de segunda categoría como la Iglesia del Alba.
Contaban con los mejores equipos de fotografía profesional y los estilistas más refinados de la época, motivo principal por el cual la inmensa mayoría de los elfos despiertos acudía en masa a sus templos.
"En el presente, la sociedad élfica se divide entre los 'despiertos' y los 'tradicionalistas'...", continuó relatando Evia.
Lo más irónico de todo el asunto...
era que, a pesar de lo abiertos y apasionados que resultaban los elfos despiertos, una gran cantidad de personas consideraba que carecían de 'alma', prefiriendo con creces a aquellos tradicionalistas altivos, distantes y apegados a sus costumbres arcaicas.
'¡Puros gustos masoquistas!'
...
Al mismo tiempo.
En la Plaza de los Estigmas Sagrados, ubicada en el sector norte de la Santa Sede de Lothé.
A diferencia de la Plaza del Lucero del Alba, este lugar se hallaba flanqueado por hileras de 【Pilares Sagrados】 que semejaban estructuras forjadas en cristal puro, en cuyo interior se entrelazaban densos circuitos luminosos.
Ye Tu se encontraba de pie frente a uno de aquellos pilares, observando el flujo constante de pulsos de luz en su interior.
"Todos estos vestigios fueron dejados por los sucesivos pontífices al momento de ascender sus almas al reino divino de Nuestro Señor y transformarse en ángeles."
Una voz afable y templada resonó a sus espaldas: era Elliott.
El anciano avanzó a paso pausado hasta situarse a su lado.
"Cuando mi cuerpo mortal sucumba a la decrepitud, correré el mismo destino."
Para los sumos pontífices de la Iglesia del Alba, la muerte carnal no constituía el final de la existencia.
Sus espíritus se elevarían hacia las alturas del firmamento para ingresar en el dominio divino del Señor del Alba, donde forjarían un cuerpo celestial para convertirse en ángeles semidioses consagrados al servicio eterno de su deidad, alcanzando así la inmortalidad imperecedera.
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• Novela: 飞升错世界了怎么办?
• Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World?
• Autor: A Jiu Wei (阿玖未)
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 26 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.